jueves, 22 de mayo de 2014

¡Que comprueben estos Dictados!

En Sueño Profético hablaban de creer en estos Dictados que salen de Aquí, u oírlos porque agradan como una lectura más que oyes. Decían:

Creer, creer, da miedo el ocultarle al Elegido, y ya no lo puedes hacer.

Creer, creer, te quita sueño el secreto de aquello que crees que el Elegido no ve. Que puede que no lo vea, pero lo siente sin ver.

Decían:

Hay cosas que son tan claras, que sería difícil el querer que a oscuras quedaran, para decir: “es mentira, es buen lugar, pero Dios no habla”.

Esto es querer decir que el agua es agua, pero que no moja. Y que el aire es aire, pero que no mueve una paja.

Si el agua cubre los pueblos y el huracán los desbarata, ¿cómo querer desmentir lo que hace el aire o el agua?

Pues más claro se ve dónde Dios da sus Palabras.

¡Cuántos quedarán curados del espíritu y del cuerpo, al tener este Contacto!

Te quita la enfermedad del espíritu, que en este siglo está en manera de relámpago. Pecado: joya que cogen los espíritus satánicos.

Dios no cambia sus Palabras, ¡que comprueben estos Dictados!

Desperté, oí:

Que comprueben,
no para ver verdad,
que comprueben para que vean
que Dios nada cambiará.

Esta abundancia de Palabras
que Dios a diario da,
es para que el hombre
no toque los Mandamientos
que fueron dichos por Él.

Esto es Ley Divina
que rechaza el avance del pecado,
que el hombre tanto mima y cuida.

Si el hombre creyera en Dios,
se veían los milagros
como se ven las estrellas.

Y si amara,
sería un mundo de Paz
para que Dios no sufriera.


***

Libro 18 - Dios No Quiere Permite - Tomo III - Pag. 199-200-201