lunes, 15 de junio de 2026

El amor con dudas, no es amor

En Sueño Profético yo decía:

“Señor, aunque el hombre me mande que calle, Tú dame fuerza para que no calle”.

Se acercaban muchos, pero sin piernas, y como transparentes, y decían:

Tu silencio no lo conseguirá el hombre, por ser Dios el que les permite que te atropellen. 

Tu presencia confunde al que silencio te ponga.

Si el hombre no oye al espíritu que Dios arroba, ¿cómo el hombre va a saber de Aquí?

El hombre, todo lo que sabe, es por espíritus que han vivido las dos vidas.

Desperté, oí:

Si aceptas lo de ayer, ¿cómo no aceptas lo de hoy?

Si tú hoy no aceptas, no hables del Dios de ayer.

Ama a Dios, pero no dudes.

Si dudas, no amas. Y si amas, no dudas.

El amor con dudas, no es amor, es traición.

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Libro 7 - Investigaciones a la Verdad - Tomo I - C8 

sábado, 13 de junio de 2026

Al dar Amor responden con Amor

En Sueño Profético decían:

Se van a decir unas pocas palabras para que el Elegido las piense y duplique la alegría. Estas son las primeras:

El Mando y el Poder que tiene este Elegido no puede presentarlo hoy nadie diciendo que Dios le da Mando para que vean, de muchas maneras, Milagros. Pues Milagros han habido y sigue habiendo muchos, pero cuando llega el Milagro para el Elegido queda en secreto, a no ser que sea la curación de una enfermedad que oculta no puede estar.

Dijo un espíritu de la Gloria:

El que Esto cree tiene que ver los cambios que el Elegido tiene para que todos estén unidos y disfruten de estas Palabras, que son dichas en la Gloria para que el sufrimiento lo cambien en alegrías.

Aquí se ve que llegan alegrías de Dios, que son de Dios porque al dar Amor responden con Amor.

Desperté, oí:

Estando escribiendo estas palabras, dichas en la Gloria, se llenó la habitación con una gran Luz con el color del Sol. Fue mirar el reloj y para las cuatro de la madrugada faltaba un poco.

Los que están aquí unidos hacen un gran servicio con Poder que baja del Cielo.

En este Caso el que quiera ve el Poder de Dios.

Tan sólo el ver las pocas horas de sueño que este Elegido duerme, ya sobran todas las palabras que duda pongan.

Termina el Mensaje diciendo que los Libros que se están haciendo que pronto estén presentados con los prólogos de los Obispos.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

viernes, 12 de junio de 2026

Dios, Vida y Luz

En Sueño Profético decían:

Dios, Verdad y Vida. Dios, consuelo del afligido. Dios, Luz Divina que te quita las tinieblas cuando esta Luz pidas. Dios, silencio en la Paz. Dios, infinita Sabiduría. Dios, camino por donde vayas, cerca o lejos, Él siempre será tu compañía. Dios es Mando que no ves cuerpo, porque cuerpo no es el Mando, es el Mando el que hace el Cuerpo. Y ya ves a Dios andando, andando sin hacer camino porque camino es su Mando. Dios, Dueño de todas las vidas. Dios, todo está en su mirada, y el hombre todo esto olvida. Dios, oración que se hace para que el hombre Le pida. Dios, Luz, agua y aire, que todo hombre utiliza, y sabiendo que si falta, a él le falta la vida.

Desperté, oí:

Si este Mensaje lo leyeran, deletreando, los cristianos, qué difícil te sería encontrar un hombre malo.

¡Cómo te describe a Dios, en la Gloria, su mismo Mando!

Es su Poder en Palabras el que creó la materia cuando nada había creado.

No hay quien diga lo que es Dios como lo dice este Dictado, sin que nadie quite ni ponga para después publicarlo.

Quién diría “yo me atrevo a reformar”, si antes de yo escribir tengo que ser por Dios reformado.

Dios, Vida y Luz para el que quiera esta Luz. Que jamás Dios la ha negado al que no quiera vivir en tinieblas y apartado de su Mando.

Dios, pocas palabras: infinito en Amor y Mando.

Inmenso en el Perdón, si el Perdón lo vas buscando.

No hay quien olvide este Mensaje, si lo has leído o lo has deletreado.

Porque es Teología dicha en Gloria y ahí en Dictado.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

jueves, 11 de junio de 2026

Donde hay Amor de Dios sobra la Fe

En Sueño Profético decían:

Donde no hay Amor de Dios no hay Fe, y donde hay Amor de Dios sobra la Fe.

Estas palabras son dichas por dos espíritus de la Gloria que, cuando tuvieron cuerpo, siempre estaban cundiendo en los mesones que sin Fe la vida era triste y ya todo despreciabas. Pues la Fe te hace ver lo que todavía no ha llegado y sintiendo Amor en todo veías edificio acabado.

Ya sigue las palabras el dueño del mesón que se ha nombrado:

Estos que se han nombrado Dios los tiene en su Reino, porque eran defensores sin miedo del Amor de Dios y de la Fe. Cuando se cundió cómo hablaban del Amor de Dios y de la Fe todos los días el mesón se llenaba, teniendo que quitar del mostrador lo que se servía por no haber sitio para todos los que entraban. Este nombre les decían cuando por ellos preguntaban: “¿Vendrán esta noche el Amor de Dios en palabras y la Fe en Dios?” Pues antes de que acabaran de preguntar se presentaban los dos con una fuerza que dejaban callados a los que hacían preguntas para saber de Dios. Los dos ponían y quitaban palabras cuando en grupo de gente quedaban.

Ya dijo una voz con fuerza para que se enteraran los que estaban lejos y los que estaban cerca:

Cuando sientes el Amor de Dios, sin que haya sitio para la duda, es cuando la Fe ya no hace falta.

El que hablaba de la Fe dijo estas palabras:

La Fe hace falta cuando no tienes a tu lado, como yo tuve, a uno que la palabra Fe la retiraba y decía: “Abraza el Amor de Dios y ya ponle confianza, porque el Amor de Dios no necesita palabras para que te conceda que tú siempre este Amor lo sientas”.

Desperté, oí:

Los dos espíritus de Dios han sido mandados para que cuenten cómo hablaban de Dios en el mesón cuando vivían sus cuerpos.

Les decían para nombrarlos “los dos cuerpos con espíritu de Dios, uno con Amor de Dios y otro con Fe”.

Estas eran sus palabras:

    – Queremos publicar el Amor de Dios y la Fe para que a Dios amen. Pues coged el Amor de Dios y dejad la Fe que descanse.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

miércoles, 10 de junio de 2026

La Confianza en Dios

En Sueño Profético hablaban de la Confianza en Dios y de la condenación. Decían:

La Confianza en Dios es la mejor hucha que puedes tener para recibir de este Cielo. La Confianza te hace pedir lo que ve imposible el que te está oyendo, si no siente este sentir. La Confianza te la da la seguridad del Poder de Dios, cuanto tú amas sin medir Amor y sin pesarlo. La Confianza en Dios fue el primer escalón que subieron los Elegidos por Dios. Sin Confianza no puede Dios mandarte, porque tú nunca llegarás a pedir lo que veas fácil. La Fe y la Confianza son las dos fuerzas mayores que al cuerpo le hacen falta. Por falta de esto dicho, vive el hombre como madeja liada.

Dijo uno:

¡Cuántos hay ya condenados! ¡Otros que se están condenado! ¡Y más que se condenarán, por querer que el Elegido calle estas Palabras, dichas a su espíritu para que lleguen al espíritu del hombre, que lo tiene inmovilizado y recibiendo sólo enseñanza de pecado!

Desperté, oí:

Es la Confianza en Dios la que te da la energía para Amarlo.

Es la Confianza en Dios la que te avisa del pecado.

Es la Confianza en Dios, la que teniendo un sufrir, si piensas en Él, te hace que no vivas amargado.

Porque piensas: “Yo sé Señor, que si yo Te quiero así, tu querer rebasa al mío, y puede que este sufrir me esté una renta dando”.

La Confianza y la Fe son Presencia de un Dios Vivo.

¡Qué lástima que los hombres tengan esto en olvido!

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Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

martes, 9 de junio de 2026

Dios vive siempre en espíritu donde sus Palabras da

En Sueño Profético explicaban lo que es la muerte, lo que es la vida, lo que es el saber del hombre y lo que es esta Sabiduría.

Dios manda Sabiduría a la Tierra para que el hombre siempre esté seguro de sus Palabras, para que avance en cultura, siendo ésta la primera, para que al niño le hable de cuando Dios estuvo en la Tierra y de que hoy está su Espíritu, que es la vida del hombre. Si Dios no tuviera su Espíritu entre el hombre el hombre no tendría la vida.

Dijo uno:

Dios da su Mando a todo lo que le da al hombre vida, que es el oxígeno, el Sol, el aire, el agua en los mares y el agua en la lluvia, y la oscuridad de la noche para que la materia busque el descanso y para que piense en el día que ya se fue, en el día que le sigue y en el que viene después de ése. Pues esto es la vida.

Pensar que no hay cuerpo que ponga resistencia para dejar esa vida cuando Dios dé su Mando a la noche o al día, y ya tienes que dejar el cuerpo y nada necesitas. Este Mando es para el espíritu, para el malo y para el bueno, con la gran diferencia de que el que ahí vivió con Él, con Él sigue Aquí viviendo.

Desperté, oí:

El que ahí no cumple su Palabra, cuando Dios deja Libertad al espíritu, luego no está Aquí con éstos.

El hombre deja este punto, de ser malo o de ser bueno, y vive en contra de Dios diciendo "son otros tiempos".

Porque con la vida que hace no puede mirar al Cielo.

Es el pecado el que mete al hombre en el Infierno.

Con lo sencillo que es vivir lo que Dios está diciendo, que es lo que dijo y lo que está diciendo, porque Dios no tiene tiempos.

El pecado es pecado en el rico y en el pordiosero, porque Dios es al espíritu al que entra Aquí, en su Reino.

Enseña, sin reformar, todo lo que sea Evangelio, diciendo "cuando bajó" o bien "hoy está diciendo".

Comprueba y ya verás que Dios no dice Palabras que tú puedas reformar.

Dios vive siempre en espíritu donde sus Palabras da, para que el hombre no pueda sus Palabras reformar.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

lunes, 8 de junio de 2026

Dios hace que dé fruto el árbol que veas seco

En Sueño Profético decían:

Conocieron más a Dios Hombre por los que no querían que fuera Dios que por los que querían que lo fuera. Los que no querían que fuera Dios Lo perseguían y hablaban mal de Él para que no Lo admitieran los que algo en Él veían que no era de la Tierra. Los que amaban se veían tristes y silencio en la tristeza. Pues ya Dios saca fruto del que Lo persigue, porque habla de Dios en los mesones, en los campos y en las plazas. Y ya quedaron derrotados todos los que no admitieron que Dios bajaría a la Tierra para enseñar Él mismo al hombre.

Desperté, oí:

Llevaban fuerza diabólica en su ira y no ponían descanso al perseguir al Maestro.

Y en los sitios que sabían que pasó o que pasaría Lo daban a conocer con insultos.

Pues si tres había oyendo, un corro grande se hacía cuando oían: “El Maestro...”.

Había quien defendía su Vida al enterarse de Hechos.

De Hechos que iba dejando en hombres que fueron malos y Él les daba el Perdón y les prometía su Reino.

Dios hace que dé fruto el árbol que veas seco cuando sombra necesite el que a Dios esté queriendo.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C5