miércoles, 1 de abril de 2020

El que mucho ama a Dios

En Sueño Profético decían:

El que mucho ama a Dios, mucho conoce lo que no es de Dios.

El que mucho ama a Dios, sabe llevarte por el Camino de Dios y retirarte de donde a Dios no aman, aunque a Dios te nombren.

Dijo uno:

Si a Dios no confías tu vida de espíritu y tu vida de cuerpo, no podrás saber lo que en ese mundo es de más provecho para que tu espíritu esté siempre contento y sea guardián de lo que haga el cuerpo.

El espíritu que es de Dios no le permite al cuerpo que albergue pensamientos de pecado, y antes de que haga acción, ya lo están frenando.

La vida de la materia es cuchillo con filo por los dos lados, y a pesar de que es corta, es muy larga para hacer lo malo.

Consejo que dan en Gloria:

Que en Dios estés siempre pensando, cuando todo lo que mires veas que es por Él creado: persona y Naturaleza; montes, mares, Sol y Luna, día y noche, vida y muerte.

Desperté, oí:

¿Quién no tendrá en su vista algo
de lo que ya se ha nombrado?
Pues al mirar donde mires,
ya de Dios te estás acordando.

Y al acordarte de Él,
te retiras del pecado.

Y te notas el contento
que nada puede pagarlo.

¡Qué cierto
que el espíritu que es de Dios
no puede hacer nada malo!

Y sufre cuando ve
que de Dios
se están apartando.

Que este empiezo es
llamándole a nada malo.


***

Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C3

martes, 31 de marzo de 2020

El creer lo da el espíritu

En Sueño Profético decían:

Se van a decir Palabras que Dios Hombre dijo a sus Discípulos en el camino de la Enseñanza:

El que no os crea, viendo lo que vais haciendo, no puede creer lo que Yo mando, que vosotros, sin verlo, obedecéis mi Mando”.

“Yo Mando al espíritu, y más veces hace el Mando el cuerpo sin comprender este Mando, que comprendiéndolo. Si mi Mando no es comprendido, Me dais más obediencia al hacerlo, que cuando lo hacéis comprendiéndolo”.

“Si echas la red viendo a los peces, no es que crees, es que los ves. Das más creer confiando en las palabras, que si a los peces los ves
”.

Desperté, oí:
Dios baja a la Tierra, para todos, pero todos no son para Dios.

No son, por falta de creer que es Dios.

El creer lo da el espíritu y obliga al cuerpo a que acepte lo que no ve ni oye.

Esto es creer, no decir: “yo creo”.

Dios quiso muchos Discípulos, pero pocos quisieron el Mando de Dios con el nombre de Maestro.

Es grande hacerle Mando, pero es grande el sufrimiento.

Porque la gota que cae no le hace daño al mármol, pero se pierde en el suelo, que es la Palabra de Dios, si no cae en buen terreno.


***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C5

lunes, 30 de marzo de 2020

Si la copiaran y aceptaran esta Enseñanza, el sufrimiento achicarían

En Sueño Profético decían:

Si copias del que Dios trae a su Gloria, no puedes hacer nada que a Dios enfade. Porque éste, ve sin ver aquello que no ve nadie, y oye sin que palabras den sonido. Esto es saber sin estudios, saber de sentir por dentro y saber de Sabiduría, que el Amor te da el talento para vivir en altura aunque los pies vayan por el suelo.

Dijo uno:

Esta Enseñanza pocos la copian y pocos la aceptan. Si la copiaran y la aceptaran, el sufrimiento achicarían.

Tan sólo con ver la lucha de querer que a Dios pongan lo primero, ya deberían decir: “Esto es Mando del Cielo, y yo tengo que seguir su Camino y poner los pies donde ella los va poniendo, y consultárselo todo y no guardarle secretos, porque el secreto es para los hombres de la Tierra, pero no para el que Dios elige para quitar defectos e ir hablando de Dios, que es el Único que sabe tu vivir por secreto que lo tengas”.

Desperté, oí:

Teniendo un Recadero
que lleve esta mercancía,
el bueno debería copiarla
y al malo ir enseñándosela.

Esto sería pastor
queriendo que los corderos
no se fueran de su rebaño.

El que sienta este Amor,
busca al Elegido como bálsamo.

Y todo lo ve bien hecho,
porque de Aquí sale el Mando.

Si el Mando del que Dios trae Aquí
no fuera este mismo Mando,
ya no sería Elegido.

Sería engaño,
que Dios no lo permitiría
y le pondría este nombre:
“Sepulcro blanqueado”.

Y quedaría al descubierto
a la vista del bueno y del malo.

El que vive y lleva
el bueno de Dios por dentro,
no puede ocultarlo.

Y quiere que lo vivan
todos como hermanos.

Y su mayor alegría
es ver que lo van copiando.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C5

domingo, 29 de marzo de 2020

Señor, si el mando es para ofenderte, que me retire este mando

En Sueño Profético decían:

Lucha el hombre por un título, y no lucha para no perder su espíritu.

Obedece al que le manda, aunque el mando esté mal dado, y no pone en su mente:

“Señor, si el mando es para ofenderte, que me retire este mando”.

Si pones al que el estudio le ha dado un título para curar el cuerpo, no le digas si aceptó lo que ya bajó del Cielo.

“Doctor, ¡qué milagro Dios me ha hecho! Que se lo pedí por mí y para que usted cogiera premio”.

Esto, muy pocos lo aceptan, por creer que Dios va a saber más que ellos.

Se ponen este pensar:

“¡Dios, si existe, está muy lejos…! ¡Y ya los tiempos han cambiado en cirugía y medicamentos! ¡Eso de curar Dios… era en los tiempos de mis abuelos!”.

Dijo uno:

Esto, si lo oye el que ama,
moja su espíritu con lágrimas.
Que estas lágrimas van ocultas,
como todo lo que amas,
y las dejas escondidas,
y Dios las seca con sus Palabras,
que tú sientes en tu interior
sin sonido y sin habla,
porque sabes que eso es Dios,
lo que te seca estas lágrimas.

Desperté, oí:

Este Mensaje compara:
importancia del hombre
desvalorizando Poder
y Sabiduría de Dios.

Aceptación con agrado
a todo lo que manda el dueño,
jefe o encargado.

Y ya,
a talentos por el hombre premiados,
les vas dejando el sitio libre
y la cabeza inclinando.
Esto, sin amar a Dios,
es talento fracasado.

Ten la lucha de esa vida
para que Dios siempre le dé,
a tu espíritu, Mando.

Que es el título
que en esta Gloria
queda sin marco.

Pero en la Tierra,
ya para siempre,
será nombrado.

Cuando veas el desprecio
que le dan a tu cuerpo
por el tiempo de los años,
verás que hay más lucha
por coger títulos colgados.

Estos títulos no llegan al Cielo
si no están
por el Amor de Dios firmados.

Que son las obras en el Prójimo
que tú hiciste sin mando.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C8

sábado, 28 de marzo de 2020

El día y la noche se encargan de agrandar esta Verdad

En Sueño Profético decían:

Si amas a Dios,
conoces sus Palabras.

Si amas a Dios,
su sentir tú no lo callas.

¿Quién podría detener
el respirar o el habla?
Pues más imposible es
amar a Dios
y no cundir sus Palabras.

Dijo uno:

Este Caso, hoy único, va destapando y premiando. Va quitando los obstáculos que el hombre siempre ha puesto. Por eso, Dios aquí manda que se escriba todo lo que al espíritu solo le pasó en el arrobo.

Esto es Enseñanza. Esto es comprobación de la Existencia de Dios Vivo. Aquí admite pregunta y respuesta. Esto es agua que corre, no embalse que ves el agua quieta. Esto es cundir, no callar; destapar, no tapar.

El que crea en la Vida donde ya no vive el cuerpo, tiene ansias de saber lo que Dios está diciendo. Que aquí el querer saber no es pecado, no cuesta dinero. Lo que no es de comprender es que crean que existe Dios y puedan vivir tranquilos sin acudir al Lugar donde dictan estos Escritos.

Con esto demuestra el hombre, como en saludo que haces, que es cumplido que no sientes.

Desperté, oí:
Si crees en Dios y Lo amas,
ya se ha dicho muchas veces
que si te amarraban, chillabas,
y a tus gritos, el Cielo ya contestaba.

Si amas a Dios,
buscas primero tus ansias.

Y estas ansias te devoran
hasta que llegues al Sitio
donde Dios se manifiesta.

Cuando Dios se comunica,
no puede haber secreto.

Es misterio
que se convierte en escándalo,
en valentía y humildad.

El que diga “Dios me habla”,
y el hombre mande callar,
si calla cunde deprisa
que es mentira y no es verdad.

Aquí fracasó el silencio
y aún fracasando está.

Y el escándalo se aumenta
y cada día se aleja más.

El día y la noche se encargan
de agrandar esta Verdad.

La noche enseña al espíritu,
y el día lleva el “Dictar”,
y ya el silencio se asusta
y queda esta gran Verdad.


***

Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C5

viernes, 27 de marzo de 2020

Si quieres a Dios, no puedes pasar sin saber de Aquí

En Sueño Profético decían:

Querer sin querer saber, no es querer del Cielo. Querer a Dios y mandarle sufrimientos, no es querer para el Cielo. Si piensas en el sufrir y en dolores que a Dios pusieron en su Cuerpo, pides mil veces la muerte antes de mandar a Dios sufrimientos.

Dijo uno:

El desprecio es el mayor sufrimiento que a Dios Le hicieron y Le siguen haciendo los hombres que tienen nombres de “buenos”.

Si los “buenos” que vivieron cuando Lo crucificaron hubiesen sido buenos para el Cielo, no habrían llegado a Matarlo, porque hubieran convertido a todos en buenos.

Lo bueno de Dios tiene tal fuerza, que nadie puede cerrarle puertas.

Dios ya sabía su Crucifixión cuando se hizo hombre y bajó a la Tierra. Y sabe, como única Sabiduría de Cielo y Tierra, que hombres buenos que a Él quisieran, pocos había, pero los pocos tenían que dar ejemplo de Amor de Dios y enseñar con las Palabras que Él les daba y seguiría dando después de la Resurrección de su Cuerpo.

Él se trajo su Cuerpo, ya sin cruz y sin clavos, pero su Espíritu está en la Gloria y en la Tierra, entre el hombre que practique con Amor sus Palabras.

Desperté, oí:
Si quieres a Dios, no puedes pasar sin saber de Aquí y sin quitar sufrimientos al que Dios trae Aquí.

El hombre tiene estudios que dicen que Dios quiere que maltraten y que sufran para ganar la Gloria.

¿Cómo Dios va a querer el sufrimiento en el hombre y la condenación? Si Dios baja a la Tierra para enseñar a cómo amarse y perdonar, y que la carne muera por enfermedad, no por hambre.

Si no hay Amor a Dios, cambias el Evangelio, pones otras letras y ya no vives el Nuevo Testamento.

El Amor a Dios no consiente que el sufrimiento a Dios Le llegue.


***

Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C2

jueves, 26 de marzo de 2020

El Amor a Dios es Vida

En Sueño Profético decían:

Si el que dice que ama a Dios, sintiera lo que dice, conocería este Lenguaje que baja del Reino del Cielo.

Si el que dice que ama a Dios, a Dios tuviera presente, sentiría este Fuego que quema y que tú más lo quieres.

Si al que dice que ama a Dios, el Amor le echaran fuera del espíritu, estas palabras no podría sentir y apagar las Llamas.

Ahora, si te cambias el pensar, diciendo “yo amo a Dios”, sin amar, esta mentira, tu espíritu, tus defectos sacará.

El Amor a Dios es Vida, que supera a la vida del cuerpo. Es Vida que te va dando todo lo que tú le pidas, por ser Dios palabra Vida.

Desperté, oí:

Este Amor no tiene altura,
ni te cansa el practicarlo.

Este Amor, si tú lo cuidas,
hombres detrás vas llevando.

Hombres que nunca creyeron
verles caminos de Santos.

Yo, cuando viví con cuerpo
y la Tierra iba pisando,
nunca dije:
“Señor, tu Fuego me está quemando”.

Este Amor, el que lo sienta,
de Teresa se está acordando,
porque mi vida fue Fuego
y lágrimas que del Fuego me salían,
y más veían las Llamas.

¡Ay Llamas de mi Señor,
que si las lágrimas son
por quererte a Ti,
más altas suben las Llamas!

¡Ay Llamas que yo quisiera
que los hombres se quemaran
y miraran a este Cielo
pidiendo al Amor más Llamas!

TERESA DE ÁVILA


***

Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III