martes, 26 de diciembre de 2017

El Permitir de Dios

En Sueño Profético hablaban de cómo el hombre se acordaba de Dios. Decían:

Pocos cumplen sus Palabras y después de cumplirlas dicen: “Gracias, Señor”. Éstos escasean tanto, que extraña ver al que las cumple.

El que las cumple no puede guardar maldad, utilizar soberbia y negar la caridad.

El juzgar, sólo el pensarlo, ya estás diciendo: “Señor, este consejo es de espíritus malos”.

El hombre se acuerda de Dios cuando en la Tierra le niegan lo que pide, que es la vida del cuerpo. Entonces Lo llama y Le hace ofrecimientos, o Lo ofende diciendo: “¿Por qué has hecho esto?”, sin pensar que podría retirarle las palabras.

Pero deja que vivas como quieras mientras viva el espíritu en el cuerpo.

Desperté, oí:

Es tan grande el Permitir de Dios, que el hombre no piensa que si Dios retirara el Permitir, quedarían muy pocos viviendo con cuerpo.

El hombre ofende a Dios por no recibir Justicia en el momento que ofendió.

Si Lo crees Dueño de todo y sabes que su Amor nunca te niega, quítate del pensamiento palabras que en tu boca Lo ofendan.

Si el hombre tuviera presente las Palabras que Dios Hombre dejó dichas en la Tierra cuando se subió a los Cielos, todos cumplirían sus Palabras, porque Lo sentirían entre ellos.

Pensad que si dos hablan de Mí, Yo allí estoy”.

Si esto lo sientes, lo vives, y si lo vives, lo sientes.

¡Pero que difícil es que lo practiquen los hombres!


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C3