lunes, 3 de diciembre de 2018

Querer de Dios, Permitir de Dios

En Sueño Profético hablaban para enseñar al necio y para premiar al justo.

Para enseñar al necio que quería quitarse el nombre y ser un vasallo de Dios, y ya también recibía Premio.

Hablaban del querer de Dios o del Permitir de Dios:

Querer de Dios es, que con tu acción y palabras mandes alabanzas a su Gloria. Y Permitir es, que desprecies sus Palabras y vivas para la Tierra, y que al Lugar que Él elige, le pongas la indiferencia, porque a Dios, por Dios no tienes.

Tus actuaciones son buenas para la ley que ha puesto el hombre. Que si estas leyes pensaras y vieras que de Dios no eran, ya, al aceptarlas, te convertirías en enemigo de Dios para el Cielo y para la Tierra.

Dijo uno:

Yo oí un día decir al Maestro –como Él decía a los Discípulos que Le llamaran– estas palabras:

Sufrid sufrimiento de arrepentimiento cuando lo que hayáis hecho haya sido del agrado del Permitir que Yo permito, pero que no quiero”.

Desperté, oí:

Dice sufrimiento de arrepentimiento, porque si el arrepentimiento es por Dios, no hay mayor sufrimiento.

Ya te sientes avergonzado
para decir: “Señor, Te quiero”

Ya te sientes tú culpable
de que más a Dios no Lo quieran.

No uses el Permitir
y haz el Mando que Él quiera.

Que el Mando que va de Dios
es antes Cielo que Tierra.

Si esto quieres comprenderlo,
piensa el día que te mueras,
que la Tierra te da el Premio
cubriendo el cuerpo de tierra.

Y la Gloria abre las puertas,
dándote ya Vida Eterna.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2