viernes, 6 de junio de 2014

Saber sin variación

En Sueño Profético decían:

No ama a Dios el que dice que Lo ama y no Lo busca. El que ama a Dios, Lo busca, y al buscarlo Lo encuentra, y te sorprende su trato que luego tú en el retorno, al contarlo, purificas, esparciéndose esta Gracia y cundiéndose sin descanso.

Al Profeta tienes que buscarlo. Nadie te puede hablar lo que Dios dice, nada más que el Profeta.

Todo lo que hay escrito es Palabra de Dios. Lo mismo que esto quedará en “Palabra que Dios dijo”. Pero Profeta es que Él habla en boca de otro diciendo: “Ve y di que Me has visto; ve y repite mis Palabras”. Esto no es Evangelio, esto es trato íntimo con Dios. ¿Qué mal te puede traer el que tiene trato con Dios?

Todavía hay quien piensa: ¿por qué Dios se dejó crucificar? Quien piense esto, no piensa que era Dios.

Si Dios hubiera vivido en el hombre con la Autoridad de Dios, de este Dios ya no se hablaría porque Éste no era Dios.

Cuando Dios no actúa es cuando el hombre no tiene polémicas. Estas polémicas vienen de la Sabiduría Divina.

El hombre pocas veces reconoce que está suspenso en este Saber.

Desperté, oí:

“Saber sin variación”. Este Saber existe desde la Existencia del Padre, y no puede tener la más mínima variación.

Dios le da inteligencia al hombre para que él eduque la materia al espíritu, pero el hombre, con el saber que no es suyo, intenta derrotar al Divino.

La inteligencia que Dios le manda al hombre, el hombre le llama progreso, y este progreso ve ridículo que actúe Dios.

El progreso debiera de ser para acercarte más a Dios. El hombre no inventa nada ni hace nada si no es movido por Dios.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 219-220-221