sábado, 28 de junio de 2014

Dios es el camino y el hombre es el caminante

En Sueño Profético decían:

Dios es el camino,
y el hombre es el caminante.
Pero Dios aunque es camino,
camina y es caminante
para que Lo siga el hombre,
aquel que quiera salvarse.

Si sólo fuera camino,
era camino sin poder
enseñar a nadie.
Por eso bajó a la Tierra
y se hizo caminante.

Pasó caminos de pinchos,
que éstos los ponía el hombre,
pero el camino lloraba
mientras sufrían los hombres,
los hombres que ya sabían
que el camino era de Dios
aunque vieran caminante.

Siempre que hay un camino
es por haber caminante,
pero en el camino de Dios,
fue primero, Él, caminante.

Dijo uno:

Este camino hasta el Cielo
no hay hombre que lo haga,
ni puede jamás tener dueño.

Este camino es un puente
que está hecho con Amor,
y los cimientos entierran
los pecados del Perdón.

A veces parece duro
pero es porque falta amor.
A veces parece largo
porque te falta el pensar:
¡no tardo, ya estoy con Dios!

El camino que delante
sabes fijo que va Dios,
no te importa que sea largo,
y si es corto, mejor.

Si es largo, Él te espera;
si es corto, puede
que pecado no llegó,
porque el camino que ibas,
era camino de Dios.

Desperté, oí:

¡Qué Mensaje del camino,
y el mismo camino es Dios!

¡Qué caminante enseñando
a que todo el que quería,
fuera los pinchos quitando!

Fuera pasando el camino
como Él lo iba pasando.

Hasta que llegara al Padre
con camino terminado.

Él lo terminó y dejó
el mismo camino andando,
para que el hombre pisara
donde Él dejó sus Pasos.

Por eso, el que el camino
lo pase tarde o temprano,
nunca debe decir
que el camino era largo,
ni que pronto había pasado.

Siendo el camino de Dios,
vete por sus mismos Pasos.

Porque el camino es Dios,
y el Perdón ya son sus Brazos.


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Libro 14 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo II - Pag. 3-4-5