jueves, 16 de febrero de 2017

Si los niños no pecan, no pecan los Elegidos

En Sueño Profético decían:

El creer en estos arrobos te da alegría a la vida o miedo. Alegría, si amas a Dios, y miedo, si crees en algo y no amas a Dios.

El que ama, ya lo ve todo chico, lo que el hombre le pone importancia, y nada tiene valor, de lo que el hombre le tasa.

Dijo Teresa de Ávila:

Si sientes el Amor de Dios,
tu  buscas donde Dios te dicen que habla,
y ya te entregas en vida,
porque en tu vida no mandas.

Este Amor te hace que mientas.

Este Amor te hace que busques,
lejos y cerca,
a alguien que diga:
Yo sé que Dios, a Teresa,
sus Palabras se las deja,
para que cuente el éxtasis
y vean que no es de la Tierra.

Este Amor, cuando te llega,
ya se hace dueño de ti
y te acoraza de fuerza,
porque sabe que el sufrir
a toneladas te llega,
porque al hombre,
de Dios le molesta que le hablen.

Yo fui más conocida
por hablar de mi Dios
y no callarme.

Nunca me sentí vencida
para humildad demostrarles.

Yo parecía una tormenta
sin relámpagos que avisan.

Cuando miraba al Cielo,
mi espíritu Dios me encendía,
y ya veían la Luz
después de que oían mis palabras.

Desperté, oí:

Si Dios te diera algún Mando
diciendo “di que soy Yo”,
ya se te acabaría la humildad
si quisieran oírte el “no”.

¡Qué martirio te da el hombre
en una alegría tan grande!

¡Qué falta de compasión,
viendo heridas dar sangre!

Yo me traía a mi presencia
todos los que hubieron antes,
que hablaron como Teresa,
y ya me entraba la Paz,
pero una Paz inquieta.

Mis ansias de hablar de Dios
y de contar mis éxtasis,
ya veían que eran de Dios,
que obligaba a no callarme.

Yo creía que pecaba
en algunos momentos míos,
cuando veía frialdad
y no seguían mi camino.

Una noche, en mi éxtasis,
oí voces como de niños:
“Teresa,
nunca podrá pecar
aquel que ya es Elegido.
Los Elegidos de Dios
no callan,
como los niños.

Y si los niños no pecan,
no pecan los Elegidos”.


TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C6