En Sueño Profético decían:
Busca siempre un sitio en el que publiquen y den escándalo a esta Comunicación diaria. Que el escándalo es obediencia al Mando que da Dios.
El silencio es triunfo a los espíritus que están en contra de Dios.
Si ni los escritos ni la actuación del Elegido son de Aquí, que publiquen un Mensaje, y errores que vieran, que también sean publicados.
Estos Escritos, se ha dicho muchas veces, que son primero al espíritu y después al espíritu y al cuerpo, que es cuando Dios manda que se dicten.
Esto, teólogos y hombres de letras, teniendo en cuenta que la muerte les llegará, si lo piensan, tienen una responsabilidad bastante grande. Y jamás pensarán: “esto son amenazas”, porque la muerte es un Mando de Dios como la vida, cuando no es muerte buscada.
Dijo un espíritu que Dios le da Mando:
No puede decir el hombre que estos Dictados retiran del Cielo.
No puede decir el hombre que te quitan caridad y te prohíben vivir en el Prójimo, y que te llevan al pecado.
Si piensas esto, date ya por condenado.
Te llevan al convencimiento que donde no hay Paz ni aceptación al sufrimiento, no hace Presencia Dios.
Te enseñan a recibir injusticias para que a Dios no Lo ofendas.
Desperté, oí:
Si el hombre busca la Paz
y Dios del Cielo la manda,
si este buscar es verdad,
¿cómo huyen y se apartan?
Silencio e indiferencia
a este Mando de Dios,
tu espíritu es rebelde
y no está en el Camino de Dios.
El Espíritu de Dios
es centinela del Cielo,
y antes que mande Dios
está esperando contento.
Los Pastores de Belén
cundieron su Nacimiento.
***
Libro 22 - Investigaciones a la Verdad - Tomo III - C3
Mostrando entradas con la etiqueta Centinela. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Centinela. Mostrar todas las entradas
lunes, 6 de agosto de 2018
martes, 9 de abril de 2013
La Oración y la Caridad son centinelas que llevas
En Sueño Profético decían:
La Oración y la Caridad son centinelas que llevas, que te van avisando: esto es de Dios, esto es pecado, este consejo es de Dios, este consejo es de un espíritu endemoniado.
La Oración y la Caridad, Amor al Prójimo van llevando, y ya no puedes pecar porque conoces engaño del que quiere a Satanás agradar.
La Oración te da la Paz, y ya ves los oscuro, claro; y lo largo, corto.
Dijo uno:
El hombre de hoy, que piense que la Oración fue por Dios Hombre recomendada, y que Él siendo Dios Hijo, como vivía de Hombre, hizo Oración al Padre, y “haced Oración” dijo a los Discípulos.
Tú, prueba a hace Oración y notarás Paz en tu espíritu y conocerás a los buenos espíritus. Éstos nunca dan consejo para practicar pecados.
Desperté, oí:
Si el hombre siguiera
las Palabras que Dios dijo,
y hoy las sigue dictando,
el hombre conocería el mal
y lo iría despreciando.
El pecado llega al hombre,
mayoría de veces por engaño.
Por no practicar
lo que Dios tiene mandado.
La Oración siempre te avisa,
Espíritu bueno o malo.
Espíritu que pecó
y quiere ser perdonado.
O Espíritu tentador
que en la Oración
intenta que seas tentado.
Oración y Amor al Prójimo,
siempre conocen el mal
por el contacto.
Si al Prójimo no ayudas,
quitándolo de lo malo,
tu espíritu no es de Dios,
tu espíritu es endiablado.
***
Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 242-243-244
La Oración y la Caridad son centinelas que llevas, que te van avisando: esto es de Dios, esto es pecado, este consejo es de Dios, este consejo es de un espíritu endemoniado.
La Oración y la Caridad, Amor al Prójimo van llevando, y ya no puedes pecar porque conoces engaño del que quiere a Satanás agradar.
La Oración te da la Paz, y ya ves los oscuro, claro; y lo largo, corto.
Dijo uno:
El hombre de hoy, que piense que la Oración fue por Dios Hombre recomendada, y que Él siendo Dios Hijo, como vivía de Hombre, hizo Oración al Padre, y “haced Oración” dijo a los Discípulos.
Tú, prueba a hace Oración y notarás Paz en tu espíritu y conocerás a los buenos espíritus. Éstos nunca dan consejo para practicar pecados.
Desperté, oí:
Si el hombre siguiera
las Palabras que Dios dijo,
y hoy las sigue dictando,
el hombre conocería el mal
y lo iría despreciando.
El pecado llega al hombre,
mayoría de veces por engaño.
Por no practicar
lo que Dios tiene mandado.
La Oración siempre te avisa,
Espíritu bueno o malo.
Espíritu que pecó
y quiere ser perdonado.
O Espíritu tentador
que en la Oración
intenta que seas tentado.
Oración y Amor al Prójimo,
siempre conocen el mal
por el contacto.
Si al Prójimo no ayudas,
quitándolo de lo malo,
tu espíritu no es de Dios,
tu espíritu es endiablado.
***
Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III - Pág. 242-243-244
martes, 13 de septiembre de 2011
Cárcel sin centinela - Libro 1 - Meditaciones y Palabras Directas con el Padre Eterno - Tomo I - Pag. 164-165-166
En Sueño Profético hablaban de cuando sientes el Amor de Dios.
Decía Agustín a Domingo, y Teresa a Tomás. Y Juan Bosco se inclinaba a unos que su nombre no me dan. Empecemos por Domingo y Tomás.
Dijo Agustín:
Yo, Domingo,
de esto podría hablar,
para que el hombre viera
cómo tenía que amar.
Hablaría con razones,
que me tenían que escuchar:
¡Este Amor no tiene sexo,
ni tampoco tiene edad,
ni tiene disculpa alguna
para que no puedas amar!
¡Este Amor es algo que entra
y que tú no puedes echar!
Yo te digo esto Domingo
porque contigo puedo hablar.
¡Este Amor que si te quema,
quieres que te queme más!
Respondió Tomás:
Después de todo esto dicho,
no puedo decir yo más,
es que me faltan palabras
para esto descifrar.
Contestó Juan Bosco:
Pues si tú Tomás,
que eres extracto intelectual,
no puedes decir qué sientes,
para poder comparar
cuando es amor que pasa
o Amor de esta Eternidad...
Desperté, oí:
Yo, mientras ellos decían
cómo sentían a Dios,
disfrutaba de alabanzas
en esta Gloria de Dios.
Este Amor es para sentirlo,
aunque fueras pecador,
y tus pecados ya lloras
y no puedes pedir perdón,
porque el llanto te prohíbe
las palabras y la voz.
Es un Amor de locura,
locura pero de Dios,
locura que más te acerca
a que hagas oración.
¡Este Dios que no te obliga
a que Lo ames ni quieras!
¡Qué Amor te da en su Mirada,
que de Amor te sientes presa!
Yo creo, que al no obligar,
ya te está metiendo presa.
¡Ay Cárcel de mi Señor!
¡Ay Cárcel sin centinela!,
que te entras porque quieres
y no puedes vivir sin ella!
TERESA DE ÁVILA
***
Suscribirse a:
Entradas (Atom)