domingo, 11 de marzo de 2018

El hombre pierde la Gloria por ganar un pedestal en la Tierra

En Sueño Profético decían:

¿Cómo no verá el que dice que cree en Dios, que estas reacciones, palabras y acción son Mando de Aquí?

¿Cómo no verá la fuerza de las Palabras y lo anchas que quedan en defensa de su Dios? Que si así no fueran, ya no serían de Dios.
 
Dijo uno:

El hombre pierde la Gloria por ganar un pedestal en la Tierra, y el que Dios elige, vive sólo para adorar el Mando que de Aquí lleva, que este Mando siempre contento ahí queda, porque antes de Dios mandar, mandó ya preparar su vivienda en sitio que Lo adoraran sin darle a este Dios Único quejas, y sufriendo al oír algo que al Cielo ofendiera.

Es la palabra, con la acción de compañera, la que descubre verdad si crees en esta Existencia.

Quien no fue a conocer a Dios Hombre, no creyó en su Existencia. Y quien no acuda a este Lugar, ¿qué puede decirle a Dios, hoy vivo, y el día que su cuerpo muera?

Desperté, oí:

Da escándalo de no creer en Dios
el que, sabiendo este Caso, no acuda.  

Pero tiene más condena
creer y no querer que sea.

¡Hombres con piel de cordero,
queriendo a Dios engañarlo!

Que la piel Dios se la quita
y quedan serpientes y víboras,
engañando y devorando.

¿Cómo pueden pensar
que Dios no sea Dios en este daño?

¡Hombres con veneno en la boca
y hachas en las manos,
queriendo desmentir y romper
el Mensaje que Dios
a los tiempos está mandando!

El que no quiera oír estas Palabras,
ya queda por Dios apartado.

Y el que las oiga y desmienta,
será por Dios contestado.

El Elegido es máquina humana
que recoge en su espíritu
y luego escribe al Dictado.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C3