lunes, 30 de enero de 2017

El hombre debería darle preferencia al Espíritu

En Sueño profético decían:

Si el hombre estudiara lo que es el espíritu, el hombre vería a Dios en este estudio.

Si el hombre practicara la Vida del espíritu, vería la verdad y la mentira, cuando alguno quisiera engañar.

Si el hombre supiera lo que es espíritu, viviría una vida de Paz, y a su cuerpo lo convertiría en centinela para el espíritu guardar.

El hombre aprende todo lo que sirve temporal, y él mismo vive engañado, porque no sabe el final de esa vida trabajosa. Que no le sirvió de nada el darle tanta preferencia a lo que por fuerza acaba.

Dijo uno:

Si el hombre, su primer estudio fuera al espíritu, nadie se extrañaría de que Dios se comunicara al espíritu que a Él amara y de que Él quisiera darle sus Palabras para enseñar al cuerpo a que vaya detrás del espíritu.

El espíritu es la vida del cuerpo. El cuerpo es permitido. El espíritu es vida que Dios manda.

Cuerpo, que pertenece al suelo. Espíritu, que la Gloria es su casa. Si el espíritu no se ensució, o si se ensució y a Dios Le pidió Perdón, Dios le dice: “Esta es tu casa”. Pero tienes que ser tú el que hagas esta llamada.

Desperté, oí:

¡Sería hermoso
y de gran provecho,
si el hombre le diera
preferencia al espíritu,
y luego, a la suciedad del cuerpo!

Suciedad, cuando el espíritu se va
y deja el cuerpo muerto.

Este cuerpo ya es igual
a todos los cuerpos muertos,
millonario, intelectual
o pordiosero.

¡Todo queda en suciedad!

Lo que siempre queda vivo
es el espíritu
que quiso con Dios estar.

Éste, si llamó a Dios,
se quitó la suciedad.

¡Qué lástima que los hombres
le den tanta preferencia
a lo que queda en suciedad!

Que mayoría la llevan
antes de ser muertos ya.


***

Libro 21 - Te Habla el Profeta - Tomo III - C3