jueves, 27 de septiembre de 2018

El árbol lo conoceréis por su fruto

En Sueño Profético hablaban de varios temas:

Decían que lo de Dios se nota por querer que todos tengan la misma fuerza y una alegría interior que les retire las penas. Y el sufrimiento se vive aceptando la Voluntad del que este sufrir le llega, que es Dios, en el Cielo y en la Tierra.

Hablaban de la materia, del sitio tan preferido que el hombre le ponía olvidándose de la Gloria. Ponían comparaciones del que Dios Aquí trae y del que a Dios representa y habla de las Palabras que dejó Jesús en la Tierra. Repetían mucho:

¡Qué lástima
que estos Representantes de Dios
no les den preferencia a estas Palabras
que las manda el que él representa!

¡Qué lástima que los días
en las noches se pierdan,
empleando de estos días
todo el tiempo a la materia!

¡Qué lástima que los pies
se peguen tanto a la Tierra,
con la ambición de tener
lo que el Cielo te desprecia!  

Desperté, oí:

Hablaban del Mensajero
que Dios Mensaje le daba
al espíritu sin cuerpo.

Hablaban de sus Ministros:
¿cómo guardar silencio
como si fueran palabras
sin entrar los Mandamientos?

Como si hubiera un temor
por no ver fruta en el árbol
y no igualar las Palabras
que Dios dijo a sus Discípulos:

El árbol
lo conoceréis por su fruto
”.

Si veis el racimo de uvas,
nunca será confundido con el árbol
que está cubierto de peras,
que las peras le dan el nombre.

Cuando Dios da la semilla,
antes la tierra se ofrece.

¡Qué lástima que los días
queden muertos en la noche
sin cundir esta alegría:
que Dios les hable a los hombres!


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2