En Sueño Profético decían:
Es vivir y no es vivir, vivir con un sufrimiento grande. Vives para Dios, y su Mando vivir te hace.
No tiene Perdón en el Cielo –y en la Tierra debería ser despreciado– el que puede quitar sufrimiento y no lo hace.
No pueden amar a Dios, Representantes de Dios o seglares que no acudan al Lugar que Dios da un Mensaje a diario y que puedan compararlo con todo lo que hay escrito, que Dios mandó escribirlo, anunciado por los Profetas, antes de hacerse Dios Hombre con Cuerpo.
Al no acudir y tenerlo en este abandono y desprecio, ni Representantes de Dios ni seglares tienen disculpa en el Cielo, cuando crean presentarla a Dios Padre y a Dios Hijo, cuando ya entierren sus cuerpos.
Desperté, oí:
Dicen que comparen, que cuando Dios manda que escriban sus Palabras, se ve que es Dios.
Y son las mismas que, cuando en la Tierra vive de Hombre, les da a sus Discípulos.
A sus Discípulos y al que Lo buscaba y Lo seguía.
Representantes y seglares que pensaran en la muerte, no podrían vivir tranquilos sin acudir al Instrumento que Él elige.
¡Tierra maldita,
Tierra sucia, Tierra falsa!
Que tiene el nombre del Cielo
y el hombre forma la guerra,
dejando los cuerpos muertos
en los campos de batalla.
¡Tierra sucia, Tierra falsa,
que no acuden los pies,
que Dios los deja con vida
para que oigan sus Palabras!
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Libro 21 - Te Habla El Profeta - Tomo III - C7