miércoles, 29 de abril de 2015

Tu Fe te ha salvado

En Sueño Profético decían:

Es la Fe y la Confianza en Dios
la que mueve la montaña.

Es la Fe imprescindible
para que el cuerpo obedezca
y tú subas la montaña,
por altura u obstáculos
que te pusieran
para que tú te cansaras.

Es la Fe la que te hace
pasar la vida contenta,
contando con la Esperanza.

Vida sin Fe:
lumbre apagada.
Y nunca intentas
calentar nada.

Dijo uno:

Hay quien cree que tiene Fe porque nada en la vida le tardó; y además, claro el arreglo le veía. Esto no es vivir Fe.

La Fe hay que tratarla como se trata al día, como se trata a la noche. Que en el día no ves noche, pero preparas aquello que sirve para la noche. Y en la noche no ves día, pero con Fe ya dejas todo lo que pide el día. 

Si aquí faltara Fe, nadie en la vida cumplía.

¿Quién, si no pusiera confianza, se haría un seguro para cobrarlo cuando el trabajo lo dejara?

El hombre pone la Fe sin la Fe analizarla. Que la Fe viene de Dios. Y Fe es, sin ver, creer en todo lo que del Cielo baja.

Desperté, oí:


La Fe, la persona que la tiene,
nunca la puede esconder.

La Fe es mirar al Cielo y decir:
“Dios mío, yo en todo lo tuyo creo”.

“No me hace falta el milagro
para yo saber que todo
Tú puedes arreglarlo”.

La Fe te quita las dudas
de pensar en cosas malas.

La Fe te obliga a que pienses:
“yo llevo a Dios de compaña,
y si Dios viene conmigo,
fácil subo la montaña”.

Aprende a vivir la Fe
que Dios Hombre predicaba
para que Lo siguieran a Él.

Más de una vez oyeron:
“Tu Fe te ha salvado”.

Si crees el Evangelio ves
que es el mismo Dios hablando.


***

Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C4