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jueves, 4 de marzo de 2021

Estos Mensajes deberían oírse en alta voz

En Sueño Profético decían:

Todo el que pueda –que todos pueden, cada uno en el terreno que tenga– divulgar estos Escritos dictados en Gloria, y no los divulgue, está apartado de Dios. Porque al tener su contacto, no puede decir: “Yo no quiero saber nada más que lo que Dios dejó escrito”. El que tenga este pensar, no tiene a Dios por Vivo.

Estos Mensajes deberían oírse en alta voz, para que los disfrutaran los que no saben leer y los ciegos. Ciegos de cuerpo. Que los ciegos de espíritu son otra clase de ciegos. Éstos están ciegos para la Palabra de Dios, y tienen vista y obedecen el mando de espíritus que no están en la Gloria.

Dijo uno:

Muchas veces se ha dicho, con el Mando de Dios, que no puedes oír al vendedor y no acudir, cuando tú desees lo que el vendedor lleve a buen precio y bueno. Al no acudir, o eres sordo o pasas sin ello.

Desperté, oí:

Podrías pensar:

“¿Y si no hay dinero?”.

Pero por amar a Dios,

no te cobra el Cielo.

Y si tú no amas y vives contento,

vives alegría del mismo Infierno.

Todo el que ha tenido

estos Escritos en sus manos,

y pudiendo no hizo,

¿cómo quiere él

que Aquí llegue su “Dios mío”?

Que esto es noche al día,

que llega por fuerza.

A estos Escritos

no les hace falta

defensor que los defienda.

Al empezar, ves a Dios;

y al terminar,

das alabanzas y pides Perdón.

Hoy no hay quien tenga,

tantos años, a diario,

una Comunicación de Dios.

***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C9 

domingo, 28 de diciembre de 2014

Deberían comer tierra

En Sueño Profético hablaban de Teología, de la buena Literatura. Hablaban hombres que sus escritos aún se tienen en candelero, por ser hombres que destacaron en Teología y Literatura. Dialogaban muchos y su diálogo era de estos Libros. Se oía mucho:

Nunca la creyeron, ni la creerían si no fuera por la impresión de estos Libros. Su contenido ha hecho, por ser Dios, que el hombre escriba: “Sí, esto es cierto, es de Dios”.

Dijo uno:

¡Cuántos pudieron taparse y mayoría no mojarse de este horrible temporal, que todo lo forma el hombre!

¡Cuántos dirán: “¡Ay Dios mío!, que todo era verdad y yo no quise saberlo”!

Otros, el oído y la vergüenza querrán usarlos, pero ya es papel mojado que ruido no resalta.

Decían las ciencias ya sin cuerpo, porque todo era Mando: “¿Quién tiene tanto escrito y por Dios mismo dictado?

A una voz se oía: “Nadie tiene libros publicados con esta abundancia, siendo de Aquí tan sólo el Dictado. No lo hay ni en una región ni en una nación, por ser hoy único en el mundo y único como los Libros están presentados”.

Desperté, oí:

Son únicos,
por su empiezo y su final.

Que si silencio te da el empiezo,
silencio te da el final.

¡Qué cierto que sufrirá,
cuando el Libro esté en sus manos,
el que no quiso amistad!

Y se cambiará de calle,
por la cara no encontrar
del que Dios manda que hable.

Tienen que creer por fuerza,
aunque ahí a Dios no amen,
que esta Escritura es de Aquí.

Esto ya quitará fuerza,
y le quitarán sufrir.

¡Hombres que en vez de pisarla,
deberían comer tierra!


***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - C1

sábado, 29 de septiembre de 2012

Deberían ser todos “Pedros”

En Sueño Profético decían:

No debería extrañar el que Dios al hombre le hable. Esta extrañeza la cultiva el hombre, y hace que se extrañe el que recibe la Comunicación de esta Gloria. Se encuentran muchos que en “Dios Hablando” no creen, y muy pocos aceptando. Y estos pocos son, por los muchos que no lo creen, insultados.

Si hubiera un tribunal y pudieran hablar los dos bandos, se vería la injusticia que estos muchos le hacen a estos pocos; pondría la aplastante razón para que los necios y fríos de espíritu vieran las Palabras de Dios dichas en la materia, y que Dios, como Dios Único, elige donde Él quiere, y hace las cosas a manera de Dios Único en Sabiduría y Poder. Esto para el frío.

Y para el que ama, Dios es único en dar Amor Eterno. Y este Amor, Dios quiere que el hombre ahí lo vea: en Sabiduría, en Prodigios, y en todo lo que el hombre no pueda decir: “Yo hago eso que Dios ha hecho”.

Dijo uno:

Cuando Dios se comunica a este espíritu que vive materia, es cuando gritan “Los Pedros” y “Los Judas”. Deberían ser todos “Pedros”, que Dios les prohibiera palabras. Pero no “Judas”, que son los que Él aparta.

Otra voz diferente contesta:

El que desmiente al que Dios le dice “di al hombre”, éste sabe que Dios habla. Si quisiera hablar con firmeza de su vida, actuaciones y momentos, lo seguía y ya retiraría sus errores, que son los que le impiden ver lo que ve él. Mientras no ame igual que este Lugar, Dios no lo cogerá de Instrumento, porque tiene que ir la salud con el color y la energía. No puedes decir “tengo buena salud”, cuando no des buen paso, cuando estés tullido en un sillón. Pues si Dios dices que te habla, tienen que ser tus actuaciones intachables.

Si esto fuera un tribunal, ganaría sólo la actuación de la carne, derrotaría a los necios que las Palabras de Dios quieren borrarle: “No puede haber hombre bueno y sus obras malas. Y no puede ser malo y sus obras buenas”.  

Pues si éstas son las pruebas que Dios manda que estudie el hombre, ¿por qué insulta a Dios y no las estudia?

¡Hombres sin Amor ni miedo al Dueño que en todo manda!

Desperté, oí:

¡Hombres que Amor demuestran,
sin que este Dios les hable!

¡Hombres que caerán en la cuenta
cuando la carne les falle!

¡Hombres que hablan de Dios
como aquel hombre que sabe!

Como aquel hombre que sabe
de lo poco de la Tierra,
pero él se cree sabio.

Si supiera como él cree,
no diría que se calle
al que pregona de Aquí
lo que Dios manda dictarle.

Que formen un tribunal
y que la razón les hable,
que es la Palabra de Dios,
que no hay hombre que Lo calle.


***

Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 134-135-136