viernes, 5 de junio de 2015

Dios vivió y vive

En Sueño Profético decían:

El hombre cree más que Dios vivió, que vive.

El hombre que cree que vivió, Lo tiene siempre en el Cielo, sin que pueda tomar parte en la Tierra, dejando a Dios inutilizado para el vivir que él quiera.

Dijo uno:

¡Hay tantas formas de creer en Dios!

¡El hombre, que las junta,
y ves que le falta que crea!

Si el hombre creyera en Dios,
iría siempre con la mirada al Cielo.

Unas, para dar las gracias
por dejar mover su cuerpo.
Y otras, pidiendo el Perdón
por todo el mal que había hecho.

Si el hombre creyera en Dios,
no dudaría ni un momento
de que Dios está presente,
aunque ya no Lo esté viendo;
y acunaría sus Palabras en su pecho,
y luego ya su pensar,
a la acción llevaría en hechos.

Esto sería creer
que hay un Dios que no está muerto.

Desperté, oí:

Han hablado en el arrobo,
del creer, no del amarlo.

Pues el que ama,
ya cree que hay un Dios,
y el hombre debe adorarlo.

Porque al creer sin Amor,
vives dentro del pecado.

El que ama lleva siempre
la presencia del Amado.

Y siente el Fuego Divino
como lo explican los santos.

Que santos pueden ser todos,
y en cambio, no Elegidos.

Pero Dios sabrá el porqué
ya elige a los Elegidos.

Los santos son los que viven,
no a un Dios muerto,
y sí a un Dios Vivo.

A los Elegidos los saca de estos
que su Amor siempre han vivido.

Si tuvieron alegrías,
con Amor siempre buscaron.

Y si tuvieron sufrir,
más Amor pusieron en adorarlo.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C7