miércoles, 29 de junio de 2016

El hombre sabe que es Dios pero que no quiere amar

En Sueño Profético hablaban Profetas de antes de vivir Dios Hombre.

Dijo uno:

Yo pronunciaba lo que en mí hablaba Dios. Grande escándalo formaron estas Palabras: “Vendrá un Hombre que se llamará Salvador, vendrá a juzgar a vivos y a muertos, y su Reino no tendrá fin; enseñará a librar al espíritu de la condenación; les sacará los demonios a los endemoniados, dejándolos libres de este maldito mal; enseñará a que os améis los unos a los otros, como Él amará delante del hombre; verán su Poder cuando vean su Carne nacer; donde ya por Dios Padre fue anunciado, tendrá persecución, y el hombre le dará muerte después de que su Carne la pinche, la azote y sirva de mofa para el hombre”.

Todo esto haría el hombre, todo lo anterior nombrado. Todo esto Lo dijo en distintos hombres, y en distintas clases de nombres, con resonancia.

Su Venida fue anunciada –por Dios Padre, que era el mismo Hijo– en varias lenguas. Él hizo su llamada al mundo. Él no se anunció para un pueblo, Él tuvo que elegir a un pueblo, y este pueblo tenía que no quererlo por ser Dios.

¡Gran sufrir es ser Elegido donde Dios quiere hablar al hombre! Gran sufrir, por oír la maldad que tiene el hombre, que Dios la sabe por ser Dios, pero tú, si Dios no te coge para que su Voz resuene, no oyes ni ves maldad, ni mal trato te da el hombre.

Dijo otro:

Gran número Aquí estamos, y a ninguno nos creyeron. Sabían que era Dios, pero no querían creerlo.

Desperté, oí:

Siempre que Dios habla al hombre,
sabe el hombre que habla Dios.

Porque Dios da sus señales
antes que digan que no.

El hombre siempre demuestra
que puede vivir sin Dios.

Y Dios habla y atropella
a esta palabra: “no”.

No hay un Profeta que diga
sentencias dichas por Dios,
y luego demuestre el hombre:
mentira que Dios no habló.

El hombre sabe que es Dios
el que habla en el Lugar.
El hombre sabe que es Dios,
pero que no quiere amar.

Ya le pueden cambiar nombre
al Lugar que habla Dios,
que el hombre mientras no ame,
no puede querer a Dios.


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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - Preámbulo

martes, 28 de junio de 2016

Poder Infalible

En Sueño Profético decían:

Estas explicaciones que Aquí en la Gloria se dan para que las recoja el espíritu arrobado, no se pueden dar hasta que el espíritu está enseñado por este Poder Infalible en su Enseñanza, para poder enseñar a conocer lo que nadie ve, lo que nadie sabe y lo que vendrá, vendrá ahí en la Tierra, y Aquí es que manda el Cielo. Este Cielo es el Todo, por estar Dios Padre en Espíritu, y con Carne Dios Hijo.

Cuando Dios Padre hace la Visión de Él mismo, por ser Único Dios, hace la Visión de cuando va a vivir los momentos que vivió en la Tierra, y ya de un Dios se hace Dos. Y cuando da la Sabiduría, ya es el Espíritu del Padre sin ver a Dios Padre en Espíritu, ni a Dios Hijo de Carne, pero estos Dos Dioses son el mismo, que es Dios Padre.

Dijo uno:

¡Cuánto imposible pone el hombre a este Dios, que Tres Imágenes Él mismo se hace para que Lo vea el hombre! ¡Cuánto peca el que no quiere que así sea, el que quisiera que Dios fuera un hombre con alguna sabiduría, pero que tuviera menos que él!

Esta es la lucha desde que Dios hizo ese mundo: ser primero el hombre, y si el hombre quiere, dejar a Dios.

¡Hombres que no ven la Gloria por no amar, pero que al final saben que hay Gloria por el sitio que ellos van!

Desperté, oí:

Cuando el hombre, sin materia,
sigue viviendo,
y ve que muerto está para Dios,
entonces ve el por qué siempre
le decían: condenación.

Condenación que te avisa,
siempre sin cansarse Dios.

Por eso el Elegido,
nunca al hombre faltó.

Como no falta la Luna,
ni tampoco falta el Sol.

Y los días se retiran
cuando el día se acabó.

Esta Gloria trae al hombre
y lo enseña a dialogar.

Un diálogo sin materia,
con Poder y sentir nada más.

Esta Gloria, su Enseñanza,
nunca se puede acabar.

Siempre aman en la Tierra,
aunque pocos, algún Lugar
que Dios coja de Vivienda
“pa” el que se quiera salvar.

Este Dios es sólo Uno,
y a los Tres puedes llamar.


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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C2

lunes, 27 de junio de 2016

No debe extrañarte que Dios hable

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, Tú sabes que no es impaciencia el querer que ya estén los Libros publicados. Yo, Señor, si sólo me trajeras Aquí y no me enseñaras, no tendría tantas ganas de la Publicación, pero como Tú me enseñas no para mí, tengo que publicar para que con rapidez sea extendida tu Palabra”.

Dijo uno:

Tiempo ha tenido el hombre de saber si habla Dios a través del hombre. Aquí no es aparición para que el hombre desmienta, aquí no es decir “veo a Dios”, para quedar en el mismo lugar que otro que anteriormente lo dijo sin poder justificar.

Aquí no se puede discutir,
aquí se ve la Verdad,
Verdad que no puede ver
quien no ama de verdad,
y que le da sufrimiento
a éste que ama ya
antes de que viera esta Gloria,
que habita el Dios del Amor,
el Dios de la Libertad,
que deja que no Lo ame
todo el que no Lo quiera amar,
y perdona los pecados
de aquél que quiso pecar,
que sabía que había Gloria
y que había Eternidad.
A éste, Dios no le habla,
porque no le puede hablar.

Desperté, oí:

No debe extrañarte
que Dios hable,
y si debe extrañarte
que tú no ames.

Si te extraña que hable Dios,
no Lo llames para tu perdón.

Si aseguras que nadie Lo ve,
no hables tanto de Él.

Si por Cristiano te tienes,
haz y cumple lo que Él quiere.

Él te pide sólo Amor,
Amor, que si tú lo entregas,
Él te devuelve un recibo
de Paz y de Gloria llena.

Este Dios te hace un cambio,
pero deja que tú quieras.


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Libro 7 - Investigaciones a La Verdad - Tomo I - C6

domingo, 26 de junio de 2016

Di lo que Yo digo

En Sueño Profético decían:

Ella quiere el sueño por el Arrobo, no por el descanso del cuerpo. El descanso del cuerpo en ella es cundir y ser cundido por el que oye lo que ella de Aquí lleva.

Dijo uno:

Es tan grande lo que ella recibe que tiene que salir del espíritu y, tomando parte el cuerpo, tiene que ser cundido y jamás guardar silencio, porque lo que recibe ya puede leerse en los Libros, que bien poco nombran a ella. La hace dueña para presentar lo que Aquí ha dicho esta Gloria en palabras por espíritus. Esto es cundir el recibir y pensar que tengas por seguro que Él sí viene detrás. Es un rebose de Amor el que pasa estas fronteras que, queriendo unas veces más y otras veces menos, tiene que contagiar y hacer que llegue este pensar:

     - Dios está vivo, no está muerto. Me tengo que reformar porque no sé el momento en el que Dios me pueda llamar.

Desperté, oí:

Es el sufrir y la lucha del hombre, cuando se va de aquí, tener que decir “es cierto lo que me manda escribir”.

Se juntan dos fuerzas grandes: el hombre con su gran no y la Verdad sin callarse.

Que al final puede la Verdad en consulados, en fronteras y en grandes universidades, que es donde hay tanto fracaso por la forma de enseñar.

Todo por no hablar de Dios, siempre Viéndolo clavado para que el hombre piense en un Dios bueno fracasado.

Dios recuerda su Existencia para que no muera el hombre cuando entierren su materia.

Y si no lo publicara ¿cómo se diría Enseñanza?

El que Dios le da su Mando para que diga Dios dice, éste no puede callar el Mando que de Aquí recibe.

Porque Dios le retiraba el “di lo que Yo digo”.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

sábado, 25 de junio de 2016

Sin Fe no llegas a Dios

En Sueño Profético decían:

La Fe y la confianza en Dios son compañeras. Sin Fe no llegas a Dios; y sin confianza en Él no digas “yo vivo”. Vivir la vida sin Fe es infancia sin cariño, porque con la Fe puesta en Dios te llega la confianza y te encuentras protegido, y eres niño que nunca te verás solo y perdido. Siempre notarás la mano antes de que seas caído. Que esto es la respuesta de Dios cuando tú a Él le has pedido. Porque tienes confianza de lo que Él dijo a sus hijos:

Pedid y recibiréis, no lo que Me habéis pedido, que Yo os mando Eternidad cuando ya estéis conmigo. Pero amaros y respetar este Testamento Nuevo. Que Yo he bajado del Cielo para enseñar a los hombres cómo no perder mi Reino. Pedid a mi Padre sin miedo cuando el Amor llevéis de compaña.

Estas Palabras las dijo Dios muchas veces cuando el hombre Lo vio como Dios Hombre.

Dijo uno:

Si el hombre hubiera acunado estas Palabras vería como bicho peligroso al hombre que no tuviera confianza en Dios o al que la Fe le faltara.

Desperté, oí:

Sobra decir estas palabras:

Cierto que la confianza en Dios te da el alimento, te da la vida.

¡Qué satisfacción sientes cuando de Él todo lo esperas, cuando amas sin trabajo lo que Él también está amando, cuando piensas si Él ya sabe lo que tú estás esperando!

Cuando vas por su Camino, con los ojos cerrados o abiertos, Lo sientes sin poder luego explicarlo, porque al explicar la confianza, la Fe y el Amor que has sentido si no sienten Amor nunca serás comprendido.

Es la confianza en Dios la que te lleva a los sitios.

Pues faltando confianza eres niño huérfano y estás perdido.

La confianza y la Fe llevan el mismo camino. Pero la confianza hace que no te sientas perdido.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII

viernes, 24 de junio de 2016

Pon primero la Cultura que de la Gloria te llega

En Sueño Profético se oía la Voz de Dios Hijo en estas Palabras:

Asegura que el que Me ama conoce mis Palabras. Mis Palabras son las mismas de antes de bajar a la Tierra. Yo bajé a enseñar a vivirlas. Hoy, mi Mando es la misma Enseñanza”.

Quedó un breve silencio, y dijo un espíritu que Dios le dio el Mando:

El hombre sabe que Esto no es del hombre, pero no quiere que sea de Dios. Si amara, conocería el Leguaje de Dios.

En este arrobo, Dios no ha dado Mando –en el empiezo del arrobo– a los espíritus de su Gloria. Dios da Eco a sus Palabras, para que el hombre piense que si no conoce, no ama. Y si la razón ya le obligara a conocer sin amar a Dios, sigue siendo enemigo de Dios.

Este Caso es único y el hombre no puede ponerle palabras ni argumento que lo desmienta.

Desperté, oí:

A más oyes estos Mensajes,
más ves que no interviene el hombre.

¿Quién se atrevería a escribir
el empiezo del Mensaje?

¿Quién se atrevería a decir:
“Dios decía esto en Sueño,
y me lo manda escribir
diciendo que lo presente
a talentos de la Tierra”?

Talento:
nombre bien dado en algunos.
 
En mayoría, suspensos
en conocer la Cultura del espíritu.

Que esta Cultura es conocer
a Dios Padre y a Dios Hijo.

Y tener la confianza
que Él manda y mandará a su espíritu,
cuando quiera y donde quiera,
por ser un Dios Único.

También tiene que estudiarse
que sólo hay dos sitios.

Hazte culto
de la cultura de la Tierra.

Pero pon primero la Cultura
que de la Gloria te llega.


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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C5

jueves, 23 de junio de 2016

El enfermo molinero

En Sueño Profético hablaban de la confianza en Dios.

Dijo uno:

A mí, cuando viví con materia, me gustaba observar que el que más amaba, más confianza tenía. Vivía yo cerca de un molino, y el que tenía este molino, enfermó. La mujer y los cuatro niños quedaron al amparo de los que a Dios amaban, a éstos Dios los mandaba. Siempre que llevaban una fanega de trigo para moler, quedaba otra para el molinero. Se cundió este prodigio –porque había que cundirlo para poder vender el trigo–, y había quienes lo median varias veces por si llevaban de más. Estos que lo medían, más grande prodigio veían: si dos fanegas había, una desaparecía, y se ponían intranquilos, y cuando iban a por más, ya tenían otro costal. Fue apilando el molinero los sacos, y cuando le llegó la siembra, no dijo nada más que: “¡Dios mío!, en la cama yo me encuentro y tú me mandas el trigo, y tengo tal confianza, que se sembrará y se segará como me das las fanegas. Un día, cuando llegué a darle compaña, recibí tal impresión…: la mujer estaba en la cama de rodillas ante él, y el hijo mayor, que once años no contaba, con los otros tres hermanos bien abrazados, y decía:

¡A padre Dios le habla!
Está la tierra labrada,
diez corderos y diez cabras,
y yo he oído una voz
que salía de la montaña:
“Corre y dile a tu padre,
que unos brazos le trabajan.
Hasta que sane su cuerpo,
le darán leche las cabras”.

Desperté, oí:

¡Qué Amor tan grande tenía
aquel enfermo molinero,
que tenía la confianza
de que le trabajarían desde el Cielo!

El hijo oyó la Voz,
porque el padre Lo llamó.

Lo llamó sin titubeo,
sabiendo que está en el Cielo.

Yo también lloré al ver
cuánto este hombre amaría
a un Dios que nadie ve,
porque nadie en Dios confía.

A mí me sirvió de lección,
cómo este hombre amó a Dios.

Ten Confianza y Amor,
y Él te sacará de “to”.


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Libro 6 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo I - C3