En Sueño Profético hablaban de la vida y de la muerte del cuerpo. Decían que por mucho que cuides el cuerpo, la muerte entra en él. Pero si cuidas al espíritu, éste tiene Vida Eterna en la Gloria. El espíritu que, cuando vive el cuerpo, no está en el Camino de Dios, éste también tiene vida eterna, pero en el Infierno, casa de Satanás.
Dijo un espíritu con Mando de Dios:
La muerte se debería tener siempre en el pensamiento como la noche y el día, pues la noche y el día tienen que llegar. Pero si se pone lo que Dios manda, tu vida acepta lo que del Mundo no puede quitar ni el rico ni el pobre.
El que tiene gran capital guardado y ve morir de hambre no piensa en la muerte, que a él le puede llegar. Pues este capital echa la llave a la Gloria y ya no puede entrar.
Estas palabras las está diciendo un familiar lejano de uno que tenía gran capital. Pues él veía que éste creía que la muerte no le llegaba hasta que fuera viejo, y ya se iría a la Gloria. Estas son sus palabras:
– Yo soy el familiar del millonario que a los suyos nada les daba. Él creía que nos ponía contentos diciendo: “Cuando muera mi cuerpo os dejaré mis dineros”. Pues enfermó y los dineros no le sirvieron para nada. Para lo que sí le sirvieron fue para entrar en el Infierno, porque cuando la muerte notaba más ofendía a Dios y yo le decía: “Así no te vas con Dios”. Mis padres pasaron mucha necesidad y nos decían, a mí y a mis dos hermanos, que no le pidiéramos nada porque no era de Dios y nos podía enseñar a ofender a Dios.
Desperté, oí:
Decían en el Arrobo palabras que no se dictan porque eran premiar a Satanás.
Estas Enseñanzas hacen falta por estar el Mundo como está.
Este familiar millonario perdió la Gloria por preferir el capital.
Estas Enseñanzas se ve que de la Tierra no pueden ser.
Aquí se ve el Poder de Dios en todos los que están aquí unidos, porque dan con alegría el uno y Dios les da el ciento.
Que esto es Palabra de Dios.
Pues éstos que se han nombrado creen este Caso y no lo callan.
Son pregoneros de la Palabra que Dios dijo y hoy está diciendo.
El Mensaje es largo, pero han quedado más palabras que no han dictado.
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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo X