lunes, 26 de febrero de 2018

Nadie mejor que tú puede saber si a Dios Lo amas

En Sueño Profético decían:

Nadie mejor que tú puede saber si a Dios Lo amas. Nadie mejor que tú puede corregir tus faltas. Pero tienes que pensar que esa vida se acaba.

Piensa, que por muchos que veas vivos, hay muchos más muertos ya. A unos, media humanidad los conoció. Y otros murieron de hambre y sólo se enteró el Cielo.

Los importantes, que el hombre importancia les da, si echaran la mirada al Cielo y el pensamiento al cementerio, repartirían importancia y habría menos hambrientos, y entonces ya no lucharían con el odio, que te da tan mal consejo.

Dijo uno:

Haz examen de conciencia y piensa que a Dios Lo tienes delante. Si ves el mal que hiciste, ya reconoces las faltas y tú mismo te corriges, y te notarán cambiado.

Si este examen no lo haces, Amor de Dios no ha llegado.

Desperté, oí:

¡Cuántas ofensas llegan al Cielo,
que el hombre cree que no son pecado!

Que no cree,
porque el Amor a Dios
vive sin practicarlo.

¡Hombres importantes,
por el mismo hombre premiados.
Pocos comparten este premio
con hambrientos y descalzos!

Dicen en Gloria,
para que quede dictado,
que hombre importante en la Tierra,
pocos al Cielo ha llevado.

Dinero, talento o cargo,
es cuchillo con dos filos.
Es cuchillo con dos filos,
que tienes que tener cuidado.

¡Qué lástima que los hombres
que disponen de lo nombrado,
no se ofrecieran a Dios,
y el mal lo irían quitando!


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C5