sábado, 11 de abril de 2026

Vida de espíritu

En Sueño Profético vi mucha gente. Ninguno se paraba, ni los que venían de frente ni los que iban en la misma dirección. Todos tenían prisa por llegar al final para buscar el vivir bien, para buscar el descanso.

Dijo uno: 

Esto es lo que cree el que vive sólo vida de materia. El que vive vida de espíritu y después vida de materia, sabe que corren buscando más cansancio, sabiendo que más prisa les espera, más agobios, menos Paz y más correr en la vida de materia. Éstos llegan a sus casas y los inventos no dejan y más van liando los días de la vida que ahí tengan. Cuando acaban el descanso del trabajo que inventan, más objetos para las casas compran en las tiendas, sin provecho y sin ventajas, sin preguntar: ¿cuánto cuesta? Fue el arrastre de la vida la que hizo aquella compra. Fue el no vivir con Paz y no coger el descanso sin inventar trabajar, liándote tú la vida, sin pensar: “Hay que enterrar esta prisa y esta vida tan liada”.

Si el hombre viera esa vida como hilo de papel, viviría una vida de Amor, de prójimo y de Paz, como la vive el que vive Vida de espíritu, Vida espiritual.

Desperté, oí:

A éstos, los que viven Vida de espíritu, les verás descanso, les verás alegría.

Les verás que tienen poco, pero menos necesitan.

Les verás cundir las cosas, como la goma que estiras.

Ellos saben vivir bien, tirando lo que no sirve.

La fantasía del hombre, que va liando la vida.

Despreciando el pecado, que tanto persigue al hombre.

En este Arrobo han hablado de la prisa que tiene el hombre para quitarse el descanso.

Que ahí dicen descansar y Aquí les dicen liados.

El hombre se cansa más, queriendo buscar descanso.

Y cuanto más quiera y más desee, se verá más fracasado.

Porque la alegría de Dios no te la da lo comprado.

Te la da lo que Él no vende: Que Lo ames, como Él siempre está amando.

Con este vivir que tengas, siempre notarás descanso.

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Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII 

viernes, 10 de abril de 2026

El libro del espíritu

En Sueño Profético decían:

Por mucho sufrir que te llegue, si estás entregado a Dios, al sufrir le puedes.

Por muchas alegrías que dé la Tierra no se pueden comparar con la alegría que recibe el que Dios trae a su Gloria, y ya con esta alegría es vida que no se acaba aunque vean el cuerpo muerto.

Dijo un espíritu de la Gloria:

El que conoce este Caso hoy único todo lo de la Tierra lo ve con niebla, si lo compara con la claridad que Dios pone en todas sus Palabras. Que a esta claridad le llegan las Palabras que Dios quiere que sirvan de Enseñanza.

La Enseñanza de la Gloria, si tú la coges con Fe, tu cuerpo puede ser el libro que más enseñe. Porque el libro de papel lo pueden modificar pero no el libro de tu cuerpo, que aquí queda el Dictado que Dios manda. Pues cuando este libro ya no tenga cuerpo seguirán, con más fuerzas, las letras y la sabiduría. Que esto se puede ver en los espíritus que, sin cuerpo, están dando esta gran Enseñanza. Unos conocieron estos tiempos y de ellos te hablan, otros te hablan de cuando Dios bajó a la Tierra, y hay otros que, con Mando de Dios, te dicen “yo conocí el Mundo cuando Dios lo hizo”, pero Dios habla poco de estas últimas palabras porque el libro del cuerpo podría retirar del Cielo.

Decían muchas palabras comparando la sabiduría de los libros de la Tierra con la Sabiduría del libro del espíritu.

Desperté, oí:

Decían que el libro del espíritu es un libro que con Fe y Amor ya no hay libro con enseñanza mayor.

Pero para aprender de este libro tienes que creer en el Profesor, que es Dios Padre y Dios Hijo, el que hizo los dos Mundos: el temporal y el Eterno.

Este Mensaje es para que el hombre vea que la mayor enseñanza está en las Palabras que Dios dice en su Reino para que sean publicadas. 

Publicadas y practicadas para no perder la Gloria, que es donde está la Vida Eterna.

Decían que este Mando de Dios es para que el Elegido lo publique por todo el Mundo.

Todos lo que están aquí unidos que no dejen estos estudios Divinos y Eternos.

Que esto te sirve para hacer la carrera que los tiempos han cambiado, que es hoy carrera de pecado.

Los Rayos de Luz del Cuadro de la Última Cena de Dios Hijo cubrían toda la habitación.

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Libro 70 - Dios Manda en Su Gloria que Enseñen - Tomo X 

jueves, 9 de abril de 2026

Poder y ser Único

En Sueño Profético decían:

Dios ama y ofrece su Amor al hombre, y el hombre desprecia porque vive de Dios retirado y Dios no le obliga su presencia.

Dijo uno:

El Poder más grande de Dios, es Poder y ser Único, y no usar este Poder para que Lo quiera el hombre.

Estando un día sus Discípulos esperando al Maestro, pasaba yo con unos que trabajaban en la misma alfarería que yo moldeaba el barro. De éstos que conmigo venían, que hacían un número de cinco o seis, dos querían conocer al Maestro por lo mucho que oían hablar de Él, y porque algo sentían que ya el Maestro antes sabía. Llegó el Maestro, y tanto Discípulos como los que querían conocerlo, querían que el Maestro hiciera uso de su Dios para que vieran la verdad de por qué decía “Yo soy Dios del Cielo”.

Ya dijo el Maestro con presencia cansada pero con Poder inmenso:     

Yo no uso mi Poder para que me quiera el hombre. Yo uso el Poder para que no Me calle el hombre y para perdonar al que hizo pecado y me busca dejando pecado por Mí. Aquí, sí uso Poder, que ya baja de mi Padre, que de Allí también Yo bajé”.

Se vieron dos reacciones: una, la de los que Lo amaban; y otra: miedo, temblor y susto a la vez. Se quedaron en dos bandos, y Él mirando a sus Discípulos, al Cielo y a dos, y conmigo tres. Ya dijo:

Vosotros, como Me amáis, olvidáis que Yo no hago de Dios en el que desprecia mis Palabras. Porque Yo sí los conocería. Pero vosotros vivíais entre falsos y fariseos, porque mi Mando los obligaba a vivir como vosotros, pero sabiendo Yo que no aman. Esto no es del Mando de mi Padre antes de que a Tierra Yo bajara”.   

Desperté, oí:

Este Mensaje te habla
del Amor de Dios al hombre
y de la Libertad que Dios,
siendo suya, no coge.

Esta Enseñanza sirvió
para hombres y mujeres.

Todos los que Lo seguían
y de Él iban hablando,
cuando no querían saber,
el Amor de Dios
ya los iba retirando.

Dios no usa el Dios para obligar
a que el hombre Lo quiera.

Pero cuando Él aparta,
Poder queda de barrera.

Ya estaban apartados
los que cuando llegó el Maestro,
temblor hizo que se fueran.

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Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C8 

miércoles, 8 de abril de 2026

Compara los errores con la Verdad

En Sueño Profético vi llover con gran fuerza, luego se vieron los mares y una voz decía los nombres. Se presentó un gran viento y se llevó las calles donde tenían el letrero, quedando todo en montones de escombros. Se vio una fuerza de luz y dijeron:

     - Esto es un rayo, que baja con su destino y hará barreras en el suelo hasta quedar enterrado, y nadie tendrá poder para que no caiga el rayo. Después oirás el trueno, que tampoco hay poder para ponerle silencio.

Esta Visión que se ha hecho está dentro de las fuerzas a las que el hombre no puede hacerle frente.

Dijo otro, contestando al que explicaba:

Aún hay fuerzas mayores, como el corrimiento de tierra, enterrándose los pueblos, y las olas de los mares desafiando en altura a grandes barcos de peso y llevándolos a la orilla o hundiéndolos sin esfuerzo. 

¿Por qué no se para el hombre y mide su poder con lo que Aquí se ha nombrado? Tal vez se enmiende aquél que la Gloria quisiera.

Desperté, oí:

Con lo que se ha nombrado el hombre se achica, pero no se enmienda.

Se achica cuando la ola se hace como la montaña.

Se achica cuando el terremoto divide la tierra dejando tremendas brechas.

Tan tremendas que al mirarlas te ves como una parte de pavesa, que ni siquiera te ves como una pavesa entera.

Ya, si ves el rayo bajando con silencio y oyes el trueno, te justifica lo que ya ha pasado si tú te quedas con vida, sin quedar enterrado.

Si ves el rayo, ves al hombre fracasado con su valentía y su poder.

El rayo y la tormenta, con sus truenos de poder, achican al hombre al caer.

Que más achica que enmienda.

Con el huracán el hombre se ve como tarabilla al aventar.

Cuando lean este Mensaje, al nombrarlo, le dirán:

“El Mensaje que compara los errores con la Verdad”.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 7 de abril de 2026

Enseñar esta Enseñanza

En Sueño Profético decían:

Para enseñar a no pecar tienes tú que vivir no pecando. Para enseñar el Camino de Dios tienes tú que ir por él caminando.

Dijo uno:

El aconsejar y el enseñar son clases de mucha altura y fácil de practicar. De mucha altura porque es hacer todo lo que Dios manda, y fácil de practicar porque es vivir la calma, y ya la Paz te aconseja el reposo en tus palabras. 

No hay cosa de más valor que enseñar esta Enseñanza. Cómo hace que el pecado, antes de llegar, se vaya. Cómo te da claridad como ventana que abres. Estos consejos y Enseñanzas los tiene que llevar por dentro el que haga esta Enseñanza: caridad y estar viviendo el recato que Dios manda. Si estas palabras te faltan es diabólica la enseñanza.

Desperté, oí:

Aunque han dicho sólo dos palabras en ellas van todas.

El que tenga caridad compadece al que sufre y se ofrece para quitar los Clavos, la Corona o los Pinchos.

La caridad es inquieta y busca el sufrir y el llanto, y ya te da su consejo porque a Dios está alabando.

Con el recato, al vivir lo de Dios, ya estás enseñando.

El que viva este vivir el consejo no revoca, porque practica el Amor en caridad y en recato.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

lunes, 6 de abril de 2026

Luna y Sol

En Sueño Profético decían:

Cuando hay contacto de Dios todo lo que llega es Luna y Sol. Pues teniendo los dos fuerza, la Luna deja su sitio al Sol y el Sol, cuando llega su tiempo, se va y la Luna de nuevo su sitio coge. Pues esto es Poder de Dios, que este Poder se ve en el que elige Dios, ya que a todo lo que le llega le pone comparación.

Dijo el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

No hay premio mayor que Dios, todos los días, arrobe un espíritu y le hable para que lo diga el cuerpo cuando el espíritu tenga mando y quede en el cuerpo.

Decían que sólo con decir la cantidad de Libros que hay para hacer, dichos por Dios en su Gloria, se agranda el premio de que Dios arrobe tu espíritu.

Desperté, oí:

Todo el Arrobo era hablando del premio del que diga: “Dios habla en mí y dice que mientras viva mi cuerpo el Arrobo no faltará”.

Las cosas de Dios llegan con gran alegría, y el Elegido quiere que Esto esté como Dios quiere, cada día más cundido y más Libros publicados.

Dios habla para que se cunda, diciendo que el cuerpo muere pero el espíritu tiene Vida Eterna.

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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

domingo, 5 de abril de 2026

Más sufrió el que no amaba, que el que amó

En Sueño Profético corría la alegría y enterraban las penas. Y dijo una voz con fuerza:

Donde hay confianza y Amor de Dios, pronto pasa el calvario y poco pesan las penas; pronto siente tu interior algo que echa las penas, algo de Resurrección, que te da lo que deseas. Esto es la Línea de Dios, porque Dios, en el sufrir, nunca se va y solo te deja.

Cuando a Dios Lo Mataron, el que Lo amaba, si Él no hubiera estado en su sufrimiento, no hubiera podido sufrir los martirios que Le dieron y hubiera roto la obediencia, dejando a muchos muertos, porque la Injusticia hecha en la Inocencia del Cielo, no la puedes presenciar si Dios no está en tu consuelo y esperas Resurrección y se acaba el sufrimiento.

Dijo otro que seguía las Palabras, pero ya con otro eco:

El que no amó a Jesús y vio bien lo que Le hicieron, sintió sufrimiento grande cuando vio Resurrección, sufrimiento sin consuelo. El que Lo Amaba, cambió el sufrimiento por alegría al pensar que Dios otra vez podía bajar del Cielo y, por qué no, Verlo de Hombre, como tantos que Lo vieron. Aquí era pena y sufrir, y preguntar por los sitios si era verdad que estaba Vivo el Dios que vieron morir. Que más sufrió el que no amaba, que el que amó y Lo vio morir.

Desperté, oí:

Hay que pararse a pensar, si tú quieres comprender esto que se acaba de dictar:

     - Más sufrió el que no amaba, que el que amó y Lo vio morir.

Al que amó, Dios lo tenía presente y peso quitó al sufrir.

El que Lo quería muerto, sufre tormentos sin Dios.

Nunca siente su compaña y la alegría de Dios nunca podrá practicarla.

Cuando Dios Resucitó, menos la ira guardaban.

Más fácil es falsedad en las penas, que compartir alegría cuando sea Dios quien la manda.

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Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII