jueves, 12 de octubre de 2017

El espíritu enfermo no siente la Caridad

En Sueño Profético hablaban de la enfermedad de la carne y de la enfermedad del espíritu. Decían palabras y diagnósticos para la curación del espíritu, fácil de hacer, y difícil si te retirabas de Dios. Contaban más enfermos de espíritu en los cultos de letras, que en los hombres que vivieron siglos pasados sin utilizar pluma ni cuaderno.

Dijo uno:

El adelanto del hombre no es adelanto si primero no va Paz y Caridad, que esto sale del espíritu. La enfermedad del espíritu hace varias actuaciones que el que no ama a Dios no puede conocerlas, y ya, a los que la tienen, les dan el nombre de enfermos mentales. Que si pudieran hacer un estudio dentro de la cabeza, verían cada movimiento en un sitio, nada roto ni enfermo. Pero al no amar a Dios, no entienden la enfermedad del espíritu.

El espíritu enfermo no siente la Caridad. El espíritu enfermo es el que hace el crimen y defiende la violencia.

El espíritu enfermo ve normal que existan las guerras, y no respeta las Palabras que Dios Hombre dejó en la Tierra: “Mi Paz os doy, mi Paz os dejo”.

Desperté, oí:

Se han dicho unas enfermedades del espíritu, pero no todas.

En el sufrimiento, si no te acercas mucho a Dios, tú mismo te enfermas y ya tus actuaciones no son normales.

Y al no ser normales, dicen: enfermo mental.

Enfermo para no seguir a Dios, y sano para Satanás.

Que ya verá la forma de agrandar la enfermedad.

Cuando ya están a su mando, ya no son enfermos de espíritu.

Son demonios buscando a otros para llevarlos a condenarse.

Una cosa es enfermo de espíritu y otra cosa es estar al servicio de Satanás.

El enfermo de espíritu puede llegar a pecar.

Pero el diabólico es que busca para llevar a hacer el mal.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2