domingo, 1 de enero de 2017

Cuida lo que es Eterno

En Sueño Profético se vio mucha gente de espaldas. Iban deprisa porque las horas les empujaban. No vestían con ropas de tiempos pasados, si no numerabas desde el traje hasta el zapato.

Ya se oyó una voz con estas palabras:

Ninguno ya tiene cuerpo. Y la mayoría no serían conocidos por sus caras. Muchos de estos que se han visto dieron lágrimas. Otros dieron alegría cuando el ataúd lo enterraban. Enterraban sufrimiento que les dejaba grandes ganancias, y ya salían hederos que la herencia la disfrutaban. Que algunos la disfrutaron poco tiempo, y los siguieron, y sus cuerpos no llevaban prisa, porque tenían por vivienda el cementerio. Cementerio: sitio triste, cárcel de cuerpos muertos, que los abandonó el espíritu, que es lo que es eterno.

Desperté, oí:

Nombraban en la Gloria el cementerio: “cárcel de cuerpos muertos”.

Ponían comparaciones para que el hombre pensara que el cuerpo no tiene valor. Que después de muerto, todos lo despreciaban.

Que en esta cárcel de muertos el robo no llegaba.

Si levantaran sepulturas y a los dueños los llamaran, ninguno diría: “Esto es mío y me lo llevo a mi casa”.

Unos no serían ya conocidos. Otros, el miedo y el sufrimiento te harían taparte la cara.

Ahora piensa en el espíritu, que es en el que el hombre no cree porque a Dios no ama.

Éste es Eterno, está con Dios y Dios le manda que ahí queden estas Palabras.

Ten el cuerpo de llavero para que cuide la llave que luego te abre las puertas del Cielo.

Cementerio: sitio triste porque no hay vida.

Y si no hay vida, no hay Cielo.

Estudia este Mensaje y cuida lo que es Eterno.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2