domingo, 16 de julio de 2017

Yo siempre fui detrás de Ti

En Sueño Profético decían:

Pídele a Dios la lepra o que tu cuerpo se quede paralítico antes de darle desprecio a cundir las Palabras que Él manda dictar en el Cielo. Que primero es al espíritu sólo, y luego, al espíritu con cuerpo.

Pídele a Dios la lepra o que tu cuerpo se quede sin movimiento, que estas enfermedades Dios las cura, y si no, hoy no están en el Cielo con cuerpo.

Pídele a Dios la peor enfermedad antes de que acampe en ti el desprecio a los que dijo Dios o a lo que está diciendo.

Si creyeran en esta Existencia, buscarían al Instrumento.

¿Quién puede tener comida y decir: “Yo estoy hambriento”? ¿Y ver el agua correr, no beberla y decir: “Yo estoy sediento”?

Esto no se justifica. En cambio, el Instrumento justifica, en cada paso que da, un tremendo sufrimiento, y a Dios le pide con ganas: “La muerte antes de que yo no haga, Señor, todo lo que Tú me mandes”.

Esta petición es dicha pocas veces de palabras.

Desperté, oí:

No puede entender, el que no ama a Dios, pedir ser leproso o paralítico antes de dar desprecio a las Palabras de Dios.

Pero si piensas en la muerte que a tu cuerpo llegará, con lepra, paralítico, o dejando unos minutos de respirar, para que certifiquen “difunto ya”, ¿qué más da la enfermedad? Lo que importa es decir:

“¡Señor, yo siempre fui detrás de Ti, esperando tu mandar!”.     


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2