En Sueño Profético decían:
Es fácil copiar al Elegido y difícil lo que él hace, pero extraña lo que dice y ya no te va copiarle. A los que no creen y no aman les da coraje su actuación y su presencia, y a Dios ofenden.
Dijo uno:
¿Cómo puede comprender el hombre que Dios tenga preferidos siendo Dios vida en el hombre, si todos forman su Vida, si a ninguno le da muerte si de Él no se retira? Entonces, no es Dios el que prefiere al hombre, sino que es el hombre el que, con su vivir, le suplica y va siguiendo sus Pasos con la mirada hacia arriba, por si equivocara el paso. Éstos son los Elegidos. Luego están los perdonados, que también son elegidos para darle Dios su Mando, pero son distintos a los Elegidos. Los Elegidos siempre tuvieron sufrimiento y siempre despreciaron el pecado, y nunca tuvieron queja de la vida que llevaron.
Desperté, oí:
Debería darle miedo al hombre cuando insulta al Elegido si pensara en su vivir y en la reacción que tuvo.
El sufrimiento no da las notas.
Las notas las da según como tú mandes al sufrimiento.
Por eso da la Enseñanza el que siempre ha seguido a Dios, apartando las circunstancias.
Si recibes el sufrimiento sin saber dar enseñanza nunca serás Elegido.
Porque el hombre sufre más por no saber darle el sitio al sufrimiento, como se lo sabe dar el Elegido.
Enseña a vivir con Paz y el sufrimiento será más chico.
Que el Elegido se hace Elegido antes de ser elegido.
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Libro 66 - Investigaciones a la Verdad - Tomo XI