martes, 10 de abril de 2018

El peor de los pecados: pecado con reposo

En Sueño Profético hablaban de las dos vidas: vida del cuerpo, Vida del espíritu. Nombraban cargos y sitios que ya dejaron, y que éstos pudieron obedecer las Palabras que Dios manda Aquí en el Cielo para cundir que Él está Vivo y que también Vivo está su Cuerpo. Estos que no obedecieron estas Palabras, que tuvieron sobra de pruebas para ver verdades y falta de palabras y hechos para poder desmentir, éstos, que ya no tienen cuerpo ni cargo, no pueden estar Aquí.

¿Cómo van han entrar en su Gloria los que hicieron tanto daño, y no hicieron más porque Dios les retiró su Permitir?

Dijo uno:

El perseguir la Palabra de Dios o quererla ocultar es el más grave pecado. Este pecado es de estudio, es pecado con reposo, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Si el hombre quiere pensar, que piense en estas frases que el Cielo vuelve a dictar:

Si crees en Dios y de Dios hablas, ¿cómo no ves que estas Palabras salen del Mando de Él?

A este Mando y actuación del Lugar que Dios tiene de Instrumento, es imposible que el hombre les ponga una palabra desmintiendo que no son dichos Aquí.

Pues si esto está visto que es para toda clase de hombres y el hombre lo rechaza con el silencio o la indiferencia, ¿cómo el que vaya muriendo su cuerpo, puede venir Aquí?

A esto habrá quien conteste: “Es que Dios es Misericordioso”.

Dios da su Misericordia cuando tú tienes cuerpo, cuando aún puede haber arrepentimiento.

Y en este arrepentimiento te ofreces a que te mande lo que antes no habías hecho.

Es alegría estar siempre al servicio de este Cielo. Y es sufrimiento grande cuando piensas: “Yo Le negué a Dios todo lo que Él era Dueño.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C4