miércoles, 4 de abril de 2018

Si quieres a Dios, busca sus Palabras

En Sueño Profético hablaban De querer a Dios o decir que Lo quieres:

El no quererlo, puedes vivir ocultándolo. El quererlo, es imposible callarlo. Tú ya sigues su Camino y obedeciendo a su Mando, que a veces es camino duro, pero Él antes lo va pasando.

Dijo uno:

El hombre se nombra él
y deja a Dios a un lado.
Al que sigue este Camino,
se le ve saber de fracaso,
muñeco que mueve el hombre
por corto tiempo o largo.

Si los 80 son largos,
Aquí los 80 son sueño corto,
saludo que da a uno
sin preguntar por parentescos
y sin los pies dejar quietos.

Éstos son los 80,
si comparas con lo eterno.

El que sigue a Dios,
no puede mentir
como el que no Lo quiere,
que este mentir lo descubre
el que de verdad a Dios quiere.

Esta Verdad te ilumina
y te quita oscuridad,
para que siga camino
que Dios va haciendo ya.

Desperté, oí:

Cierto que el que quiere a Dios, no puede mentir como el que no Lo quiere y dice que Lo quiere.

Si tú Lo quieres, no puedes hacer lo que Él no quiere.

Las palabras pueden engañar, pero la acción no.

Porque la acción, cuando es engaño, Dios hace que quede al descubierto.

Y ya tiene el nombre que Dios le puso: hipócritas.

Si quieres a Dios, busca sus Palabras y obedece sin poner comparaciones.

Querer a Dios y poder hacer lo que hace el que dice que Lo quiere, es tan imposible como que el gigante se ponga la ropa del enano.

Y el enano la ropa del gigante.

Siempre fueron conocidos y serán, lo que dicen que a Dios aman sin amarlo.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6