viernes, 3 de abril de 2026

Dios es Único, Poderoso, Eterno

En Sueño Profético decían:

Si el hombre pensara a qué bajó Dios a la Tierra y cómo él Lo recibió, en este pensar, que hiciera una vez al día, el que Lo ama, amaría más; al que no Lo ama, el pensarlo, le haría amar; y al que en Él no cree, le haría creer el vivir de estos hombres.

Con uno que mucho ame y otro que quiera creer, este “quiera” no lo deja hasta que el creer en él se meta. Y ya va cundiendo el creer.

Si el hombre pensara cómo tenía Dios Hombre el Cuerpo antes de su Resurrección, no le llamaría a nada sufrimiento que viera en otra carne, comparando con lo que a Él Le hicieron en su Cabeza, sus Manos, su Costado, y en sus Pies. También, a su Divina Espalda, los golpes, surcos Le hicieron, agolpándose la Sangre, que allí queda sin salir cuando la Cruz se la ponen y al monte le hacen subir. Oyendo barbaridades que Satanás les ponía en la boca a los que aquí no querían que la Gloria existiera, y que en la Tierra no vieran lo que Dios, antes de su Venida, dijo en los Profetas.

Todo se cumplió porque de Dios era.

Desperté, oí:

Si Dios no fuera Dios y Padre de todos los hombres, en su Resurrección 
hubiera acabado con el mundo y dejado sólo esta Gloria.

Cunde este Evangelio a medida de tus fuerzas.

Que es el mismo que está escrito, porque Dios es Único, Poderoso, Eterno y sin reformas.

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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C6 

jueves, 2 de abril de 2026

Traición

En Sueño Profético decían:

Hay más que ofenden a Dios que sólo Dios Lo sabe, que lo ofendan y lo sepa el hombre.

El hombre ofende a Dios cuando al Prójimo ofende.

Dios sufre cuando el hombre le hace mal al hombre.

Dios sufre cuando ve que el hombre sufre por el que no ama.

Pecador es nombre del que a Dios no ama.

Hay quien es pecador y se tapa de pecar; se tapa de pecar por respeto al hombre, pero no por Amor a Dios.

Dijo uno:

Judas se tapó por el hombre.

Judas quería seguir engañando al hombre que amaba a Dios.

El hombre vería que Judas no lo amaba, cuando viera la venta del Maestro; que esto lo sabía el Maestro antes de ser pensado por Judas.

Los Discípulos, que vivían juntos, no sabían lo de Judas.

Desperté, oí:

Dios no castigó a Judas, pero no podía vivir la traición con la inocencia.

Esto no lo sabía el que conocía a Judas.

Judas traicionó porque no amó al Hijo del Hombre.

Y Dios lo dejó en su Mesa para que el hombre viera que se cumplían las palabras dichas por Dios Hijo.

Dios con su Amor quería que todos vieran la traición que Judas le hacía.

Traición que él mismo publicaría.

Dios Padre mandó al Hijo para amar y que lo amaran.

El hombre ni lo amó ni dejó que Dios amara.

Dios Padre manda su Espíritu, pero sin Carne. Este Espíritu ya va a un Lugar donde habla Dios y no verán su Imagen.

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Libro 3 - La Palabra del Creador - Tomo I - C7 

miércoles, 1 de abril de 2026

No desmientas lo de Dios

En Sueño Profético decían:

No poder ver y desmentir, tiene disculpa. Poder ver, no querer ver y desmentir, tiene castigo. Esto en el trazo de Dios. Comparemos en lo material: Castigar unos documentos que no has leído ni has estudiado. Esto traería consecuencias graves cuando el dueño estuviera ceñido a las leyes legales. Pues figúrate Dios, mandar sus Palabras, no quererlas oír y dar mal trato, con palabras diabólicas, al que día a día busca donde poderlas dejar para que su fruto sea seguro y abundante.

Dijo uno:

Es difícil saber quién pintó el cuadro, aunque el hombre diga que es fácil. Pero si el que está pintando no niega a nadie su visita, aquí no cabe duda al decir quién pintó el cuadro. Alfarero que moldea y que pueden estar mirando. Quien desmintiera aquí ya era vivir pecado, porque podría perder el alfarero el salario.

¿Ves lo que es el no querer ver cuando el ver no te han quitado?

Desperté, oí:

No desmientas lo de Dios si el ver no te lo han negado.

Que puede que Dios te aparte para que no sigas el daño.

Daño con tu desmentir.

Si al alfarero desmientes, ya no vende cacharros.

Que puede que tuviera fama el estilo que tuviese para moldearlos.

Y puede que ya no venda al creer que son otras manos.

Hazte una idea al decir si es Dios el que esto ha dictado.

¿No crees que se cortarían a montones los pecados?

Sigue haciendo comparaciones como al empiezo de este Dictado.

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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI 

martes, 31 de marzo de 2026

Es tranquilidad vivir con tu medida y tu peso

En Sueño Profético decían:

¡Qué saber con más provecho tiene aquel que cuida antes su espíritu que su materia! Éste está en lo fijo, en lo cierto de que su cuerpo no pasa de la tierra, de que es su espíritu el que vuelve contento a adorar al Dueño de su espíritu, que cuando lo creo era Dueño de su espíritu, pero no de su Libertad, por salir ya de esta Gloria con la Libertad dada por Dios. El que ama devuelve la Libertad integra cuando ha soltado la materia esta Libertad. El que ama, vive su vida mirando siempre el peso del Amor de Dios, para que pueda la Balanza del Amor; y siempre pendiente de que la medida Divina tenga rebose, para no dar cabida a lo que a Dios enfade. La persona que viva pendiente del peso y la medida de Dios, tiene un saber con provecho. Este saber es conocido por el que sabe la medida de Dios; por el que confía en la Vivienda Eterna; por el que piensa en la muerte de materia; por el que sabe con certeza que Dios aparta, y por ser Dios, separa.

Desperté, oí:

Dios espera que tú llegues 
cuando Él dé la llamada.

Pues si has vivido midiendo 
y bajando la Balanza, 
todo por Amor del Cielo, 
seguro que no pecaste, 
acordándote del Dueño.

Acordándote del Dueño 
y sin usar Libertad 
que pudieras ofenderlo.

Dios, cuando manda el espíritu, 
le deja sitio en su Reino.

Si el hombre no se preocupa 
de la medida ni el peso, 
cuando suelte la materia 
no se presenta a su Dueño.

Dios ha dejado que se pierda, 
por el mismo hombre quererlo.

Es saber provechoso 
el que sabe que a su espíritu 
lo está esperando su Dueño.

Es tranquilidad vivir 
con tu medida y tu peso.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C5 

lunes, 30 de marzo de 2026

Saber Eterno

En Sueño Profético decían:

Este arrobo dará grande Enseñanza al que quiera saber de esta Gloria, y grande ira, al que verdad no quiere que sea.

Hablaban del espíritu que es Aquí traído, del bien que le hace al hombre, y del mal que el hombre le hace a este espíritu:

El espíritu que Aquí entra y sale llevando lo que Aquí Dios le dice, tiene que ser oído y contestado a Dios. Oído, como si oyeras a Dios; y contestado, con tus obras. Con obras buenas, estas aceptando. Con obras malas, estás desobedeciendo.

La persona que Dios utiliza para llevar Palabras al hombre, dichas Aquí, ésta pierde el nombre y es conocida con palabras de Amor a Dios o con palabras endemoniadas.    

Este Instrumento es movido por Dios, como la hoja del árbol, como la respiración, que es vida para el bueno y para el malo; como todo lo que el hombre vive sin querer amarlo, pero lo tiene que ver. 

Esto es el Instrumento, que si lo quieres pensar, verás como tu conciencia 
te responderá verdad.

Dijo uno:

Por mucho que el Instrumento quisiera saber de Aquí, no sabría nada si Dios no viviera en su espíritu en el momento de escribir o explicar lo que Aquí se enseña, y por torpeza que tuviera su materia, Dios la impregnaría de Sabiduría para conocer la sabiduría del hombre, que mayoría de veces queda como puñado de carne, sin saber “Saber Eterno”.

Aquí, en este Infinito, se enseña al que amó a Dios con su Paz y con la Caridad que hizo en su “Vivienda Flotante”, que también su nombre es Prójimo; Prójimo, donde a Dios respiras cuando vas a la “Vivienda” pensando que vas Arriba, cuando te han hablado de Dios y no has pensado mentira.

Desperté, oí:

Tiene dos palabras justas 
el creer en Dios amándolo.

Buscar donde alguien diga:
Dicen que Dios está hablando,
y que sus Palabras son
las mismas para salvarnos.        

Si el que oye este “hablando”,
cree en aquél primero,
que Dios mandó su Mandato. 

Porque si creyó, cumplió
lo que Dios tiene mandado.

Si estudias al Instrumento,
verás cosas anormales.

Verás lo chico del hombre,
con lo grande que Dios sabe.

Verás un grande Saber,
sin aprenderlo de nadie.

Verás sostener palabras,
que aprendió sin haber carne.

Te contará grandes Hechos
que el hombre aún no sabe.

Hechos que Dios los vivió
cuando Dios vivió de Carne.

El Instrumento no sabe
el porqué de este vivir,
vivir que no cree nadie.

Nadie que no crea en Dios,
aunque ahí de Dios ya hable.

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Libro 8 - Dios No Quiere, Permite - Tomo I - C3 

domingo, 29 de marzo de 2026

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados

En Sueño Profético decían:

Hay quien pide el Perdón para otro sabiendo que él no está perdonado. Hay quien ve su pecado en otro, y en él lo ve virtud. Hay quien cree que él sí, pero aquél no. Éste es hombre con mando, pero sin Amor a Dios, hombre que manda a materia y quiere mandar a Dios.

Un día, estando parados con el Maestro, llegaron dos y le dijeron:

   –Maestro, creemos que eres el Rey del Cielo, y que tu Reino lo tienes Allí, donde el hombre ya no tiene mando. Pero aquí en la Tierra no sabemos si tienes Poder para que un amigo nuestro se vaya perdonado, ya que ha hecho muchos pecados.

Pocas Palabras dijo el Maestro, pero en las pocas lo dijo todo:

   –Ve y di a tu amigo que venga, que las palabras que tú me estás diciendo para su Salvación no le hacen falta, por hace tiempo que no peca y no deja de llamar a mi Padre. Él no ha venido en mi busca por creerse aún sucio de pecado. Pero tú pecas, Me buscas y no eres para pedirme el Perdón. Tu mando quiere que Yo, Dios y Hombre, te obedezca en lo que mi Padre en Mí tiene despreciado, y en el porqué de mi bajar a la Tierra. Yo estoy en la Tierra para salvar al hombre del pecado.

Quedó el amigo con más llanto que este grande pecador, por servir el compañero para que Dios Hombre dijera Palabras que a él le daban sufrir, ya que era el Dios del Amor, y su grande sufrir era que el hombre pecara, y éste aún lo hacía.

Desperté, oí:

Este pecador, pecando busca al Maestro, para que diera el Perdón a uno que él lo tenía porque había pecado mucho.

Quería mandar en la Gloria y que el mismo Dios le sirviera.

Aquí te dan una Enseñanza de creer, amar y arrepentirse.

El amigo que pecó, siempre estaba diciendo: “¡Si yo no hubiera pecado tanto…! ¡Voy a ofrecerme al Maestro!”.

Para que Él me mandara donde nada fuera bueno, pero que yo le sirviera como Santiago o Pedro.

Cuando me refiere el trabajo que van haciendo, ¡entonces siento una pena, que siento ahogo en silencio!

El que estaba aún pecando, él se veía un hombre bueno.

El veía los pecados en el que hacía lo que él, aunque lo hubiera dejado.

Dios conoce al que pecó y al que aún sigue pecando, y el Perdón lo recibió el que ya no estaba pecando.

Pídele a Dios el Perdón cuando ya no hagas pecados, porque con pecado y Perdón, te quedas avergonzado.

Te quedas avergonzado y no sabes de este Dios.

Porque el mando del hombre es separación de Dios, cuando con Amor no mande.

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Libro 10 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo I - C7 

sábado, 28 de marzo de 2026

El mal que se ve en el cementerio

En Sueño Profético se vieron unos cipreses de lejos y, de momento, se cambió la Visión y se vio una baranda y una puerta grande. Había mucha gente que llevaba flores a los cuerpos que estaban enterrados. Unos tenían cara de tristeza, y otros de alegría, porque después de morir el cuerpo recibieron una gran herencia.

Ya dijo uno que estaba en la puerta y no quería entrar:

     – Yo paso mal rato cuando llegan estos días de ver al que se murió, pues muchos no se acuerdan de él y cuando llega esta fecha obligan a los ojos a que salgan lágrimas. Esto que estoy contando lo hacía mi madre cuando murió mi padre. Pues mi madre no nombraba ni una sola vez al día la vida de mi padre. Ella decía que era bueno pero que con cariño no la cuidaba, que más la miraban los que tenía trabajando con él. Pues enfermó mi padre de pulmón y ella iba, todos los días, a la Ermita y me decía:

     – Padre ya no tiene cura, y yo Le pido a Dios que si no tiene curación que no esté mucho tiempo.

Cuando yo le oía estas palabras le decía: 

    – Madre, ese pedir no me gusta, porque eso es despedir al padre de tus hijos. Él ha sido serio pero nunca nos ha faltado nada, y a ti no te dejaba ni que trabajaras.

Pues después de muerto no faltaba la corona de flores en el cementerio, que esto a mí me ponía el cuerpo malo porque las risas no faltaban. Yo dejé unos escritos que decían que si yo moría antes que mi madre que se olvidara de que yo estaba allí muerto, que lo que no hace en vida que no lo haga cuando esté el cuerpo muerto, que ya es traje sucio y roto. Ya diré por qué dice mi espíritu estas palabras:

Desperté, oí:

Mandan quede dictado el comportamiento que mi madre tuvo después de morir mi padre:

No llegó a los ocho días cuando ya se iba con sus amigas y a media noche se presentaba contando en las fiestas que había estado. Pues cuando llegaba decía estas palabras:

    – Hijos, yo os quiero, pero tengo que vivir las alegrías que no he vivido cuando vivía padre.

Cuando yo oía esto, ya para mí no era mi madre.

Mi padre era serio pero si nos poníamos a su lado contando cosas de nuestros amigos nos daba un abrazo y nos decía:

“Pedirme lo que os haga falta con cariño, y que os vea madre para que aprenda”.

Pues con estas palabras se veía su interior por fuera.

Este Mensaje dice el mal que se ve en el cementerio cuidando al cuerpo que ya está muerto.

Que la mayoría lo recuerdan una vez al año.

Que a este sitio así lo llaman en la Gloria:

Cementerio, armario triste donde guardan el traje que ya no sirve.

Mandan en la Gloria que se cundan los Libros y las cintas con los Mensajes en canción, que Esto es Palabra de Dios.

Que estas Palabras son para todos los hombres: para los ricos y para los pobres, también para colegios de párvulos y para grandes profesores.

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Libro 70 - Dios Manda En Su Gloria Que Enseñen - Tomo X