jueves, 1 de marzo de 2018

Amor a Dios, y ya la Paz te la sientes

En Sueño Profético decían:

Se van a decir frases para que las dejes en el pensamiento y sirvan de enseñanza:

Si siempre, siempre, amaras, nunca de Dios te alejabas.

Si cuando le das al Prójimo, tú en el Prójimo te pusieras, seguro que aumentarías aquel valor que le dieras.

Si cuando ves al caído, en vez de darle la mano, la escondes y formas juicio en su contra, no digas nunca ¡Dios mío!, porque Dios no puede ser de aquel que sus Leyes no ha cumplido.

Sufre más el que pide perdón, que el que perdona.

El que lo pide, a Dios se acerca. Y el que lo da, a Dios contenta.

Desperté, oí:
Debería estar el hombre de rodillas, en oración, dando gracias a este Cielo por la Enseñanza tan grande, sin tener que dar dinero.

¡Qué Palabras con tanta fuerza, tan sencillas y tan justas, decían para que entendieras!         

Decían, que si el adelanto del hombre lo pusieran en estas cuatro palabras: “Amor a Dios, Paz, Esperanza y Caridad”, nadie perdería la Gloria y sería enseñanza universal.

Para todos las mismas Leyes, todos viviendo la Paz, hasta que el cuerpo se deje.

Empieza por esta frase a vivir el tiempo que ahí tienes: “Amor a Dios”, y ya la Paz te la sientes.

Esta Paz ya te da Luz, y vives como Dios quiere.


***

Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C2