lunes, 22 de julio de 2019

Nos manda el Maestro

En Sueño Profético decían:

Jesús mandaba a sus Discípulos a sitios que Él podía ir. Pero Él no quería apartar, quería dar su Reino, y mandando a los Discípulos podían no perderlo.

Esto hay que pensarlo si quieres comprenderlo. Había veces que al tratar a los Discípulos, ya querían Conocerlo.

Ellos siempre decían:

“Nos manda el Maestro... Nos ha dicho el Maestro...”.

Y cuando el Maestro los mandaba, siempre era la respuesta: “como tú digas, Maestro”.

Cuando llegaban al sitio, sus caras decían el recibimiento.

Ellos no sufrían por ellos, era pensar que aunque quisieran ocultarlo, ya lo sabía el Maestro. Cuando volvían contentos, no podían detener el alboroto entre ellos. Cuando iban disgustados, el Maestro rompía el silencio.

Si en vez de ir vosotros voy Yo, Yo no puedo dejar que sus Palabras salgan a sus lenguas”.

“Vosotros habéis cumplido mi Mandato, y puede que en busca de Mí vengan
”.

Desperté, oí:

Había sitios que querían Conocerlo,
y Él se presentaba ofreciendo su Reino.

En cambio, en otros sitios,
sabía que con el recibimiento que Le harían
podían perderlo.

Su Presencia daba Premio
al que no quería pecar
o al que quería Conocerlo.

Al que quería Conocerlo,
le dejaba su Amistad
y ya recogía Premio.

El que no quería pecar,
sabía que su Presencia
hacía aborrecer
el ofrecer que le hicieran.

Ya, el que vivía en el pecado,
cuando veía a los Discípulos,
se quedaba avergonzado.

Sin atreverse a decir:
¿Podré yo ser perdonado?

A éstos, Dios los buscaba
porque se habían juzgado.

¡Qué Amor tiene Dios al hombre,
que en unos hace Presencia!

Y en otros, el Dios se esconde
para que no pierdan la Gloria.


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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C2

domingo, 21 de julio de 2019

Busca a Dios poniendo Amor

En Sueño Profético decían:

Si eres de Dios, se ve en tu comportamiento. Si quieres ser de Dios, ya lo dirán tus deseos, lo dirán tus palabras, y tu interior tendrá ese gozo que de palabras no se puede explicar. Es algo que tú pides con tu forma de actuar.

Hay quien quiere ser de Dios y le atormenta el pensar:

“Yo no merezco seguir los pasos del que a Dios ama de verdad. Porque abrí las puertas a mi pensamiento, que también esto es pecar, y tuve palabras de diálogo que me llevaban al mal”.

Dijo uno:

Con este pensar que tengas, ya sientes el perdonar de este Dios que está en la Gloria, que perdona sin preguntar, por ser siempre Presencia Viva de toda la Humanidad.

Humanidad, que quiere vivir sin lo que la vida le da. Que es la Palabra Divina, Alimento espiritual que a la materia domina.

Desperté, oí:

Cierto,
que el alimento del espíritu
mantiene el cuerpo.

Al oír hablar de Dios,
justificando sus hechos,
ya vives Jerusalén,
con Discípulos y Maestro.

Maestro: el Dios de la vida,
el Dios del Universo,
el Dueño de dueños.

Palabra que hace y deshace
montes, mares,
diluvio y movimiento de aires,
con el nombre de huracán.

Busca a Dios poniendo Amor,
y ya sientes su Presencia.

Y ya, con este sentir,
la vida te abre las puertas
hasta que llegues Aquí.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C7

sábado, 20 de julio de 2019

Con las Fuerzas de Dios, no puede el hombre enfrentarse

En Sueño Profético decían:

Es gran estudio para el que quiera saber verdad, el tener contacto y seguirle, al que Dios elige, sus pasos.

Es fácil en lo material, teniendo un cargo grande, que tu presencia la vean de aquí para allá, porque la carga otro lleva. Pero en lo espiritual, tienes que llevarla tú, y mayoría de veces llevarla tapada, por no comprender el hombre esta forma de vivir e ir dejando huellas para a Dios acercar.

Dijo uno:

Hoy confirman Escritos y queda en público que Dios tiene este Lugar para Enseñanza del espíritu. Y cuando Dios le da Mando, el dolor de la carne puede quitarlo. Pero este Mando no es público, demostrándolo, como las Palabras que son dichas por Dios o con su Mando, para que el espíritu nunca muera para la Gloria.

Desperté, oí:

Un día puede enterar
lo que muchos años no puedan.

Y puede hacer pensar,
el bien o el mal que a Dios Le hiciste,
Le estás haciendo o Le harás.

Si hiciste bien,
el bien agrandas.

Es sufrimiento, por el hombre,
no querer que Dios
dé en público sus Palabras.

Pero en este sufrimiento,
las Fuerzas de Dios no faltan.

Que las pide el sufrimiento,
caminando y sin parada.

No importa si la carga es grande,
lo que importa es pedir a Dios
que las Fuerzas suyas no te falten.

Con las Fuerzas de Dios,
no puede el hombre enfrentarse.


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7

jueves, 18 de julio de 2019

Que el hombre compare lo que es del hombre con lo que es de Dios

En Sueño Profético decían:

Debería seguir los pasos del que Dios elige y compararlos con los suyos, todo el que pone dudas o no quiere que esto sea. Este servicio incansable, el cumplirlo, ya ves que pasa los límites de la Tierra. Tienes que ir golpeando tu cuerpo para que acepten el premio que tú quieres ir dejando. Quieres que den palabras o, de hechos, manden alabanzas al Cielo. Quieres que achiquen sufrir con el gran medicamento de tener siempre presente: “hay mayores sufrimientos”.

Dijo uno:

Tan sólo escribir un dictado diciendo: “Dios me lo dicta y prohíbe cambiar o reformar palabras”, ya, ¿qué más quieres que te lo defiendan o te firmen? A más dudas o mas detención, menos Amor a Dios demuestran. Esto, el que quiera ver Verdad, que lo siga. Y puede que en este seguir él cambie su vida.

Desperté, oí:

No hay persona que presente Palabras dichas por Dios, diciendo: “A mí me las dice”, sabiendo que el hombre no quiere que exista Dios como es Dios.

El hombre pone la Existencia de Dios a manera de hombre, pero no como Dios.

Mentir, si aquí existiera el no del hombre, escándalo daría.

Mucho repiten en Gloria que esto no es una Aparición, para que el hombre dude y ofenda desmintiendo lo que él no ve.

Esto es espíritu que Dios trae a su Reino cuando aún le está dando vida a su cuerpo, con el nombre de arrobo.

Después, Dios manda que el espíritu le mande al cuerpo que escriba lo que el espíritu vivió sin cuerpo.

Para que el hombre compare lo que es del hombre con lo que es de Dios.
Sencillo es comprender lo que tanto aclara Dios.


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Libro 31 - Te Habla el Profeta - Tomo IV - C2

miércoles, 17 de julio de 2019

Habla y cunde estos Dictados

En Sueño Profético decían:

Si tú llevas a Dios por dentro,
tienen que verlo por fuera,
porque la luz no la enciendes
para que oscuridad vean.

Si tú llevas a Dios por dentro,
el silencio no te llega,
y en todo lo grande o chico
actúa Dios de mil maneras.

Dijo uno:

Si tú tienes contacto con el que Dios ha elegido,
tu vida ya tiene cambio.
Pero si no pones Amor a Dios,
el cambio es cambio falso
y ya no sigues a Dios.

Si el cambio es de entrega al servicio de Dios,
ya te acudirán palabras a tu lengua
defendiendo lo que estás viendo,
que es actuación de Dios.

El silencio, en este Caso,
es ponerte defendiendo
a espíritus satánicos,
que son los que están haciendo aquí el daño.

Desperté, oí:

La publicidad, hablar y cundir estos Dictados, es lo que tiene que hacer el que se nombra cristiano.

Ya se ha dicho varias veces en la Gloria, que las Apariciones tienen su polémica.

Pero Esto es presentar Escritos de la Palabra de Dios, que pueden ser leídos por todo el que quiera.

Que si ama a Dios, ve que es Dios.

Que si cree en Dios, tiene que amarlo, por las Palabras que Dios le manda para su Salvación.

Y si no cree en Dios, tiene que pensar que quién haría un escrito igual a éstos, diariamente, ya camino de 30 años, y presentarlo a teólogos y escritores.

Uno de fama en el Camino de Dios, y otros de fama en el camino del hombre.

Si esto quieres saber si es verdad, pídeselo a Dios, que Dios te lo concederá.

Lo que Dios nunca hará es que Lo quieras, si tú no quieres.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C5

lunes, 15 de julio de 2019

El que este Mando no busque, vive una vida apagada

En Sueño Profético decían:

Si el Amor de Dios lo llevas
más adentro de tu sangre,
el Amor no se conforma
si no hay más que a Dios Lo amen.

El Amor, el que lo sienta,
cuando el sufrir es más grande,
con más ansias busca a Dios,
y sin cansarse repite
en su mente esta oración:

¡Señor, no me dejes sola
sin que yo sienta tu Amor,
porque este sentir tuyo
me da la Vida en la acción!

Yo, si no tuviera sentir,
sería vida sin Amor,
y ya no sería vivir.

En mi largo caminar,
yo sufría cuando veía
el sufrir que se buscaba
aquel que a Dios no seguía.
Le ponía el sufrimiento
a cosas sin importancia,
y se pasaban las horas
y a Dios no te Lo nombraba.

Yo me sentía molesta
cuando sufrían
y veía indiferencia
cuando a Dios se lo nombraba.

Yo sufría cuando veía
que en el sufrir,
a Dios Le pedían cuentas.
Entonces, Dios me ponía
tal ligereza en mi cuerpo,
que algo tenía que hacer,
y cuando me veía en la calle,
ya el sufrir era contento.

De pronto oía una voz:
¡Qué alegría el verte, Teresa,
que me sirves de consuelo
dentro de mi grande pena,
cuando te oigo decir
esos momentos de Gloria
que vives viviendo aquí!

Desperté, oí:

Yo no podía oír
cuando ofendían a Dios.

Yo no podía callar este Fuego,
que sin llamas y sin rescoldo,
todos veían las llamas,
y el que no quería verlas,
mis palabras lo quemaban.

Nunca me sentí cobarde,
nunca me sentí cansada
para andar caminos duros
que pone el que a Dios no ama.

La constancia yo ponía,
y las fuerzas Dios mandaba.
También la constancia era
del que las fuerzas mandaba.

Yo tenía Libertad,
pero presa me encontraba
con este Mando de Dios
que yo misma me buscaba.

El que este Mando no busque,
vive una vida apagada.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C2

sábado, 13 de julio de 2019

Divinidad del Amado

En Sueño Profético decían:

Si quieres amar a Dios, di:
Señor, yo quiero amarte.

Si el pecado te persigue,
llámalo y di:

Señor, antes morir
que enfadarte.

Haz que sienta algún espíritu
que de tu Gloria me mandes,
que cuando estuvo con cuerpo,
yo no quería enfadarle.

Si la soberbia y la ira
a mi cuerpo ves que llega,
quítame la Libertad
y castiga mi conciencia,
teniendo siempre presente:
“A Dios no le gusta la ira
ni la soberbia,
y yo no obedecí su Palabra”.

Esto, si en tu interior lo escribes
y una vez al día lo repasas,
acortarás tus defectos
y darás buena enseñanza.

Desperté, oí:

Estas palabras las oí yo
y Dios me manda dictarlas,
de un buen hombre
que vivía de la enseñanza.

Decía:

Si Dios oye de tu espíritu o de tu boca
que quieres amarlo,
Él te pondrá como camino fácil
el seguir sus Pasos.

En lo que sepas que Dios no quiere y lo hagas,
piensa que estás poniéndole corona de espinas,
y a la Virgen Madre, dándole lágrimas.

Lágrimas de sangre por dentro,
aunque los ojos den agua.

No hay quien diga “Señor quiero amarte”
y no sienta la Divinidad del Amado.

No hay palabra que más diga,
que digas: “Señor, Te amo”.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con  El Padre Eterno - Tomo III - C8