lunes, 25 de marzo de 2019

Yo sé que Dios me está viendo

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara antes de hacer, no podría hacer nada mal hecho que ofendiera a Dios, ni de palabra ni de hechos. Si el hombre pensara “esto que voy a hacer, ya Dios lo está viendo”. Porque Dios es Presencia en Espíritu y con Cuerpo.

Dijo uno:

Que al que Lo ve con Cuerpo, no le extrañó nada, lo que le extrañó fue el verlo. Y ver tanta Altura que le diera Mando, para que su Presencia no quedara en secreto. Éste si pensó, en todos sus actos: “Yo sé que Dios me está viendo, porque siento empuje para hacer lo bien hecho, y siento retirada para no hacer nada que Él no mande”.

Si el hombre tuviera siempre este pensamiento: “Yo sé que Dios me está viendo”, no podría pensar nada más que a Dios querer verlo. Y el pensar le haría ver los grandes méritos que tiene el que dice: “Yo esto no lo hago porque Dios me está viendo. Si es Dueño de todo, es dueño de mi miserable cuerpo. Y antes de que yo piense, El ya sabe mi pensamiento”.

Desperté, oí:

Ten a Dios dentro de ti
y borra los pensamientos
que a Dios puedan hacer sufrir.

Antes de hacer el bien,
Dios estará allí.

Porque su confianza dijo:
¡Señor, ven a mí!

Haz que mi pensamiento
lo ponga yo en Ti.

Y veré camino recto,
y sabré que te sigo a Ti.

No rechazo sufrimiento,
pero que sienta tu Voz
dentro de mi mismo cuerpo.

Esto es la confianza
de saber que Dios es Presencia
en todos tus momentos.

Si haces este vivir,
puedes un día
verlo delante de ti.

Verlo con Cuerpo,
porque si Cuerpo
Él te está viendo a ti.


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Libro 29 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo IV - C6

domingo, 24 de marzo de 2019

Dios es Dios del Amor y del Perdón

En Sueño Profético decían:

Cuanto más lleno estás de Dios, más fuerzas coges y más conoces lo que no viene de Dios.

El lleno te hace conocer y te descubre el engaño, para que tú no seas engañado.

Dijo uno:

¡Es triste tener que llegar a creer que los Representantes de Dios no conozcan las Palabras del que representan! Si esto lo pensaran, ellos mismos se darían martirio con castigo o con cadenas. Si este Mando no fuera de Dios, ¿quién podría seguir pregonando con esta Fuerza Divina?

Tú sigue, y cada día avanzando más, dando Mando, diciendo: “Dios me dice que rompa el silencio del que no quiere que se hable de Dios Vivo”.

Desperté, oí:
Hazte tú solo la prueba de si estás lleno de Dios o te falta llenarte.

Cuando ves que dan desprecio, ¿qué reacción tú sientes?

Si estás lleno, ya ni ves ni oyes.

Sientes fuerza poderosa y tienes que retirarte.

No porque falten Palabras de las que del Cielo bajen.

Pero el Amor es más fuerte, y no deja el diálogo con hipócritas, con incrédulos o con farsantes.

Dios Hombre buscaba al que no se atrevía a buscarlo.

No se atrevía, por no merecer su Presencia.

A éste buscó y apartó con el nombre de hipócritas, fariseos y manojo de víboras.

Dios es Dios del Amor, Dios es Dios del Perdón, pero Dios nunca será el Dios del que no Lo quiera.


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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C4

viernes, 22 de marzo de 2019

Quiere primero a Dios

En Sueño Profético hablaban del Amor a Dios. Decían:

Si no quieres a Dios antes que a todo, piensa que te falta querer en aquello que tu crees que quieres. Si no quieres a Dios antes que a todo, cómo buscarlo para pedirle por aquello que tu crees que quieres tanto.

A Dios tienes que quererlo –tengas o no un querer grande ahí en la Tierra–, para cuando vengas al Cielo. Y si tienes algo tuyo, que Dios te lo dio en el Cielo, era de Dios antes que tuyo.

Dijo Mónica de Agustín:

Yo, cuando vivía con cuerpo, no me podía callar cuando oía a las madres estas palabras: “Yo quiero a mi hijo más que a nadie”.

Mi contestar, pronto oían: “Has dejado en olvido al que deja que lo tengas, teniendo Él ya su sitio, que su nombre es sencillo, y a la vez que tu lo nombras, lo puede aprender el niño, siempre que te oiga el niño decirle: ¡cuánto te quiero!”.

En silencio o en palabras, nombra a Dios que está en el Cielo, y puede que esté también en medio de tu hijo y tú, y tú no lo estés viendo.

Esto, viviendo de ángel. Ahora piensa cuando no necesite brazos y le haya crecido el cuerpo: si se conserva de niño, no te llega sufrimiento.

Pero la Tierra es sucia y el hombre la va abonando con el desprecio al Cielo, y entonces te llega llanto.

Desperté, oí:

Eran palabras de Mónica estas que Aquí vuelve el Cielo a dictar:

Si a Dios no quieres primero,
cuando tu hijo se enferme,
quién te lo puede curar
mejor que Él, que más lo quiere.

Cuando el pecado lo siga
y quisiera aborrecerlo,
si Dios no quisiera más que el hombre,
cómo quitarle ese peso.

Peso que el pecado te dejó,
y el perdón te quitó el peso.

Tienes que querer a Dios
antes que a tu propia carne.

Carne no de tu cuerpo.
Carne que del cuerpo sale.

Si la madre pone al hijo
sin poner a Dios delante,
quítale el nombre de madre.

La Virgen, siendo la Virgen,
ama primero a Dios Padre.

Estas palabras ponían
silencio a muchas madres.

MÓNICA DE AGUSTÍN

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Libro 26 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo III - C3

jueves, 21 de marzo de 2019

El espíritu que está con Dios

En Sueño Profético hablaban del espíritu y el cuerpo, como dos personajes que comparan uno con otro. Decían:

El espíritu que tiene contacto de Dios, detesta lo que no viene de Dios, por buenas palabras que oiga, pero sabe que aquel espíritu no está con Dios.

El espíritu que vive para Dios, le pone al cuerpo la Ley de Dios, conoce lo que baja del Cielo, y no puede pasar cerca del caído, dejándolo en el suelo.

El espíritu que vive para Dios, lleva Prójimo dentro de su cuerpo, que esto tiene que practicarlo el cuerpo. Si el cuerpo no lo practica, ni en palabras ni en acción, algo siente el espíritu que está al servicio de Dios.     

Desperté, oí:

Si de verdad a Dios quieres,
conoce tu espíritu
al espíritu que dice que Lo quiere
y que miente.

El espíritu no habla,
pero salen de él,
para la lengua, las palabras.

Unas veces las conoces,
si vienen de Dios;
y otras veces te engañan.

Pero algo mueven en ti,
que te roban la calma
y tienes que huir.

El espíritu de Dios
oye palabras en silencio,
que es el malestar
que tú sientes por dentro.

Pídele a Dios que tu espíritu
Lo quiera a Él primero
y después a tu cuerpo.

Y así le sirve a Dios
para acarrear al Cielo.


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Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C5

miércoles, 20 de marzo de 2019

Madre de madres

En Sueño Profético decían:

Lo bueno de Dios tienes que presentarlo, practicarlo y enseñarlo, y ya tú eres de Dios. Si no presentas, ocultas. Si no lo practicas, no te van parando para que de Dios vayas enseñando. Que la acción enseña sin libros ni letras. Lo bueno para Dios es mirar al Cielo y decir: “Señor, Te estoy ofendiendo por no dar ejemplo de lo que soy yo”.

Dijo uno:

Si eres de Dios y quieres servirle, tienes que decirlo sin que te pregunten. Hay cosas en la vida que te hacen cambiar si sólo las miras. Sólo dos palabras voy a dejar escritas, que me está diciendo el Mando de Dios que hoy la repita:

Yo tuve una madre y cuatro hermanos. Mi padre murió cuando yo 8 años no contaba. El chico nació a los cuatro meses de morir mi padre. Cómo nos dejó es mejor callarse. Eran los vecinos los que se encargaban de calmar el hambre. Pues con este cuadro que ya se ha dictado, mi madre a querer a los hijos iba enseñando. Su paciencia y sus caricias enseñaban y daban llanto. Ninguno era travieso, ninguno era malo. Sus abrazos y sus caricias nos llevaban a hacer su mando. A casa de un espartero iba tres días a la semana a trabajar. A los dos más chicos se los llevaba. Los mayores, a los vecinos, le pedíamos mando, y con sus hijos nos sentaban a la mesa.

Desperté, oí:

Esta mujer era de Dios,
y el Dios lo iba presentando.
Se veía que era madre,
un chiquillo de la mano,
y el chico siempre en sus brazos.

No tenías que preguntarle,
porque ella iba vestida
con el traje de su carne.

Había madres
que siempre estaban gritando,
con soberbia y con ira,
a los niños castigando.

Ella, más abrazaba a los suyos
y siempre decía:
“Señor, gracias,
que yo a los míos no los veo malos”.

“Si a los mayores nos dieras,
cuando ofensas Te mandamos,
castigo desde tu Gloria,
a que pocos luego podrías entrarnos”.

“La madre, madre de madres”,
en el pueblo la llamaron.


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Libro 29 - Dios Manda en Su Gloria que Eneñen - Tomo IV - C4

martes, 19 de marzo de 2019

Busca la Palabra del Dios

En Sueño Profético decían:

Busca más la Palabra de Dios, el que más cree que Dios es Vivo. Busca más, por saber que Dios es el único que puede perdonar el mal que hizo. Si piensa: “Yo no hice mal a nadie”, ya está diciéndole a Dios: “Yo, sin tu Amistad vivo. ¿Para qué quiero acudir al que tienes Elegido?”.

Ahora, el que más Lo ame, menos puede pasar sin preguntar y oír lo que Dios dice y manda que quede escrito, para cundirlo y que más Lo amen, y levanten al caído.

Es sufrimiento grande para el Elegido, el estar siempre pregonando que Dios no es muerto, que es Vivo, y que podéis comparar las Palabras que dijo, y Palabras que hoy diciendo está.

Desperté, oí:

¡Qué sencillo es aceptar,
buscar y comprender,
que esto baja del Cielo!

¡Qué corta es la vida,
aunque mueras de viejo!

¡Y qué pocos llegan
al 9 y al 0!

Pues a pesar de que es corta,
el hombre no promete a Dios ser bueno.

El que más podía cundir este Premio,
que a diario mandan del Cielo,
más indiferente queda.

Y puede que no llegue
al 9 y al 0.
   
Si lees este Mensaje,
tienes que mirar al Cielo
y decir:

“Señor, perdóname
si viví dando desprecio
a lo que Tú, día a día,
mandas, al hombre, del Cielo”.


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Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

lunes, 18 de marzo de 2019

Esta Divulgación hay que saber seguirla

En Sueño Profético decían:

Esta Divulgación
hay que saber seguirla.

Si coges otro camino,
es empezar de nuevo,
y ya no es el mismo camino.
Y en vez de ir agrandándolo,
lo vas cerrando tú mismo.

Por eso, toda la orientación
debe ir del Elegido.
Cuando vive la Verdad,
la Verdad siempre es lo mismo.

Si el motor es para el coche,
al coche hay que seguirlo,
y siempre decir igual:
“ es un motor
que hace al coche andar”.

Pues más claro que el motor,
se ve en estos Escritos
que esto es Palabra de Dios.

Queriendo y no queriendo,
tienen que ver la razón.
Lo que no puedes coger
camino que no es de Dios.

Que esto es lo que quisieran
los que no aman a Dios,
aunque por fuera lo niegan.

Si tu mando van siguiendo,
tienen que poner el “sí”,
porque al “no” le tienen miedo.

Porque saben que el morir
les llega a todos los cuerpos.
Y ¿qué podrían decir,
como ya está pasando,
al que ha muerto
y esto lo supo ahí?

Desperté, oí:

Uno nuevo que aquí llegue,
por mucho que quiera hacer,
tiene que empezar de nuevo,
y entonces es tiempo perder.

Veintiséis años cumplidos,
ya pronto los veintisiete,
tienes que echar muchos días
para que medio te enteres.

No para ver que esto es Dios,
esto se ve en un Mensaje que leas.

Lo que tiene que saber cada uno
es lo que en su momento hizo
y el responder que le dieron.

Ya, con estos argumentos,
puedes dar a conocer
que todo sigue lo mismo.

Que Dios sigue a diario
arrobando a un espíritu.


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Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C3