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miércoles, 5 de noviembre de 2025

Cuida la carne que es tuya

En Sueño Profético vi cómo cortaban piernas por encima del pantalón, y sus caras estaban sin mueca de dolor. Llegaron a uno, después de tres o cuatro, y éste exponía sus razones para que la pierna no se la cortaran, y antes de llegar a la pierna rompió en llanto. Todos quedaron mirándose y dijo uno:

Esta es la reacción al no querer perder una pierna, ni un brazo, aunque estuviera enfermo, ni el dedo meñique de la mano que ocupa un segundo lugar. Todo lo que está en el tronco de tu cuerpo lo curas y pagas antes de perderlo. A pesar de que, a veces, un solo dedo te da noches de tormento, te hace perder días y perder horas, te cambia hasta de genio, pero mientras no perjudique a otro dedo lo defiendes con el derecho de que eso es de tu cuerpo, que si tú no lo cuidas nadie te cuida tu dedo. Si ya este dedo avanzara con peligro para infectar a los otros dedos pondrías la mano para cortarlo y los llantos para el Cielo, y siempre recordarías al dedo chico de tu mano.

Desperté, oí:

Dios ha hecho Visión con los miembros de unos cuerpos para dar Enseñanza.

A los que les cortan las piernas y no notas en sus caras sufrimiento es porque no tenían pierna, porque antes la perdieron.

Veías cortar la pierna, pero cortaban el relleno.

Igual quedaban sus caras, porque el sufrir iba por dentro.

Nunca la hubiera cortado, aunque trabajo al andar hubiera dado, ni por fea torcedura.

Era mejor tener la pierna que tener tan sólo una.

Cuida la carne que es tuya y no le des corte a la pierna mientras admita el cuido.

El que tenía dos piernas y querían cortarle una, pedía clemencia al Cielo porque tenía la esperanza mientras se viera su remo.

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Libro 69 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VIII 

miércoles, 16 de enero de 2019

Cuida del Espíritu

En Sueño Profético decían:

Si el hombre, todo el tiempo que emplea en inventar adelantos –que esto hace que menos se entiendan los hombres–, lo dedicara a acudir y a estudiar donde Dios da su Enseñanza –estudiar para él aprender, no para saber si este Caso es verdad–, puede que en muchos casos le hicieran falta comprobaciones. Pero aquí sobra esa asignatura, por estar por encima esta abundancia de temas teológicos, que dan que pensar al que ama a Dios y al que dice que Lo llama pero está mintiéndole a Dios.

Dijo uno:

Si el hombre estudiara el espíritu como hace con el cuerpo, entonces descubriría secretos que guarda el cuerpo. El espíritu tiene grande abandono, por no creer el hombre que muere el cuerpo pero no el espíritu.

Desperté, oí:
No hay quien cuide la hoja del árbol y maltrate la raíz y el tronco, ni cuide la pluma y maltrate al ave.

Pues si esto es en esto, que tan poco vale para Dios, ¿cómo no cuidar el espíritu, que es Mando de Dios hecho Vida Eterna?

Si no cuidas el espíritu, no va adonde salió.

Y entonces es sufrimiento perder la Gloria de Dios.


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Libro 25 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C7

domingo, 1 de enero de 2017

Cuida lo que es Eterno

En Sueño Profético se vio mucha gente de espaldas. Iban deprisa porque las horas les empujaban. No vestían con ropas de tiempos pasados, si no numerabas desde el traje hasta el zapato.

Ya se oyó una voz con estas palabras:

Ninguno ya tiene cuerpo. Y la mayoría no serían conocidos por sus caras. Muchos de estos que se han visto dieron lágrimas. Otros dieron alegría cuando el ataúd lo enterraban. Enterraban sufrimiento que les dejaba grandes ganancias, y ya salían hederos que la herencia la disfrutaban. Que algunos la disfrutaron poco tiempo, y los siguieron, y sus cuerpos no llevaban prisa, porque tenían por vivienda el cementerio. Cementerio: sitio triste, cárcel de cuerpos muertos, que los abandonó el espíritu, que es lo que es eterno.

Desperté, oí:

Nombraban en la Gloria el cementerio: “cárcel de cuerpos muertos”.

Ponían comparaciones para que el hombre pensara que el cuerpo no tiene valor. Que después de muerto, todos lo despreciaban.

Que en esta cárcel de muertos el robo no llegaba.

Si levantaran sepulturas y a los dueños los llamaran, ninguno diría: “Esto es mío y me lo llevo a mi casa”.

Unos no serían ya conocidos. Otros, el miedo y el sufrimiento te harían taparte la cara.

Ahora piensa en el espíritu, que es en el que el hombre no cree porque a Dios no ama.

Éste es Eterno, está con Dios y Dios le manda que ahí queden estas Palabras.

Ten el cuerpo de llavero para que cuide la llave que luego te abre las puertas del Cielo.

Cementerio: sitio triste porque no hay vida.

Y si no hay vida, no hay Cielo.

Estudia este Mensaje y cuida lo que es Eterno.


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Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

martes, 21 de septiembre de 2010

Aprende lo que es la vida y cuida un poco de ella - Libro 68 - La Palabra del Creador - Tomo VII - Pag. 82-83-84


En Sueño Profético decían:

Si no hubiera otra Vida no tendría vida la vida de materia. Si no hubiera Dios no viviría la Tierra.

Dijo uno:

Tan sólo con este pensar, caería el hombre en la cuenta de que si Dios no mandara vida la Tierra sería la primera en quedar muerta. Si Dios no mandara vida el hombre no podría vivirla. El hombre puede quitar la vida de lo más chico, que es el cuerpo, pero al espíritu no llega. Si el hombre pensara esto ya diría: “Vive Dios porque viven las estrellas y viven también los mares y el Sol presenta su fuerza sin que detengan sus rayos los que aún estamos en la Tierra”.

El hombre debería de pensar que es vida quien mantiene Vida Eterna. Si el hombre su propia vida él no puede detenerla, ¿cómo él va a mandar vida a lo que vive en la Tierra?

Desperté, oí:

Aprende lo que es la vida y cuida un poco de ella.

Que el Dueño de la vida luego te va a pedir cuentas.

Como se las pide el dueño al que la finca lleva.

¡Qué sencillo es lo sencillo cuando en sencillo lo dejas!

Y qué trabajo y que lío el hombre ahí se inventa.

Con la grandeza que es decir “Dios es el que manda la vida”.

Para que la misma tierra tenga que decir “Dios mío, sin vida no doy cosecha”.

Y los mares sientan ira de ver cómo a Dios desprecian.

Cuando suben esas olas con la vida que Él les deja.

Que si no mandara vida, muertos los mares ya eran. Y quedarían sin cubrir por negarles la Tierra.

Todas las vidas de ahí de éstas tienen que vivir, quiera el hombre o no quiera.

El hombre se quitará esa vida, pero no la Vida Eterna.


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jueves, 28 de enero de 2010

Cuida Tu Cuerpo, Tu Espíritu lo necesita - Libro 73 - La Palabra del Creador - Tomo VIII - Pag. 226-227


En Sueño Profético decían:

Tu pensar que no deje de hacerse, que es pensar que Dios te pone con alegría y con fuerza, porque no es pensar de la Tierra. Este pensar es para que todo el tiempo que tengas lo dediques a preparar las Libretas, para que puedan seguir haciendo Libros. Aquí Dios le da Mando al espíritu, y ya el cuerpo sigue al espíritu.

Decían, que Esto ya está preparado para Escandalizar con las Palabras que hay escritas en los Libros que se han publicado y se van a publicar.

¡Señor, tengo alegría! ¡Señor, Te pido que pronto haya más Libros publicados!

Desperté, oí:

Tu pedir, piensa que ya lo tienes concedido, porque Esto es una Verdad tan grande que si a Dios se lo pides, Dios te lo concede.

Terminaron estas palabras y la presencia de “la carne que Dios me unió” estaba en su despacho, como cuando vivía su cuerpo y copiaba los Mensajes, Ya dijo: “¡Ana, cuídate!, ¡cuídate! Que tu cuerpo lo necesita tu espíritu para la Obra que haces en el Prójimo”.

No quiero dejar de salir para contentar a los que me ven y me quieren, y se alegran de que más Libros se vean publicados.

Esto es Poder de Dios, como todo lo que está ya publicado.

Llegó el sueño diciendo: “Señor, yo no me enfado por lo poco que duermo. ¡Pues si no me pongo mala, sigo contenta!”


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