lunes, 3 de abril de 2017

Y vendrá mi Espíritu

En Sueño Profético decían:

Está tan claro que Esto no es de la Tierra, que al que lo sabe y no acude le va a costar trabajo que Dios oiga sus plegarias en un momento de apuro para él o algún ser querido suyo.

Si estas Comunicaciones del Cielo al espíritu no estuvieran publicadas y fueran sólo dichas por el Instrumento, podrían tener una disculpa, con buena o mala intención, ante Dios. Pero una vez que están al alcance de teólogos, literatos e historiadores, que pueden comprobarlas con el Antiguo o Nuevo Testamento de la Palabra de Dios, ya no tienen disculpa.

Dijo un espíritu con el Mando de Dios:

Cuando actúa falsedad, mentira y engaño, hay un temor al tribunal que va a juzgar aquella sentencia. Aquí el sufrimiento es por no buscar esta Verdad la Iglesia o los seglares.

Que miren al Cielo y después los Evangelios, que si creen, aunque no amen, tienen que cundir que Dios se comunica a un espíritu que vive con cuerpo. Que Él manda su Espíritu, como está escrito, porque fue dicho por el mismo Dios: “Y vendrá mi Espíritu”.

Desperté, oí:

¡Qué Luz traen las Palabras que están dictadas en Gloria!

¡Cómo dan silencio y hacen que comprendan que la mentira se esconde y la verdad se presenta!

Se presenta y se llama al que pudiera conocer verdad o mentira.

Aquí el sufrimiento grande es que el hombre nunca acepte que Dios a los hombres les hable.

No acepta y Le pide en los fracasos que la Tierra le presenta.

También Lo llama en la muerte, por si otra vida le espera.

El que tuvo Esto en sus manos, en sus oídos o en su lengua, y abandono le tuvo, que no cuente con la Gloria.

La Gloria la tiene Dios para el que vivió con cuerpo, a Dios buscó y la Gloria Le pidió.

¡Hombres que creen en un Dios, pero que no viva ni hable!


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2