domingo, 26 de abril de 2015

El Amor de Dios sabe lo que gana y sabe lo que pierde

En Sueño Profético decían:

El Amor a Dios es tasador que nunca se equivoca. El Amor conoce y valora lo que es de su Dios. El Amor a Dios sabe lo que gana y sabe lo que pierde.

Dijo uno:

Estas palabras se las oí yo un día a una mujer que contestaba cuando le dijeron a su paso, que ya se había quedado sin Maestro. Esta contestación oyeron varios: “El Amor de Dios sabe lo que gana y sabe lo que pierde. Si sintieras su Amor, llorarías la falta de su Presencia, porque sabrías el valor que habías perdido, y sabrías el valor que habías ganado cuando llegaras al Cielo. Y por tanto Amor, no puedo decir como tú, cuando con otro me encuentre: “Ya te has quedado sin Maestro”. Esto, antes de que otro lo oyera, Dios me mandaría la muerte antes de que se la pidiera, porque ya sabe Él cómo soy. No puedo querer a nadie que antes que a mí, a Él no quiera, porque serían palabras de espíritu sin materia, porque sería alegría y en tu cara la tristeza de ver el poco valor que a Dios Le dieron en la Tierra”.

Desperté, oí:

Valora el Amor de Dios,
y este mismo Amor desprecia.

Valora y da valor
a todo lo que es de Gloria.

Una palabra faltó,
y ya hubo este grande relato,
que más de uno se paró.

Si al Maestro Lo ama,
en vez de nombrar a Uno,
nombra a Dos,
pero sin decir palabra.

Hubieran sidos miradas
y ya referir los hechos,
tal vez con alguna lágrima.

Y rápido el sentir
del consuelo sin palabras.

Al que le falte este Amor,
no sabe si pierde o gana.


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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C2

sábado, 25 de abril de 2015

Lo que tiene valor, valor siempre tiene

En Sueño Profético hablaban del hombre, decían:

Hasta que el hombre no piense en el “Viaje Final” y compare su valor a la nada, no será hombre para Dios. Será hombre equivocado, hombre que le da valor a aquello que nada vale.

Dijo uno:

El hombre cuando ya tiene todo lo que él cree necesario y de valor, entonces busca lo que antes no tenía valor para él. La carrera (carrera de correr) que lleva el hombre va inutilizando a lo que valor tiene.

Lo que tiene valor, valor siempre tiene.

¡Que afán por las cosas de la Tierra! ¡Que manera de anular lo que al Cielo valor llega!

Ahí le dan gran valor a lo que dinero cuesta. Ahí hacen adelantos y luego otro hombre llega arrancando con cimientos y pagando grandes cuentas para dejar arrasado lo que otros antes hicieron. Pero luego llegan otros, que aún no llegan de vuelta, y buscan lo que arrancaron estos listos de la Tierra y defienden a los otros que éstos echaron por tierra y llamaron hombres brutos.

Esto ha sido un referir de cómo vive el hombre en la Tierra.

Desperté, oí:

Un hombre de gran talento de la Tierra hace un gran invento y Aquí el valor no se cuenta como no sea invento para acabar los pecados y para buscar el Cielo.

Si en el camino que llevas te paras y piensas en los hombres que antes que tú vivieron, te tienes que despegar del vivir que estás haciendo cuando pienses:

“¿Para qué tanto cuidar y el vivir tan corriendo y tanto el valorar, si luego vendrán otras manos y otro valor darán a lo que ellos inventen?”

Y así sigue de hombre a hombre, viviendo equivocado.

Hasta que el hombre no ponga antes los pies que los zapatos no le llamaran, en la Gloria, hombres de Dios inventando.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

viernes, 24 de abril de 2015

Ama a Dios y Él te quitará de que Le pidas perdón

En Sueño Profético hablaban del pecado y de los pecados que el pecado te lleva. Hablaban de tantos temas que si los dictaran habría para llenar una libreta. Decían palabras poniéndolas de maestras a otras palabras. Eran sencillas pero difícil entenderlas si no quieres entenderlas, que esta es la postura de la mayoría ahí en la Tierra.

Dijo uno:

Pero esta alta hoguera no podrá taparla nadie por su altura y ligereza, por sus bríos de quemar, que Dios en cenizas deja. Esta hoguera Aquí se enciende y Aquí las llamas llegan, pero se enciende si ahí tú vives como Dios quiere. No porque digas “Lo quiero” ni porque digas “no peco” te manda que prendas fuego. No es más limpio el que más limpia, sino el que procura ensuciar poco. Hay quien hace confesión día a día, en la semana, y le falta estar con Dios, porque olvida sus Palabras y recuerda confesión. Éste no forma hoguera porque no cumple y no piensa.

Desperté, oí:

¡Qué palabras haciendo de profesor se oían, tan bien dichas en la Gloria!

Aclaraban obligación, deber y no querer retirarse de su Amor.

Éstos, a los que nada les cansa ni nunca culpan a Dios, tienen que frenar la memoria para hacer confesión.

Estos son los que las llamas suben al Cielo y nunca quedan en ascuas.

Y aquél que apagarla quiera, su cuerpo arderá en llamas.

Su cuerpo ahí, en la Tierra, y Aquí ya es fuego sin llamas.

Ama a Dios y Él te quitará de que Le pidas perdón.

Y cuando ya te confieses será hablando dos de Dios.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII

jueves, 23 de abril de 2015

Conoce más lo que tú eres, que lo que tú quisieras

En Sueño Profético decían:

El hombre no tendrá Paz hasta que crea en Dios, y el que crea, hasta que ame. No puede el hombre creer formando inquietudes en contra de lo que va de Gloria. Y no puede amar sin buscar donde lleven Palabras que Él dé. Estas Palabras no pueden tener respuesta por el hombre, tratando de darse defensa; como creer no saber día de tu muerte, y pensar que al dejar el cuerpo, nadie puede intervenir por cariño que otro le tenga, por poderoso que fuera y por haciendas que tuviera. Si tú crees, esto piensas. Y si Amor no te lleva, te lleva temor de Infierno, separación de esta Gloria.

Dijo uno:

El que ama, no espera, busca y sabe si es Dios el que allí manda. El que ama, no busca al que no ama. El que ama, no espera al hombre para decirle, si es malo, que ame como el que a Gloria viene, y va con palabras tan medidas, que no cabe el engañar. El que ama, no es posible aceptar que vaya en contra de Elegidos que Dios manda. Esto es la falta de Paz.

Dijo el mismo:

Conoce más lo que tú eres, que lo que tú quisieras ser. Puede más el Amor que el silencio. No puede ser vivir ladrón debajo del mismo techo que el guardia que lo persiguió, ni lobo estar en medio de donde pasten los corderos.

Todas son comparaciones que no necesitan estudio que examinen profesores.

El que a Dios ama, sabe de sobra si es verdad que Dios habla, porque su Amor descubre las Palabras, que son las mismas de Dios, las mismas sin tener cambio y acompañando actuación.

El que ama, nunca espera que a él lo busque el Elegido por Dios; es galgo que no espera que la liebre busque al galgo, porque es misión de él que su olfato lo lleve por lejos que esté de él.

Desperté, oí:

Es razón tan poderosa,
que si no amas, no buscas.

Y es frase para recordar,
ésta que otra vez dictamos:

“Conoce más lo que tú eres,
que lo que tú quisieras”.

Si tú eres literato,
conoces literatura
más que mandar un sembrado
y saber hacer sus surcos
mandando mulo y arado.

El que ama a Dios, conoce,
porque el Amor lo ha llevado,
y nunca esperó las leyes,
y nunca fue fracasado.

Es sencillo conocer
lo que tú estás practicando.

Cuando practicas,
ya es el Amor el que va enseñando.

No puedes enseñar el bien
cuando tú seas hombre malo.

Porque por bien que parezca,
enseñas con el pecado.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - C5

miércoles, 22 de abril de 2015

Ama a Dios como quieras, pero que tu Amor vaya enseñando a que muchos amen

En Sueño Profético decían:

Este arrobo se titula: “Ama a Dios como quieras, pero que tu Amor vaya enseñando a que muchos amen”.

Dijo uno:

Hay quien ama y sufre porque otro ama más que él. Éste no ama.

Dijo Teresa:

El Amor de Dios
es más Amor
cuando tu Amor va prendiendo llamas.

El Amor de Dios
es sediento en desierto
que busca agua.

El Amor de Dios
lleva eso: escándalo, escondrijo,
vocerío, silencio.

El Amor de Dios
te da confianza, te da respeto,
te da alegría, te da sufrimiento.

El Amor de Dios
te deja mansa, te nace genio,
te ves sin vida, te falta aliento.

Pero ¿quién podría vivir
después de vivir ya esto?

Pero ¿quién diría: ¡Dios mío!,
quítame este sufrimiento?

Desperté, oí:

Después de querer decir
el Amor cómo lo siento,
cuando lo enseñaba ahí,
me ha faltado un contento
que ahora lo digo Aquí:

Es el pensar de pensar:
¿quién soy yo para que Dios
quiera que digan Teresa
va a la Gloria y vive en Tierra?

¿Quién soy yo para enseñar
este Amor de roca y fuego?

¿Quién diría que yo dije
tan sólo: “Señor, Te quiero”?

“Mándame que yo pregone
por la Tierra lo del Cielo.
Mándame que sea mansa.
Mándame que tenga genio”.

“Mándame Señor la muerte
si tu camino no llevo.
Mándame Señor que calle
cuando a gritos estoy muriendo,
que yo sé que con este morir
estoy alabando al Cielo”.

Para entender este Amor
es lo mismo vivo o muerto,
porque vivo siempre es Dios.

¡Ay vivo que no lo sienta!
¡Ay hombre que eres de carne
y estás viviendo de piedra!

Esta Amor, al que lo siente,
la muerte nunca le llega.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C7

martes, 21 de abril de 2015

La Fe te lleva al milagro

En Sueño Profético decían:

Pídele consejo a Dios, y Él ya te dará respuesta. Pero pídele el consejo diciendo: “Señor, yo quiero esto, pero que sea lo que Tú quieras”.

Pídele consejo a Dios en lo difícil y en lo fácil.

Dijo uno:

Hay quien no alcanza a donde no llega, porque Fe no iba delante.

La Fe es imprescindible para que el espíritu esté siempre sano. Pues por falta de Fe te vas de Dios apartando, y crees que Él te niega lo que tú has deseado. Y ya, de lo que tú hiciste mal, a Dios culpas vas echando.

La Fe te lleva al milagro y a la Intimidad con Dios. Y en esta Intimidad ves todo de otro color, y te quitas peso tú, diciendo:

“Lo quiere Dios. Él sabrá por qué permite. El me quiere a mí más que yo. Por mucho que yo me quiera, mucho más me quiere Dios. Él sabrá porque no llega lo que tanto pido yo”.

Desperté, oí:

¡Qué consejo dan en Gloria
para que la Fe y la Intimidad con Dios
siempre lleves de compaña!

Decían Palabras sencillas
de la Intimidad con Dios,
del que Intimidad tenía.

No era pedir consejo
a cosa chica o grande.

Era como niño contento
y otras veces llorando,
pero que sigue a la madre.

Era confianza y Amor.

Y se oían estas Frases:

“Señor, si Te pido, no te enfades,
porque yo te voy a pedir
abrazar lo que me mandes”.

Si de verdad amas a Dios,
estas palabras te salen.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C2

lunes, 20 de abril de 2015

Refugio del Universo

En Sueño Profético decían:

No hay quien quiera ver a Dios, sigas sus Pasos y no Lo encuentre. No hay quien quiera sentirse acompañado de Él, Lo llame y no Lo sienta dentro de su mismo cuerpo como la sangre que hierve, que este “hervir” es la vida.

Dijo uno:

Es pena, y antes de pena vergüenza, que el hombre –mayoría– busque a Dios en el sufrir de la vida, en el sufrir suyo, no en el sufrir del Prójimo.

En el suyo hace el ruego sin descanso. El sufrimiento en el Prójimo molesta oírlo y, a veces, da risa en vez de llanto, para apartarte tú mismo de la ayuda que hubieras dado.

Al que sigue los Pasos de Dios, Dios le vuelve la Cara, y tú sientes que Él te abraza. Y en este abrazo de espíritu, que a veces alborota al cuerpo, dices: “¡Gracias Dios mío, Refugio del Universo!”.

Yo dije esta palabras un día que Lo llamé en un sufrimiento grande, que no podía con él. Desde ese mismo momento noté que quitaban carga y achicaban sufrimiento.

Esto nadie podía hacerlo, si no entra su Mando dentro de mi mismo cuerpo. Era ir quitando carga, y ocupaba el sitio la alegría que este Dios manda. Que esta alegría no sabrías explicarla.

Desperté, oí:

Yo me sentí avergonzado
cuando en el sufrir Lo llamé,
y en la alegría
muy poco iba a buscarlo.    

Y con lo que Él me daba,
nada al Prójimo iba a entregarle.

¡Qué cierto que el hombre pide
con ansias a Dios para él,
y con olvido para el Prójimo!

Por eso, es pena y vergüenza
el no vivir en el Prójimo.

Pena, porque a Dios haces sufrir.

Es vergüenza cuando tengas que pedir
lo que en la Tierra no encuentras.


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria, que Enseñen - Tomo III - C6