jueves, 19 de junio de 2014

Vergüenza y remordimiento

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje le va a hacer pensar al hombre, cada uno cómo es.

A unos les entrará remordimiento cuando lo oigan leer o ellos lo lean, y a otros vergüenza. Vergüenza de haber perdido un tiempo, que para malo empleó, para las cosas de la Tierra. Que si éstas son para decir “yo”, Aquí en Gloria no cuentan. Aquí cuenta el interés que tú pongas cuando el Elegido cuenta.

Que este interés lo ponen pocos, porque de envidia se llenan, y ya le ponen defectos. Que si pensaran en el favor que el Instrumento les hace tan sólo con su presencia, no podían estar de pie el tiempo que el conversar tuvieran.

¡Cuántas enfermedades se retiran a su presencia! Otras quedan en silencio. Otras veces mandan Aquí que sea el mal retirado, no para el que tiene el mal, es Premio al Instrumento mandado.

Desperté, oí:

¡Pocos, pocos, muy pocos,
no pueden decir esto!

Pues si esto lo pensaran,
pronto algo recordaban
y de vergüenza se llenaban.

¿Quién no ha recogido un bien,
para el espíritu o para la carne,
de sus palabras o de su acción?

Si esto lo piensan,
ven la razón y se avergüenzan.

Y no podrían oír de pie
estas Sentencias.

¡Hombres que creen que después
les puede el Instrumento servir!

¡Hombres que tienen
el espíritu de piedra
y el cuerpo de carroña!

¡Hombres que los sentimientos están mohosos
y la lengua los espíritus del mal les engrasan
para que al Instrumento ofendan!

Sin saber que son apuntes
que Aquí tú mismo estás mandando.

Haz una buena confesión
y ciérrala con grande llanto,
y ya duerme tranquilo,
que has desterrado al diablo.

Todo lo que a contra hagas
de lo que lleve este Mando,
considérate amigo
del mismísimo diablo.

Porque Creer y Obediencia,
recogen estas Palabras
con Amor y sin protestas.


***

Libro 19 - Dios Manda en su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pag. 17-18-19