domingo, 29 de noviembre de 2020

Esto no es de la Tierra

En Sueño Profético decían:

Que Esto no es de la Tierra, lo sabe el hombre cuando quiera saberlo.

Que Esto no es de la Tierra, lo nota el interior de tu cuerpo.

Si tú crees en este Mundo, donde no vienen los cuerpos, y además de creer, amas al Creador de todo lo que tus ojos miren, por grande espacio que veas, tú dices: “Esto es Dios. Que mira si es bueno, que siendo todo suyo, el hombre quiere tener Esto oculto hasta que muera el Instrumento, para luego el hombre poner la Palabra de Dios a su gusto, según los intelectuales, luego, adapten sus estudios: ¡ahora va esto bien!, ¡ahora no es el momento! ¡Esto fue en siglos pasados! ¡Con la cultura de hoy, que el hombre va por el aire y el suelo lo pisa poco por tener nuevo carruaje…! Que hay cuerpos que mueren nuevos por lo poco que han andado. ¡Este siglo no es de hablar de Dios, es el siglo del adelanto! Medio mundo se acabaría, si el hombre quisiera acabarlo, antes que el reloj contara una hora sin pararlo”.

Desperté, oí:

Este es el pensar

del progreso y la cultura.

Y la verdad de la Verdad,

tiene en olvido el hombre,

que esta Verdad es Dios.

No piensa en su maquinaria del cuerpo,

que por muy sano y joven que se vea,

le llega la muerte,

despierto o dormido,

rico o pobre,

torpe o listo.

El hombre que esto piense,

le ve el fondo al listo,

al culto e inteligente,

que tienen fondo vacío.

¡Llénate de Amor de Dios,

primero por dentro,

y luego por fuera,

y ya piensa en la muerte

como final de carrera!

El que haga este pensar

es Filósofo del Cielo,

aunque aún esté en la Tierra.

Éstos son los que a Dios sirven

para enseñar de su Gloria.

El progreso y la cultura

van retirando de Dios

con avance cada día.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C4

sábado, 28 de noviembre de 2020

Verán a Dios

En Sueño Profético decían:

Si Dios no hablara en ella, a ella no la buscarían. Cuando oyes el eco es porque has oído voz. Puede haber voz sin eco, pero no eco sin voz.

Dios le manda que escriba para que el hombre compare.

La Publicación será escándalo, cuando al leer los Libros vean: el no saber enseñando al saber. Éstos formarán disputas, diciendo: “¿Qué razón ha habido para que este “di que Me ves” haya estado en silencio, oculto y sin publicación?”.

Esto tiene que ser publicado, para que todos sepan que Dios habla hoy, que el ayer y el mañana es hoy.

Cuando lean los Libros, no verán a ella, verán a Dios.

Desperté, oí:

Verán a Dios y buscaran a ella.

Verán a Dios, porque no es de ella. Y buscarán a ella, porque en ella habla Dios.

Todo el que busca a ella es para que le lea lo que Dios le dice que escriba.

El que crea –del verbo crear– por sí mismo, no tiene que buscar lo que otro hace, para relumbrar él.

Si se sirviera de algún argumento, sin el permiso de éste, tendría prisión. Esto en la vida material.

Y en lo Divino, Dios no permite que sea su Palabra confundida.

Coge sólo el terreno, y Él hace que fecunde.

Lee los Escritos ahí, y haz que muchos vengan Aquí.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C9

viernes, 27 de noviembre de 2020

La Fuerza del Bien te hará fáciles las palabras

Quedé dormida, diciendo sin palabras: “Señor, ¿qué hago? Pídeme lo que quieras, que yo lo hago”.

En Sueño Profético decían:

Tus preguntas sean constantes. La fuerza de la verdad hace constancia. Y la constancia, muchas veces hace pensar al que se enfrenta con esta constancia.

Uno de los dos tiene que quedar: constancia o contestación. Que para el que es de Dios, nunca es perder, siempre es ganar.

Si contestan, ¡Bendito sea Dios! Y si no contestan, siempre dirás: “Señor, ¿qué hago? Mándame lo que Tú quieras”.

Esto es humildad ante Dios. Ante el hombre es cumplir un mando. Que ya el hombre ve y oye este mando según su enfrentamiento haga.

Desperté, oí:

Fecha del Mensaje:

fecha de carta a Roma.

La Fuerza del Bien

te hará fáciles las palabras.

Las fuerzas del mal

quisieran dejar

esta Grandeza callada.

Pero, ¿cómo creer en Dios

y rechazar sus Palabras?

El Mando del Elegido

no lo detiene la muerte

que ve el hombre en el cuerpo.

Porque Aquí hay Mando,

igual que en el Elegido,

pero sin cuerpo actuando.

El Amor a Dios rompe barreras

que el que no quiere a Dios

puestas le tenga.

Tiene gran valor

tener justificantes

de que el cansancio no llegó.

Que puede llegar momento

de darle publicación

a las veces de llamada

al Representante de Dios.

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Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C8