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domingo, 15 de septiembre de 2019

Querer engañar a Dios es peor que no querer que exista Dios

En Sueño Profético decían:

¿Cómo puede el hombre que tenga este Caso cerca, no acudir a las Palabras que el Instrumento lleva, si en la segunda Palabra ya está viendo que no es ella?

¿Cómo pueden rezar el Padre Nuestro y pronunciar “venga a nosotros tu Reino”?

En el rudo es la ignorancia. En el culto es que a Dios en el rezo Le estás mintiendo. Porque si piensas en los años que todos los día Dios baja del Cielo este “Evangelio Diciendo”, al saberlo y no acudir, no reces el Padrenuestro. Esto es pedir a Dios Luz, darte Dios la Luz y tú cerrar los ojos como si Dios no te hubiera oído. Éste es pecado de desprecio, que es el peor de los pecados.

Desperté, oí:

Decían en el arrobo, que el desprecio, el hombre, no lo tenía por el peor de los pecados.

El desprecio a Dios es meditado, es sentido y desafiando.

Hay pecados grandes que no sabes cómo pasaron.

Pero el no querer saber lo que Dios a diario está diciendo, es pecado meditado.

Que si el que no acude, pudiera, dejaría mudo al Lugar que Dios le habla y enseña para que el hombre no pueda ni una palabra quitar ni reformar.

Querer engañar a Dios es peor que no querer que exista Dios.


***

Libro 24 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IV - C6

martes, 8 de noviembre de 2011

Intentar engañar a Dios - Libro 9 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo I - Pag. 63-64-65


En Sueño Profético hablaban del engaño. Decían:

El hombre, con facilidad engaña al hombre, que esa misma facilidad se le cambia en imposible engañar a Dios. Hombre listo en la Tierra: hombre necio en el Cielo. Si el hombre pensara en Él; si el hombre pensara en que nadie puede firmar por Él, le entraba dolor de cabeza por el pensar que no piensa. Si el hombre pensara que Dios es el Sol, el agua y el oxígeno, tenía delante siempre a Dios; Dios: Sol que da Luz a tu inteligencia; Dios: agua que mantiene tu materia; Y Dios: vida que el hombre le dice oxígeno. Si el hombre pensara en que todo esto es Dios, Poder suyo que le hace servicio al hombre, ¿cómo el hombre estaría queriendo engañar a Dios? Aquí se ve la creencia que el hombre tiene de Dios. Por eso, cuando Dios habla, el hombre siempre le aplica condena.

Dijo uno:

Si el hombre creyera que tiene que entregarle cuentas a Dios, ¿cómo insulta el Lugar que Dios habla en él?, no insultaba, buscaba y reverenciaba, por ser Palabra de Dios. El hombre no piensa en la muerte de la carne, que es pecado; tanto la adora y la quiere, que a Dios tiene retirado. Si el hombre pensara en Dios, no intentaba el engañarlo.

Desperté, oí:

Un niño, cuando anda solo,
puede engañar a la madre.

Un hombre con los 90,
menos que éste, para Dios, sabe.
Si el hombre supiera algo,
sabía que Dios todo sabe.

Sabía que lo secreto,
para Dios está en el aire.
Y lo del aire, del hombre,
Dios quiere que no vea nadie.

El hombre tiene delante
lo que el mismo hombre no sabe.

Siempre es más atrevido
el que a Dios no quiere amarle.

Dios sabe lo que tú sabes,
porque Dios, a este Saber,
te deja que lo maltrates.

Si el hombre supiera fijo
que nadie firma por Él,
buscaba dónde Dios habla
para pedirle el papel.


***