En Sueño Profético decían:
Que tus palabras sean con insistencia en Roma, dirigidas a la Cabeza de la Iglesia, hasta tener contestación.
Para el Instrumento de Dios no hace falta justificarse. Para el hombre sí es imprescindible.
Si esto es Mando de Dios y la Cabeza de la Iglesia representa a Cristo, cómo puede tener esta separación, que extraña al creyente y al incrédulo, al bueno y al malo, al rico y al pobre de bienes materiales pero rico de espíritu. Creer en el Cielo es mirar para arriba y obedecer este Mando, es cumplir lo que dicte Dios después de que el arrobo haya pasado.
“Cabeza de la Iglesia”, no se para el hombre a pensar que es pastor que Dios tiene para que lleve al rebaño.
Desperté, oí:
Este Mensaje sea mandado a la Cabeza de la Iglesia cuando el Instrumento reciba contestación.
Dios manda y permite. El Mando es sin demora.
El Permitir es largo y con anchura.
El que lea este Mensaje, que no lo lea aprisa, que se detenga en las frases.
¡Santo, Santo es el Señor, Dios del Universo, haz que el hombre crea en Ti Vivo y no Muerto!
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2
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martes, 3 de marzo de 2020
jueves, 13 de febrero de 2020
Él te está viendo
En Sueño Profético hablaban del invento tan malo que el hombre había hecho, de que cuando Dios habla, el que coge de Portavoz, tenga que callarse. Aquí ponen vanidad y desobediencia en vez de buscar al Lugar y preguntar, oyendo respuestas que no cabe duda de que Dios se las da al que va con buena idea o al que a Dios lo trata mal con sus hechos o con su lengua.
Esto no tendrá cambio hasta que el hombre no crea, y cuando crea, ame.
Dijo uno:
Se quedan al descubierto los que dicen “yo creo en Dios”.
El creer en algo grande te hace que hagas preguntas y que llegues al sitio a enterarte.
Desde el empiezo del mundo, a todo lo del hombre, el hombre le ha hecho cambio. Pero en saber de Dios, en querer saber más y buscar donde sus Palabras deja y manda que queden escritas como éstas, el hombre sigue igual: sin reforma, negando, despreciando y persiguiendo sin querer saber nada, como antes de bajar Dios a la Tierra, y cuando baja, esto al hombre no le interesa.
Desperté, oí:
Todo lo que en el arrobo se ha dicho está en Libros Sagrados, pero en estos momentos es que está pasando. ¿Quién viene a preguntar y ofrece ayuda en lo que puede ayudar?
¡Si son los que viven a unos metros retirados y no podrían servir si fueran entrevistados para Esto poder cundir!
El Nombre de Dios se oye, pero de Dios no les hables, porque por muerto Lo tienen.
A más se cunda esta Verdad, más remordimiento habrá.
Luego sacará pretextos el que Esto haya conocido y lo tuvo en desprecio.
Sin pensar que Dios es Presencia, aunque no Lo veas con Cuerpo.
Pero Él sí te está viendo.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C8
Esto no tendrá cambio hasta que el hombre no crea, y cuando crea, ame.
Dijo uno:
Se quedan al descubierto los que dicen “yo creo en Dios”.
El creer en algo grande te hace que hagas preguntas y que llegues al sitio a enterarte.
Desde el empiezo del mundo, a todo lo del hombre, el hombre le ha hecho cambio. Pero en saber de Dios, en querer saber más y buscar donde sus Palabras deja y manda que queden escritas como éstas, el hombre sigue igual: sin reforma, negando, despreciando y persiguiendo sin querer saber nada, como antes de bajar Dios a la Tierra, y cuando baja, esto al hombre no le interesa.
Desperté, oí:
Todo lo que en el arrobo se ha dicho está en Libros Sagrados, pero en estos momentos es que está pasando. ¿Quién viene a preguntar y ofrece ayuda en lo que puede ayudar?
¡Si son los que viven a unos metros retirados y no podrían servir si fueran entrevistados para Esto poder cundir!
El Nombre de Dios se oye, pero de Dios no les hables, porque por muerto Lo tienen.
A más se cunda esta Verdad, más remordimiento habrá.
Luego sacará pretextos el que Esto haya conocido y lo tuvo en desprecio.
Sin pensar que Dios es Presencia, aunque no Lo veas con Cuerpo.
Pero Él sí te está viendo.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C8
jueves, 23 de enero de 2020
Ve y dilo en la Tierra
En Sueño Profético hablaban de los Elegidos. Decían:
Nadie puede compararse con el que Dios coge para enseñar de la vida del espíritu, dándole Mando para que lleve sus Palabras a teólogos y literatos.
Dios sabe que no quieren oírla, pero también sabe que no pueden retirar una Palabra porque no esté dicha con Sabiduría Divina y contradiga Palabras dichas por Dios cuando su Palabra se hizo Carne y el hombre lo vio de Hombre, que primero Le veían el Dios. Estas Palabras quedaron con el nombre de Evangelio.
Al no morir y estar Vivo, cada Palabra que dé su Nombre es Evangelio.
Esto, si no es para Enseñanza, dicen el prodigio, pero puede desmentirlo el que no crea en la Existencia de Dios Padre, Tres Dioses en Uno.
Pero de estos arrobos diarios, mandando que sean dictados y escritos por el Instrumento de Dios, ya 30 años, su lectura, el que las lea, no necesita defensor para ver que no puede ser saber de la Tierra.
Desperté, oí:
Este espíritu en la Gloria, la Enseñanza que se lleva, el “Ve” lleva de compañero.
¿Cómo no verán los cultos que cultura temporal valoran, que no puede un ser humano hacer un escrito, prohibiendo el corregir, sea de la rama que sea, cuando el que escribe busca a un pasante para que le ponga el punto a la altura de la letra? Que esto es cultura del hombre, pero sin poder llegar al tema.
Tiene que ser publicado –y Dios irá abriendo puertas– todo lo que Dios diga a un espíritu con el “ve y dilo en la Tierra”.
“Que Me ves, dilo” tiene tal fuerza, que ves hormiguero de hombres todo lo de la Tierra.
Unos se pisan, otros se esconden y, al final, todo queda debajo de tierra.
Son 30 años Dios hablando a un espíritu, y el hombre dando sufrimiento a cambio.
Que Dios deja sufrimiento para más avergonzarlos.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6
Nadie puede compararse con el que Dios coge para enseñar de la vida del espíritu, dándole Mando para que lleve sus Palabras a teólogos y literatos.
Dios sabe que no quieren oírla, pero también sabe que no pueden retirar una Palabra porque no esté dicha con Sabiduría Divina y contradiga Palabras dichas por Dios cuando su Palabra se hizo Carne y el hombre lo vio de Hombre, que primero Le veían el Dios. Estas Palabras quedaron con el nombre de Evangelio.
Al no morir y estar Vivo, cada Palabra que dé su Nombre es Evangelio.
Esto, si no es para Enseñanza, dicen el prodigio, pero puede desmentirlo el que no crea en la Existencia de Dios Padre, Tres Dioses en Uno.
Pero de estos arrobos diarios, mandando que sean dictados y escritos por el Instrumento de Dios, ya 30 años, su lectura, el que las lea, no necesita defensor para ver que no puede ser saber de la Tierra.
Desperté, oí:
Este espíritu en la Gloria, la Enseñanza que se lleva, el “Ve” lleva de compañero.
¿Cómo no verán los cultos que cultura temporal valoran, que no puede un ser humano hacer un escrito, prohibiendo el corregir, sea de la rama que sea, cuando el que escribe busca a un pasante para que le ponga el punto a la altura de la letra? Que esto es cultura del hombre, pero sin poder llegar al tema.
Tiene que ser publicado –y Dios irá abriendo puertas– todo lo que Dios diga a un espíritu con el “ve y dilo en la Tierra”.
“Que Me ves, dilo” tiene tal fuerza, que ves hormiguero de hombres todo lo de la Tierra.
Unos se pisan, otros se esconden y, al final, todo queda debajo de tierra.
Son 30 años Dios hablando a un espíritu, y el hombre dando sufrimiento a cambio.
Que Dios deja sufrimiento para más avergonzarlos.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6
miércoles, 15 de enero de 2020
Recadero del Cielo
En Sueño Profético decían:
En la salud y los bienes materiales, si el hombre pensara quién era el dueño, se avergonzaría al pedirle a Dios en momentos de apuro, de los que ningún ser humano puede librarse, que son en la enfermedad del cuerpo –manifestaciones que hace la muerte antes de que entierren el cuerpo–.
Si esto el hombre lo pensara, estaría siempre de Dios sediento y no podría dominar la quietud de su cuerpo, exigiéndole ir al Sitio que Dios tenía de Recadero del Cielo.
Dijo uno:
Que este Recadero sufre por el desprecio que dan los que puede quitar este sufrimiento. Que sus Representantes son los que deberían cundir este Evangelio. Que esto sería para Dios y para el Elegido una gran alegría.
¿Cómo puede vivir tranquilo el que Esto conoce y el que lo sabe y no acude a conocerlo? Con el bien tan grande que harían sus Ministros acudiendo y, sin descanso, cundiendo que es Dios el que manda que quede escrito este Evangelio.
Desperté, oí:
Todavía habrá quien diga: “¡Bueno…, Dios perdona, aunque yo no acudí!
El Perdón de Dios, ya se ha repetido muchas veces, que no pisa el sitio del desprecio.
Ni el desprecio, ni el perseguir la Palabra de Dios, haciendo daño al que tenga dudas de la Existencia de Dios.
Y para el Lo ama, es un sufrimiento gigante el verle al Instrumento la vida que hace.
Representante de Dios, que repites “Éste es mi Cuerpo y mi Sangre”, ¿cómo puedes vivir sin aquí acercarte?
Dios permite, hasta que vean que donde da su Palabra, ningún Ministro de Él, ve nadie que llega.
El que ama y vive el Evangelio, ve y compara que fue lo que a Él, cuando vivió con Cuerpo, Le hicieron.
Si esto lo comparas, ves que si Dios otra vez bajara a la Tierra con Cuerpo, otra vez el hombre Lo mataría.
Porque aquí lo ves en el Instrumento.
Que ya no queda sufrimiento que le pongan delante para cortarle el camino, pero el Mando baja del Cielo.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
En la salud y los bienes materiales, si el hombre pensara quién era el dueño, se avergonzaría al pedirle a Dios en momentos de apuro, de los que ningún ser humano puede librarse, que son en la enfermedad del cuerpo –manifestaciones que hace la muerte antes de que entierren el cuerpo–.
Si esto el hombre lo pensara, estaría siempre de Dios sediento y no podría dominar la quietud de su cuerpo, exigiéndole ir al Sitio que Dios tenía de Recadero del Cielo.
Dijo uno:
Que este Recadero sufre por el desprecio que dan los que puede quitar este sufrimiento. Que sus Representantes son los que deberían cundir este Evangelio. Que esto sería para Dios y para el Elegido una gran alegría.
¿Cómo puede vivir tranquilo el que Esto conoce y el que lo sabe y no acude a conocerlo? Con el bien tan grande que harían sus Ministros acudiendo y, sin descanso, cundiendo que es Dios el que manda que quede escrito este Evangelio.
Desperté, oí:
Todavía habrá quien diga: “¡Bueno…, Dios perdona, aunque yo no acudí!
El Perdón de Dios, ya se ha repetido muchas veces, que no pisa el sitio del desprecio.
Ni el desprecio, ni el perseguir la Palabra de Dios, haciendo daño al que tenga dudas de la Existencia de Dios.
Y para el Lo ama, es un sufrimiento gigante el verle al Instrumento la vida que hace.
Representante de Dios, que repites “Éste es mi Cuerpo y mi Sangre”, ¿cómo puedes vivir sin aquí acercarte?
Dios permite, hasta que vean que donde da su Palabra, ningún Ministro de Él, ve nadie que llega.
El que ama y vive el Evangelio, ve y compara que fue lo que a Él, cuando vivió con Cuerpo, Le hicieron.
Si esto lo comparas, ves que si Dios otra vez bajara a la Tierra con Cuerpo, otra vez el hombre Lo mataría.
Porque aquí lo ves en el Instrumento.
Que ya no queda sufrimiento que le pongan delante para cortarle el camino, pero el Mando baja del Cielo.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
jueves, 12 de diciembre de 2019
Dios, con su Palabra, edifica y destruye
En Sueño Profético decían:
Si alguien se dedicara a revisar archivos de santos, elegidos, místicos y contemplativos, no darían con un caso igual a éste, que a diario escriba, dictado en el Cielo, lo que el Mando de Dios al espíritu le enseña en el arrobo, ya pasados los 30 años.
Si esto lo pensara el que puede remediar esta cadena de sufrimientos, le sobraría la comida y el sueño.
Dijo uno:
El Instrumento no puede hacer más que el Mando que está recibiendo: abrirle las puertas y no obedecer al silencio. Que si esto también quisieran pensarlo, verían puro Evangelio.
El que Dios le da sus Palabras, va alborotando al silencio, y aunque quisieran callarlo, se quedarían en el intento. Porque la Fuerza de Dios hizo el Mundo sin hombres y sin suelo, sin adelanto del hombre y sin dinero.
Dios, con su Palabra, edifica y destruye. Su Palabra se hizo Carne. ¿Qué más quiere ver de Dios el hombre?
Desperté, oí:
Era para que el hombre estuviera siempre sediento de Dios.
Era para que recordara a lo que bajó a la Tierra, y cómo fue el comportamiento del hombre.
Pues desde entonces no ha dejado Dios a los Elegidos que han querido su Mando y con su vivir lo han pedido.
Pues en este Caso, no es que el Elegido cuente que ha visto u oído.
Es que presenta Escritos intocables para teólogos y para el que vive de las letras.
El que ama, no puede olvidar lo escrito.
Y al que no ama, le da miedo el decir que es invento suyo.
¡Caso único!, se oía en la Gloria decir.
Y también: “¡El hombre no cree Aquí!”.
El hombre no cree en Dios porque Dios le deja su Permitir y no hace de Dios.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Si alguien se dedicara a revisar archivos de santos, elegidos, místicos y contemplativos, no darían con un caso igual a éste, que a diario escriba, dictado en el Cielo, lo que el Mando de Dios al espíritu le enseña en el arrobo, ya pasados los 30 años.
Si esto lo pensara el que puede remediar esta cadena de sufrimientos, le sobraría la comida y el sueño.
Dijo uno:
El Instrumento no puede hacer más que el Mando que está recibiendo: abrirle las puertas y no obedecer al silencio. Que si esto también quisieran pensarlo, verían puro Evangelio.
El que Dios le da sus Palabras, va alborotando al silencio, y aunque quisieran callarlo, se quedarían en el intento. Porque la Fuerza de Dios hizo el Mundo sin hombres y sin suelo, sin adelanto del hombre y sin dinero.
Dios, con su Palabra, edifica y destruye. Su Palabra se hizo Carne. ¿Qué más quiere ver de Dios el hombre?
Desperté, oí:
Era para que el hombre estuviera siempre sediento de Dios.
Era para que recordara a lo que bajó a la Tierra, y cómo fue el comportamiento del hombre.
Pues desde entonces no ha dejado Dios a los Elegidos que han querido su Mando y con su vivir lo han pedido.
Pues en este Caso, no es que el Elegido cuente que ha visto u oído.
Es que presenta Escritos intocables para teólogos y para el que vive de las letras.
El que ama, no puede olvidar lo escrito.
Y al que no ama, le da miedo el decir que es invento suyo.
¡Caso único!, se oía en la Gloria decir.
Y también: “¡El hombre no cree Aquí!”.
El hombre no cree en Dios porque Dios le deja su Permitir y no hace de Dios.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
lunes, 2 de diciembre de 2019
A los grandes talentos los dejaban mudos
En Sueño Profético hablaban de la obediencia. Ponían comparaciones y ejemplos que a los grandes talentos los dejaban mudos. Decían:
Si no tienen obediencia, no mandes, porque te harán sufrir y acabarán pecando.
Tu Mando sea siempre donde crean que el Mando es de Aquí aunque a ti te oigan hablando. Mando donde no crean, te hacen daño, porque la actuación, luego, no va con el Mando.
Piensa: sin obediencia y despreciando tu Mando, ¿qué le harían a los mensajeros que a la Cabeza de la Iglesia tú has mandado?
Tu Mando tiene que ser fuertemente acunado, como buena madre que lleva al hijo en brazos. Si es mala madre, irá protestando, y en la primera silla o rincón del suelo lo dejará tirado.
Dijo uno:
Si tu Mando lo cogieran después de estas palabras dichas en ellos: “¿qué hago?” o “el mando que sea para mí puedes usarlo”, sería una enseñanza tajante para el que de Dios viviera retirado, y a muchos que piensan mal, el rostro les verías avergonzado. ¿Quién conocerá mejor el fondo del mar que el buzo que va buceando?
Desperté, oí:
El que Dios manda, conoce el fondo del cuerpo, que es el espíritu.
Y ve, sin visión, la contestación que dará el espíritu.
Lo mismo que Dios le hace comprender intención sin palabras, ¿cómo no se entrega, el que conoce esto, y piensa: “Dios no sería Dios si se equivocara?
Esto, tiene que llegar el día
que no repitan palabras.
Y que quede en vía muerta
el que caso no te haga.
Porque Dios te dejó un tiempo,
pero ese tiempo se acaba.
¡Qué cambio daría todo
si tu Mando practicaran!
Puede que quieran hacerlo
cuando ya no te haga falta.
Porque el Mando no es tuyo,
ni tampoco las Palabras.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1
Si no tienen obediencia, no mandes, porque te harán sufrir y acabarán pecando.
Tu Mando sea siempre donde crean que el Mando es de Aquí aunque a ti te oigan hablando. Mando donde no crean, te hacen daño, porque la actuación, luego, no va con el Mando.
Piensa: sin obediencia y despreciando tu Mando, ¿qué le harían a los mensajeros que a la Cabeza de la Iglesia tú has mandado?
Tu Mando tiene que ser fuertemente acunado, como buena madre que lleva al hijo en brazos. Si es mala madre, irá protestando, y en la primera silla o rincón del suelo lo dejará tirado.
Dijo uno:
Si tu Mando lo cogieran después de estas palabras dichas en ellos: “¿qué hago?” o “el mando que sea para mí puedes usarlo”, sería una enseñanza tajante para el que de Dios viviera retirado, y a muchos que piensan mal, el rostro les verías avergonzado. ¿Quién conocerá mejor el fondo del mar que el buzo que va buceando?
Desperté, oí:
El que Dios manda, conoce el fondo del cuerpo, que es el espíritu.
Y ve, sin visión, la contestación que dará el espíritu.
Lo mismo que Dios le hace comprender intención sin palabras, ¿cómo no se entrega, el que conoce esto, y piensa: “Dios no sería Dios si se equivocara?
Esto, tiene que llegar el día
que no repitan palabras.
Y que quede en vía muerta
el que caso no te haga.
Porque Dios te dejó un tiempo,
pero ese tiempo se acaba.
¡Qué cambio daría todo
si tu Mando practicaran!
Puede que quieran hacerlo
cuando ya no te haga falta.
Porque el Mando no es tuyo,
ni tampoco las Palabras.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1
jueves, 17 de octubre de 2019
La Gloria es Dios en Espíritu
En Sueño Profético hablaban del que a Dios representa. Decían:
No llega su mirada al Cielo del Representante de Dios que no acuda a estas Palabras y les dé desprecio.
No puedes administrar poderes y no querer saber del dueño.
De esta abundancia de Palabras que a diario bajan del Cielo, es el Representante de Dios el culpable de que no estén ya por el mundo entero, pudiendo comprobar que esto es Puro Evangelio por sus Palabras, sus textos y el fruto que va dejando el Instrumento.
Si tan sólo el publicar lo que tiene escrito de Aquí dictado, sería escándalo para teólogos y literatos que quisieran a Dios y que esto a sus manos no ha llegado.
Sigue un espíritu que Dios le da Mando:
No hay quien hoy pueda presentar esta Cantera Divina, con esta grandeza, con esta abundancia y esta naturalidad, ya 28 años, que Dios elige a un espíritu para que la existencia de su Gloria sea cundida por Iglesia y seglares.
¿Qué disculpa puede dar el hombre a Dios al no acudir hoy con cuerpo y el día que entierren su cuerpo? La disculpa está cambiada por estas palabras: “Yo soy o fui culpable del gran sufrir del Instrumento”.
Desperté, oí:
Ha dicho poco la Gloria
para lo que el hombre merece.
Ha dicho poco la Gloria
porque el hombre ahí muere.
Muere el que Aquí no viene.
La Gloria es Dios en Espíritu,
y en Espíritu con Cuerpo.
El que no crea en esto,
no puede venir al Cielo.
Dios perdona al que Lo busca,
y aparta al que Lo persigue
y no oye sus Palabras.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2
No llega su mirada al Cielo del Representante de Dios que no acuda a estas Palabras y les dé desprecio.
No puedes administrar poderes y no querer saber del dueño.
De esta abundancia de Palabras que a diario bajan del Cielo, es el Representante de Dios el culpable de que no estén ya por el mundo entero, pudiendo comprobar que esto es Puro Evangelio por sus Palabras, sus textos y el fruto que va dejando el Instrumento.
Si tan sólo el publicar lo que tiene escrito de Aquí dictado, sería escándalo para teólogos y literatos que quisieran a Dios y que esto a sus manos no ha llegado.
Sigue un espíritu que Dios le da Mando:
No hay quien hoy pueda presentar esta Cantera Divina, con esta grandeza, con esta abundancia y esta naturalidad, ya 28 años, que Dios elige a un espíritu para que la existencia de su Gloria sea cundida por Iglesia y seglares.
¿Qué disculpa puede dar el hombre a Dios al no acudir hoy con cuerpo y el día que entierren su cuerpo? La disculpa está cambiada por estas palabras: “Yo soy o fui culpable del gran sufrir del Instrumento”.
Desperté, oí:
Ha dicho poco la Gloria
para lo que el hombre merece.
Ha dicho poco la Gloria
porque el hombre ahí muere.
Muere el que Aquí no viene.
La Gloria es Dios en Espíritu,
y en Espíritu con Cuerpo.
El que no crea en esto,
no puede venir al Cielo.
Dios perdona al que Lo busca,
y aparta al que Lo persigue
y no oye sus Palabras.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2
jueves, 12 de septiembre de 2019
El desprecio se lo dan a Dios
En Sueño Profético decían:
Era para que al verla, antes que el portero, el dueño abriera las puertas. Todo es creer que a Dios no se necesita, y que después de muerto todo queda en la Tierra.
Dijo uno:
¡Qué poco sabe el hombre del espíritu y cómo le deja rienda suelta para que haga daño al que Dios Elegido tenga.
Si hoy se pusieran aparte los que han intervenido para que el Lugar sufriera, habría que ocupar un gran sitio.
Ha habido actuaciones de muchas maneras, pero Dios es el que manda en esta Vida de espíritu y en la vida de poco tiempo de la materia. Si aquí no actuara Dios, el sufrimiento y el desprecio a esta Verdad, no dejarían mover tu cuerpo. Pero Dios es caminante de los Caminos del Cielo, que son los que al hombre dejan sin poder llegar a ellos.
Desperté, oí:
El desprecio se lo dan a Dios, una vez que tú eres el Instrumento del Mando que Él te da para que el bueno reciba, y también el que hizo el mal y a Dios busca con su forma de actuar.
En este arrobo se hablaba del comportamiento tan malo que el hombre hacía en el Lugar que Dios tenía de refugio para el sufrimiento achicar.
El hombre, por falta de creer y amar, siempre le está dando desprecio al Poder de Dios.
Esto, Ministro y seglar.
Es vergonzoso tener que esperar que abran puertas al que Dios sus Palabras le da.
Que no las inventa, que escritas aquí están.
Su presencia no es la de ella.
Es un Mando que Dios da.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Era para que al verla, antes que el portero, el dueño abriera las puertas. Todo es creer que a Dios no se necesita, y que después de muerto todo queda en la Tierra.
Dijo uno:
¡Qué poco sabe el hombre del espíritu y cómo le deja rienda suelta para que haga daño al que Dios Elegido tenga.
Si hoy se pusieran aparte los que han intervenido para que el Lugar sufriera, habría que ocupar un gran sitio.
Ha habido actuaciones de muchas maneras, pero Dios es el que manda en esta Vida de espíritu y en la vida de poco tiempo de la materia. Si aquí no actuara Dios, el sufrimiento y el desprecio a esta Verdad, no dejarían mover tu cuerpo. Pero Dios es caminante de los Caminos del Cielo, que son los que al hombre dejan sin poder llegar a ellos.
Desperté, oí:
El desprecio se lo dan a Dios, una vez que tú eres el Instrumento del Mando que Él te da para que el bueno reciba, y también el que hizo el mal y a Dios busca con su forma de actuar.
En este arrobo se hablaba del comportamiento tan malo que el hombre hacía en el Lugar que Dios tenía de refugio para el sufrimiento achicar.
El hombre, por falta de creer y amar, siempre le está dando desprecio al Poder de Dios.
Esto, Ministro y seglar.
Es vergonzoso tener que esperar que abran puertas al que Dios sus Palabras le da.
Que no las inventa, que escritas aquí están.
Su presencia no es la de ella.
Es un Mando que Dios da.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
jueves, 22 de agosto de 2019
Sin Obediencia no hay Enseñanza
En Sueño Profético hablaban del que tiene cerca este Manantial de Agua Divina y no bebe o la desprecia. Que el desprecio es al Dueño del Manantial, que si no fuera Dios, no actuaría el desprecio.
Decían:
No es igual oír el grito del que le pincharon, aunque no quiera haber gritado, que el del que grita sin dolor y sin pinchazo, teniendo este Manantial, que cada gota es una sentencia.
¡Hombres que creen que ven y son ciegos de espíritu! Que las gafas son el Amor que a Dios le tienes, y ya quitan oscuridad los ángeles de le noche y te ponen claridad en lo que no manda el hombre.
Desperté, oí:
El que diga que cree que Esto es Dios, tiene que decirlo la palabra de la Obediencia.
Sin Obediencia no hay Enseñanza para el que cree ni para el que no cree.
El que cree, puede copiar sin darse cuenta. Y el que no cree, los espíritus del mal, con él, forman fiesta.
Tu caminar sea por el camino que tú quieres y en el que Dios te espera.
Te espera cuando en el arrobo ahí deja la materia.
Que la llevaste cumpliendo el Mando, que con él sabes que a Dios contentas.
Antes de hacer llorar lágrimas que no se vean, debería el hombre pensar que el que Dios elige lleva su Presencia.
Decían en la Gloria que no es igual el grito del que le están pinchando, como el del que grita a Dios insultando sin pinchos que le estén clavando.
Tu Mando no sea escondido, porque tuyo no es el Mando.
Ya es gran sufrimiento el no poder mandarle al heredero que quisieras darle Mando.
Para que fuera cundiendo lo que Dios quiere que no quede callado.
El que está cerca, debería estar noche y día, siempre, con estas palabras:
“¡Señor, no merezco tener este Manantial Divino, si yo le doy desprecio!”.
“Y no dándole desprecio, si no Te enfadas, tampoco lo merezco”.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C8
Decían:
No es igual oír el grito del que le pincharon, aunque no quiera haber gritado, que el del que grita sin dolor y sin pinchazo, teniendo este Manantial, que cada gota es una sentencia.
¡Hombres que creen que ven y son ciegos de espíritu! Que las gafas son el Amor que a Dios le tienes, y ya quitan oscuridad los ángeles de le noche y te ponen claridad en lo que no manda el hombre.
Desperté, oí:
El que diga que cree que Esto es Dios, tiene que decirlo la palabra de la Obediencia.
Sin Obediencia no hay Enseñanza para el que cree ni para el que no cree.
El que cree, puede copiar sin darse cuenta. Y el que no cree, los espíritus del mal, con él, forman fiesta.
Tu caminar sea por el camino que tú quieres y en el que Dios te espera.
Te espera cuando en el arrobo ahí deja la materia.
Que la llevaste cumpliendo el Mando, que con él sabes que a Dios contentas.
Antes de hacer llorar lágrimas que no se vean, debería el hombre pensar que el que Dios elige lleva su Presencia.
Decían en la Gloria que no es igual el grito del que le están pinchando, como el del que grita a Dios insultando sin pinchos que le estén clavando.
Tu Mando no sea escondido, porque tuyo no es el Mando.
Ya es gran sufrimiento el no poder mandarle al heredero que quisieras darle Mando.
Para que fuera cundiendo lo que Dios quiere que no quede callado.
El que está cerca, debería estar noche y día, siempre, con estas palabras:
“¡Señor, no merezco tener este Manantial Divino, si yo le doy desprecio!”.
“Y no dándole desprecio, si no Te enfadas, tampoco lo merezco”.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C8
lunes, 12 de agosto de 2019
Dios no se comunica en secreto
En Sueño Profético hablaban del que tenía estos Mensajes cerca y los despreciaba. Del que sabía dónde estaban y no acudía, y ya quedaban las palabras para el que daño había hecho sabiendo que esto es de Dios que le manda al Instrumento. Por eso no hay contestación mayor que no tener en silencio la Comunicación de Dios. A más publicación, más remordimientos. A más publicación, más verán que Dios no se comunica en secreto.
Dijo uno:
¿Cómo podrá vivir tranquilo el que pueda, con el cargo y el dinero, poner en el camino más aprisa este “Evangelio diciendo”? Que Dios, cuando habla, es Evangelio. Si el Instrumento no calla, es Dios que no quiere silencio.
Desperté, oí:
Está dejando esta Grandeza Divina a muchos al descubierto.
Porque la publicidad tiene la Fuerza en el escándalo y en el silencio.
¿Cómo podrán vivir tranquilos cuando vean que Dios habla sin clases ni preferencia de sexo?
Que lo que Dios hace, es que llama al hombre para que no pierda su Reino.
A más crean que sus Palabras están ocultas, más fracaso estarán teniendo.
Son más culpables de que el Instrumento tenga sufrimientos, los que pueden tener Esto en sus manos.
¡Hombres sin Amor a Dios, llamándolo cuando la Tierra les niega su petición!
¡Hombres con vida prestada por el Dueño de la vida, que es Dios!
Con este pensar que hicieran, a Dios pedirían Perdón.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Dijo uno:
¿Cómo podrá vivir tranquilo el que pueda, con el cargo y el dinero, poner en el camino más aprisa este “Evangelio diciendo”? Que Dios, cuando habla, es Evangelio. Si el Instrumento no calla, es Dios que no quiere silencio.
Desperté, oí:
Está dejando esta Grandeza Divina a muchos al descubierto.
Porque la publicidad tiene la Fuerza en el escándalo y en el silencio.
¿Cómo podrán vivir tranquilos cuando vean que Dios habla sin clases ni preferencia de sexo?
Que lo que Dios hace, es que llama al hombre para que no pierda su Reino.
A más crean que sus Palabras están ocultas, más fracaso estarán teniendo.
Son más culpables de que el Instrumento tenga sufrimientos, los que pueden tener Esto en sus manos.
¡Hombres sin Amor a Dios, llamándolo cuando la Tierra les niega su petición!
¡Hombres con vida prestada por el Dueño de la vida, que es Dios!
Con este pensar que hicieran, a Dios pedirían Perdón.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
martes, 30 de julio de 2019
La Fe te achica el sufrir y te agranda la alegría
En Sueño Profético hablaban de la Fe. Decían que donde faltaba Fe, faltaba presencia de Dios sentida en el espíritu, que es lo que le da la Fe a lo que el cuerpo Le pide a Dios cuando no está viendo lo que pide.
Dijo uno:
Si Fe no hay vida tranquila. La Fe te achica el sufrir y te agranda la alegría. La Fe es algo tan grande que pilla la noche y el día.
Yo, cuando llegaba la noche, ya pensaba en el día, para hacer la petición que en mi Fe puesta tenía.
Era mi íntima compañera
Había veces que pedía Fe para mis compañeros de trabajo, cuando los oía hablar dándolo todo por fracaso, y sus últimas palabras eran: “Dios ya de mí se ha olvidado”. Pronto oían mis palabras, que me salían con fuerza y ya todos me miraban, pero con cara sin ira. Era mirada que desea, porque te gusta y te agrada aquello que a ti te falta y te roba la alegría.
Desperté, oí:
Nunca me faltó la Fe,
ni tampoco el aceptar
el tiempo que tardaría
aquello que a Dios pedía.
Tuve un hijo sin andar
hasta que cumplió los diez años.
El diagnóstico del médico
era para siempre “inválido”.
Yo, como le veía piernas, pensaba:
“Son las Palabras de Dios
las muletas de las piernas”.
El día que Dios le diga
“ya inválido no eres”,
las piernas tendrán oídos
y ya verán que obedecen.
Pues así lo vieron,
y le decían milagro.
Cuando me llegó la muerte del cuerpo,
él tenía más de treinta años.
Andando me lo deje
y mi Fe hizo el milagro.
Diez años estuve pidiendo
con mi Fe y mi alegría.
A todos les formó escándalo
cuando se levanto un día y dijo:
“Madre, yo ando,
mira cómo estoy de pie,
yo mismo voy a cundir que ando”.
La madre no podía hablar
con la prisa de su llanto,
y al padre fueron a buscar
y sin palabras hablaron.
No había mejores palabras,
que lo vieran andando.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Dijo uno:
Si Fe no hay vida tranquila. La Fe te achica el sufrir y te agranda la alegría. La Fe es algo tan grande que pilla la noche y el día.
Yo, cuando llegaba la noche, ya pensaba en el día, para hacer la petición que en mi Fe puesta tenía.
Era mi íntima compañera
Había veces que pedía Fe para mis compañeros de trabajo, cuando los oía hablar dándolo todo por fracaso, y sus últimas palabras eran: “Dios ya de mí se ha olvidado”. Pronto oían mis palabras, que me salían con fuerza y ya todos me miraban, pero con cara sin ira. Era mirada que desea, porque te gusta y te agrada aquello que a ti te falta y te roba la alegría.
Desperté, oí:
Nunca me faltó la Fe,
ni tampoco el aceptar
el tiempo que tardaría
aquello que a Dios pedía.
Tuve un hijo sin andar
hasta que cumplió los diez años.
El diagnóstico del médico
era para siempre “inválido”.
Yo, como le veía piernas, pensaba:
“Son las Palabras de Dios
las muletas de las piernas”.
El día que Dios le diga
“ya inválido no eres”,
las piernas tendrán oídos
y ya verán que obedecen.
Pues así lo vieron,
y le decían milagro.
Cuando me llegó la muerte del cuerpo,
él tenía más de treinta años.
Andando me lo deje
y mi Fe hizo el milagro.
Diez años estuve pidiendo
con mi Fe y mi alegría.
A todos les formó escándalo
cuando se levanto un día y dijo:
“Madre, yo ando,
mira cómo estoy de pie,
yo mismo voy a cundir que ando”.
La madre no podía hablar
con la prisa de su llanto,
y al padre fueron a buscar
y sin palabras hablaron.
No había mejores palabras,
que lo vieran andando.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
martes, 23 de julio de 2019
El mando tiene que existir en el hombre
En Sueño Profético decían:
El mando tiene que existir en el hombre. Pero un mando bien mandado, poniéndote tú en el que recibe.
En el mando, el que hace el mando es preciso. Pero en el que da el mando, hay profesiones y sitios que sin mando sería un gran fracaso, y en muchos sitios no serían tan nombrados, ni tan grande el beneficio que con mando hubieran dado.
Esto es en el mando temporal, que por mucho que el hombre quiera mando, tiene que dejarlo para otro, pero siempre habrá un mando. Pues en las cosas de Dios, si le dieran valor al Mando, no extrañarían estas Palabras que dicen en la Gloria, ni habría dinero para pagarlas. El hombre entiende al revés: él cree que el que lleva este Mando, tiene que implorarle a él para que quiera aceptarlo.
Desperté, oí:
El que manda y el que recibe el Mando, si los dos son de Dios, los dos se ven necesarios.
Pero en las cosas del hombre, el mando lo cobran y obligan a que se haga, aunque el que manda sepa menos, pero el cargo es el que manda.
No son casos conocidos que los directores de una empresa tengan que esperar momentos para poder mandar por si su mando molesta.
Esto en sitios de peligro, por mando que hubiera.
Pues en la Palabra de Dios, que te ofrece vida Eterna, piensa lo que Dios podría hacer comparado con el director de una empresa.
Si esto lo pensara el hombre, a unos les daría alegría, y a otros pena y tristeza.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
El mando tiene que existir en el hombre. Pero un mando bien mandado, poniéndote tú en el que recibe.
En el mando, el que hace el mando es preciso. Pero en el que da el mando, hay profesiones y sitios que sin mando sería un gran fracaso, y en muchos sitios no serían tan nombrados, ni tan grande el beneficio que con mando hubieran dado.
Esto es en el mando temporal, que por mucho que el hombre quiera mando, tiene que dejarlo para otro, pero siempre habrá un mando. Pues en las cosas de Dios, si le dieran valor al Mando, no extrañarían estas Palabras que dicen en la Gloria, ni habría dinero para pagarlas. El hombre entiende al revés: él cree que el que lleva este Mando, tiene que implorarle a él para que quiera aceptarlo.
Desperté, oí:
El que manda y el que recibe el Mando, si los dos son de Dios, los dos se ven necesarios.
Pero en las cosas del hombre, el mando lo cobran y obligan a que se haga, aunque el que manda sepa menos, pero el cargo es el que manda.
No son casos conocidos que los directores de una empresa tengan que esperar momentos para poder mandar por si su mando molesta.
Esto en sitios de peligro, por mando que hubiera.
Pues en la Palabra de Dios, que te ofrece vida Eterna, piensa lo que Dios podría hacer comparado con el director de una empresa.
Si esto lo pensara el hombre, a unos les daría alegría, y a otros pena y tristeza.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
sábado, 20 de julio de 2019
Con las Fuerzas de Dios, no puede el hombre enfrentarse
En Sueño Profético decían:
Es gran estudio para el que quiera saber verdad, el tener contacto y seguirle, al que Dios elige, sus pasos.
Es fácil en lo material, teniendo un cargo grande, que tu presencia la vean de aquí para allá, porque la carga otro lleva. Pero en lo espiritual, tienes que llevarla tú, y mayoría de veces llevarla tapada, por no comprender el hombre esta forma de vivir e ir dejando huellas para a Dios acercar.
Dijo uno:
Hoy confirman Escritos y queda en público que Dios tiene este Lugar para Enseñanza del espíritu. Y cuando Dios le da Mando, el dolor de la carne puede quitarlo. Pero este Mando no es público, demostrándolo, como las Palabras que son dichas por Dios o con su Mando, para que el espíritu nunca muera para la Gloria.
Desperté, oí:
Un día puede enterar
lo que muchos años no puedan.
Y puede hacer pensar,
el bien o el mal que a Dios Le hiciste,
Le estás haciendo o Le harás.
Si hiciste bien,
el bien agrandas.
Es sufrimiento, por el hombre,
no querer que Dios
dé en público sus Palabras.
Pero en este sufrimiento,
las Fuerzas de Dios no faltan.
Que las pide el sufrimiento,
caminando y sin parada.
No importa si la carga es grande,
lo que importa es pedir a Dios
que las Fuerzas suyas no te falten.
Con las Fuerzas de Dios,
no puede el hombre enfrentarse.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Es gran estudio para el que quiera saber verdad, el tener contacto y seguirle, al que Dios elige, sus pasos.
Es fácil en lo material, teniendo un cargo grande, que tu presencia la vean de aquí para allá, porque la carga otro lleva. Pero en lo espiritual, tienes que llevarla tú, y mayoría de veces llevarla tapada, por no comprender el hombre esta forma de vivir e ir dejando huellas para a Dios acercar.
Dijo uno:
Hoy confirman Escritos y queda en público que Dios tiene este Lugar para Enseñanza del espíritu. Y cuando Dios le da Mando, el dolor de la carne puede quitarlo. Pero este Mando no es público, demostrándolo, como las Palabras que son dichas por Dios o con su Mando, para que el espíritu nunca muera para la Gloria.
Desperté, oí:
Un día puede enterar
lo que muchos años no puedan.
Y puede hacer pensar,
el bien o el mal que a Dios Le hiciste,
Le estás haciendo o Le harás.
Si hiciste bien,
el bien agrandas.
Es sufrimiento, por el hombre,
no querer que Dios
dé en público sus Palabras.
Pero en este sufrimiento,
las Fuerzas de Dios no faltan.
Que las pide el sufrimiento,
caminando y sin parada.
No importa si la carga es grande,
lo que importa es pedir a Dios
que las Fuerzas suyas no te falten.
Con las Fuerzas de Dios,
no puede el hombre enfrentarse.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
lunes, 8 de julio de 2019
Conoceréis el árbol por su fruto
En Sueño Profético decían:
Dice mal, decir “yo soy teólogo”, y no buscar esta Teología.
Si ésta se saliera de lo que ellos estudiaron y un solo Dios no hubiera, estarían perdonados para los ojos de cualquiera. Pero Esto es Camino que no acaba, pero es el mismo Camino y la misma Enseñanza, niño que aprende a leer y ya no sigue enseñanza, con la gran diferencia de que el niño no ofende a Dios y Dios al niño ama. El niño no perjudica, el teólogo retira al que al teólogo vaya. Y si Esto es dicho por Dios, la respuesta del teólogo, a Dios enfada, porque se ve que no acepta el Lugar donde Él da la Enseñanza.
Esto, si lo lees y lo piensas, ves que son justas palabras del que tiene que juzgar según la vida que hagas.
Desperté, oí:
¿Cómo pueden pensar teólogos y Ministros, que a Dios no Lo ofenden, dando Él sus Palabras 26 años, a diario, y que ninguno haga presencia?
El intentar defenderlos es ver bien lo mal hecho, y a Dios descontentas.
Que los compromete el oír que Dios es Vivo, los Dictados lo demuestran.
¡Si el Instrumento lo firma con la vida que ya lleva!
El Instrumento se encontraría, si no fuera por los seglares, como en una isla desierta.
Dios Hombre dejó bien claro, para que los cristianos aprendieran, estas Palabras, que no pueden ser sustituidas por otras que el hombre diera:
“Conoceréis el árbol por su fruto”.
Pues si ves que da manzanas, no puedes decir olivo.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1
Dice mal, decir “yo soy teólogo”, y no buscar esta Teología.
Si ésta se saliera de lo que ellos estudiaron y un solo Dios no hubiera, estarían perdonados para los ojos de cualquiera. Pero Esto es Camino que no acaba, pero es el mismo Camino y la misma Enseñanza, niño que aprende a leer y ya no sigue enseñanza, con la gran diferencia de que el niño no ofende a Dios y Dios al niño ama. El niño no perjudica, el teólogo retira al que al teólogo vaya. Y si Esto es dicho por Dios, la respuesta del teólogo, a Dios enfada, porque se ve que no acepta el Lugar donde Él da la Enseñanza.
Esto, si lo lees y lo piensas, ves que son justas palabras del que tiene que juzgar según la vida que hagas.
Desperté, oí:
¿Cómo pueden pensar teólogos y Ministros, que a Dios no Lo ofenden, dando Él sus Palabras 26 años, a diario, y que ninguno haga presencia?
El intentar defenderlos es ver bien lo mal hecho, y a Dios descontentas.
Que los compromete el oír que Dios es Vivo, los Dictados lo demuestran.
¡Si el Instrumento lo firma con la vida que ya lleva!
El Instrumento se encontraría, si no fuera por los seglares, como en una isla desierta.
Dios Hombre dejó bien claro, para que los cristianos aprendieran, estas Palabras, que no pueden ser sustituidas por otras que el hombre diera:
“Conoceréis el árbol por su fruto”.
Pues si ves que da manzanas, no puedes decir olivo.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1
martes, 21 de mayo de 2019
La Verdad
En Sueño Profético hablaban de los Elegidos mandados para enseñar los caminos que tiene que llevar el cuerpo para no perder la Gloria y ponerle el sitio a cada sufrimiento.
Dijo uno:
¿Cómo puede pensar ele hombre, que el que dice “Dios me habla” –en esta medida–, está mintiendo, que no le habla y que es invento del que lo dice?
Si pensara el sufrimiento tan grande que es, por parte del hombre, no querer que sea verdad, no podría pensar que Esto sea mentira.
Al ver esta Verdad, se dan la mano todos los demonios para poderlo cortar. Que esto jamás llegará. Pero el sufrimiento son espinas clavadas en llagas que nadie va viendo. Unas se van quitando y otras se van poniendo.
Si lo mismo que hacen los espíritus malos, se juntaran los buenos, pronto se acabaría el sufrimiento: calvario en silencio que le tienen puesto a este Instrumento.
Desperté, oí:
Decían en la Gloria, que quién inventaría una mentira y la practicaría para tener grandes sufrimientos.
Aquí, en esta Verdad, el Instrumento lo ofrece todo para que triunfe la Verdad.
Hace falta ver poco –vista de espíritu– para no ver esta persecución que aquí tiene el espíritu del mal.
Tiene que ser gigantesco el sufrir, a la hora de morir, del que pudo quitar esto y dejó que se fuera agrandando el sufrir.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Dijo uno:
¿Cómo puede pensar ele hombre, que el que dice “Dios me habla” –en esta medida–, está mintiendo, que no le habla y que es invento del que lo dice?
Si pensara el sufrimiento tan grande que es, por parte del hombre, no querer que sea verdad, no podría pensar que Esto sea mentira.
Al ver esta Verdad, se dan la mano todos los demonios para poderlo cortar. Que esto jamás llegará. Pero el sufrimiento son espinas clavadas en llagas que nadie va viendo. Unas se van quitando y otras se van poniendo.
Si lo mismo que hacen los espíritus malos, se juntaran los buenos, pronto se acabaría el sufrimiento: calvario en silencio que le tienen puesto a este Instrumento.
Desperté, oí:
Decían en la Gloria, que quién inventaría una mentira y la practicaría para tener grandes sufrimientos.
Aquí, en esta Verdad, el Instrumento lo ofrece todo para que triunfe la Verdad.
Hace falta ver poco –vista de espíritu– para no ver esta persecución que aquí tiene el espíritu del mal.
Tiene que ser gigantesco el sufrir, a la hora de morir, del que pudo quitar esto y dejó que se fuera agrandando el sufrir.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
martes, 14 de mayo de 2019
La Libertad que deja Dios
En Sueño Profético hablaban de la Libertad que Dios le deja al hombre. Decían que el que dejara la Libertad y a Él lo siguiera, entonces sería vivir Libertad, porque la razón del hombre, en ti no quedaba, y ya Dios te mandaba, porque a la Libertad, las puertas le cerrabas.
La Libertad es peligrosa si a Dios no amas, porque te lleva a caminos sucios, aunque veas que los limpian o los lavan.
Dijo uno:
Pero tiene que ser dejar Libertad aunque te dé ganancias, dejarla, si ves que a Dios enfada.
De todos los que Dios eligió o elige, ninguno estuvo encerrado y odiando lo que Dios tiene admitido en su Gloria. Lo que sí pasaron fueron grandes sufrimientos, y de Dios no se alejaron. De los santos que están Aquí, hubo quien cogió la Libertad y después se encerró cuando a Dios quiso buscarlo para decirle: “Señor, mándame la muerte si vuelvo a vivir la vida a la que ya le he cerrado las puertas, que ya es vida de Libertad”.
Desperté, oí:
Hay quien cree que para vivir la santidad tiene que odiar lo que otro vive.
Santidad es: Mandamientos vividos, amando, día a día, a Dios más.
Buscar al que del Rebaño de Dios apartado está.
Poner los pies en el suelo y el espíritu en el Cielo.
Procurar que la Paz reine donde quiere entrar el mal.
Bien por el sufrimiento, bien para llevar a pecar.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
La Libertad es peligrosa si a Dios no amas, porque te lleva a caminos sucios, aunque veas que los limpian o los lavan.
Dijo uno:
Pero tiene que ser dejar Libertad aunque te dé ganancias, dejarla, si ves que a Dios enfada.
De todos los que Dios eligió o elige, ninguno estuvo encerrado y odiando lo que Dios tiene admitido en su Gloria. Lo que sí pasaron fueron grandes sufrimientos, y de Dios no se alejaron. De los santos que están Aquí, hubo quien cogió la Libertad y después se encerró cuando a Dios quiso buscarlo para decirle: “Señor, mándame la muerte si vuelvo a vivir la vida a la que ya le he cerrado las puertas, que ya es vida de Libertad”.
Desperté, oí:
Hay quien cree que para vivir la santidad tiene que odiar lo que otro vive.
Santidad es: Mandamientos vividos, amando, día a día, a Dios más.
Buscar al que del Rebaño de Dios apartado está.
Poner los pies en el suelo y el espíritu en el Cielo.
Procurar que la Paz reine donde quiere entrar el mal.
Bien por el sufrimiento, bien para llevar a pecar.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
martes, 30 de abril de 2019
No desprecies sus “Palabras hoy diciendo”
En Sueño Profético decían:
Hay cosas en la vida
que son para que las cuente
aquel mismo que las viva.
Hay cosas en la vida
que tienen doble valor
si las cuenta el que las vive,
y si el que las vive es de Dios.
No hay pluma con estudios
que escriba o hable mejor,
que aquel que vivió esa vida,
aunque sea un leñador o un pastor
que siempre en el campo viva
y las letras para él
sean como el mar para la hormiga.
Pues piensa: hablar y contar
cosas de siglos pasados,
que al que le pasaron,
ya no puede decir:
“achica o agranda mi caso”.
Dijo uno:
Todo es fácil saberlo en la
vida cuando el caso está pasando.
Pero de querer esconder,
puedes algo ir tapando.
Pero las cosas de Dios
que del Cielo bajan a la Tierra,
éstas, si quiere el hombre saberlas,
Dios pronto da la respuesta,
siendo caso como éste,
que te lo presenta en letras,
letras dictadas por espíritus
que vivieron en la Tierra
y siguieron el Camino de Dios
para no perder esta Vida Eterna.
Desperté, oí:
Decían en la Gloria, que por qué el hombre no cambiaba esta herencia que viene heredando de tantos siglos: valorar lo que Dios dijo y despreciar lo que hoy está diciendo.
Es un desprecio a Dios, queriendo taparse con el engaño.
Si coges las primeras Palabras que Dios Padre dijo en el Hijo, verás que es el mismo que estos Dictados le dice al espíritu que arroba.
Pues si esto lo está Dios mandando ya 30 años, ¿por qué sus representantes no lo divulgan al mundo entero?
Estos Escritos callan letras de universitarios que quisieran desmentirlos.
Que al querer desmentirlos, ya no son de Dios.
Estos Escrito son dictados en Gloria, porque el espíritu comunica al cuerpo. Pero si no hay Escritos, no hay Fuerza Divina con Palabras.
Hablan de Dios antes de que su Palabra se hiciera Carne y el hombre de Hombre Lo viera.
Hablan de su Venida y del tiempo que estuvo en la Tierra.
No desprecies sus “Palabras hoy diciendo”, y luego pidas la Gloria.
Tú mejor que nadie sabes si desprecias a Dios o Lo adoras.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6
Hay cosas en la vida
que son para que las cuente
aquel mismo que las viva.
Hay cosas en la vida
que tienen doble valor
si las cuenta el que las vive,
y si el que las vive es de Dios.
No hay pluma con estudios
que escriba o hable mejor,
que aquel que vivió esa vida,
aunque sea un leñador o un pastor
que siempre en el campo viva
y las letras para él
sean como el mar para la hormiga.
Pues piensa: hablar y contar
cosas de siglos pasados,
que al que le pasaron,
ya no puede decir:
“achica o agranda mi caso”.
Dijo uno:
Todo es fácil saberlo en la
vida cuando el caso está pasando.
Pero de querer esconder,
puedes algo ir tapando.
Pero las cosas de Dios
que del Cielo bajan a la Tierra,
éstas, si quiere el hombre saberlas,
Dios pronto da la respuesta,
siendo caso como éste,
que te lo presenta en letras,
letras dictadas por espíritus
que vivieron en la Tierra
y siguieron el Camino de Dios
para no perder esta Vida Eterna.
Desperté, oí:
Decían en la Gloria, que por qué el hombre no cambiaba esta herencia que viene heredando de tantos siglos: valorar lo que Dios dijo y despreciar lo que hoy está diciendo.
Es un desprecio a Dios, queriendo taparse con el engaño.
Si coges las primeras Palabras que Dios Padre dijo en el Hijo, verás que es el mismo que estos Dictados le dice al espíritu que arroba.
Pues si esto lo está Dios mandando ya 30 años, ¿por qué sus representantes no lo divulgan al mundo entero?
Estos Escritos callan letras de universitarios que quisieran desmentirlos.
Que al querer desmentirlos, ya no son de Dios.
Estos Escrito son dictados en Gloria, porque el espíritu comunica al cuerpo. Pero si no hay Escritos, no hay Fuerza Divina con Palabras.
Hablan de Dios antes de que su Palabra se hiciera Carne y el hombre de Hombre Lo viera.
Hablan de su Venida y del tiempo que estuvo en la Tierra.
No desprecies sus “Palabras hoy diciendo”, y luego pidas la Gloria.
Tú mejor que nadie sabes si desprecias a Dios o Lo adoras.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6
lunes, 22 de abril de 2019
El creer te hace amar
En Sueño Profético decían:
Si creyeran que Esto baja del Cielo, no podrían enfrentarse con las palabras o con el consejo que oyeran del Instrumento.
Si creyeran que Esto baja del Cielo, ya quitarían la vista del Instrumento y les haría pensar cómo tratarlo. Que se nombra Instrumento para darle valor a lo que de él sale, que es la Palabra que Dios le da a su espíritu para que el hombre aprenda y practique lo que es para la Vida Eterna, Vida que espera a la vida cuando muerte ahí vean.
Si el hombre se alejara un poco de la Tierra, vería lo que no ve por su saber de materia. Un saber que te exige y te aparta, y después no te da renta.
Todo queda ahí, todo queda en la Tierra.
Dijo uno:
Se enfrenta más con lo que baja del Cielo, el no creer en esta Existencia. El creer te hace amar, o de miedo te rodea, cuando te falle un miembro que el que cree que cura, curar no pueda.
Desperté, oí:
El hombre no contradice de palabras
al que tiene que oír su mando.
Y hay profesores que se indignan,
porque sabes que no saben
los que dan el Mando.
Ya se ha dicho muchas veces,
que si confías en el médico,
puedes matarte tu mismo con su mando.
Pues si observas al paciente,
con qué agrado se despide
después de haberle pagado…
Y jamás da sus palabras,
diciendo: “¿Hay rebaja?
¡Que me parece muy caro…!
Pues si el hombre compara esto
con lo que manda o aconseja el Instrumento,
verá qué diferencia tan grande
aquí le dan de desprecio.
¡Hombres que ignoran la hora
que otro dirá: “ya está muerto”!
Sabiendo tanto que sabe,
sabe el reloj más que ellos.
Pregúntale a Dios qué haces,
en palabras o en silencio.
Si es en palabras,
lo oirán tus oídos,
y si es en silencio,
tu espíritu.
Y acepta lo que diga,
el que diga:
“Dios me ha dicho”.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6
Si creyeran que Esto baja del Cielo, no podrían enfrentarse con las palabras o con el consejo que oyeran del Instrumento.
Si creyeran que Esto baja del Cielo, ya quitarían la vista del Instrumento y les haría pensar cómo tratarlo. Que se nombra Instrumento para darle valor a lo que de él sale, que es la Palabra que Dios le da a su espíritu para que el hombre aprenda y practique lo que es para la Vida Eterna, Vida que espera a la vida cuando muerte ahí vean.
Si el hombre se alejara un poco de la Tierra, vería lo que no ve por su saber de materia. Un saber que te exige y te aparta, y después no te da renta.
Todo queda ahí, todo queda en la Tierra.
Dijo uno:
Se enfrenta más con lo que baja del Cielo, el no creer en esta Existencia. El creer te hace amar, o de miedo te rodea, cuando te falle un miembro que el que cree que cura, curar no pueda.
Desperté, oí:
El hombre no contradice de palabras
al que tiene que oír su mando.
Y hay profesores que se indignan,
porque sabes que no saben
los que dan el Mando.
Ya se ha dicho muchas veces,
que si confías en el médico,
puedes matarte tu mismo con su mando.
Pues si observas al paciente,
con qué agrado se despide
después de haberle pagado…
Y jamás da sus palabras,
diciendo: “¿Hay rebaja?
¡Que me parece muy caro…!
Pues si el hombre compara esto
con lo que manda o aconseja el Instrumento,
verá qué diferencia tan grande
aquí le dan de desprecio.
¡Hombres que ignoran la hora
que otro dirá: “ya está muerto”!
Sabiendo tanto que sabe,
sabe el reloj más que ellos.
Pregúntale a Dios qué haces,
en palabras o en silencio.
Si es en palabras,
lo oirán tus oídos,
y si es en silencio,
tu espíritu.
Y acepta lo que diga,
el que diga:
“Dios me ha dicho”.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C6
lunes, 15 de abril de 2019
El Cielo te abre puertas
En Sueño Profético decían:
Según está el espíritu,
salen las palabras.
Pero hay que saber diferenciarlas
según como salgan.
Hay veces que salen
sin tú querer que así salgan,
y otras veces salen
ya meditadas.
Que estos que meditan,
Amor a Dios les hace falta,
o es que no creen
en estas Palabras.
El creer te obliga
a guardar las palabras.
Pero si no crees,
salen las palabras
para hacer sufrir
al que Dio le manda.
Dijo uno:
Que este sufrimiento
Dios lo paga,
a veces mandando
sin oír palabras,
pero vas al sitio
y el caminar no para.
Di que se repita
esto con constancia:
que el hacer de Tierra,
de Tierra no pasa,
y el hacer de espíritu,
de Gloria da ganancias
y siempre te sirve
y nadie te quita
el bien que Aquí hagas.
Esto es edificar
siempre con ganancias.
En cambio, edificio
que en la Tierra hagas,
piensa que es para otro,
que puede que luego
le haga reforma
por verle las faltas.
Que tú te creías
ser un arquitecto
de primera plana.
Desperté, oí:
Aunque se ha nombrado
edificio y arquitecto,
esta comparación sirve
para todos los que se llaman talentos.
Todo lo que pisan tus pies
y ven tus ojos,
Aquí tiene puerta con desprecio.
En cambio,
lo que edifica el espíritu,
tiene ya cimientos Eternos.
Y puedes edificar
con cimientos de los Mandamientos
que Dios enseñó y escritos están
por siglos sin fin.
Deja en olvido lo de la Tierra
y ten siempre presente lo del Cielo.
El Cielo te abre puertas,
y la Tierra te hace entierro,
olvidando tu talento.
Talento que dura poco,
y sirve menos si no lo empleas
para ese Cielo.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
Según está el espíritu,
salen las palabras.
Pero hay que saber diferenciarlas
según como salgan.
Hay veces que salen
sin tú querer que así salgan,
y otras veces salen
ya meditadas.
Que estos que meditan,
Amor a Dios les hace falta,
o es que no creen
en estas Palabras.
El creer te obliga
a guardar las palabras.
Pero si no crees,
salen las palabras
para hacer sufrir
al que Dio le manda.
Dijo uno:
Que este sufrimiento
Dios lo paga,
a veces mandando
sin oír palabras,
pero vas al sitio
y el caminar no para.
Di que se repita
esto con constancia:
que el hacer de Tierra,
de Tierra no pasa,
y el hacer de espíritu,
de Gloria da ganancias
y siempre te sirve
y nadie te quita
el bien que Aquí hagas.
Esto es edificar
siempre con ganancias.
En cambio, edificio
que en la Tierra hagas,
piensa que es para otro,
que puede que luego
le haga reforma
por verle las faltas.
Que tú te creías
ser un arquitecto
de primera plana.
Desperté, oí:
Aunque se ha nombrado
edificio y arquitecto,
esta comparación sirve
para todos los que se llaman talentos.
Todo lo que pisan tus pies
y ven tus ojos,
Aquí tiene puerta con desprecio.
En cambio,
lo que edifica el espíritu,
tiene ya cimientos Eternos.
Y puedes edificar
con cimientos de los Mandamientos
que Dios enseñó y escritos están
por siglos sin fin.
Deja en olvido lo de la Tierra
y ten siempre presente lo del Cielo.
El Cielo te abre puertas,
y la Tierra te hace entierro,
olvidando tu talento.
Talento que dura poco,
y sirve menos si no lo empleas
para ese Cielo.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C7
martes, 5 de marzo de 2019
Tú, a mi Gloria. Tú, a los Infiernos
En Sueño Profético decían:
Tú presentas lo que Aquí te dicen y te mandan que sea publicado. Aquí, obediencia y Amor quedan firmados. Pero, ¿cómo responde el que a Dios representa? Sus respuestas son a Dios, porque el Elegido presenta, diciendo: “no soy yo”. Y además con grandes pruebas, que ellos deberían comprobar, no con maldad y sí con alegría, para poder hablar.
Que piense la Iglesia, ¿qué le da al Elegido para que desde hace 25 años, ya bien cumplidos, esté el Elegido suplicándoles y detrás de ellos, y ellos con desprecio y malos tratos? ¿Creen que esto es justo en el Camino de Dios?
¿Qué dice el Elegido? Él presenta y defiende. Si no defiende, no es de Dios. Aquí tiene la respuesta.
Ella quiere que la Iglesia reconozca que son Palabras dichas al espíritu cuando no hay materia, porque Dios trae al espíritu, luego vuelve el espíritu a la carne y ella habla, pero estas Palabras no son de ella, son las Palabras que Dios le dijo al espíritu.
Al salir estas Palabras del sitio que salgan, su nombre es Profeta, lugar en el que ella no manda, porque nada es de ella. Ella no puede callar ni a seglares ni a Iglesia. Luego, según el responder, a Dios le darán las cuentas.
Si ella no es creadora, si ella no tiene escuela de cultura material, pues que cojan los Escritos y los comparen con los Evangelios y con el responder de todos los Profetas. Que esta palabra debe asustar al que de Dios no entienda. Porque si ama, entiende. Y si sabe Teología, aunque no ame, comprende que Esto no es de ella. Llámale Profeta, llámale como quieras, pero Esto lo dice Dios y a Él le dan la respuesta.
Desperté, oí:
¿Qué esperan que haga Dios, que vaya llamando a las puertas diciendo: “Por caridad, aceptad que esto lo digo Yo”?
Si los hombres no tuvieran otro sitio nada más que el sitio que pisan, no llamaría Dios a las puertas, pero sí haría con su Poder Presencia.
Dios juzga al espíritu, que es lo eterno.
Y como a todos tienen que enterrarles el cuerpo, ya Dios dirá:
“Tú, a mi Gloria. Tú, a los Infiernos”.
Esta lucha de negar, es contra Dios, no es contra ella.
Dios no le quitará el arrobo mientras viva con materia.
Ya no tienen cuerpo muchos que negaron y otros que aceptaron.
Ahí estuvieron juntos, pero Aquí vienen separados.
El que no aceptó, no pudo decir: “Señor, yo no me había enterado”.
***
Libro 27 - Dios Habla al No Quiere del Hombre - Tomo II - C1
Tú presentas lo que Aquí te dicen y te mandan que sea publicado. Aquí, obediencia y Amor quedan firmados. Pero, ¿cómo responde el que a Dios representa? Sus respuestas son a Dios, porque el Elegido presenta, diciendo: “no soy yo”. Y además con grandes pruebas, que ellos deberían comprobar, no con maldad y sí con alegría, para poder hablar.
Que piense la Iglesia, ¿qué le da al Elegido para que desde hace 25 años, ya bien cumplidos, esté el Elegido suplicándoles y detrás de ellos, y ellos con desprecio y malos tratos? ¿Creen que esto es justo en el Camino de Dios?
¿Qué dice el Elegido? Él presenta y defiende. Si no defiende, no es de Dios. Aquí tiene la respuesta.
Ella quiere que la Iglesia reconozca que son Palabras dichas al espíritu cuando no hay materia, porque Dios trae al espíritu, luego vuelve el espíritu a la carne y ella habla, pero estas Palabras no son de ella, son las Palabras que Dios le dijo al espíritu.
Al salir estas Palabras del sitio que salgan, su nombre es Profeta, lugar en el que ella no manda, porque nada es de ella. Ella no puede callar ni a seglares ni a Iglesia. Luego, según el responder, a Dios le darán las cuentas.
Si ella no es creadora, si ella no tiene escuela de cultura material, pues que cojan los Escritos y los comparen con los Evangelios y con el responder de todos los Profetas. Que esta palabra debe asustar al que de Dios no entienda. Porque si ama, entiende. Y si sabe Teología, aunque no ame, comprende que Esto no es de ella. Llámale Profeta, llámale como quieras, pero Esto lo dice Dios y a Él le dan la respuesta.
Desperté, oí:
¿Qué esperan que haga Dios, que vaya llamando a las puertas diciendo: “Por caridad, aceptad que esto lo digo Yo”?
Si los hombres no tuvieran otro sitio nada más que el sitio que pisan, no llamaría Dios a las puertas, pero sí haría con su Poder Presencia.
Dios juzga al espíritu, que es lo eterno.
Y como a todos tienen que enterrarles el cuerpo, ya Dios dirá:
“Tú, a mi Gloria. Tú, a los Infiernos”.
Esta lucha de negar, es contra Dios, no es contra ella.
Dios no le quitará el arrobo mientras viva con materia.
Ya no tienen cuerpo muchos que negaron y otros que aceptaron.
Ahí estuvieron juntos, pero Aquí vienen separados.
El que no aceptó, no pudo decir: “Señor, yo no me había enterado”.
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Libro 27 - Dios Habla al No Quiere del Hombre - Tomo II - C1
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