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sábado, 17 de septiembre de 2022

Al poder y no hacer, le falta el creer

En Sueño Profético decían:

El que busque al Elegido, ya quiere saber de Dios.

El que Esto sepa y lo cunda, ya le está sirviendo a Dios.

Dijo uno:

Al poder y no hacer, le falta el creer; o sí se cree, pero falta el amar. El que ama, quita la distancia y le sirve a Dios. Con este servir, cuentas con Gloria, y el tiempo que estés ahí tienes confianza para a Dios pedir. Primero pídele Mando, pues no hay alegría mayor que seas por Dios mandado, porque el Mando de Dios puede ir haciendo Milagros.

Todo aquél que lea estos Escritos, debería entregarse con sus bienes, con su tiempo y con su cargo. Pues seguro que si así lo hiciera, le vería el pago.

Desperté, oí:

Hoy, los que están lejos dan su entrega en lo que Aquí hace falta.

Están contentos de espíritu para que no pare el cuerpo de visitar al enfermo y al que vive en soledad.

Estos Arrobos, tan sólo Dios puede hacerlos.

Esto es llevarse la vida y dejar en espera el cuerpo.

¿Qué estudios podrían decir: “Yo hago y enseño Esto”?

¿Quién podría tener oculto un gran sufrimiento e ir consolando a otros con un sufrir más pequeño?

Tienen razones, que ocultas no están, para que Esto se conociera a escala internacional.

Las palabras pueden mentir, pero los escritos hacen a las palabras callar.

El que Esto defienda, él mismo se está premiando.

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Libro 75 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo VIII - C6

miércoles, 17 de noviembre de 2021

No puedes creer y no hacer lo que Él manda

En Sueño Profético hablaban del creer en Dios. Decían:

No puedes creer y no hacer lo que Él manda.

No puedes creer e ir ensuciando sus Palabras.

Y ya, ¿cómo creer y romper los Mandamientos? Que con el adelanto, los más cultos, los han roto y los han ensuciado. Que esto se puede ver en la carne que el hombre une sin Dios, dándole derecho a unirse tantas veces como quiera, porque no cree en Él. Esto es copiado de los animales, con el mando de Satanás. Pero aquí quedan fracasados.

¡Hombres viendo lo que Dios quiere y pide, para que el mundo tenga a Dios presente hasta que llegue la muerte!

El que no quiera la Gloria, que se oculte y no cunda esta petición que el hombre hace: pecado y despreciar pudor.

Cuerpo que no se cubre no puede pensar en Dios.

La Enseñanza que da el hombre es retirar al niño de Dios. Y que hembra y varón vivan juntos, con educación. Y si esto no se entiende, es porque falta educación.

Dijo un espíritu que termina el Mensaje:

Yo falto de la Tierra, con cuerpo, hace cincuenta años. Cuarenta tenía yo cuando viví esto que aquí cuento y que me mandan dictar:

Lo que hoy enseña el culto, lo vivían entonces los del campo, por no tener sitio para estar separados la hembra y el varón. Pues a pesar de la falta de todo, se cubrían con trapos viejos si tenía que ponerse uno delante del otro. Si en la misma habitación dormían padres e hijos, se respetaban. Y éstos no tenían enseñanza de libros. Oías a la madre: “Tápate, que ya sale padre”. Esto, se oía normal y contentos.

Desperté, oí:

El sueño de esta noche era hablar del pudor, del adelanto y del fracaso de la cultura.

Con éste que ha contado lo que él vivió, yo estaba en la misma finca trabajando.

Y a pesar de la poca vivienda que tenían y tener que estar viviendo los tres hijos con los padres, daban una enseñanza, que si hoy la vieran, se avergonzarían los que viven cultura y adelanto.

Decía la madre estas palabras:

Pensad que hembra y varón es barra de manteca que pones al sol.

Que por mucho que al sol le pidas, la manteca la rompió.

Aquí, el adelanto, no puede hacer nada con la manteca y el sol.

Lo que sí hace el adelanto que se vea normal es el pecado y no vivir lo que Dios tiene mandado.

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Libro 48 - Investigaciones a la Verdad - Tomo VIII - C3