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sábado, 21 de diciembre de 2024

Dios permite hasta que retira el Permitir

En Sueño Profético decían:

Todo lo que ahora vas buscando y suplicando, luego te verán despreciándolo con Mando de Dios.

Dijo uno:

Dios, antes de hacerse Hombre, llamaba al hombre para darle su Gloria. Se hizo Hombre y buscó al humilde y al pecador que quería ser perdonado; levantó al caído, aunque nunca Lo hubiera llamado por dudar de su Poder; resucitó a cuerpo muerto. Vieron Diluvio, hacer camino en el mar y andar al paralítico.

Al Sermón de la Montaña acudían creyentes e incrédulos. Dios y Maestro, para todos hablaba. Pero esto tuvo su tiempo. Luego, ya apartaba, y hasta de los 12 que sentaba a su mesa, 11 quedaron. Cuando sus Discípulos se iban, esta Palabras oían:

“El que no quiera saber de Mí, que vuestras Palabras no oiga. Seguid el camino que Yo os mando. Ya, con esto, contentáis a mi Padre, que es el que habla en Mí”.

Desperté, oí:

Va el Mensaje, a que Dios Hombre, siendo Dios Hijo, tuvo que apartar al que antes Él llamó y buscó.

Y cuando resucitó su Cuerpo, los que antes Él buscó y no acudieron, están en el Infierno.

Cuando Dios elige, el Elegido va publicando su Mensaje.

Y Dios le da Poder para curar carne, sin medicamento que tome.

Pero a esto le llega su tiempo. Tiempo de que Dios le dé Mando para que desprecie al que antes a Dios despreció.

Cuando busquen después a este Lugar, notarán cambio que el Mando de Dios le dará.

Dios permite hasta que retira el Permitir.

A los que están cerca de Esto y sabiéndolo faltan a oír al que Dios manda con sus Palabras, hoy Dios los tiene despreciados.

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Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C2

domingo, 8 de diciembre de 2024

Dios paga el bien que tú hagas

En Sueño Profético decían:

El que más crea en la Gloria, más milagros verá ahí.

Dijo un Discípulo de Jesús, y Maestro para sus Discípulos:

“En el cuadro que hay en la casa del Elegido, que representa la Última Cena de Dios Hombre, el que no vea milagro, no cree en esa Cena, que fue la última, donde quedaron 11 Discípulos y el que hacía 12 fue por el Maestro apartado, porque estaba preparando el camino para Venderlo y Crucificarlo. Dios lo permitió para que después vieran su Resurrección y recibiera alegrías el que Lo siguió porque sabía que era Dios. El que lo vendió, con el nombre de Judas, al Infierno entró, y en el Infierno está, ya toda la eternidad.

La mesa con el Maestro y los Discípulos, de este cuadro, tienen el color y el resplandor que la noche anterior viste en el arrobo. Dios hace milagros y pone pruebas para que vean que Dios manda a la Tierra Poder de su Gloria.

No sabías explicar el color cómo era, y Dios te pone delante milagro con el color de oro despidiendo brillo. Esto es Poder, que nadie puede hacer, como en “La Piel de Cordero” hacer brotar agua que todos ven.

Desperté, oí:

El que mejor te trate, más cree en Aquí.

El que más crea en Aquí, más milagros verá ahí.

Si todos copiaran del que Dios trae Aquí, Le quitarían sufrir.

Que el copiar, es amar al Prójimo como a ti mismo.

Sin Prójimo no puedes ser Elegido.

Haz sin temor el Mando que sientas de Dios.

Hoy cuentas con alegría la compaña que has dado al enfermo y lo que le has dejado.

Dios paga el bien que tú hagas.

Ya hay dos milagros que pueden ver: Uno, brotar agua de una piel de cordero dentro de una urna.

Y otro, ver en un cuadro de la Última Cena rayos de oro que de él se desprenden, y que la noche anterior Dios te hizo que en grande los vieras.

Y te explicó, para que comprendieras.

Un Discípulo de Dios y Espíritus de su Gloria.

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Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C2

viernes, 25 de octubre de 2024

Las alegrías que Dios te manda

En Sueño Profético decían:

El día que se ha ido dejando el sitio a la noche, ha sido un día de alegría, por el Amor que Dios envía. Ha sido alegría para todos “los que están unidos”.

Dios hace ver su Poder cuando su Ministro pone en la boca del Elegido la Comunión, Nombre de Él.

Dijo uno.

Es grande ver lo que el hombre no puede hacer: brotar de la boca del Elegido el Cuerpo de Cristo hecho agua.

Al ver esto, las dudas no pueden llegar.

Y ahora la “Piel de Cordero”: ¿Quién puede hacer que nazca agua del abrigo hecho con dicha “Piel”. Esto, al verlo, dice amén el que lo cree. Y el que tiene dudas, sin palabras, pide el Perdón, pensando: ¡Dios mío, en vez de dejarme verlo tendrías que haberme dado castigo!

El Ministro de Dios se ha llevado contento al ver que hay otros discípulos con estas Palabras de Dios en las manos. Pero esto recuerda la Última Cena, cuando los Discípulos oyeron lo que Él sabía que uno de ellos haría y que aquí dictan:

“En Verdad, en Verdad os digo, que uno de vosotros me hará traición”.

Desperté, oí:

Achícate el sufrimiento pensando en las alegrías que Dios te manda.

Y piensa que hoy nadie puede presentar esta Enseñanza, que no es de libros ni está en la Tierra.

El que Esto cree no puede vivir tranquilo sin oír estas Palabras.

Todo le parece frío y con vista de ciprés, recordando donde su nombre tienen que leer. Unos compadeciendo. Y otros, diciendo: “Aquí, ni lo vemos ni nos ve”.

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Libro 54 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VII - C2