En Sueño Profético decían espíritus de la Gloria:
El que no vea en este Elegido Poder de Dios y Mando, en su interior, para ir a ver a los enfermos y para recibir al que lo busca para quitarle o achicarle sufrimientos, el que esto no lo vea está ciego de espíritu.
De todo lo que se ha nombrado, nada da alegría hasta que Dios no hace el Milagro. Pues haciendo este pensar no eres ciego de espíritu.
Que comparen las Palabras que Dios dijo cuando bajó a la Tierra, que están en Libros, que es lo que dicen en la Iglesia, con las Palabras que Dios hoy está diciendo. Que siendo las mismas Palabras, antes fueron dichas y hoy las está diciendo. Si las que estaban dichas tú las creías y a Dios mucho nombrabas, te llegará alegría cuando pienses que todas las noches Dios coge a un Elegido para que diga que Él está en su Reino, con su Cuerpo, diciendo lo que ya está dicho. Pero “diciendo” tiene más altura que lo que está dicho.
Desperté, oí:
Hablaban mucho de la Existencia de Dios y de sus Palabras, dichas como las dice el que Dios tiene elegido.
Éste da una Enseñanza que el que no la aprende es porque a Dios no ama.
Esta Enseñanza se debería cundir por todos los sitios donde haya hombres y mujeres.
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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII