domingo, 2 de agosto de 2026

Dios enseña para que enseñen

En Sueño Profético decían:

Dios da a todos los hombres el mismo Amor, si el hombre quiere este Amor. Pero el hombre corresponde no queriéndolo y queriendo al que a Dios no ama.

Dios enseña para que enseñen, y el hombre no enseña y persigue su Enseñanza. Dios trae Aquí, a su Gloria, al que aún vive con materia, por los pocos que Lo aman. Y para que luego, al final de cumplir esa vida que ahí estuvo en contra de Aquí, no diga que el Infierno lo ignoraba.

Dijo uno:

Todos, antes de soltar la materia, ya saben adónde van: con Dios o a sitio donde a Dios sientan, o a sitio que jamás estará Dios. Esto, aunque no pueda la materia comunicarlo a otra materia, este espíritu sí sabe ya dónde tiene su vivienda. Esto es trazado de Dios, Enseñanza de Aquí, libertad ahí. Y ya es el sitio que tú has querido elegir.

Dijo otro que Dios le da el Mando:

Pero el hombre quisiera despreciar, como lo hace, la Enseñanza de vivir la libertad y después, cuando suelte la materia, vivir Gloria, pero no por Amor a Dios, no por librarse de los tormentos de los espíritus que practicaron el pecado, como él lo practicó.

Dios trae a su Gloria a espíritus con materia, a los que el hombre puede preguntarles, y aprender. Pero si les dan desprecio, ¿qué puede Dios luego hacer si ensucias la Enseñanza viviendo vida al revés?

Desperté, oí:

Todos, antes de que muertos los vean ahí, ya saben su sitio.

Esto, el que a Dios no ha amado y desprecio ahí Le dio.

El que ama y cumple sus Palabras, que diga ahí: “Yo sé que voy a la Gloria”.

¡Qué cierto que el hombre desprecia y luego quiere Gloria! Pero no por Dios y sí por él.

El que ama a Dios quiere la Gloria porque sabe que está Él.

Dios deja la libertad para que no entre en la Gloria el que ahí no quiso amar.

Pues la entrada en la Gloria es libertad el no entrar.

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Libro 83 - Te Habla El Profeta - Tomo XI - C2 

viernes, 31 de julio de 2026

Saber sin poner a Dios delante

En Sueño Profético decían:

La sabiduría del hombre raras veces no retira de Dios. El saber de la materia, el que tenga este saber con grande fama, muy pocos, poquísimos no tienen el espíritu abandonado de la Existencia de Dios. Esto constantemente lo está demostrando el catedrático y el labrador de los que labran el campo.

Dijo uno:

Estos hombres, que el Cielo y la Tierra son sus matemáticas y sus ciencias, tienen la Imagen de Dios en el grano, en el labrar y en la cosecha. El grano y el labrar son matemáticas de Tierra y las ciencias son su Cielo, donde de él todo esperan. Ellos siembran, ellos labran, pero de Dios siempre tienen Presencia.

Dijo otro, que los libros enseñaron y él a muchos enseñó en la Tierra:

Yo recibí la mejor enseñanza del que labraba la tierra. A ninguno oí decir: “yo he sembrado bien y la semilla es buena, la tierra también lo es, no hay duda que tendré buena cosecha”. Jamás oí este desafío, como hace el hombre culto, como yo hice también cuando viví con materia, hasta que pude aprender de los que labran la tierra.

Desperté, oí:

¡Qué verdad, acorazada de grandes y justas razones!

¡Qué verdad que al que ahí sabe nunca le oyes decir: “este saber es de Dios”!

Este saber no es de nadie.

Mañana yo moriré y el saber en otro nace.

Cuando Dios le diga al saber “aquí di que también sabes”.

Esto lo dicen muy pocos, que aprenden a no engañarse.

Porque no es saber, saber sin poner a Dios delante.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

jueves, 30 de julio de 2026

La gran Libertad de Dios

En Sueño Profético explicaban un Hecho de la Vida de Dios Hombre, Hecho de adoración, Amor y Obediencia:

Empezó uno:

Yendo un día acompañando al Maestro y sabiendo lo que el hombre quería hacerle –crucificarlo–, se acercaron unos, y sin propósito de hacerle daño ni propósito de defenderlo, dijeron:

   –¿Luego pararéis el caminar cuando os quiten al Maestro…?

Fue oír estas palabras, y hacer todos la misma mirada hacia Él, con gesto de admiración. Quisimos contestar y, como siempre, fue el Maestro el que dio la contestación:

   –Luego harán lo que mi Padre mande, que Yo ya lo sé por vivir mi Padre en Mí y Yo venir de mi Padre. Luego, Me verán a Mí en ellos, los buscarán, sentirán consuelo y seguirán haciendo prodigios. Por sus obras verán al Hijo del Hombre. No dejarán su caminar, porque Yo iré con ellos. Pues ya sé Yo en Mi Padre quién es el que los seguirá, el que los calumniará, el que los perseguirá. Todo está visto y permitido por Dios Padre, al que luego verán o no en su Gloria.

Desperté, oí:

¡Que grandes Palabras de Dios, dichas a la gran Libertad de Dios!

¡Dios Único para dar Libertad, sabiendo que ésta quieren quitársela al mismo Dueño, de acción y palabras!

¡Qué Obediencia demostraron al no contestarle a los tibios!

A Juan, Matías, Felipe y Andrés, fue a los que les tocó aquel día ir con el Maestro.

Éstos sabían que delante de ellos podían hablar mal del Maestro.

Si hablaban bien, les agradaba. Y si ofendían, callaban.

Dios enseñaba primero Amor, porque sabía que con esto bastaba.

Ama, enseña a amar, y ya te sobran palabras.

El Amor hace el sonido de la Palabra de Dios; del fariseo se aparta, por no estar éste con Dios; y al tibio intenta enseñarle a sentir Fuego de Dios.

Ama sin tener descanso, que descanso es Amor.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

miércoles, 29 de julio de 2026

No es dueño el hombre

En Sueño Profético decían:

¡Quién es el hombre para detener el sufrimiento de espíritu o de carne!

¡Quién es el hombre para decir: “Yo soy dueño de mi cuerpo y si quiero vivo aprisa, y si quiero vivo despacio”!

¡Quién es el hombre para decir esto que dictan en la Gloria y en la Tierra están escribiendo!

Si el hombre pensara que él tiene otro dueño, que a él le manda cuando él se cree dueño, si esto lo pensara se pondría las leyes justas, las que manda el Cielo, y educaba la carne y el espíritu, y le mandaría al cuerpo. Si el hombre hiciera este pensar pocos no serían buenos.

Dijo uno:

Todo el fallo del hombre es por creerse dueño de su capital, dueño de su autoridad, dueño de su pensamiento y dueño de mandarle a su lengua y a sus piernas movimiento. No pensar esto te hace vivir la vida sin control, buscando donde no creías encontrarlo.

Desperté, oí:

No es dueño el hombre, ni manda, ni en el dedo de su mano.

No es dueño ni del pensar que Dios no quiere que haga.

Si el hombre pensara esto dejaba todas sus faltas en un sitio que aborreciera si intentaba recordarlas.

Todo es por no enseñar que tú no eres el dueño, que tú eres un guardián.

Y que tienes el deber de conservar el espíritu para entregarlo a la Gloria.

Si tú te tienes por dueño todo lo harás mal.

El hombre debería pensar:

    – Yo soy guarda y Dios me espera, que Él es el Dueño y Él me dejó su mandar.

Si esto el hombre pensara ganaba la Gloria y vivía la Eternidad.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

martes, 28 de julio de 2026

Si sabes que hay Dios, no te pongas en contra de este Dios

En Sueño Profético hablaban de los que Dios se comunica. Decían:

De la mayoría, están sus inteligencias vacías de saber humano. Pero este vacío esta lleno de Sabiduría Divina. Este “llenar”, es lleno por Dios, no dejándole cabida para la sabiduría material. Si el hombre estudiara nada más que esto, vería que ella es Profeta.

Una persona que no sabe ni lo elemental, y que en Teología esta apta para formar un Tribunal –y no lo dice ella, sino nosotros–, eliminaría a varios que se cuentan con calidad de teólogos. En esto, si tú eres sencillo, ves a Dios.

Éstos temas, tan difíciles para el hombre y tan fáciles para Dios, ves que no son del que los dice. Esto, debería servirle al hombre de claridad para aceptarlo.

Buscando en lo material el talento más grande que hubiera en el mundo, no podría, a diario, en 15 ó 20 minutos –y a veces en menos–, hacer los Escritos que ella hace, intachables por el hombre e intachables por Dios, por ser Él el que manda que los escriba.

Los Libros sean publicados por orden cronológico. El que hizo la “A” hizo la “U”, pero hay que empezar por la “A”. Los últimos tienen una Teología, más para desmenuzar, que para oírlos solamente. Habrá quien lea estos últimos, sin haber oído nada anterior, y quede sin satisfacción. A éstos tienes que decirles: “Lee el primero, y en este primero encontrarás la “A”, y al final, la “U”.

Se darán casos de personas que, sin ser grandes intelectuales –como el hombre les dice–, de ellas salgan grandes profesores de espíritu.      

Desperté, oí:

El hombre, todo lo que Dios hace, debería aceptarlo con Amor, una vez que Dios es Infinita Sabiduría.

Lo que Dios hace, tan sólo lo sabe el Padre, el Hijo y el Espíritu de Dios Padre, que es el que realiza.

La Sierva de Dios Padre, nunca sabrá el hombre por qué Dios la eligió.

Ésta era Mujer normal, pero este normal destacaba su anormalidad.

Si estudiaras este “normal”, verías que a ti te faltaba. Si sabes que hay Dios, no te pongas en contra de este Dios.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C7 

lunes, 27 de julio de 2026

Caldero que hirvió y caldero que está hirviendo

En Sueño Profético hablaban de Dios Hombre en su Gloria. Hablaban los espíritus que están con Él, pero hablaba Dios al darles el Mando. Decían:

Hoy se dan Palabras que nadie puede igualar, como no sean otras dichas por el mismo Dios. Todas las que Aquí sean dichas para que ahí queden escritas, ya las dijo Dios cuando vivió de Hombre con los justos y pasaba por en medio de los pecadores, parándose con el que dejaba pecado por Obediencia a su Enseñanza, o con quien Él quería decirle: “Yo soy Dios, y mis Palabras dan fuerza para que no acabe vida. El que vea bien mi Mando, ya cree quién soy. El que intente reformarlo o no lo cumpla, le falta creencia o Amor, que es peor que falte Amor. Yo voy antes al que no cree quien soy y Me llama, que al que cree y le falta Amor. El que no cree, puede seguirme y Yo dejarlo, si va buscando el creer. Al que le falte Amor, Yo no puedo hacer que Me ame, porque le podría hacer pecar con mi Mando, por llegar a cumplir, pero no sintiendo Amor. Esto sería quitar Libertad de espíritu, que nadie puede quitarla como no sea mi Padre en Mí, o Yo en mi Padre después de que deje la Tierra”.

Desperté, oí:

¿Quién podría decir que estas Palabras no están dictadas en Gloria?

¿Quién, por Teólogo o profesor que fuera, podría decir que no es cierto, que arrobo no ha venido de Aquí?

Son Escritos de tal altura, 
que obligan a reverencia.

Son de Paz, son de Amor 
y son Sentencias.

El que compare Evangelio, 
ve justo uno de otro.

Con la grande diferencia, 
que ya fue dicha esta frase 
en Mensaje que le dieron:

“Caldero que hirvió 
y caldero que está hirviendo”.

Si alguien aquí desmiente, 
es que va en contra del Cielo.

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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C3 

domingo, 26 de julio de 2026

Providencia

En Sueño Profético decían:

Dios elige y Dios enseña al Elegido. Dios responde al hombre cuando el hombre duda del Elegido. Dios responde con Palabras que sirven para hacer estudio y dejar inservibles las palabras del hombre. 

El hombre abusa de la palabra Providencia, y la pone en sitio que no corresponde. El hombre, lo que él tiene que hacer, lo deja que lo haga la Providencia. Este encargo que el hombre le hace a la Providencia está mal hecho. La Providencia nunca se olvidará de lo que sabe que espera su protección. Los pájaros son alimentados por la Providencia, y todo animal sin amo. Los niños también están en manos de la Providencia.

Dijo uno:

Todo lo que se busque con el máximo esfuerzo y no se alcance, sí puedes dejárselo a la Providencia, pero siempre que mires al Cielo sabiendo que no mientes. Dios da las respuestas al hombre que con esta palabra se cubre: “Providencia”.

Desperté, oí:

Cuando ya oyes las Palabras que dicen en la Gloria, entonces es cuando sabes.

La palabra “Providencia” 
la utilizan grandes hombres.

Grandes hombres que parecen, 
cuando los ves por la calle.

Hay quien se echa a dormir 
y a la Providencia coge 
para que le dé el vivir.

El vivir para el sustento, 
no el Vivir de Vivir 
para siempre Aquí en su Reino.   

Si estudias esta Palabra, 
dejarás la Providencia 
en sitio que si la nombras 
te quedarás indefensa.

Ya es tiempo de que se sepa 
la palabra “Providencia”.

Para ponerla en sitio 
que tú agotaste tus fuerzas.

Dios nunca queda callado, 
y siempre te da respuesta, 
cuando tú quieres callarlo 
con tu saber que es de Tierra.

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Libro 4 - Te Habla El Profeta - Tomo I - C3