lunes, 11 de septiembre de 2017

Pecado de indiferencia al que todo se lo daba

En Sueño Profético hablaban del Amor a todo lo que va de Dios o viene a la Gloria de Dios. Decían:

Si es grande recibir, es grande mandar. Con la diferencia de que el recibir son pocos los que reciben este Amor que Dios manda. Pero mandar a Dios hechos para que Dios mande Amor, si Dios el Amor lo retira del hombre, muchos menos que reciben se salvan. El hombre, siempre que cuenta el tiempo, nunca cuenta con Dios. El hombre, muy pocas veces pone tiempo y dinero para Dios. Y ya, manos o inteligencia, por poco tiempo las pone, y no oyes el Nombre de Dios.

Desperté, oí:

Hablaban en la Gloria del poco Amor que el hombre a Dios Le pedía con sus hechos, y ponía esto: pecado de indiferencia al que todo se lo daba.

Comparaban pecado de pecador conocido, con pecado no para el hombre pero sí para Dios.

Que a veces, el pecado conocido por el hombre, puede pedir el Perdón.

Pero en el pecado de desprecio, pocas veces llega el arrepentimiento 

Porque ve a muchos igual, dando el mismo desprecio.

Cierto que recibir lo que Dios manda es alegría sin peso ni medida.

Pero mandar Mando de Dios, hecho con Amor a su Gloria, ya achica el sufrimiento a Dios.

Si tienes desprecio a sus Palabras, ponte el nombre de pecador, y piensa que puedes perder la Gloria de Dios.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C3