sábado, 4 de febrero de 2017

Busca a Dios, que Él te espera

En Sueño Profético decían:

No hay quien busque a Dios y no Lo encuentre.

No hay quien Lo llame y no responda.

Y no hay quien haga el bien y no reciba pago de la Gloria.

Hay quien quiere buscarlo en caminos que no puede encontrarlo, y que Dios le responda cuando Lo llama sin amarlo.

También es del hombre esto que dictan en Gloria:

“¡Con lo que yo he hecho! ¡Con lo que yo he dado, y qué mal pago he tenido! ¿Tú crees que Dios me lo va a pagar? Después de que muera, quedaré muerto. Yo voy a cambiar. Voy a oír como si no oyera. Y en la miseria voy a vivir ceguera”.

Estos que piensan así y en su actuación lo practican, ¡cómo van a encontrar a Dios aunque digan que Lo buscan!

Desperté, oí:

Mira si es Bueno Dios,
que no deja que a Él llegues.

Mira si es Bueno Dios,
que oye y no responde.

Si Dios le contara al hombre
el mal que Le hace,
como la aguja al reloj las hora,
todos oirían contestación.

Dios podría contestarle
al que da con vanidad,
con ira, o las cuentas ajustándole
al que recibe y él da.

Dios le paga al hombre el bien que haga,
cuando lo haga por Dios,
con alegría y con ganas.

Lo que pasa es que este pago
lo conoce el que ama.

Busca a Dios,
que Él te espera.

Llámalo con confianza
y acepta lo que conteste.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C4