jueves, 21 de junio de 2018

El no creer, hace desprecio a estas Palabras

En Sueño Profético decían:

Si creyeran que tu espíritu es Aquí traído para llevar Enseñanza de este Reino, no podían hacer la contra a este “Diciendo”, porque esta Enseñanza les lleva siempre a caminos buenos y siempre dará consejo para no perder el Cielo; lleva alegrías al espíritu, que el espíritu es el que agranda o achica los sufrimientos; al cuerpo le pone stop en el dolor, y ya es enfermo con consuelo; el pecado huye del que Dios trae al Cielo; si lo va a hacer no lo hace y, si lo hizo, le siembra remordimientos, y ya acude al Perdón que Dios le manda del Cielo. Todo esto es lo que hace el contestar de este Cielo en el Lugar que Dios coge para que lleve el Mensaje de que Dios es Vivo y no es muerto.

Dijo uno:

Si creyeran que Aquí están los muertos que ahí muertos vieron, pero que no están muertos, Ministros y seglares no podrían pasar día sin este Mensaje que lleva al Camino de la Vida Eterna. Aquí está muerto el que ahí ven vivo y desprecia lo que Dios quiere que sea publicado para todas las razas del mundo.

Desperté, oí:

El no creer, hace desprecio a estas Palabras.

Al no creer, no se corrigen sus faltas.

Si esto no fuera de Dios, tendrían que tener venganza cuando buscaran a Dios en los momentos que Lo buscan porque les llegó oración.

La oración, del que está al Mando de Dios.

¡Es pena ir repartiendo este Mando que da Dios, y el hombre dando desprecio!

Si se viera una imagen de todo el bien que va dejando el que Dios tiene Elegido, para el bueno y para el malo tendrían que pedir el Perdón por haber dado mal pago a la Palabra de Dios.

Para el bueno, para que practique lo bueno y lo bueno vaya contagiando.

Y para el malo, para que piense: “yo también puedo ser bueno y morir ya perdonado”.

Porque Dios se hizo Hombre sabiendo que el hombre quería ser perdonado.



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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C2

martes, 19 de junio de 2018

Evangelio Diciendo

En Sueño Profético hablaban de estos Escritos, que son dictados en Gloria y que nadie puede desmentirlos con pruebas teológicas, o por el que tiene una gran altura, dada por el hombre, de escritor o de fenómeno en las letras.

Todo lo que hay escrito, de hombres que fueron elegidos para comunicar de Aquí, no pueden compararlo con la abundancia de Palabras dichas a este espíritu, y después al cuerpo, para que queden, no como una Visión, sino como una Enseñanza para el espíritu.

Dijo un espíritu con Mando de Dios:

Debería el hombre que conoce este Mando de Dios, no poder dormir, ni que el agua pasara por su garganta, si pudiendo, con su sabiduría, no presenta estos Mensajes Divinos, abundantes y tan necesarios para el espíritu, que es el que conduce al cuerpo al bien o al mal.

Desperté, oí:

Hacen desafío, en Gloria, a los literatos y a la cultura de letras, para que comparen este Saber espiritual sin fronteras.

No hay quien pueda presentar, sin saber, escritos de esta altura, prohibiendo el reformarlos.

La cantidad para imprimir, que Dios le tiene dictada, no hay comparación ninguna que hoy pueda ser presentada.

¡Es lástima sin Perdón, que este Caso que hoy es único, los que lo podían dar a conocer, lo quieran tener oculto!

Este desprecio tan grande a este “Evangelio Diciendo”, tiene que dar muchas lágrimas, que no saldrán fuera, que quedarán dentro.

Que son lágrimas de remordimiento.

Remordimiento que crecerá cuando te encuentres enfermo y te hagas confesión: “Fui culpable de no cundir este “Evangelio Diciendo”.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

lunes, 18 de junio de 2018

La fuerza del bueno es Dios el que se la manda

En Sueño Profético hablaban de cosas diferentes unas de otras. Eran diferentes, pero iguales todas para la Enseñanza. Decían mucho estas palabras:

Se ayudan más los malos a los malos, que los buenos a los buenos. Por eso repiten en Gloria, que si el bueno fuera bueno, el malo no sería tan malo.

Recibiendo mucho bien, el mal lo vas retirando de aquel que recibe el bien. Pero el bueno no practica Palabras que son de Dios. No practica ni se ofrece a ofrecer lo que no es suyo, aunque diga: “el dueño soy yo del dinero o del sitio que salen los síes o los noes. Si están lejos de Dios, se reservaran los síes y abundarán los noes.

Los buenos, si fueran buenos y lo bueno practicaran, lo bueno podría a lo malo estando ahí con materia, y el mal se iría achicando.

Dijo uno:

¿Qué debería hacer el bueno que por bueno tiene el hombre, cuando tuviera en sus manos un caso como éste, que es Sedante para la materia y Medicamento para el espíritu?

Desperté, oí:

Cuando Dios se hace visible
en Imagen o en Acción,
se quedan al descubierto
los buenos, los malos
y los que quieren a Dios.

Los buenos quedan parados,
con reserva en interior.
Los malos forman la guerra,
queriendo agrandar los noes.

Los que aman quedan solos,
pero como llevan a Dios,
uno que ame con ganas,
queriendo cundir este Amor,
la fuerza que Dios le manda
agiganta la razón.

Una docena de buenos,
si el ser bueno lo practicaran,
la hoguera del mal del mundo,
seguro que la apagaban.

Porque la fuerza del bueno
es Dios el que se la manda.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo III - C2

sábado, 16 de junio de 2018

¡Mundo, que Dios puso al servicio del hombre!

En Sueño Profético hablaban del adelanto del hombre; de la cultura; del mundo, en el que él está de paso; del invento de destruir aprisa los cuerpos y sus inventos. Decían con frecuencia:

¡Mundo, que Dios puso al servicio del hombre! Primero hizo el mundo, después creó al hombre. Pero no para que el hombre fuera la destrucción del mundo y no amara lo creado, que es el hombre.

¡Mundo, que Dios puso al servicio del hombre! Primero hizo el mundo y después creó al hombre.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu que termina este Diálogo Divino, que su nombre es Mensaje del Cielo a la Tierra:      

Hasta que el hombre no sienta al Prójimo en él como siente el latir del corazón –motor del cuerpo mandado por el espíritu–, no tendrá el mundo arreglo. El hombre inventa el gran y fuerte edificio, y antes de terminar este invento, ya está inventando algo para aprisa destruirlo. Para el medicamento del cuerpo falta sitio para guardar tantos medicamentos, para al cuerpo curar cuando se enferme el cuerpo. Y luego, en hombres sanos, ves cuerpos muertos a montón, que aprisa los matan los inventos. 

El hombre, la mayoría de su sabiduría es monstruosa.

Es falta de creer en esta Vida, es falta de vivir Prójimo.

Cierto que, al edificar el edificio, hace bien y duraderos sus inventos.

Pero otros están inventando cómo destruir aquello.

Ya, si piensas en la vida del hombre, tienes que taparte la cara, que es una forma de arrepentimiento.

Tienen que ser cuerpos sanos los que llevan a que maten los inventos.

Hasta que el hombre no ame a Dios y se culpe del mal que hace su invento, no habrá Paz en la Tierra mientras haya hombres y suelo.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C4

jueves, 14 de junio de 2018

El sufrimiento de mandar con miedo lo que de la Gloria manden

En Sueño Profético decían:

Es sufrimiento grande, y ponlo como el mayor, que Dios te lleve a la Gloria cuando aún vivas con cuerpo y sus Palabras tengas que darlas con miedo por no quererlas aceptar el hombre. Cuando deberían venir los de cerca y los de lejos, de rodillas, a oír lo que Dios manda del Cielo en el arrobo que le hace al espíritu con cuerpo.
      
Es sufrimiento grande que lleves la Salvación para cuando esa vida dejes, que nadie sabe la llamada, ni Representantes de Dios ni millonarios seglares.

Es sufrimiento grande tener que mandar con miedo lo que de la Gloria manden.

Desperté, oí:

Nada material que el hombre valor le ponga, va nadie dándolo y pidiendo por favor que con ello se queden.

Al contrario, que hay quien le sube el precio para que en él se quede.

Pues, ¿cómo creer en Dios y conocer sus Valores y dejar estos Valores en un rincón diciendo que a Dios Lo quieres?

Si este querer no es verdad, da miedo pensar la renta que tiene.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2

miércoles, 13 de junio de 2018

El abuelo

En Sueño Profético decían:

¡Qué alegría es tener Paz y que esta Paz sea cundida! La Paz rechaza todo lo que otro abriga, que es la ira, la soberbia, la venganza, y si has recibido un golpe, poner la otra mejilla. Si esta Paz tú la practicas, irás contagiando a muchos que esta Paz no la vivían.

Dijo uno:

Yo, de cuatro abuelos que mis amigos tenían, sólo uno tenía. Los otros tres murieron. Mi madre no conoció a sus padres, porque murieron. Mi padre sólo al padre. Su madre murió al tenerlo. Pues mi abuelo era rifado por el pueblo. Mi madre lo quería tanto, que el mejor sitio de la casa era para el abuelo. Siempre refería: “¿qué hubiera sido de mí sin conocer al abuelo?, que me cuida a mis hijos mientras yo voy con el suyo a ganar el sustento”. (El suyo era mi padre).

Mi abuelo reunía en mi casa a otros niños que sus madres también tenían que trabajar en la calle. Le dejaban la comida, y él no pedía nada, pero ellas respondían y mi casa la llenaban. Era curioso que los niños lo buscaran contentos para que les contara cuentos. Les hablaba de Dios, de cuando era Niño como ellos. Les hablaba de la Madre, de cuando vio al buey tan cerca y que respetaba al Niño, y le echaba el aliento para remedirle el frío.

Desperté, oí:

Les contaba mi abuelo, a los chiquillos, cuentos del Cielo. Y él les trasmitía la Paz.

De la muerte de su madre contaba un cuento. Les decía:

Mi madre era tan buena, que Dios la quiso para el Cielo.

No se la llevó Dios antes porque tenía que traerme a mí, para yo servirle a Dios como el pueblo me está viendo.

Vosotros quered, antes que a nadie, a Dios de Niño, porque Él siempre os está viendo.

Luego, cuando seáis mayores, ya llamad a Dios Hombre. Pero llamadlo siendo buenos, ofreciéndos a servirlo con los Diez Mandamientos.

Cuando os entre ira, decid: “yo ya la ira no la quiero”, y la ira se irá.

Cuando os falte Paz, mirad al Cielo, y notaréis que algo llega a vosotros, que es el responder del Cielo.

No os hagáis los sordos ni los ciegos cuando veáis al desnudo y al hambriento.

Tened siempre en la memoria y en la lengua mis cuentos.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Eneseñen - Tomo IV - C5

martes, 12 de junio de 2018

Formas de pedir a Dios

En Sueño Profético hablaban de lo que nace, de lo que muere, del que ama a Dios y a Dios quiere, sin decir: “Señor, ¿por qué me viene este sufrimiento que otros no tienen?”.

Comparaban las dos formas de pedir a Dios. Una era pedir sin Amor y esperar Milagro. Y la otra petición era decir: “Señor, ¿quién soy yo para no subir calvario? Si tu Presencia la llevo, ya estoy viendo Milagro, porque yo no la merezco, por no buscarte aquel tiempo que no necesité Milagro. Si el Milagro va a llevar a muchos a que sigan tus Pasos, ¡Bendito sea tu Nombre!, y adorado por todo el que pise la Tierra. Y al nacer y al morir, tu Nombre con alabanzas se oiga”.

Desperté, oí:

Es más alabanza a Dios, que siempre Le estés pidiendo.

Porque esto ya no es petición, es un contacto del Cielo.

Hablaban del nacimiento y de la muerte.

Decían:

No hay nada que nazca que no muera.

Todo lo que nace, el nacimiento es el nombre y el apellido la muerte.

El hombre es el que puede decir: “mi Vida no tiene muerte”.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C3