martes, 17 de noviembre de 2020

El sentir del Amor a Dios

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios, de cómo Dios te lo deja sentir si tú eres de Dios.

Este sentir da alegría y, a veces, te da sufrir, porque tú quieres que sientan el sentir que ya está en ti.

Dijo uno:

En mi casa entraba mucho, porque mucho la buscaban y la llamaban, Teresa de Ávila, y decía que debían cambiar la palabra vivir los que no sintieran a Dios. Que ella conocía a los que vivían ya muertos, aunque los vieran andando. Que no ponían interés cuando ella el éxtasis estaba contando. Que no veía interés por saber lo que Dios estaba hablando.

Ella corriendo decía: “Me voy donde Vivos me están esperando; me voy a cundir estas Palabras que en mi espíritu están empujando”.

Ya mis padres y mis hermanos mayores, tres y conmigo cuatro, empezábamos a suplicarle: “Teresa, quédate un rato y háblanos del éxtasis, de los días que no te hemos visto por tener el tiempo escaso”.

Desperté, oí:

Voy a dictar unas palabras

de las que ella repartía

para que el hombre amara

y pensara en esta Vida:

“Yo no podría vivir

sin esta lucha que tengo

para que sientan a Dios

dentro y fuera del convento.

A veces yo no me encuentro

esa Paz que yo quisiera”.

Y antes de esta frase terminar decía:

“Señor, que yo muera el día

que por no hablar de Ti

crea que eso es Paz.

Ya no sé ni lo que digo,

cuando quiero que mi Fuego

vaya quemando espíritus.

¡Es tan grande y poderoso

sentir Mando,

y no del hombre!

¡Es tan difícil callar

el tener siempre la Presencia

de este Dios,

Dueño de la Humanidad!

Yo, antes de negar que mi Dios

ocultaba su Presencia,

Le pedí que la  muerte me mandara

con una nube de piedra.

Y que a nadie matara,

nada más que a Teresa.

Es tan mal pagado el Amor

que Dios le tiene al hombre,

que yo quisiera que mi sufrir,

en llagas se convirtiera

y que oyeran a mi voz decir:

¡Señor, mándame más sufrir,

para que el hombre vea

que no me aparto de Ti!

El que el sufrir lo aparte,

entonces,

si que es sufrir”.

Son frases de Teresa de Ávila,

cuando su espíritu tenía cuerpo.

***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C5

1 comentario:

  1. Verdaderamente que no hay sufrir más grande que vivir apartado de Dios.
    Para que más sufrir!

    ResponderEliminar