lunes, 31 de julio de 2017

Vivienda del espíritu

En Sueño Profético hablaban del espíritu y el cuerpo. Decían:

El cuerpo es la casa del espíritu, vivienda por poco tiempo, que el hombre, esta vivienda, la trata mejor que al dueño, que es el espíritu.

El cuerpo, sin el espíritu, no vive.

El espíritu sin el cuerpo, coge el camino hacia Arriba, para entregarse a su Dueño, mientras que el cuerpo queda en vivienda sucia, y más que la ensucia, y luego pagan grandes facturas.

Debería el hombre tener como primera asignatura lo que es el espíritu y el cuerpo. Cuerpo: vida en el aire. Espíritu: vida segura. Pero el hombre habla de la casa del espíritu siempre dándole preferencia: funda que adoras, pluma que rompes, traje que cuidas y no te pones para que luego otros hereden; cuido al sombrero, y a la cabeza ponerle enredos, poniendo vida que no es para el Cielo.

Desperté, oí:

Llamaban en la Gloria “vivienda del espíritu” al cuerpo.

Y ponían comparaciones, diciendo lo que el hombre siempre hacía: darle preferencia a la vivienda, y abandono al dueño.

Dueño de la vivienda que tiene otro Dueño.

Que es la Palabra que le da vida al espíritu, dueño del cuerpo.

Este Dueño no se niega al que Lo busca por Dueño.

Y lo deja en Libertad mientras ahí vive con cuerpo.

Es misterio, si piensas sin profundizar, que estas Palabras estén dichas por el Dueño y Rey del Universo.

Que quiere que primero le des preferencia al espíritu y después pongas el cuerpo.

El cuerpo se hace exigente y ya te aparta del Cielo.

Donde no llegan los hombres con su saber y su dinero.

Esto te puede servir si a Dios Lo pones primero.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3