domingo, 28 de enero de 2018

Querer Gloria o no quererla

En Sueño Profético decían:

Tiene que ser publicación y escándalo a las Palabras que Dios diga: “Publica y di que Me ves”.

Esto, si el que puede no lo escandaliza, mal se está jugando la entrada en el Reino de Dios.

Dijo uno:

Si sale el Sol, se verá mejor que si el día está nublado. Pues piensa: estar estos Libros, dictados en la Gloria, por todos los sitios que vivan hombres, que nazcan y mueran. El que nace, ya crece oyendo el nombre de Gloria. Y el que muere, no la pierde, porque ve que Dios es Vivo y no que vivió y todo quedó escrito en la historia. El hombre debería no preferir nada antes que lo de Dios, por gran valor que le diera. El valor se lo da el hombre. Aquí todo se desprecia. Por eso, el que se llena de Dios, tiene gran diferencia. A todo lo hace él esclavo, a todo lo de la Tierra, y mira con indiferencia aquello que no se pone y que tendrá valor cuando no quede nadie de la generación que aquello viera.

Desperté, oí:

Daban valor a lo Eterno,
que es lo que acapara tu espíritu.

El hombre ensucia lo que Aquí viene,
y le da valor a lo que ahí se queda.

Por eso oculta lo Eterno
y escandaliza lo de la Tierra.

Hay que no guardar silencio
a lo que del Cielo venga.

Que venga en Palabras para la Tierra.

Silencio es no amar a Dios
y no querer que nadie Lo quiera.

Si estudias estas dos asignaturas,
ya terminas la carrera.

Que son las que tienen valor
para el Cielo y para la Tierra:

Querer Gloria o no quererla.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C4