Mostrando entradas con la etiqueta pero. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta pero. Mostrar todas las entradas

martes, 17 de diciembre de 2024

Dios perdona al hombre, pero no obliga a que Lo quieran

En Sueño Profético decían:

Dios busca al que quiere su Camino y echa de su Camino al que quiere reformarlo.

Dios perdona sin que haya habido diálogo, porque cuando tú pienses “Dios mío” ya te tiene el perdón mandado.

 Si el hombre pensara en Dios se acabarían los pecados.

Si el hombre mirara al Cielo y pensara en este cambio: “Si tú aceptas mi Amor, Yo te doy mi Reino. Si tú quieres mi Camino, Yo en mi Camino te espero”, se acabarían los pecados. Esto es lo que sentiría aquel que mirara al Cielo dejando tiempo olvidado del olvido que le tuvo a este Cielo.

Dijo uno:

Hay más pecadores grandes que perdón a Dios le pidieron, que pecadores que pecados chicos creen que hicieron y los amontonaron y la Gloria perdieron. Pues decían que pecado chico era vivir sin querer a Dios y sin cumplir sus Leyes. El que vive este pensar peca y a Dios lo tiene en desprecio, que este pecado sube por encima del pecado que el pecado te hizo hacerlo.

Esto lo decía Agustín de Mónica, que era un gran decano de enseñar a dejar de pecar. A él le daba más lástima del que pecaba y decía “¿por qué pequé?” o “¿por qué estaré pecando?”, que del que no amaba a Dios y no hacía pecado de escándalo, que a éste lo veían abrazando al pecado y nunca pedía el perdón, ni sería perdonado. A éstos les hablaba con desprecio y empleaba poco rato.

 

Desperté, oí:

 

Agustín iba detrás de los que habían pecado o de los que estaban en el pecado metidos.

Les ofrecía su amistad, y decían arrepentidos:

          – Agustín, ¿me quieres enseñar a ponerme en el camino para que me pueda perdonar el que tanto he ofendido?

Esta era su contestación:

          – Pide tú el perdón y yo mientras, en silencio, ruego para que oiga tu voz.

Esto se lo decía Agustín al gran pecador.

Pero el que hacía más pecados para darle desprecio a Dios no miraba al Cielo.

Ni lo llevaba al empiezo del Camino, ni Dios salía a su encuentro.

Es perdonado antes el que cree a Dios ofender.

El que no ama piensa: “¿Por qué hay que querer a Dios?”

Esto es grave pecado, tan grave que no tiene remedio, porque Dios perdona al hombre, pero no obliga a que Lo quieran.

***

Libro 72 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo VII

jueves, 18 de agosto de 2022

Dios a todos quiere, pero todos a Dios no quieren

En Sueño Profético se oían estas Palabras:

Cuando Dios elige es porque el Amor lo llama.

Cuando Dios elige es porque el Elegido siempre aceptó todo lo que le llegaba.

Antes de que elija Dios, tienes que hacer una vida de Enseñanza, que es sencilla si hay Amor. Este Amor da Paz, da Paciencia y quiere que todos quieran a Dios. Esto ella lo tiene acampado en su pensamiento, por si Dios le diera fuerzas para que este Pregón de Amor, a la Gloria a más trajera.

Dijo uno:

Todo lo que se ha estado hablando ha sido para que este espíritu pueda hablar de cómo Dios elige. Que esto lo saben pocos.

El hombre cree que Dios, por ser Dios, elige a cualquiera. Esto tienen que pensarlo y estudiarlo.

Dios a todos quiere, pero todos a Dios no quieren.

Dios a todos perdona, pero todos no piden el Perdón por Amor. Lo piden cuando tienen la muerte cerca y ya no pueden pecar. Éstos no pueden ser Elegidos para enseñar. Para ello tendrían que abrazar el sufrimiento y a Dios, cada día, quererlo más.

Desperté, oí:

Hablaban en la Gloria de cómo esta Enseñanza tiene que vivirla el que Dios elige.

El pecador que deja el pecado da una Enseñanza de arrepentimiento y Dios lo perdona y del Perdón va hablando.

Pero el que amó y aceptó sufrimientos y Dios lo eligió, dándole un Mensaje en arrobo y Poder para ir publicándolo, éste puede enseñar y quitar del pecado.

Porque amó y buscó, no para pedir el Perdón y sí para llevar a otros a la Gloria.

El Elegido tiene resistencia de columna de mármol.

Que esto tienen todos que valorarlo.

Por ver la aceptación que a todo lo que le llega le va dando.

Todo lo acepta para a Dios no disgustarlo.

Y para que no ofendan a Dios por no entender lo que es Elegido.

Dios elige para que el Elegido enseñe a vivir como él.

Ha vivido y vive amando cada día más. Que esto, el que lo sigue, sabe que es verdad.

Compara su sufrimiento con el que a Dios Le hicieron y Le siguen haciendo.

Si quieres que Dios te elija para enseñar, di esta oración en silencio:

“Señor, yo aguanto todo el sufrir que me venga, pero ábreme caminos para que cada día yo más Te quiera”.

***

Libro 48 - Investigaciones a la Verdad - Tomo VIII - C7