En Sueño Profético decían:
Ya pon todo tu pensar en los Mensajes que Dios dice cuando arroba tu espíritu, mandándolo después al cuerpo, llevando Poder y Mando para escribir lo que le dictan desde la Gloria. Este Dictado todos los días, hoy, nadie puede decir: yo igual lo tengo.
Ya sigue el Mensaje Agustín de Mónica:
Estos Mensajes, hace mucha falta que se publiquen en todos los sitios, porque el adelanto del hombre está diciendo: “Esto no es malo”.
– Yo fui grande pecador y a Dios quería acercarme y no podía. Tuve noches enteras sin poder coger el sueño, de pensar el mal que había hecho. Hubo hasta una noche que con ansiedad pedí la muerte. Fue la primera noche que Dios hizo que yo Lo viera. Primero se me presentó una Luz grande y de momento desapareció, quedando el Cuerpo de Dios con su Túnica y como un Manto que se movía. Ya dijo estas Palabras: “Agustín, si tu arrepentimiento es pidiendo el Perdón, piensa que ya lo tienes, y busca pecadores de los que tú conoces y están sufriendo, como todos los que el arrepentimiento les llega”.
Desperté, oí:
Ha sido la fuerza de Agustín la que en todo el Arrobo hablaba del que pecó y su arrepentimiento le quitaba la vida antes de pedir a Dios el Perdón. Estas palabras son mías con el Mando de Dios.
Son dichas para que el adelanto no vea cultura en el pecado, como la está viendo, rompiendo la carne unida por Dios y uniéndola a otra carne.
Yo digo pecado a todo lo que no puede entrar en el Cielo. El que no vive arrepentimiento, no puede ser perdonado.
Mi arrepentimiento hizo que mis rodillas quedaran pegadas al suelo hasta que Dios me dijo:
– Agustín, si ahora me estás viendo, busca pecadores, si tienen como tú, arrepentimiento.
AGUSTÍN DE MÓNICA
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Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII