lunes, 6 de febrero de 2017

Caridad mal practicada, no acercas a Dios

En Sueño Profético decían palabras distintas unas de otras, pero iban a la Enseñanza del espíritu. Decían:

La falta de caridad puede llevarte a ser un gran pecador.

La falta de caridad es mala consejera para vivir la Palabra de Dios.

La falta de caridad te retira de Dios.

Dijo uno:

La caridad tienes que saber dónde la das y dónde la dejas, para que sirva de bien y dé Enseñanza.

Caridad sin Dios puede hacer que muchos pequen.

La caridad bien empleada la utilizan pocos.

La tristeza es también peligro el vivirla.

La tristeza te arrincona y te endurece los sentimientos, dejándote sin sentir la Presencia de Dios.

La tristeza te deja paralítico el espíritu para poder pedirle a Dios fuerzas.

La tristeza puede apoderarse de un espíritu que no tenga grandes sufrimientos, que ya ella te los pone y te lleva a la desesperación, que está en contra de Dios.

Desperté, oí:

Si estas Palabras las guardas,
llega momento que las pones en sitio
que sirven para Enseñanza.

Caridad mal practicada,
no acercas a Dios, apartas.

Y al albergar tristeza,
no enseñas a recibir sufrimientos,
contrariedades, diciendo:
“Sea lo que Dios quiera.
Yo tengo mi sufrimiento,
pero no admito tristeza”.

La cara del sufrimiento
es cara que no te aleja
de las Palabras de Dios.

La cara del sufrimiento
te trae a la memoria
los sufrimientos que Dios,
con Cuerpo pasó en la Tierra.

La tristeza no es amiga
de la Paz ni de la paciencia.

La tristeza es culebra
que persigue a paso lento
y en su círculo te entra.

Si te llega sufrimiento,
que te vean pena en la cara,
y a Dios lo vean por dentro.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C3