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lunes, 13 de mayo de 2024

El bueno que no es de Dios no tiene arrepentimiento

En Sueño Profético decían:

Donde actúa Dios, no puede actuar el enemigo de Dios, porque el triunfo es la derrota. Lo de Dios queda siempre por encima de lo del hombre. Lo de Dios baja del Cielo; lo del hombre, de lo sucio de la Tierra.

Dijo uno:

Si tienes contacto con el que Dios sus Palabras le deja para que el Lugar las repita, sea el Lugar que sea, ya tú conoces que donde de verdad se habla de Dios, va grande la diferencia. Y todo el que sus Palabras practique, la Paz llevará de compañera. Esta Paz acerca y retira. Acerca porque su sentir es bálsamo para tus penas. Y retira cuando tú, intimidad, con el pecado tengas. Este sentir te hace chico el sufrir que da la Tierra.

Desperté, oí:

Este sentir te da Paz y te frena en lo que a Dios no le agrade que hagas, ni que lo pienses.

Te da fuerzas, que transmites al que el camino no sigue porque nadie le dio la mano y en el suelo está caído.

Si practicas las Palabras que Dios quiere que el hombre practique, ya verás gran diferencia en el que no las practique, aunque lo tengan por bueno.

Hombre bueno sin Dios, es peor que el que hizo pecado y a Dios llorando llamó.

El bueno que no es de Dios no tiene arrepentimiento y la Gloria la perdió.

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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C8

sábado, 2 de marzo de 2024

Palabras y acción

En Sueño Profético decían:

La Presencia de Dios la lleva siempre delante con las Huellas en Flotación, que Dios se las dejó en sus primeros arrobos para amurallar lo que luego escribiera y contara. De no ser así, le quitarían la fuerza con el “no” del hombre, poniéndole ejemplos de otro Elegidos que ante hubo.

Dijo uno:

Este Poder Divino te aleja y te pone lejos. Te avisa donde las palabras están mintiendo, y ya oyes sin oír los oídos, que son los que trasmiten lo que otro está diciendo. Por mucho que repitan lo mal que lo están haciendo Ministros de Dios y seglares con cargo y dinero, no habrá papel ni pluma para repetir lo mal hecho. La publicación les quita el disfraz que quieren tener puesto.

Desperté, oí:

¡Qué muerte más horrorosa

tiene que tener aquel

que se note morir

y remedio ya no tenga

para presentarse Aquí!

Presentarse sin poder decir:

“Señor, yo tu voluntad cumplí.

Ofrecí lo que era tuyo

y tus Palabras cumplí.

No le tuve reparo al hombre

que no quiso saber de Ti.

Ofrecí cargo y dinero

y al Instrumento creí,

por ver que eran Palabras del Cielo

que nadie podía oír.

Porque Palabras y acción,

su nombre es Evangelio.

Que lo dijiste en la Tierra

y hoy lo dices en el Cielo”.

Si estudias este Mensaje,

verás, lo mal hecho, peor hecho.

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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C9

jueves, 29 de febrero de 2024

Sí, que son de Dios

En Sueño Profético decían:

El hombre puede engañar en muchas cosas al hombre. Pero en decir “me habla Dios”, esta mentira se esconde. Por eso hay muchos casos en los que ponen palabras falsas, y al final ves que no son de Dios. Las palabras son fáciles de decir, la acción no. Y si las haces forzado, el cansancio te llegó. Cansancio de respetar la mentira. En cambio, si actúa Dios, el cansancio llega a otro, pero a ti no.

Dijo uno:

¿Quién se atrevería a publicar una mentira, diciendo “me dice Dios”, y presentando palabras para que las estudie el Representante de Dios, dando datos y domicilio del Lugar que manda Dios?

Esto, pensando el daño que están haciendo a Dios, ya se ponen fronteras para pedir el Perdón.   

Hay quien peca sin saber por qué pecó. Pero presentarte, desde hace 29 años, Escritos diciendo “esto me lo dice Dios”, primero con estas Palabras: “Busca a mis Representantes y a los seglares de buena voluntad, para que cundan mi Existencia, para freno de la humanidad”

Desperté, oí:

¿Cómo puede tener silencio el que haya llegado a sus manos este “Evangelio Diciendo”?

¿No puede hacer parada y pensar: “yo he conocido este Caso y no estoy haciendo nada?

Y sabiendo que es verdad, porque no hacen falta estudios para ver si habla Dios cuando te ponen Escritos.

Pero teólogos y centros universitarios, con el silencio, a Dios hacen daño.

Estos Escritos llevan la acción por carpeta, y va poniendo el “sí, que son de Dios”.

El “perdón, que no saben lo que hacen”, no puede ser para el teólogo ni para el Representante de Dios.  

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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C9