viernes, 29 de marzo de 2019

El servicio a Dios

En Sueño Profético decían.

El hombre se cansa de hacerle servicio a Dios y no se cansa de complacer al que está viviendo sin Dios.

No puedes vivir pensando en Dios y no dar más de lo que tus fuerzas alcancen. Al pensar en Él, te arranca, y te olvidas del no poder. Pero como Él es el que manda, ves que cuando llega el momento, las fuerzas ya no te faltan.

Dijo uno:

El que siguió a Dios Hombre y Lo siguió hasta el final, no le faltaron las fuerzas. ¡No le podían faltar! Le faltaron cuando ya no Lo siguieron, cuando no oían respuesta ni ellos decían Maestro. Entonces sí notaban la escasez y la falta de algo por dentro. Éstos, cuando quisieron volver, tenían el sitio de los últimos, porque su sitio lo cogieron los últimos, por dejarlo los primeros. De estos sitios había algunos que no tenían buenos recuerdos.

Desperté, oí:

Otros volvieron con pena,
pero el Maestro no dijo
al que estaba a su lado:
“levántate, para sentar al que llega”.

Cuando es el que cree
que Jesús no lo perdona,
Él lo llama,
y con la mano en el hombro
todos oyen sus Palabras:
Ya, al venir a buscarme
no te hacen falta palabras
”.

Las palabras eran antes
de que a este sitio llegaras.

No te canses de este Mando,
aunque creas que te cansas.

Que haya muchos primeros,
dejando el sitio a los últimos
para que más primeros haya.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C6

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