sábado, 9 de mayo de 2015

Cárcel de Dios es campo sin puertas

En Sueño Profético hablaban del espíritu cuando tiene alegría de Dios.

Dijo uno:

El espíritu con alegría, él solo se encarcela, él solo busca vivir apartado de todo lo que a Dios no Le agrada. Y ya vive Libertad, pero sigue estando preso en el camino de pecar, que él mismo se hace guardia, y prisión queda “guardá”.

Dijo el mismo que se vuelve a oír hablar:

Esto de preso el espíritu, era Teresa la que lo explicaba, y sentía la Libertad estando presa. Te explicaba cómo ella fue queriendo Cárcel, cómo ella vivía con Libertad estando presa.

Una tarde, contaba a mi familia esto que quiero que sepan, que bien dicho, es Dios el que me da el Mando para que ahí lo diga:

Decía Teresa, que la Cárcel de Dios era campo sin puertas, y estando con tanta Libertad, pensar en Dios la hacía presa. Yo, a todos les digo que prueben a cerrar la puerta de la Libertad que Dios a todos les tiene abierta, pero antes de cerrarla, tienes tú que hacerte presa para encerrar el pecado, y tú en Libertad te quedas. Es fácil esto entender, y difícil, voluntariamente, hacerte tú prisionero, hacerte muralla y cárcel, y vivir la Libertad que tu Amor convierte en cárcel.

Yo voy a seguir dictando lo que Teresa dijo aquella tarde…

Desperté, oí:

Yo quisiera antes de irme,
que todos quedarais presos
de este Amor que yo pregono.

A veces te sientes cárcel.
A veces te sientes preso.
A veces te falta habla
y ves protestar tu cuello.

Y suspiro se te escapa.
Te pones enrojecido.
Te da temblor en tu habla.

Todo es Amor a Dios.
Todo es Cárcel callada.
Todo es querer decir:
sin mi Dios no quiero nada.

Quiero vivir en prisión,
de noche, día y mañana.

El que viva Libertad
sin a Dios seguirlo ni amarlo,
éste ya tiene condena,
éste ya es puerta en el campo
“rodeao” de centinelas.

Yo no podría vivir
si no me sintiera presa
de mi Dios y mi sufrir.


***

Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C7