martes, 17 de enero de 2017

Dios me manda. Aquí están sus Palabras

En Sueño Profético decían:

Hay sufrimientos tan grandes que, por ser grandes, no los ves como no cojas la lupa del espíritu, que es saber comprender cómo hay que llevar el sufrimiento y a Dios cada día más querer. Entonces, sientes la Fuerza y la Luz que nadie ve como no quiera a Dios sabiendo que Él lo espera.

Dijo uno:

Esto, de que Dios espera al hombre cuando ahí deja el traje del espíritu, lo creen tan pocos, que no se podrían poner, de estos poco, uno en cada sitio donde vivieran hombres. Para que el hombre creyera, tendría Dios que repetir el Diluvio. Pero con más fuerza, por haber ya pasado tanto siglos que Dios se hizo Hombre para que el hombre Lo viera y aprendiera a vivir como hay que vivir hasta que deje la Tierra.

Desperté, oí:

Cuantos más siglos pasen desde que a Dios Lo viera el hombre con Cuerpo, más deberían amarlo.  

Porque de Dios no ha faltado, en ninguna generación, que alguien vea su Imagen, en las mil formas que hay, para saber de su Existencia.

Hoy, ya, es ver, presentar y decir: “Dios me manda. Aquí están sus Palabras”.

Decían en la Gloria que, al “no” del hombre, era poco contestarle Dios con el Diluvio.  

Como el del que recibe el Mensaje, no se puede comparar un sufrimiento tan grande.

De ver cómo es Dios para el hombre, y el hombre, el responder que a Dios le tiene.


***

Libro 31 - Te Habla El Profeta - Tomo IV - C3

lunes, 16 de enero de 2017

El espíritu de Dios busca dónde habla Dios

En Sueño Profético decían:

Tan sólo el ver que aquí no hay secreto, ya te está diciendo que Esto es verdad.

Desde el principio que Dios hizo su primera Aparición, quiso que fuera Esto dicho tal como el espíritu Aquí recoge el Mando Divino.

Esta Fuerza arrolla impedimentos y pasos que han querido cortar al Instrumento que Dios elige para premiar al que a Dios quiere y para cortar el pecado que tanta fuerza tiene en el hombre, por no tener contacto con los Mandamientos, que son la Ley Divina.

Dijo uno:

El espíritu de Dios busca dónde habla Dios, y al oír estas Palabras, al silencio lo hace inútil y el escándalo se agranda. Igual que el espíritu que no es de Dios se ofrece a hacer daño, la Fuerza de Dios hace que quede arrastrado, y la Palabra de Dios tiene que formar escándalo.

Desperté, oí:
Ciego y sordo tiene que estar
el que aquí no vea el daño
que en todos los momentos
quiere hacer el Demonio,

Nombre conocido por el que menos sabe.

Sabiendo el hombre que su cuerpo es mortal,
era para que buscara noche y día
donde le dijeran: “Allí Dios hablando está”.

Pues si fueras preguntando
con aparato que no pudiera engañar,
verías muy pocos contentos
al saber que Esto es verdad.

En estos Escritos en Libros,
ven Divino Manantial.

No hay quien tenga esta abundancia,
y la puerta presentar
a teólogos y académicos,
con la gran seguridad
de que al Profesor del que Aquí viene,
nada le pueden tachar.

Al que a Dios ama lo tacha
el que no quiere saber na′.

Esto da más miedo que lástima.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6

domingo, 15 de enero de 2017

La capa del sufrimiento

En Sueño Profético hablaban del sufrimiento. Decían:

Hay quien coge el sufrimiento
como capa que te pones en invierno,
que si te falta la capa,
el cuerpo no va contento.

Esto no quiere decir
que la capa sea para el verano
y el cante para el sufrimiento.

Pero si un día la capa
te faltara en el invierno,
acuérdate de aquellos
que van poniendo la mano
para poder recoger
algo que les caliente su cuerpo,
con un poco de comida,
para seguir más pidiendo.

El cante es un decir,
para poner comparación
cuando tienes sufrimientos.

Pero si pones tu sufrir
con los muchos que estás viendo,
entonces achicarás el tuyo,
y a Dios Lo tendrás contento.

Dijo uno:

Que si lo sabías llevar,
ibas acercando a Dios,
y Dios te podía mandar
para servir ya de ejemplo.

Que había sufrimientos
que por su cuido y su protesta,
te apartaban del Cielo,
y ya te seguía el pecado
para el que te fuera viendo.

Desperté, oí:
 
Son extremos peligrosos
cuando llegan el sufrimiento,
el querértelo quitar
con consejos que te da
el que pecado está haciendo.

O pidiendo los porqués
que ya ofenden a este Cielo.

También retira de Dios
la tristeza y el querer la soledad,
guardándote tú las penas.

Lo que Dios quiere
es que aceptes el sufrimiento
y que más a Él te acerques.

Que si te acercas a Él,
al sufrimiento le puedes.
Y por qué no ir enseñando
que ese camino es corto
y sin Dios lo haces largo.

Pon el sufrimiento en la Cruz
y síguele a Dios sus Pasos,
y ya irás poniendo los pies
donde no llegue pecado.

 
***

Libro 24 - Dios no Quiere, Permite - Tomo IV - C5

sábado, 14 de enero de 2017

Bienes Eternos

En Sueño Profético hablaban de los bienes de la Tierra que tanto quiere el hombre, y de los Bienes Eternos.

Decían:

¿No se dará cuenta el hombre
de que él no es dueño de nada?

¿No le viene a la memoria
que todo lo ha de dejar
sin saber el día ni la hora?

Si no es dueño de sus pies,
de sus ojos, ni de sus brazos,
cómo se atreve a decir:
“yo soy dueño de esto”.

¡Si los hijos que son tuyos,
que salieron de tu cuerpo,
tampoco son tuyos
cuando Dios da la llamada!

Pues sí,
tú puedes ser dueño
tan sólo una temporada,
que Dios te dejó ese tiempo.

Nómbrate administrador,
y según administres,
Aquí el sitio tendrás.

Se vio un campo, con subida que a un cerro hacía llegar, y dijo el que Dios nombra para dar la Enseñanza:

¿Cuántos dueños habrá tenido esta mota de campo desde que el campo está? Pues ninguno de ellos aquí manda. Tan sólo mandaron en su espíritu, cuando se lo pudieron llevar. Unos, a Dios se lo entregaron. Y otros, se los llevó Satanás, porque ahí le hicieron dueño.

Desperté, oí:
  
Le hace falta al hombre
Enseñanza y mirar el Cielo,
antes de decir:
“yo de esto soy dueño”.

Enseñanza para saber
cómo administrar aquello.

Y la mirada en el Cielo,
diciendo:
¡Perdón, Dios mío,
que yo no haga nada mal hecho!   

Que administre lo Tuyo,
a sabiendas de que eres el Dueño.

¡Qué cierto que si piensas
“yo soy dueño por un tiempo”,
en vez de vivir alegrías
te harán vivir sufrimientos!

Tiene el hombre que pensar
que tan sólo de su espíritu
es dueño y puede mandar.

Si esto no fuera Dios,
sería un dictador más.

En vez de ser alegría
tener para administrar,
mayoría pierden la Gloria.

Esto, dicho por Dios está,
y hoy,
lo mismo repiten en Gloria.


***

Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C3

jueves, 12 de enero de 2017

La Presencia de Dios

En Sueño Profético decían:

Si Dios se presentara al hombre como el trueno en la tormenta, pocos quedarían de pie, sin inclinar las rodillas y la cabeza, y les saldrían palabras de Amor, de llanto y de pena.

Esto sería una de las tres reacciones que esta aparición tendría.

El que Lo Ama, no cumple sus Palabras, porque la palabra cumplir le molesta.

El que cree que Ama poco, y Amarlo más quisiera, este quedaría de pie, y a sus palabras, sin oírlas nadie, Dios les daría respuesta:

Pocos quedáis de pie, porque pocos amáis y queréis mi Gloria. Levantaos los que queréis el Perdón. Los que estáis al servicio de los demonios quedaréis de rodillas hasta que mi Presencia no veáis”.

Esto sería, Dios bajar a la Tierra.

Desperté, oí:

¡Qué cierto que la Presencia de Dios
muy pocos la cogerían de pie!,
que sería decir:
¡Señor, Contigo me voy!

Ya, quitando estos pocos,
al resto del Mundo
le haría mirar al suelo,
amontonando todo el mal
que habían hecho.

Unas cosas fueron publicadas
antes de bajar Dios del Cielo.

Otras estaban ocultas
al estilo de hipócritas y fariseos.

Que las caras ya dirían:
“yo Lo amé”,
o “he estado mintiendo”.

Esto sería hacer Dios Presencia
como en la tormenta el trueno.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C4

lunes, 9 de enero de 2017

Evangelio es Palabra de Dios

En Sueño Profético decían:

No hay alegría mayor que quites los sufrimientos que sabes que sufre Dios.

No hay alegría mayor que cundir el Evangelio, que es la Palabra de Dios. Y ya supera estas alegrías el decir: “Yo tengo trato con el que Dios a diario se comunica, sin mentira y sin engaños, porque te lo justifican los Escritos que a diario quedan al alcance de todos: incrédulos y cristianos, humildes y poderosos.

Si el humilde quiere tenerlos, el Elegido los pone en sus manos. Y si el poderoso los desprecia, a Dios Le dice primero: “Señor, ¿tengo yo que perdonarlo? Que el perdón, si Tú lo quieres, yo hago siempre tu Mando”.

Desperté, oí:

Despierta y dormida,
su espíritu está siempre 
al Mando de Dios.

Que este Mando fue pedido
dando a todo aceptación.

Y queriendo llevar lejos esto,
que es muerte del cuerpo
cuando el arrobo llegó.

Leyendo el Antiguo Testamento y el Nuevo,
y creyendo que resucitó y está en el Cielo,
no hace falta mucho estudio
para ver que es Evangelio.

Que ya se ha repetido mucho
que Evangelio es
Palabra de Dios dicha,
hoy diciendo.

Dale la alegría a Dios
cundiéndolo al mundo entero.

Que el mundo quiere vivir sin Dios
y no piensa que Dios es el Dueño,
Único y poderoso,
para juzgar a vivos y muertos.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

domingo, 8 de enero de 2017

Pon preferencia a todo lo de Dios

En Sueño Profético decían:

Hay quien se retira de Dios para pedir lo que Él tiene que darle.

Hay quien deja el manantial y busca el agua en el pozo o la fuente que del manantial le llega.

Todo es la fuerza del Amor que tu espíritu a Dios le tenga. Todo es tener seguridad de que Dios maneja todo lo que vive en la Tierra, lo que vive y lo que está muerto, que tanto valora el hombre en la Tierra. Con una fuerza del Cielo queda el rico en la miseria.

Dijo uno:

¡Qué trabajo cuesta hacer que el hombre ponga en todo lo de Dios la preferencia!

¡Qué trabajo cuesta que el hombre, con alegría, busque primero lo del Cielo y después lo de la Tierra!

Y qué trabajo cuesta que el hombre piense: “Hoy estoy vivo. Mañana, quién me asegura que yo me mueva. Hoy soy un personaje, pero mañana puede la suciedad de mi espíritu enfermar mi inteligencia y que me tenga que apartar y vivir en sitios con grandes puertas, con un trato más o menos como se trata a las fieras”.

Desperté, oí:

El hombre
abandona el Mando de Dios
por el mando de la Tierra.

Y la Tierra
está al Mando que Dios quiera.

Cierto que ha habido hombres
que el mismo hombre
los ha puesto en un pedestal,
tan alto,
que antes han caído al suelo.

Va grande la diferencia,
que Dios sea lo primero,
que te entregues y Le pidas:
¿Qué tengo que hacer
para que el hombre Te quiera y Te siga?

Éste anda por el suelo
y su espíritu ya vive
al Mando que da este Cielo.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C2