En Sueño Profético decían:
El pensar del Elegido no se puede comparar con ninguno, por cristiano o católico que sea. No se puede comparar porque el pensar del Elegido es con Visión de las veces que ha visto a Dios Hijo con Cuerpo, pues Dios le pone el Espíritu de Dios Hijo delante de su presencia, que aunque se vea el Cuerpo, es Visión que Dios da pero el Cuerpo no está.
Dijo un espíritu de Dios:
Tu confianza que no falte, ya que es el mayor alimento para el espíritu. Poniendo Amor y confianza se agranda la Paz del que te oye, si cree en Dios.
Desperté, oí:
Tan pronto dé el prólogo el que tiene mando en la Iglesia, que se publiquen los Libros.
Ya que esta publicación la necesita el adelanto, por romper la carne que Dios une en la Iglesia y unirlas otra vez con las mismas palabras y con el traje blanco, que representa la dignidad y el desprecio al pecado.
El que Esto no cree coge el sitio de la dignidad y ensucia la Palabra de Dios, que son los Mandamientos.
Aquí la disculpa tiene más pecado y menos perdón.
El sueño tardaba porque las alegrías lo retiraban.
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Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX