jueves, 24 de julio de 2014

La vida es un cuaderno

En Sueño Profético decían:

Si no enseñas, no aprenden. Y si no hablas, no entienden cómo es esta Enseñanza que recibe el que Aquí viene. ¡Que no viene, que Dios trae!

Se vio un niño de unos meses y habló el Mando de Dios en el Cielo:

Si a este niño se cuida en alimento, no se enseña a hablar ni jamás se pone en el suelo para enseñarlo a andar, este niño llega a viejo sin habla y sin sostener su cuerpo.

Pues así hay muchos hombres –pero no de cuerpo–, sin enseñarles del espíritu, por no enseñarles desde niños que la vida es un cuaderno, y tus hechos son dibujos que quedan en el cuaderno. Que ya no puedes borrar ni decir: “yo no los he hecho”. Porque el que va a examinar es el Dueño del cuaderno, que es la vida temporal.

Unas veces llega muerte cuando ya está lleno. Y otras veces, al empezar el cuaderno o llegando a la mitad. Pero más de un cuaderno jamás se puede llenar.

Desperté, oí:

¡Qué paciencia pone el hombre
en enseñar que el niño
se tenga en pie y eche el paso!

Pero aún es más paciencia
que diga estas dos letras
después de muchas semanas y meses:

“M”, “a”, juntas las dos.
No se cansan hasta que el niño
les da la pronunciación.

Y esto ya lo refieren los mayores
poniéndole la nota mayor
de listo e inteligente.

Pues, ¿por qué con lo de Dios
no hace el hombre lo mismo?

Y cuando llegue a mayor
siempre tendrá en su memoria:

“Esto es lo que quiere Dios,
que yo siga enseñando
lo que aprendí de niño:
¡Primero, amar a Dios!”.


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - Pag. 81-82-83

miércoles, 23 de julio de 2014

El Amor a Dios no tiene palabras

En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios no tiene palabras. El Amor, sus palabras son hechos. Nadie sabría del que a Dios ama si no lo dijera con hechos. De palabras se habla mucho del Amor a Dios. Todos pueden amar de palabras, de hechos pocos. De estos pocos son los que Dios elige; y no les agrada a los muchos que no aman, que Dios haga en éstos Vivienda para que comuniquen los espíritus de su Gloria sus Mensajes, su Enseñanza y su Visión de esta Gloria.

Dijo uno:

Si el que dice que ama, amara, defendía la Palabra de Dios cuando quisieran matarla, cuando Dios mandara un mandato diciendo a un espíritu que viviera con materia: “Publica que es un mando de mi Gloria, que mi Palabra quiero que el hombre la oiga dicha en mi Gloria y repitiendo el Instrumento”. Si esto, el hombre que ama no publica, este hombre no ama. El Amor lleva algo que al Amor descubre, y ya Amor con Amor se encuentran. No hay quien ame, y pudiendo demostrar el Amor, lo calle. No hay quien diga: “Quiero a Dios y de Dios no quiero que hablen”. No hay quien diga: “Vive Dios, pero Dios no le habla a nadie”. Esto es amar sin amar. Pues el Amor de verdad se busca hasta encontrarse. Una vez que ya lo sientes, tan sólo de Amor hablarte, conoces si es de Dios por las obras que aquí salen.

Desperté, oí:

Este Dictado empieza y termina
con estas mismas palabras:

Si no haces buenas obras,
tu amor no sirve de nada.

Tu no puedes decir “amo”,
retirándote del Amor.

Tú no puedes desear
saber de Gloria de Dios.

Si tienes este deseo,
que con firmeza lo crees,
buscas como siempre hubo,
al que Dios hablarle quiere.

No es extraño para el que ama
haber siempre quien Dios lleve
sin materia a su Gloria
al que Dios ve que a Él prefiere.

El Amor se va encontrando
con otro que Amor tiene
y obras va publicando.

Porque el Amor de Dios,
son obras y no palabras.

Si tú sientes este Amor,
conocerás sus Palabras.


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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Pag. 28-29-30

martes, 22 de julio de 2014

Pecadores anclados

En Sueño Profético hablaban de pecadores que pecan sabiendo que están pecando.

Dijo uno:

Estos pecadores son pecadores, pero anclados. Todo el que peca sin creer que está pecando, cuando le llega la luz de cualquiera que le hace ver pecado, ya se quita de pecar y empieza el Perdón buscando. Éste sí fue pecador, pero no del grado del pecador que a sabiendas peca y a Dios llama desafiando. Siempre son los peores pecadores para Dios, los que ahí son letrados, los que saben y enseñan: “¡Esto es bueno para Dios! ¡Éstas son sus Leyes! ¡Y esto está en contra de Dios!

Aquí refieren Palabras que Dios dijo ahí en la Tierra:

Al que Yo le doy mi Palabra, que la dé como Yo la doy. Y el que la coja para hacerme daño, mi Padre responderá. El que aprenda, que enseñe antes con el ejemplo. El que quiera taparse con mi Gloria, Yo lo echaré al Infierno”.

Estas Palabras les fueron dichas en la Tierra a los hombres para que supieran era Dios Hijo el que hablaba; para que al decir “cristiano”, no confundieran. Todo el que cumplía sus Divinas Palabras, ya estaba enseñando. Todo el que hablaba de Dios y no cumplía el Amor al Prójimo, tenía doble pecado porque hablaba de Dios a sabiendas que lo cubría su hipocresía.

Desperté, oí:

Éstos son los que Le vieron decir a Dios tantas veces: “¡Hipócritas! ¡Fariseos! ¡Sepulcros blanqueados!”.

Éstos son los que hicieron que Dios hiciera un poco de Dios.

Éstos son los que hoy no están en su Reino.

Éstos son los que dejaron mala semilla y aún sigue naciendo.

Que estos que nacen, nacen para mantener el Infierno.

Es el pecado mayor, el malo hacerse pasar por bueno.

Porque ya dobla el pecado, el pecado que está haciendo.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - Pag. 150-151

lunes, 21 de julio de 2014

Exposición en la Parroquia de la Cala del Moral (Málaga)

En el día de ayer, en la Parroquia de la Cala del Moral (Málaga), se han expuesto los Libros de Ana García de Cuenca. Miembros de esta Fundación han leído un Mensaje durante una Misa a la que han asistido multitud de feligreses. Ha sido un gran día de alegría para todos nosotros.

A continuación, os dejo con varias imágenes:

Ella no puede ser aconsejada por nadie

En Sueño Profético hablaban varios. Decían:

Ella no puede ser aconsejada por nadie. Ella es Dios el que la manda y la lleva. La intuición que tiene es grandiosa. Ve lo que aún no se ha hecho. Dios le hace sentir lo que aún no ha pasado. En el Sueño, Dios la llena de Sabiduría, y cuando el espíritu entra en la materia, a su retorno, ya le da tal fortaleza que no hay quien la siga ni en espíritu ni en materia.

Espíritu que Dios Aquí traiga, no puede recibir clases de nadie, en Teología. Teología es hablar de Dios, temas de Dios. Pues este mismo Dios es el que a ella la enseña. Si tú lees estos Escritos, ¿cómo vas a intentar enseñar a ella? Ella es enseñada para enseñar, teniendo grande certeza en su Enseñanza.

Una vez que salga la Publicación, verán la Sabiduría de Dios dicha y escrita en ella. No podrá decir el hombre: “Esto está escrito aquí o allí” o “esta frase la ha puesto el hombre”. Estos Libros se publican sólo las Palabras dichas por Dios y dictadas por Él mismo.

Dijo Tomás:

Dios quiere que sea todo publicado antes de que su espíritu venga Aquí sin tener ahí materia, y quiere que la Publicación sea virgen. La ignorancia del hombre adultera esta Gloria.

Desperté, oí:

Una vez que Dios Aquí te trae, a esta Gloria, te hace sentir su Presencia y te habla para que tú digas: “Dios me habla y me enseña cómo tienen que salvarse los hombres”, ¿crees tú que hay hombre que pueda aconsejar o enseñar a este espíritu?

Si hablan de Tomás de Aquino y admiran lo que supe yo, no duden de esta Teología que en Mensaje llevo yo.

El hombre por mucho que sepa, no sabe cuando ve a Dios.

Se encuentra con esta Grandeza y entonces él compara el saber que ahí tenía, que Aquí no le vale nada.

TOMÁS DE AQUINO


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - Pag. 91-92-93

domingo, 20 de julio de 2014

Gran consuelo dan al enfermo estas palabras

En Sueño Profético decían:

El espíritu que vive con la Paz de Dios dada Aquí, lo nota de momento el enfermo de carne y el enfermo de espíritu. El de la carne nota bienestar interior y el enfermo de espíritu nota reacciones de un mando interior. Según el avance de la enfermedad, así tendrá la lucha por dentro, habiendo veces de ser curado tan sólo con su presencia o repitiendo uno de los Arrobos que Aquí se han dictado.

El espíritu que tiene contacto sin materia Aquí en la Gloria, vive vida de sufrimiento por los espíritus que en contra de Dios viven, por los espíritus rebeldes al Mando de Dios; estos espíritus son dañinos y el Elegido los aparta por Mando de Dios. Los enfermos de espíritu los hay de dos maneras para su curación: una, queriendo aceptar la curación; y otra, rebelde a ser curado. El que Dios trae y enseña, conoce el grado de cada enfermo. El hombre desconoce estas clases de enfermos, ocupándose con preferencia de la enfermedad de la carne.

Desperté, oí:

Gran consuelo dan al enfermo
las palabras del que Dios trae a su Gloria.

Gran alegría recibe
tan sólo con saber la hora
de que vaya el Elegido
dando consejos de Gloria.

Y aunque la carne le duela,
segundos has de creer,
pididendo que no le falte
por recibir una Paz
que no recibe de nadie.

Estos enfermos
que materia enferma tienen,
saben que la Paz que es Paz,
no hay hombre que la altere.

Los enfermos de espíritu
que quieren su curación,
le cuentan al Elegido
el mal que le hacen a Dios.

Y ya quedan los malignos,
que su sitio es sin Dios.

Sin Dios porque Dios les puso
Infierno o condenación,
sitio que el hombre supiera
que acabaría su espíritu
sin la presencia de Dios.

La enfermedad del espíritu,
es mala su curación,
porque el demonio se encarga.

Se encarga de que más peque
el que viva vida mala.

Para Dios sería fácil
que el hombre no pecara,
pero sería más pecado
querer sin que lo dejara.


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Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 234-235-236

sábado, 19 de julio de 2014

Este Amor no tiene precio ni te exige cantidad

En Sueño Profético decían:

Esto son Palabras Divinas, Sentencias y Pensamientos profundos:

Si amaras como dices, querrías como debes.

Si dices que amas, no amas, porque el Amor no dice, responde.

Hubo quien dijo que amó,
y el Amor no respondió.

El que ama ya no puede vivir
sin seguir amando
porque el Amor se lo encuentra
donde el hombre ve el fracaso.

Este Amor no tiene precio
ni te exige cantidad.
Este Amor, lo que sí quiere
es que tú lo quieras amar.

¡Qué Grande es este Dios,
que te deja que Lo ofendas
y te espera “pa” el Perdón!

Si Dios “El Dios” se quitara,
cinco minutos “na” más,
sobraban de estos minutos
“pa” acabar la humanidad.

El Diluvio fue una gota
comparado con lo que puede mandar.

El hombre habla de Dios
sin temor y sin amar.

Si la carne se le enferma
Lo llama pidiendo cuentas.

Piensa y medita esto bien
y aprenderás a querer.

Date prisa en aprender
“pa” que luego estés con Él.

Si la clase ahí no das,
Aquí no vienes jamás.

Desperté, oí:

Este Dictado de hoy
ya lo puede repasar
el hombre que ahí en la Tierra
se tenga por literato
y por gran intelectual.

No te dirá esta palabra
aquí sobra y allí va.

Son Palabras, son Sentencias
que te hacen el pensar
en esta Gloria tan Grande
que el hombre quiere callar.

Parece juego de niños
el tanto a Dios llamar,
y luego le habla a uno
y dicen: ¡Qué loco está!

Cada vez que Dios elige
se queda en peor lugar
aquel que dice que ama
y vive en tranquilidad,
sin saber lo que Dios manda
de esta Gloria Celestial.

El que ama se conoce
porque no deja lugar
en su espíritu y materia,
a lo que no es Gloria
donde Dios está.

Medita lo que hay escrito
y a la Gloria te vendrás.


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Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo I -Pág. 215-216-217

viernes, 18 de julio de 2014

La Vida Pública de Dios

En Sueño Profético hablaban en la Gloria, de Dios Hombre; de Dios cuando el hombre Lo vio un hombre más, y un Dios que era un Hombre cuando el hombre quería que no fuera; de cuando Dios quiso que el hombre viera su Poder, su Amor hacia el hombre y su ofrecimiento para su Salvación; de cuando Dios quiso dar testimonio con su Presencia y con sus Palabras.

Hablaban de su Vida Pública.

Dijo uno:

El hombre habla de la Vida Pública de Dios, de un tiempo breve, sin seguridad de lo que dice y afirmando lo que no sabe. A Dios, el que Lo esperó y creyó era Dios, ya Lo siguió y fue verle Vida Pública y de Escándalo; ya Le vio actuaciones del Cielo; ya fue Escándalo en el que Lo seguía.

Dijo otro:

El hombre llama Vida Pública a cuando ya se enfrentaban sus Hechos con los del hombre; a cuando Lo vieron Hombre; a cuando ya Lo perseguían porque había que Matarlo, porque sería la Sabiduría de Cielos en la Tierra, porque venía quitando los pecados al que quería su Reino; Entonces es cuando el hombre dice “Vida Pública”, “Vida de Escándalo”.

Dios nunca pudo ser oculto, siempre obraron en Él los prodigios, y siempre el que Lo siguió fue Salvado. Siempre se hablaba de Él como cosa no de la Tierra, esto, el que creía lo que el Padre habló en el Cielo y el hombre repitió.

Desperté, oí:

El que creyó que aquel Niño era Dios, ése Lo siguió.

Lo siguió y no dejó de ver prodigios.

Dios, desde su Anunciación, ya fue Escándalo.

El hombre le llama Escándalo a cuando ya va predicando.

Cuando perdona, cuando aparta, cuando dice su Crucifixión, cuando habla de su Reino, cuando se lo ofrece al hombre.

Cuando dice: “Uno de vosotros Me hará traición”.

“Os mandaré mi Espíritu”.

Y ya, cuando deja la losa levantada, la Tierra movida y su Cuerpo que sube al Cielo, es su nombre: “Escándalo”.

El que creyó en Dios Único, fue Escándalo su Nacimiento.

Su Vida Pública empieza desde que bajó del Cielo.


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Libro 11 - Te Habla el Profeta - Tomo II - Pag. 21-22-23