lunes, 12 de mayo de 2014

¡Qué falta le hace al hombre!

En Sueño Profético decían:

¡Qué falta le hace al hombre, que le enseñen desde niño, que la muerte es para el cuerpo, pero no para el espíritu!

¡Qué falta le hace al hombre, que todos los días oyera estos Mensajes Divinos, que ves no son de la Tierra!

Te enseñan a vivir Paz; a que aceptes lo que venga que no pudiste evitar. Te hacen que vivas Prójimo, pero Prójimo con Dios, con una seguridad que en el Prójimo está Dios.

Si el hombre se olvida de esto, el Prójimo ya le sirve de condenación porque Prójimo sin Caridad, da sufrir y no Amor. El que tenga la Enseñanza de que Dios es Prójimo, y Prójimo Dios, ¡no preguntes si es cristiano!, porque Dios se hizo Hombre para enseñar a los hombres que detrás de Él se fueran. No exigía edad ni sexo, sólo exigía Amor, para poder comprenderlo.

Desperté, oí:

Si no hay Amor a Dios, no comprendes sus Palabras y no las practicas.

¿Cómo comprender, Dios bajar a la Tierra y no tener casa donde nacer?

¿Buscar a los humildes para darles su amistad?

¿Y que al que vieron como padre, fuera un artesano?

¿Ir buscando a pecadores a distancia y caminos malos?

Cuando Él, como Dios, sabía que querían ser perdonados.

Dios elige Sagrario humilde para enseñar a los hombres que su Reino no está en la Tierra.

Eleva su permitir y Lo clavan en el Madero.

Hace la Resurrección y su Cuerpo está en el Cielo.

Si aquí no pones Amor, no intentes el comprenderlo.

¡Que esos Escritos se cundan con la Palabra Evangelio!

Palabras que fueron dichas, y Palabras hoy diciendo.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pag. 250-251-252