jueves, 30 de julio de 2026

La gran Libertad de Dios

En Sueño Profético explicaban un Hecho de la Vida de Dios Hombre, Hecho de adoración, Amor y Obediencia:

Empezó uno:

Yendo un día acompañando al Maestro y sabiendo lo que el hombre quería hacerle –crucificarlo–, se acercaron unos, y sin propósito de hacerle daño ni propósito de defenderlo, dijeron:

   –¿Luego pararéis el caminar cuando os quiten al Maestro…?

Fue oír estas palabras, y hacer todos la misma mirada hacia Él, con gesto de admiración. Quisimos contestar y, como siempre, fue el Maestro el que dio la contestación:

   –Luego harán lo que mi Padre mande, que Yo ya lo sé por vivir mi Padre en Mí y Yo venir de mi Padre. Luego, Me verán a Mí en ellos, los buscarán, sentirán consuelo y seguirán haciendo prodigios. Por sus obras verán al Hijo del Hombre. No dejarán su caminar, porque Yo iré con ellos. Pues ya sé Yo en Mi Padre quién es el que los seguirá, el que los calumniará, el que los perseguirá. Todo está visto y permitido por Dios Padre, al que luego verán o no en su Gloria.

Desperté, oí:

¡Que grandes Palabras de Dios, dichas a la gran Libertad de Dios!

¡Dios Único para dar Libertad, sabiendo que ésta quieren quitársela al mismo Dueño, de acción y palabras!

¡Qué Obediencia demostraron al no contestarle a los tibios!

A Juan, Matías, Felipe y Andrés, fue a los que les tocó aquel día ir con el Maestro.

Éstos sabían que delante de ellos podían hablar mal del Maestro.

Si hablaban bien, les agradaba. Y si ofendían, callaban.

Dios enseñaba primero Amor, porque sabía que con esto bastaba.

Ama, enseña a amar, y ya te sobran palabras.

El Amor hace el sonido de la Palabra de Dios; del fariseo se aparta, por no estar éste con Dios; y al tibio intenta enseñarle a sentir Fuego de Dios.

Ama sin tener descanso, que descanso es Amor.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

miércoles, 29 de julio de 2026

No es dueño el hombre

En Sueño Profético decían:

¡Quién es el hombre para detener el sufrimiento de espíritu o de carne!

¡Quién es el hombre para decir: “Yo soy dueño de mi cuerpo y si quiero vivo aprisa, y si quiero vivo despacio”!

¡Quién es el hombre para decir esto que dictan en la Gloria y en la Tierra están escribiendo!

Si el hombre pensara que él tiene otro dueño, que a él le manda cuando él se cree dueño, si esto lo pensara se pondría las leyes justas, las que manda el Cielo, y educaba la carne y el espíritu, y le mandaría al cuerpo. Si el hombre hiciera este pensar pocos no serían buenos.

Dijo uno:

Todo el fallo del hombre es por creerse dueño de su capital, dueño de su autoridad, dueño de su pensamiento y dueño de mandarle a su lengua y a sus piernas movimiento. No pensar esto te hace vivir la vida sin control, buscando donde no creías encontrarlo.

Desperté, oí:

No es dueño el hombre, ni manda, ni en el dedo de su mano.

No es dueño ni del pensar que Dios no quiere que haga.

Si el hombre pensara esto dejaba todas sus faltas en un sitio que aborreciera si intentaba recordarlas.

Todo es por no enseñar que tú no eres el dueño, que tú eres un guardián.

Y que tienes el deber de conservar el espíritu para entregarlo a la Gloria.

Si tú te tienes por dueño todo lo harás mal.

El hombre debería pensar:

    – Yo soy guarda y Dios me espera, que Él es el Dueño y Él me dejó su mandar.

Si esto el hombre pensara ganaba la Gloria y vivía la Eternidad.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

martes, 28 de julio de 2026

Si sabes que hay Dios, no te pongas en contra de este Dios

En Sueño Profético hablaban de los que Dios se comunica. Decían:

De la mayoría, están sus inteligencias vacías de saber humano. Pero este vacío esta lleno de Sabiduría Divina. Este “llenar”, es lleno por Dios, no dejándole cabida para la sabiduría material. Si el hombre estudiara nada más que esto, vería que ella es Profeta.

Una persona que no sabe ni lo elemental, y que en Teología esta apta para formar un Tribunal –y no lo dice ella, sino nosotros–, eliminaría a varios que se cuentan con calidad de teólogos. En esto, si tú eres sencillo, ves a Dios.

Éstos temas, tan difíciles para el hombre y tan fáciles para Dios, ves que no son del que los dice. Esto, debería servirle al hombre de claridad para aceptarlo.

Buscando en lo material el talento más grande que hubiera en el mundo, no podría, a diario, en 15 ó 20 minutos –y a veces en menos–, hacer los Escritos que ella hace, intachables por el hombre e intachables por Dios, por ser Él el que manda que los escriba.

Los Libros sean publicados por orden cronológico. El que hizo la “A” hizo la “U”, pero hay que empezar por la “A”. Los últimos tienen una Teología, más para desmenuzar, que para oírlos solamente. Habrá quien lea estos últimos, sin haber oído nada anterior, y quede sin satisfacción. A éstos tienes que decirles: “Lee el primero, y en este primero encontrarás la “A”, y al final, la “U”.

Se darán casos de personas que, sin ser grandes intelectuales –como el hombre les dice–, de ellas salgan grandes profesores de espíritu.      

Desperté, oí:

El hombre, todo lo que Dios hace, debería aceptarlo con Amor, una vez que Dios es Infinita Sabiduría.

Lo que Dios hace, tan sólo lo sabe el Padre, el Hijo y el Espíritu de Dios Padre, que es el que realiza.

La Sierva de Dios Padre, nunca sabrá el hombre por qué Dios la eligió.

Ésta era Mujer normal, pero este normal destacaba su anormalidad.

Si estudiaras este “normal”, verías que a ti te faltaba. Si sabes que hay Dios, no te pongas en contra de este Dios.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C7 

lunes, 27 de julio de 2026

Caldero que hirvió y caldero que está hirviendo

En Sueño Profético hablaban de Dios Hombre en su Gloria. Hablaban los espíritus que están con Él, pero hablaba Dios al darles el Mando. Decían:

Hoy se dan Palabras que nadie puede igualar, como no sean otras dichas por el mismo Dios. Todas las que Aquí sean dichas para que ahí queden escritas, ya las dijo Dios cuando vivió de Hombre con los justos y pasaba por en medio de los pecadores, parándose con el que dejaba pecado por Obediencia a su Enseñanza, o con quien Él quería decirle: “Yo soy Dios, y mis Palabras dan fuerza para que no acabe vida. El que vea bien mi Mando, ya cree quién soy. El que intente reformarlo o no lo cumpla, le falta creencia o Amor, que es peor que falte Amor. Yo voy antes al que no cree quien soy y Me llama, que al que cree y le falta Amor. El que no cree, puede seguirme y Yo dejarlo, si va buscando el creer. Al que le falte Amor, Yo no puedo hacer que Me ame, porque le podría hacer pecar con mi Mando, por llegar a cumplir, pero no sintiendo Amor. Esto sería quitar Libertad de espíritu, que nadie puede quitarla como no sea mi Padre en Mí, o Yo en mi Padre después de que deje la Tierra”.

Desperté, oí:

¿Quién podría decir que estas Palabras no están dictadas en Gloria?

¿Quién, por Teólogo o profesor que fuera, podría decir que no es cierto, que arrobo no ha venido de Aquí?

Son Escritos de tal altura, 
que obligan a reverencia.

Son de Paz, son de Amor 
y son Sentencias.

El que compare Evangelio, 
ve justo uno de otro.

Con la grande diferencia, 
que ya fue dicha esta frase 
en Mensaje que le dieron:

“Caldero que hirvió 
y caldero que está hirviendo”.

Si alguien aquí desmiente, 
es que va en contra del Cielo.

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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C3 

domingo, 26 de julio de 2026

Providencia

En Sueño Profético decían:

Dios elige y Dios enseña al Elegido. Dios responde al hombre cuando el hombre duda del Elegido. Dios responde con Palabras que sirven para hacer estudio y dejar inservibles las palabras del hombre. 

El hombre abusa de la palabra Providencia, y la pone en sitio que no corresponde. El hombre, lo que él tiene que hacer, lo deja que lo haga la Providencia. Este encargo que el hombre le hace a la Providencia está mal hecho. La Providencia nunca se olvidará de lo que sabe que espera su protección. Los pájaros son alimentados por la Providencia, y todo animal sin amo. Los niños también están en manos de la Providencia.

Dijo uno:

Todo lo que se busque con el máximo esfuerzo y no se alcance, sí puedes dejárselo a la Providencia, pero siempre que mires al Cielo sabiendo que no mientes. Dios da las respuestas al hombre que con esta palabra se cubre: “Providencia”.

Desperté, oí:

Cuando ya oyes las Palabras que dicen en la Gloria, entonces es cuando sabes.

La palabra “Providencia” 
la utilizan grandes hombres.

Grandes hombres que parecen, 
cuando los ves por la calle.

Hay quien se echa a dormir 
y a la Providencia coge 
para que le dé el vivir.

El vivir para el sustento, 
no el Vivir de Vivir 
para siempre Aquí en su Reino.   

Si estudias esta Palabra, 
dejarás la Providencia 
en sitio que si la nombras 
te quedarás indefensa.

Ya es tiempo de que se sepa 
la palabra “Providencia”.

Para ponerla en sitio 
que tú agotaste tus fuerzas.

Dios nunca queda callado, 
y siempre te da respuesta, 
cuando tú quieres callarlo 
con tu saber que es de Tierra.

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Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C3 

sábado, 25 de julio de 2026

No dejes de pedirle a Dios

En Sueño Profético decían:

No dejes de hacer el pensar que te llegue con el Mando de Dios, que este pensar siempre es para bien del que lo reciba. Si el responder no es con alegría pagado, ponte en el sitio de que el mal responder está dando. El que esto reciba tiene que decir: “Siendo de Dios las palabras que me dice, yo tengo que abrazarlas”.

Pues esta es la Enseñanza del Elegido: Querer que el querer de Dios más lo abracen y digan “Señor, cómo pagarte el contacto que tengo con el que Tú llevas a tu Reino para que el hombre no olvide que Tú estás con Cuerpo esperando al que quiera la Vida Eterna”. Pues este querer lo tiene que pedir el hombre cuando su cuerpo viva sin hacer vida de pecado, respetando los Diez Mandamientos, que si los lees con creencia ya te ves en la Gloria cuando entierren tu cuerpo.

Hablaban mucho de esta Enseñanza, decían:

El adelanto ha puesto la Palabra de Dios como cosa que pasó, y ya se nombra queriendo que se olvide. Al que le llegue este pensar puede que sienta este Amor y a Dios le pida de rodillas el perdón y sus lágrimas mojen sus manos y sus rodillas.

Estas palabras contestan al pensar del Elegido, que muchas veces tiene temor de poner el cariño que Dios le da por creer que desprecio le van a dar.

Desperté, oí:

Todos los que están aquí unidos ven que este Caso hoy es único.

Ya no puedo dejar de decir lo que el sueño me dice, que es esto:

     - Piensa que los que más crean y a Dios amen son los que las alegrías al Elegido le ponen más grandes.

No dejes de pedirle a Dios, con tu pensamiento, lo que más escándalo pueda dar.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII 

viernes, 24 de julio de 2026

Poder del Cielo

En Sueño Profético decían:

Retira el pensar de hacer todo normal cuando amanezca. Este pensar se puede hacer de pensamiento, pero no con las fuerzas del cuerpo una vez que el cuerpo tiene por dentro sitios enfermos que, aunque le quieras mandar, es sordera que no puede contestar.

Dijo un espíritu con el Mando de Dios:

El cuerpo, si no empeora, cuando pasen dos días que coja su camino. Otros cuerpos despedían estas palabras, pero repiten que en las pocas horas de sueño se ve que es un Poder del Cielo, que esto el que quiera puede verlo. ¿Quién puede dormir menos de cuatro horas y en estas pocas horas llega el sueño y se va hasta que el Arrobo no deja el espíritu y manda dictar?

Desperté, oí:

Aunque Dios te tiene guardianes por estar a su Servicio, el responder tiene que ser este:

    – Bueno, Señor, cuando esté mejor me mandas que siga por tu Camino, hablando de tus Palabras.

Esto no tiene enfado porque todos los que vienen a ver al Elegido es porque quieren su contacto, porque creen que Dios está en este Lugar hablando.

Las horas de estar como prisionera, por no salir de casa, puede que sea para pedir en Oración que los que están aquí unidos cundan este Caso hoy único.

Antes de llegar el sueño tenía el Elegido estas palabras:

    – Señor, yo no me enfado si me quedo en casa con tu Mando.

Y al despertar tenía las mismas palabras:

    – Señor, no me enfado si estoy dos días en casa con tu Mando. Lo que sí Te pido es que los que están aquí unidos cundan este Caso hoy único.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX