lunes, 30 de marzo de 2015

Señor, Tú me das las Palabras

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús a sus Discípulos:

“El que quiera hablar de lo que Yo a él le hablo, que empiece, que Yo le iré dando Palabras, porque Yo estaré allí aunque a Mí no Me vea”.

“Mis Palabras las dirá igual que Yo aquel que más las sienta. El que no las sienta y las diga, las dirá bien dichas, pero no harán siembra. Terminará de decirlas y el pecado se adueñará de ellas, porque no las cumplirá, y ya sirve para hablar mal de mi Reino”.

“En cambio, el que Me busque amando y cumpliendo lo que a Mí Me oye, cumplirá las Palabras, y salgan de donde salgan, verán que son mías, no de el que las está diciendo, porque mis Palabras llegan y sólo recogen eco, que el eco lo dejo para que digan: “aquél las está diciendo”. Llenadse de Amor para que podáis pensar: “¡pero cómo dije aquello yo?”.  


Desperté, oí:

¡Qué claro te hacía ver el Maestro
que hablar de Él o de su Reino,
sin  llevarlo dentro,
hacía pecar!

En cambio, el que Lo seguía
y quería cundir lo que oía,
la avaricia del Amor
siempre esto le decía:

Señor, tengo Amor preparado,
esperando tus Palabras.

Todo lo que a Ti te oiga
no queda en mi garganta.

Que me oigan muchos hombres
en el campo o en mi casa,
que yo sé Señor
que Tú me das las Palabras.

Porque cuando me retiro,
miro por si alguien me acompaña,
pero me veo solo y contigo.


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Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - C5

sábado, 28 de marzo de 2015

Dios no puede perdonar al que quiera vivir en el Infierno

En Sueño Profético vi un sitio como una nave grande, pero era hondo, como un pozo. Parecía que salía humo pero no era blanco, era gris feo, era de la escala del negro. Querían salir de allí y yo quería irme. Oía como chillar, pero sin arrepentirse en la forma de gritar. Era algo que no miras porque no puedes mirar, porque algo te repugna. Era algo que no deja que te acerques porque quitabas el mal. Era algo peor que cualquier tormento.

Ya dijo uno:

Este sitio es el lugar en el que viven los espíritus diabólicos. Este sitio tiene libertad para vivirlo con espíritu o con materia, pero cuando está el espíritu sin cuerpo no pueden llegar a lo Divino. Dios puede hacer Visiones para Enseñanza, pero quedan sin actividad maldita.

Este lugar, su mismo vivir, da fuego en cieno, da humo sucio, da odio al saber que esto quisieron los que a Dios mataron, los que no podían oír Maestro, los que tenían, viviendo con ellos, espíritus malos. Estos espíritus malignos, malditos, forman el Infierno, pues ésta es la vivienda del que dio muerte, en el Madero, al Maestro.

Dijo el mismo:

De aquí salieron muchos y luego más vinieron. Dios no puede perdonar al que quiera vivir en el Infierno. Una vez que entran ya son humo negro, cieno, malditos, veneno suelto, veneno que bebe como bebió todo aquel que facilitó la entrega de Dios Hijo, aunque clavos no clavara.

Desperté, oí:

Dios ha mandado que expliquen y que aparezca Visión del sitio que Él les deja a los que viven sin Dios.

Todo el que puso su mano en el Cuerpo, en sus telas y en darle martirio de Cruz vive en esa vivienda.

¡Cómo va Dios a sacarlos si su presencia sería “Infierno divinizado”!

Y ya sería espíritu en libertad, sin hacer caso.

Dios al espíritu con cuerpo le deja la libertad para que, con su vivir, elija Gloria o “vivienda endemoniada”.


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Libro 65 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo V

viernes, 27 de marzo de 2015

Cantaban amando a Dios

En Sueño Profético se oía cantar a unos niños. De momento apareció el campo y se vieron unos pájaros que, a la vez que volaban, su chirrido te hacía mirar al Cielo.

Pasó esta alegría de la Gloria y dijo una voz:

- Yo dictaré este Sueño, que sus símbolos enseñan al hombre.


Se vieron unas cuantas palomas picoteando entre el verde y, al mirarlas, ya te hablaban de la Existencia de Dios.

Dijo la misma voz:

- Al mirar a los borregos te dan Paz y el abrigo de su lana te llega.

Esta Visión era lejana y antes de terminar las palabras se vio, de cerca, un grande manchón de corderos, casi todos con la misma altura. Y que sin habla te hablan de Dios con el balar que llevan y con la ayuda que unos a otros se prestan. Los corderos quieren pagarle a Dios el tiempo de su existencia sin alboroto, con Paz y dando contentos su lana para el que los quiera esquilar. Haciendo con esto las noches buenas, quitando frío y dando Paz.

Desperté, oí:

¡Qué alegría y qué contento le demuestra el animal desde la Tierra al Cielo!

Los niños cantan a la Gloria porque no han llegado a hombres.

Que si los hombres amaran, también cantaban.

Cantaban amando a Dios como Él enseñó en la Tierra.

Con cánticos sin palabras, como canta los corderos.

Como el vuelo de los pájaros que hacia el Cielo se remonta.

Si miras a la paloma cuando está bebiendo la verás con su cabeza siempre mirando hacia el Cielo.

Es la maldad la que quita de seguir queriendo a Dios.


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Libro 67 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VII

jueves, 26 de marzo de 2015

Dios es un Camino recto

En Sueño Profético explicaban:

Un espíritu, cuando no es de Dios y quiere engañar al que sí es de Dios, éste pronto rechaza sus consejos, y nunca obedecerá a su mando. Cuando quiera engañarlo siendo piadoso, verá siempre la soberbia y la ira delante de su falsa piedad, verá al fariseo escondiéndose sin poderse esconder. Éstos son unos pocos defectos escondidos, queriendo esconder.

Dijo uno:

Cuando Dios estuvo en la Tierra enseñando al hombre, lo primero que enseñaba era a descubrir al quería decir: “Yo soy de la Enseñanza de Jesús. Yo soy de sus Discípulos”. Pronto, el que sí era del Maestro, Lo seguía y ya no igualaba Palabras y Hechos de Dios, ya veía un vivir hipócrita, falso y soberbio. Éste es el sello que Dios no deja que esconda el farsante, el que sirve a Satanás y quiere coger vestidura de Dios. Dios les hace que se vistan con su traje de soberbia, y a los que sí son suyos, con el traje de la humildad. Dios: Humildad. Hipócrita: soberbia. El que es de Dios, enseña su bondad, su humildad y el seguir la línea recta; enseña a despreciar lo que al pecado te lleva; enseña a que te conozcan por tu propia vestimenta.

Desperté, oí:

Si no eres hombre de Dios,
tu enseñanza no es de Gloria.

Es enseñanza de hombres
que están en contra de Gloria.

Es pecado que disfrazan
sin pensar que muerte llega.

Sin pensar que muerte llega
y hay que presentar cuentas
de tu vida ya pasada,
sin que nadie te defienda.

La defensa ante Dios
es lo que hiciste en la Tierra.

Si siempre fuiste de Dios,
nunca usaste la soberbia
en el camino de Dios.

Dios es un Camino recto,
que lo cuidan Paz y Amor.


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Libro 11 - Te Habla El Profeta - Tomo II - C7

miércoles, 25 de marzo de 2015

Amar para sufrir

En Sueño Profético hablaban del sufrir.

Dijo una:

¡Qué difícil es sufrir
y que no vean sufrimiento;
y oír que no es sufrir,
porque el sufrimiento, fuera,
tiene que salir por fuerza!

Esto lo oye decir
el que el sufrimiento lleva.
Unas veces, de palabras;
y otras, que a él se las llevan,
al Lugar que ya Dios habla
porque Dios así ordena.

¡Es difícil describir
un sufrir que no es de fuera,
un sufrir que va por dentro,
y que más hondo se queda!

¿Cómo poder comprender
que este sufrir obedezca
al Amor que tú buscaste
sin acordarte de penas
que este Amor ya te traía?

Yo me quedaba atrancada
cuando escribir yo quería
el sufrir y la alegría
que este Dios a mí me daba.

Luego, me daba Palabras
y me hacía comprender
que el Amor y el sufrimiento,
todo era obra de Él.

Yo creo que el gran Amor
necesita el sufrimiento
para hacer aún mayor
este Amor que va del Cielo.

El sufrimiento es de Dios,
porque Le permite al hombre
que sufrimiento dé al Amor.

Desperté, oí:

Yo creo que este sufrir,
es que está enamorado
de este Amor que hay Aquí.   
 
¡Es difícil comprender
que ames para sufrir!

Pues para que tú comprendas,
tienes que subir, subir,
amando, tan sólo amando
y olvidándote el sufrir.

Este sufrir, para el que ama,
le sirve para bien decir,
para darle un buen realce
al Amor que tiene Aquí.

Cuando el sufrimiento quede
por dentro, con el Amor,
esto tan sólo lo sabrá
aquel que ame a este Dios.

Si mi espíritu viviera
mil veces la Vida Eterna,
mil veces amaría yo,
aunque de sufrir muriera.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 12 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo II - C5

martes, 24 de marzo de 2015

La presencia del Elegido

En Sueño Profético decían:

La presencia
y las palabras del Elegido,
no tiene dinero el hombre
para poderlas pagar.

La presencia del Elegido,
con su presencia,
ya fruto le coges.
Y sus palabras son semilla
que va sembrando en los hombres.

La presencia del Elegido
no la busca ni la reclama
aquél que Aquí no crea.

Dijo uno:

Puede que en algún apuro,
de esos grandes de la Tierra,
busque con ansiedad,
como el cojo las muletas.
Y en esta grande ansiedad,
ya venera el cojo las muletas.

Que esto puede pasar
al que tuvo al Elegido
y echó la mirada atrás,
porque aún estaba libre
de poder muleta usar.

Todo el que diga “¡Dios mío!”
y lo diga de verdad,
echa la mirada al Cielo
y a Dios sintiéndolo está.

Este “¡Dios mío!” es algo
que no puedes sujetar.
Es vida que busca la Vida,
Vida de una Eternidad.

Desperté, oí:

Vida le llaman los hombres
a lo que Aquí llaman muerto.

La vida Aquí se valora:
Vida de Dios sin entierro.

Vida que busca una Vida
en lo que baja del Cielo.

El que más cree en esta Vida,
más busca al Instrumento.

Porque éste le da Vida
con las Palabras del Cielo.

Que no se pueden dudar
porque son puro Evangelio.


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Libro 20 - La Palabra del Creador - Tomo II - C4

lunes, 23 de marzo de 2015

El desprecio tiene castigo

En Sueño Profético decían:

Se van a hacer comparaciones para que el hombre compare, por si llegara a tiempo de empezar camino nuevo y de enmendar su pasado, dándole a la vida empiezo como el que no se ha alejado de estas Palabras del Cielo, que Aquí dictan a diario.

La primera es conocer y no formar diálogo de Esto, ya tan conocido porque silencio no se ha dado ni se dará. Porque del Cielo ya baja el Mando de: “Que Me ves. Y que mi Gloria da al espíritu Enseñanza para que compruebe el intelectual y el rudo”.

Rudo: traje de la carne, no del cuerpo íntimo que lleva el espíritu.

Dijo uno:

Estas frases tendrían muchas frases de Enseñanza si el hombre amara a Dios.

Desperté, oí:


Decían en Gloria, al espíritu,
Palabras que se repiten
a espíritu y cuerpo.

Al conocer, no seguir, dar la espalda
o intentar perjudicar al Instrumento,
no digas: “yo quiero a Dios”. 

La ignorancia tiene Perdón;
el desprecio, castigo.

Porque el desprecio puede ayudar
a que el bien no sea cundido.

Estas Palabras
fueron dichas por Jesús,
el Salvador de los hombres,
cuando se hizo Hombre:

“El desprecio tiene castigo
por mi Padre en el Cielo,
porque corta el paso al bien
que bien va haciendo”.



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Libro 19 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo III - C9