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domingo, 6 de noviembre de 2022

Sufrimiento sin Dios, condenación segura

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían:

Sufrimiento sin Dios, condenación segura, porque te retira de Dios, culpándolo de por qué el sufrir no lo quita.

Dijo uno:

Si en el sufrimiento estás con Dios, el sufrimiento achicas y más te acercas a Dios y a todo le das salida. Es que la compaña de Dios es el valor de la vida, y el que siente esta compaña, esconde el llanto y pone risa. Una risa que no entiende el que no cree en esta Vida. Si creyeran, no podrían dar el trato con tanto desprecio al que Dios trae a lo íntimo del Cielo, que es donde está su Reino. Que Él quiere que todos entren, pero de todos son pocos los que lo piden con su comportamiento. Cuando más se quedan al descubierto es cuando Dios elige para que den Enseñanza. Cuando son Apariciones o momentos en los que Dios hace un Milagro o Prodigio, el hombre forma escándalo. Pero cuando es Enseñanza, el pago del hombre es con moneda de sufrimiento, que esto Aquí se está viendo.

Desperté, oí:

¡Es de pena, de vergüenza y de miedo,

el trato que le tienen

al que Dios tiene de Mensajero

para que estas Palabras

sean para el Mundo entero!

El que no enmiende el trato,

que no intente a Dios llamarlo.

Consejo y Palabras que le oigan,

no son de la Tierra,

son de esta Gloria.

En la Gloria,

los que ahí amaron a Dios,

Aquí ruegan por el que Dios le da sus Palabras,

porque saben lo poco que el hombre ama.

Decían en la Gloria,

que cómo pueden creer

y decir que aman,

rectificando lo que el Elegido habla.

Que él no habla,

que él cumple un Mando de Dios Hijo,

que el Padre le manda.

Tan solo al oír estos dos Nombres,

que es un solo Dios,

deberían pensar

y hacer en su conciencia

una grande confesión.

Porque están pidiendo

que Dios, al Elegido,

le trace caminos,

con un sí y con un no.

***

Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VIII - C7

martes, 28 de junio de 2016

Poder Infalible

En Sueño Profético decían:

Estas explicaciones que Aquí en la Gloria se dan para que las recoja el espíritu arrobado, no se pueden dar hasta que el espíritu está enseñado por este Poder Infalible en su Enseñanza, para poder enseñar a conocer lo que nadie ve, lo que nadie sabe y lo que vendrá, vendrá ahí en la Tierra, y Aquí es que manda el Cielo. Este Cielo es el Todo, por estar Dios Padre en Espíritu, y con Carne Dios Hijo.

Cuando Dios Padre hace la Visión de Él mismo, por ser Único Dios, hace la Visión de cuando va a vivir los momentos que vivió en la Tierra, y ya de un Dios se hace Dos. Y cuando da la Sabiduría, ya es el Espíritu del Padre sin ver a Dios Padre en Espíritu, ni a Dios Hijo de Carne, pero estos Dos Dioses son el mismo, que es Dios Padre.

Dijo uno:

¡Cuánto imposible pone el hombre a este Dios, que Tres Imágenes Él mismo se hace para que Lo vea el hombre! ¡Cuánto peca el que no quiere que así sea, el que quisiera que Dios fuera un hombre con alguna sabiduría, pero que tuviera menos que él!

Esta es la lucha desde que Dios hizo ese mundo: ser primero el hombre, y si el hombre quiere, dejar a Dios.

¡Hombres que no ven la Gloria por no amar, pero que al final saben que hay Gloria por el sitio que ellos van!

Desperté, oí:

Cuando el hombre, sin materia,
sigue viviendo,
y ve que muerto está para Dios,
entonces ve el por qué siempre
le decían: condenación.

Condenación que te avisa,
siempre sin cansarse Dios.

Por eso el Elegido,
nunca al hombre faltó.

Como no falta la Luna,
ni tampoco falta el Sol.

Y los días se retiran
cuando el día se acabó.

Esta Gloria trae al hombre
y lo enseña a dialogar.

Un diálogo sin materia,
con Poder y sentir nada más.

Esta Gloria, su Enseñanza,
nunca se puede acabar.

Siempre aman en la Tierra,
aunque pocos, algún Lugar
que Dios coja de Vivienda
“pa” el que se quiera salvar.

Este Dios es sólo Uno,
y a los Tres puedes llamar.


***

Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C2

martes, 24 de mayo de 2016

Si crees que hay Gloria, cree que hay Condenación

En Sueño Profético decían:

El Mundo Espiritual tiene forzosamente que comunicarse con el material. Esto, el que cree en Dios, debería aceptarlo como algo normal, tan normal como se acepta el día y la noche; como el nacer y el morir; como el envejecer, si antes no vienes Aquí; como el varón y la hembra; como la raza animal, que la hay de tantas especies, que el hombre nunca sabrá el número de estas especies, que Dios las dejo criar como el matojo que nace que nadie pudo sembrar; como el niño que en peligro continuamente está, y el peligro de él se aparta, porque Dios lo hace apartar. Pocos niños son victimas de este peligro que está al acecho en cualquier sitio que esté el niño, si el mayor pendiente no está, y a veces estando pendiente, el mal le puede pasar.

Todo esto es normal
si te pones a pensar
que todo gira por Dios,
por quien tiene que girar,
si piensas en ese mundo,
ese mundo material.

Debería extrañar todo,
cuando lo vieras girar,
y no pensar que eso gira
por hacerlo el hombre girar.

El hombre no hace nada,
si Dios no lo hace girar.

Desperté, oí:
Es más de extrañar que extrañe,
que Dios hable en un Lugar.   

Esto le extraña al que ama,
cuando él se pone a hablar
y le desmienten Palabras.

Se pone a hablar Palabras
que dice el que Dios le habla.

El que ama de verdad,
no resiste las palabras
del que no quiere escuchar
al Lugar que Dios ya habla.

El que ama ve normal
que se comunique Dios
al que a Dios amaba ya.

Si no crees en el Sueño,
Éxtasis o Revelación,
no pronuncies estos nombres:
Gloria, Dios, Condenación.

Porque la Gloria es Gloria,
por ser el Sitio de Dios.

Si crees que hay Gloria,
cree que hay Condenación,
porque Dios permite al hombre,
para que vea cómo es Dios.


***

Libro 4 - Te Habla el Profeta - Tomo I - Cierre de Libro

jueves, 24 de febrero de 2011

Nunca quise el camino que mi espíritu me trazó - Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 206-207-208


En Sueño Profético decían:

No hay descanso mayor para tu espíritu, que nunca haberlo abandonado, que siempre haber hecho lo que tu materia no ha querido.

Dijo uno:

No habrá mayor sufrimiento,
que ver que te estás muriendo
y pensar lo que aquí digo:

Nunca quise el camino
que mi espíritu me trazó.

Nunca cogí los Consejos,
por ser Consejos de Dios.

Nunca creí que la muerte
viniera estando joven aún yo.

Esto es el pensar de un joven.
Ahora, el de un mayor:

¡Qué lejos veía la muerte!
Nunca hice caso de Dios.
Mi carne me protestaba
pidiéndome lo mejor;
mi materia, avariciosa;
mi ira, aún mayor;
mi vanidad me quitaba
de que me acercara a Dios.

Voy a ver si recuerdo
haber hecho caridad:
sólo me viene a mi mente
el haber tratado mal.

Otro cogerá el dinero
y luego lo gastará,
y hará hasta buenas obras,
y no se condenará.

Yo tendré que condenarme
por nunca a Dios buscar,
y cuando Él me llamó,
yo no quise contestar.

Desperté, oí:

Dios llama aunque no llame,
aunque tu no oigas llamar.

Dios llama cuando tú Lo ofendes,
y Él deja sin castigar.

Dios llama cuando te deja
que sigas ofendiendo más.

Dios llama cuando te manda
quien te pueda enseñar.

Aquí tienes varias formas,
para que puedas estudiar
cómo el espíritu quiere
que tú tengas Eternidad.


***