domingo, 6 de mayo de 2018

Es fácil llegar y difícil aceptar

En Sueño Profético decían:

Todo el que Dios trae Aquí, es para que reparta el bien ahí. Pero da tanto sufrir este bien, al repartir, que si fueran buscando para este servicio hacer y presentaran respuestas del que le llevas el bien para la Vida Eterna, seguro que no aceptarían, y harían esta pregunta:

“Señor, si no acepto ni vivo tu Palabra, ¿me voy luego contigo?”.

Dijo uno:

Este Camino es duro, es de sufrimiento y sacrificio. Que antes lo llevabas tú sin sacrificio, y ya era pedirlo.

¡Es duro ver que Le niegan al Dueño lo que ha pedido!

¡Es pena ver que los hombres no tienen hambre de Dios, que es el que mantiene su espíritu, y no hay condenación!

Si el hombre pensara esto, de la Palabra de Dios, vería el sufrimiento del Elegido de Dios.

Que este sufrir se quitaría con que el hombre a Dios amara.

Esto es cadena dura para encontrar un eslabón que a tu cadena se una.

Desperté, oí:

Es fácil llegar y difícil aceptar,
si te fueran diciendo:
“Esto tienes que pasar”.

Si la Gloria no la perdieras,
pocos, pocos aceptarían.

Tienes que hacer una entrega
de servir a Dios
sin pedirle nada a cambio.

Tienes que pensar con fuerza         
en todo tu pensamiento:
“¡Qué alegría,
que Dios me está mandando!”.

“Y que mi alegría me crezca,
y nunca me pese el Mando”.

“Ponme hombres en tu Camino
que quieran hacer tu Mando”.

Si amas a Dios
y quitas el sacrificio,
haces Mando sin trabajo.

Que esto es amar a Dios,
por amarlo, no por cambio.

El hombre le da al hombre
y espera cambio.

Y Dios le da al hombre
sólo cuando Amor,
en el sufrir, Le ha dado.

Que puede ser tu sufrir
o el sufrir de tus hermanos.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C5