domingo, 23 de noviembre de 2014

Frases de Aquí, no de la Tierra

En Sueño Profético hablaban de estas Enseñanzas dichas en la Gloria y dictadas en la misma Gloria.

Al leerlas, ves que son del Cielo para la Tierra; no hechas por el hombre para el Cielo. Que esto es grande diferencia.

Ya se han dictado estas Frases que hoy otra vez se nombran:

“El Credo está bien hecho, pero le supera el Te quiero”.

“Es mas alabanza decir en la Gloria: “Señor, Te quiero”, que decir: “Señor, yo creo en Ti”. Si estás en su Presencia es amarlo, no, creer”.

Tan sólo con estudiar estas Frases, ves que son dichas Aquí, no, hechas en la Tierra.

“Primer Sagrario de Dios”, tampoco es dicho del hombre. Es Madre, pero más Sagrario que Madre. “Sagrario” fue pensado por Dios Padre antes de que su Poder engendrara al mismo Dios hecho Hombre.

Tenía que haber un Sitio Sagrado donde la Palabra se hiciera Hombre. Éste fue el primer Sagrario de Dios.

Desperté, oí:

El Teólogo que quiera, ve pronto que son Frases de Aquí, no de la Tierra.

“Reina de todas las Madres”, en el Amor y en el sufrir, estas Frases te presentan:

El “Ruega por los pecadores” se sale del que lo dice.

Y a la Virgen Madre y Reina, por sus hermanos le pide.

“A ti Primer Sagrario de Dios y Reina de todas las Madres ruega por los pecadores”.

Al decirla, ya estás viendo que no es hecha por los hombres.


***

 Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C2

viernes, 21 de noviembre de 2014

Espiga que el granero guarda

En Sueño Profético halaban de cosas distintas unas de otras, pero al final eran las mismas:

Amar a Dios, y sufrir y amarlo más, iban por caminos distintos, y al final decían igual.

Comparaban al sembrador con la espiga de trigo, para coger cosecha material o de espíritu.

Decían:

¿Habrá pasado el sembrador sufrimientos y trabajos! Antes de sembrar, cavando la tierra. Luego, después de que siembra, pensando en el tallo hasta que lo vea. Luego, deja el tallo, y ya pide agua, con una medida que vaya al sembrado. ¡Ya llegó la espiga!, que te paga todo el sufrir que has puesto. Pero ahora queda el sufrir mayor. Y miras al Cielo, y sin tú querer y más veces queriendo, dices estas frases: “Señor, que no llueva hasta que la espiga esté en el granero”. Que de este sufrimiento, ahora empieza el pago.

Si el hombre pensara, con el sufrimiento que a él le llegara, como el sembrador, cogería ganancia. Pero éste sufre, y si a Dios Lo llama, pocas veces es mandando alabanzas.

Desperté, oí:

Si el sufrimiento
el hombre lo llevara
sin ira, sin odio
y a Dios no culpara,
el final sería
de este sufrimiento
como espiga
que el granero guarda.
Que si dio sufrir,
Dios le dio ganancias.

Todo el sufrimiento,
si se aprovechara,
todo el sufrimiento
te daría ganancias.

Si el grano que siembras
te paga en espigas
y en costal de harina,
¿cómo pagará Dios
al que en el sufrir diga:
“Señor, que nunca me vaya
de tu compañía.
Quiero estar contigo
aquí en esta vida.
Si en ésta lo estoy,
ya estoy en la Otra
con los que quisieron,
estando aquí, Ésa”?

Este Dios te paga,
y ya el sufrimiento
lo achicas o lo apartas.

Hazte sembrador
en el sufrimiento
y ten tu mirada
siempre en este Cielo.


***

Libro 19 - Dios Manda en su Gloria, que Enseñen - Tomo III - C4

jueves, 20 de noviembre de 2014

El que no cree, no ve

En Sueño Profético decían:

No podrá comprender el sufrimiento del Elegido, aquel que no crea que es Elegido por Dios.

El creer te hace ver las cosas de otra manera. Pues el que no cree, no ve.

El que creyó que Dios bajaría a la Tierra, no vio camino largo para ir a conocer a aquel Niño que anunciaron los Profetas.

El que no creyó, no se acercó a conocerlo cuando por su puerta pasó José y María.

Los que en la Tierra los vieron como padres de aquel Niño, que ya era el Único Dios, el que no creía, ¿cómo comprender dónde nació?; y luego, ¡la muerte que el hombre Le dio!

Para comprender esto, ¡tienes que creer en Dios!

Desperté, oí:

Sigue el camino de Dios,
y di amen a sus Palabras.

Que si ves lo que Él sufrió,
ya a nada le verás importancia.

El Elegido,
el sufrir siempre lo tuvo,
¡y lo lleva a grandes cargas!

Unas cosas se sabrán,
otras, ¡la Gloria las tapa!

Que se sufrieron ahí,
y Aquí mandó Dios ganancia.

Que luego es el repartir,
que reparte el que Dios manda
con las Palabras de Aquí,
que sirven para Enseñanza.

Si no crees, no comprendes
el grande sufrir que sufre
aquel que Dios manda
y Dios le habla.

Pero nunca le oirás:
“Señor, ¿por qué a mí me pasa?”.

Siempre ve el sufrir chico,
comparado con las ganancias.


***

Libro 16 - Dios No Quiere, Permite - Tomo II - C1

miércoles, 19 de noviembre de 2014

Pocos cogieron la cruz

En Sueño Profético decían:

Dejó Libertad hasta para el que Lo quería, cuando dijo:

“El que quiera, coja la cruz y me siga”.

Aquí entraron todos los hombres que pisaban la Tierra. Él llevaba la Cruz. Pero al que Lo quería, a él le llegaba el peso y el sufrir que Él llevaba, por los martirios que el que no quería que fuera Dios mandaba que Le dieran.

Él ofrecía su Reino, a ningún cambio, tan sólo para que Lo amaran, porque sin amarlo, no podía dar la Gloria.

Él repetía mucho:

“Seguidme por donde Yo vaya pisando, que este camino es corto. Pedid a mi Padre que la duda de que no soy Dios nunca os llegue. Seguidme, que ya se acaba mi tiempo, y todos verán que soy Dios del Cielo, enviado del Padre para que quede testimonio en la Tierra de mi Existencia en mi Reino, para que veáis que resucitaré de entre los muertos. Publicad mi Doctrina para que todo hombre sepa, por siglos sin fin, que yo bajé del Cielo a vivir entre justos y pecadores. Que lo mismo al justo que al pecador, le ofrezco mi Reino. Pero tienen que seguirme a Mí, o seguir mis Palabras cuando no Me tengan a Mí con Cuerpo”.

Desperté, oí:

Pocos cogieron la cruz,
porque el sufrir tiene gran peso.

Pero si el Amor es grande,
sigues sus Pasos contento.

No hay satisfacción mayor,
que ayudar al sufrimiento.

Como los hombres aquellos
que ayudaron al Maestro.

Unos le quitaron piedras,
agachándose en el suelo.

Otros quisieron ayudarle,
levantándole el Madero.

Y otros pedían al Padre
que cortara el sufrimiento,
que los dejara sin vida,
a los que los clavos pusieron.

Era Pasión y Calvario,
hasta llegar a su Reino.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C1

martes, 18 de noviembre de 2014

Cristiano negando, va dando muy mal ejemplo

En Sueño Profético decían:

¿Qué quisiera ver el hombre para decir que Esto está dicho en la Gloria? ¿No será que está pidiendo que Dios al hombre responda?

Esto es querer que Dios quite la Misericordia que Dios le tiene puesta al hombre.

¡No están viendo en el Lugar, que en cada actuación que tiene se ve que va este Mandar?

Dijo uno:

Lo mismo “el cerca” que “el lejos”
pueden hacer comprobación,
una vez que Esto sepa,
que Aquí está hablando Dios.

“El cerca”, por su vivir;
y “el lejos”, por los Escritos.

Que “el lejos” también sabe su vivir,
como “el cerca” tiene Escritos.

Que Dios les mandó a los hombres
que tenían que cundir
conocerla por sus frutos.

Pues ya llegó este cundir
donde ha costado gran trabajo
por poner impedimentos
hombres que el Amor de Dios
lo hicieron como teatro:
que se acaba la función
y ya no se preocuparon.

Esta pregunta que en Gloria
le hacen a los cristianos,
es para que algo piensen
y se sientan fracasados.

¿Quién después de leer un Libro,
no ve que es Dios el que lo ha dictado
después de decirlo al espíritu?

¡Pues más de 30 años lleva dicho,
y se puede presentar
como Evangelio hoy dicho!

Desperté, oí:

Se ha nombrado a los cristianos
por venir muchos pasajes
de la Vida de Dios Hombre.

Que nació conociéndolo
por Jesús el Salvador.

Y murió dándole el hombre
muerte de Cruz,
y dejó el nombre
de Cristo Crucificado.

Por eso nombran en Gloria cristianos,
porque vivió con el hombre.
Aquí no cabe el engaño.

Los cristianos son los primeros
que deberían enterar,
al mundo, de este Evangelio.

Porque cristiano negando,
va dando muy mal ejemplo.

La Cabeza de la Iglesia
debe tener presente esto.


***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - C6

lunes, 17 de noviembre de 2014

Luego respetarán a lo que hoy dan desprecio

En Sueño Profético decían:

¡Luego respetarán a lo que hoy dan desprecio!

¡Luego querrán coger los puestos de los primeros!

¡Luego buscarán caminos que no quisieron cogerlos!

¡Luego se verán impotentes al hablar algo mal dicho en contra de la Grandeza que creerán!

¡Luego se echarán las culpas sabiendo que no se acepta disculpa!

Dijo uno:

Tiene que quitarle el sueño a tantos estas cargas de razones que Dios les dio al hombre en su tiempo. Tienen que cogerle pánico cuando se vean enfermos, el pago tan mal que dieron al que les fue suplicando: “Dios me habla en el Cielo y me manda que lo escriba y publique este Evangelio”. Todo aquel que Esto apartó, pisándolo en el pensamiento, cargas tiene que tener de negro remordimiento.

Hombres necios de la Tierra que sólo tienen cabeza para colocar sombrero. ¿De qué les sirve el estudio si lo de Dios no aprendieron? ¿Cómo dicen “soy Teólogo” sin saber Palabras que Dios dijo en el Antiguo y Nuevo Testamento?.

Desperté, oí:

Cierto que ya llega tarde el que quiera que ella dé explicación para salvarse.

No es ella, esto ya es Mando de Dios.

Ella obedece el sentir que Dios hace que a ella llegue para no escuchar ni oír.

La disculpa sea al Cielo, de donde sale este Mando que tú estas desmintiendo.

Grandes hombres de las ciencias y qué chicos Aquí se han quedado.

Qué dirán cuando Dios diga:

     - ¿Por qué habéis despreciado esta gran Literatura? No era ignorancia, era poner el no al sí que Yo aquí mandaba.

Cuando Dios mande del Cielo, la Tierra el Mando no hará.


***

Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

domingo, 16 de noviembre de 2014

Hace más el interés que el deber

En Sueño Profético hablaban del interés que en ti despierta aquello en lo que tú interés pones.

El interés lo manda el Amor o la conveniencia. En lo de Dios es el Amor, que no te cuesta trabajo hacer lo que tu interés te presenta. El interés se ve sin que des respuesta, tan sólo se ve con aceptar y caminar por la vereda a la que otros desprecio dan.

Dijo uno:

Hace más el interés que el deber. El deber tiene su raya, el interés no tiene límite. El interés puedes trabajarlo sentado, sin trabajarlo, tan sólo con que lo mandes cuando ya mandes el mando. Hay quien no usa el interés y si dijera a usarlo cuánto serviría de bien este interés ya mandado.

A los Elegidos siempre les falta que sean escuchados por personas a las que Dios les deja que gobierne con grandes cargos. Si éstos pusieran interés ¡qué servicio más completo tendrían puesto en la cuenta de la Libreta del Cielo! Pero aquí la mayoría encierran el interés, como en aquellos tiempos en los que a Jesús vieron nacer. Lo guardarán con los miles a los que Dios palabras les dé. Luego, quedará resonancia con los Libros que ellos hacen, pero mucho después de que falte la materia. Entonces se vuelve a saber. Como le pasó a Agustín, a Domingo, a Catalina de Siena. Pero esto no pasará aquí, en esta época, porque a este Elegido Dios le manda el escribir.

Desperté, oí:

Este Elegido ya deja lo que otros hombres tal vez claro no pusieran.

Es más vida coger la fruta cuando el árbol está con vida.

Si quitas peras del árbol cuando esté sin cortar puedes esperar otro año porque más peras echará.

Pero si no quieres peras porque el árbol vivo está y esperas que el árbol muera, poco interés tendrás.

Dios manda con grande fuerza y tiene que publicar, aunque el interés se duerma.

Pero sería mejor aceptar con reverencia.

Repasa bien tu libreta y verás la hoja en blanco porque el interés no se encuentra.

Si utilizas el interés en oír hablar de la Gloria no temas nunca en morir, porque vivo sigues en la Gloria.


***

Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo VII