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viernes, 8 de abril de 2022

Manojo de víboras

En Sueño Profético decían:

Tienes que decir, sin miedo, que los espíritus malos persiguen a los cuerpos cuando los ven contentos y siguiendo al que Dios trae a su Reino para que enseñe de la Existencia de Dios.

Sigue el Mando de Dios en un espíritu de su Gloria:

Si piensan en los casos que aquí pasan, verán que a las personas que con su actuación más daño le pueden hacer a este Elegido, más las cogen los espíritus del mal. Pero si estas personas ponen la palabra del Elegido la primera, estos espíritus quedan con el nombre que Dios Hijo les puso, y que aquí dictan: “Manojo de víboras”.

Estos espíritus han querido coger a los que te siguen y están unidos.

Decían en la Gloria, que el primer medicamento es la confianza en el Cielo, que es donde está la Farmacia de lo Eterno, y no cuesta nada el medicamento.

Desperté, oí:

Dan clases estos Mensajes para hacer lo que el Elegido hace.

Hablaban mucho de los espíritus malos.

Decían, que éstos cogían los sitios: unos, dados. Y otros, engañando, diciendo: “esto no es malo”. Y hasta nombraban a Ministros de Dios y a cristianos.

Decían en este arrobo palabras que no son para dictarlas.

Pues al oírlas los espíritus del mal, se alegrarían.

Termina el Mensaje con estas Palabras:

Las pocas horas que el Elegido duerme son un justificante más, porque no hay cuerpo que haga su vida normal con 3 horas de sueño.

Este justificante quedará en archivo, como la cantidad de Libros, cuando se hagan y se diga: “Ya pasan de 100 Libros”.

El “Sueño” fue corto, pero del Mensaje no se cortaba el Dictado.

La “respiración sin cuerpo” da fuerzas a tu espíritu, porque no es del cuerpo.

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Libro 55 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IX - C5

martes, 18 de enero de 2022

Casta de víboras

En Sueño Profético hablaban del pecado y del pecador. Decían, que el pecador que su pecado era perseguir la Palabra de Dios, éste no merecía pedir perdón, y que el perdón podía hacer que Dios te retirara de su presencia aunque tú a Él lo amaras.

Dijo uno:

Tiene poco que entender que tú no puedes pedir perdón por el que estudia cómo ensuciar el Camino de Dios dando escándalo, porque si lo piensas, ves que este pecador es el peor de los pecadores. Aquí, el daño que han hecho, tienen que pagarlo como Judas lo pagó y lo sigue pagando. No es lo mismo levantar la mano en una discordia, que ensayar cómo haría el golpe más daño. Pues igual han hecho los espíritus satánicos, buscar donde el daño más se escandalizara y más se viera.

Desperté, oí:

Hay quien se tiene por más bueno

pidiendo a Dios el Perdón

por el que ensucia la Palabra de Dios.

Éste, si piensa esta petición,

verá que es limpiar cuchillo

para que corte mejor.

Judas siguió al Maestro

y preparó los terrenos

para que Lo clavaran en el Madero.

Judas no iba engañado

sin saber que era Dios.

Éste no puede ser perdonado,

y en Gloria dicen que no pidas el Perdón.

Viene de casta de víboras

él que persigue donde actúa Dios.

Que este nombre Dios lo puso

cuando de Hombre vivió.

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Libro 32 - La Palabra del Creador - Tomo III - C6

jueves, 12 de agosto de 2021

Manojo de víboras

En Sueño Profético decían:

El que conozca este Caso, si lo cree, verá el Poder de Dios actuando.

Dijo un espíritu de Dios:

Dios deja su Permitir y enseña a conocer el mal y el bien. Dios quiere que piensen que donde Él da su Enseñanza, el espíritu del mal intenta ensuciarla. Pero si tú crees y amas, conoces los momentos en los que una persona es cogida por este espíritu del mal, y en esos momentos te das cuenta de que esa persona no es la que habla. Cuando no eres cogido, tus momentos son siempre los mismos. Cuando eres cogido, tienes momentos de paz, pero más de intranquilidad. Pero haciendo caso del Elegido, dejas sin fuerza a los espíritus satánicos. Éstos, unas veces, presentan la fuerza, y otras, la falsa prudencia, queriendo hacer bueno lo malo y malo lo bueno, valorando lo que no hace falta y despreciando lo que Dios manda. Que este Mando es para que a Dios lo sigas en lo que está hablando.

Desperté, oí:

Si todos guardaran la Paz, quedaría pisado el “manojo de víboras”: los espíritus del mal.

Éstos tienen fuerza donde este Poder no está.

Son muy pocos los que creen en el daño que estos espíritus hacen cuando en los cuerpos la puerta les abren.

Los espíritus de Dios hacen ruegos para que practiquen estas Palabras.

Si te retiras de Dios, ya Satanás es el que te manda.

Para creer en Dios, tienes que creer en Satanás, que fue el que mandó a que crucificaran a Dios.

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Libro 48 - Investigaciones a la Verdad - Tomo VIII - C1