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miércoles, 25 de noviembre de 2020

El mañana y el ayer

En Sueño Profético hablaban

el mañana y el ayer.

El presente era el que más sabía

y silencio guardaba.

El ayer era ya el viejo.

El mañana era el joven,

que no admitía consejo,

y al oído de cualquiera,

razón le quitaba al viejo.

Ya dijo el presente:

Yo traigo razón de Dios,

y estaré oyendo en medio

si alguno lleva razón,

que es lo que pasó ya el viejo.

Y ya se dirige al joven

queriéndole consejo dar

del presente y de verdad:

Deja tanto el mañana

y cuida el presente más,

que presente es

lo que te trae el mañana,

de lo que sembrando estás.

Y luego cuentas ayer,

y vas dejando verdad

para que vaya enseñando

al presente, que es amar;

al presente, que es hacer

el bien por la humanidad;

al presente, que es vivir

lo que Dios te mandará,

o lo que deja pasar,

que si tú bien lo recibes,

de consejo servirá.

Luego, cuando te hagas viejo

y te hablen del mañana,

tú darás tu buen consejo:

¿quién puede vivir mañana?

Haz hoy todo lo bueno,

y que sirva de Enseñanza,

y si vas a hacer algo mal,

que nunca llegue mañana.

Desperté, oí:

Sabía y sabe el presente,

por ser Presencia de Dios.

Y en este presente queda

el pasado y el futuro.

Cierto que hay más que piensan:

esto o aquello mañana.

Cierto que al pasado tratan

como algo que no sirve

y a tu vista ya le cansa.

Éstos son los que se creen

que todo lo que pasó,

a ellos ya no les pasa.

Y se forman su castillo,

y al final, nunca se acaba.

Porque el mundo es el mismo:

hombres que aman o no aman,

hombres que creen en Dios

y no dejan para mañana

lo que hoy no vivió.

Vive presente, que es Dios,

y ya vas dando Enseñanza.

Pues mañana Dios verá,

como Dueño, lo que haga.

***

Libro 14 - Dios Manda En Su Gloria que Enseñen - Tomo II - C6

miércoles, 13 de febrero de 2019

Si Dios quiere, nos veremos mañana

En Sueño Profético decían:

No hay quien busque a Dios, y no Lo encuentre, porque antes de buscarlo, Él ya estaba presente.

No hay quien busque a Dios, haciendo una vida que Él no mandó, porque en el buscar, ya sientes a Dios.

Dijo uno:

Si el hombre pensara en Dios, cuando pone los pies en el suelo y cuando los echa en la cama, pensaría en su vida y vería que siendo suya, él no mandaba.

La vida del cuerpo no merece tanto el cuidarla, porque ella te abandona cuando siente la llamada. Que si piensas, la llamada es al espíritu, porque el cuerpo no vale nada. Éste actúa a lo que el espíritu manda.

La vida del cuerpo debería suprimir la palabra “hasta mañana” y cambiarla por ésta: “Si Dios quiere, nos veremos mañana”. Porque la vida del hombre puede abandonar el cuerpo en cualquier momento: con pocos años, con mucho cuido y sin haber pasado por los estudios de ningún médico, por verse siempre sano y contento.

Desperté, oí:

¡Qué fácil sería vivir
la vida que manda el Cielo,
si se pensara en la muerte del cuerpo!

Que hay veces que no avisa
y te pilla de sorpresa,
cuando te dicen:
¡No, ya está muerto!

Otras veces ves que el espíritu
no quiere estar en el cuerpo,
y protesta con dolencias
que éstas no tienen remedio,
porque oyen la llamada,
sea joven o sea viejo.

Debería el hombre pensar
lo que es la vida del cuerpo,
y seguro que cambiaría
y no dejaría de oír:

“¡Si Dios quiere,
ya nos veremos mañana!”.

Mañana: larga distancia,
si el espíritu antes no oye
de Dios la llamada.

Ponían llamada de espíritu
al joven y al viejo,
sin poder en la Tierra detener
este cuerpo.


***

Libro 25 - Meditacines y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo III - C7

lunes, 4 de junio de 2018

¿Qué dirá Dios mañana?

En Sueño Profético decían:

Cuando Dios se manifiesta para enseñar, es cuando ves lo poco que el hombre quiere saber de Dios. Aquí lo está demostrando.

¡Tener esta Grandeza Divina, con los miles de Mensajes y temas, que era para que los hombres de buena fe escándalo hubieran dado al ver la cantidad de Escritos, todos por Dios dictados!

Dijo uno que Dios le dio Mando:

Teólogos, literatos, hombres de letras y profesores que se dedican a la enseñanza, deberían estar detrás del Instrumento preguntándole las palabras que le han dicho en el Cielo.

Es lástima, y van ha salir muchos responsables, el tener esta cantidad de Comunicaciones, dadas por Dios a un espíritu en arrobo, para que lleguen al último rincón del mundo –porque donde hay suelo hay hombres– y que de esta generación muy pocos puedan leer lo que hay escrito, cuando debería estar ya todo leído y esperando ¿qué dirá Dios mañana? Y en este esperar se corregirían sus faltas los que las reconocieran y los que fueran buenos y ejercieran lo bueno para que lo bueno se cundiera.

Desperté, oí:

Ya se ha dicho muchas veces –y se seguirá diciendo– que puede comprobar el hombre que este Caso hoy es único.

Es único en profundidad de temas y en abundancia.

Su dirección es perfecta, por ser Dios el que da el Mando.

El que crea en Esto, el silencio le será más imposible que el niño llegue a hombre sin que el niño haya llorado.


***

Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C1

martes, 18 de agosto de 2015

Hoy quiero, mañana no

En Sueño Profético decían:

Dios te ama y espera, pero si tú Lo busca, Él te llama.

A Dios no puedes buscarlo y no encontrarlo. Y si Lo encuentras, no puedes olvidarlo; no puedes olvidarlo porque Él ya no te deja. El que Lo busca, no tiene que decir “yo amo a Dios”. El Amor te lleva al sitio del Amado.

El Amor que no busca, éste no es Amor, esto es cumplido, y los cumplidos no son para Dios.

Dios no admite: “hoy quiero, mañana no”. Dios es Amor y Perdón.

Enfada menos el que no quiso a Dios y hoy busca al Profeta, que el que ama a Dios y al Profeta no.

Desperté, oí:

Esto es besar la ropa y apalear el cuerpo.

Si no quieres oír su Palabra, ¿cómo sabes lo que está diciendo?

Tú sabes lo que dijo, pero no lo que está diciendo.

Lo que está diciendo, tan sólo lo sabe el que lo dice, y este sirve de Portavoz.

Si tú al Profeta no acudes, y si acudes, tus oídos tapas con tu sabiduría material, tú no sabes de este Dios Vivo.

Porque este Dios que es Humildad, a ti no te hablará.

Dios es tan sencillo, que dudan del que Él le habla.

El hombre quisiera que Dios clasificara, pero Dios es Manantial Divino, que bebe su agua todo el que tiene sed.

Hay quien no la bebe y trata de ensuciarla. Éste, ya no es de Dios.

El que más ama a Dios es el que más hace que Lo quieran.

AGUSTÍN DE MÓNICA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C2

viernes, 13 de febrero de 2015

Meditación del mañana

En Sueño Profético referían hechos de la vida de Dios Hombre, de preguntas que Le hacían y de mandos que él daba, de cómo algunos Le servían y cómo Él les mandaba.

Mucho decía:

“Si pensáis que soy Dios Hombre, no haced comparaciones, ni escandalizaos de mi Mando. No decid “mañana”, porque el mañana puede no llegar, una vez que el mañana Yo lo guardo, como también guardo momento que el hombre cree que es suyo. Todo lo que veáis con vida, vive esperando mi Mando”.

Dijo uno:

Él mandaba al “poder hacer”. Él no mandaba, al que le faltaran las piernas, que corriera. Él mandaba al paralítico, si a Él le hacía falta, porque antes de que le llegara Mando, ya le había dicho Él: ¡anda!

Desperté, oí:

¡Qué meditación más buena,
del mañana, dice Dios!

Si el momento no es tuyo,
¿cómo pones la razón
para ser mañana tuyo?

Él, cuando decían “mañana”,
sabía que era un “no”
dicho con buenas palabras.

A éstos no daba Mando.

A veces ellos lo hacían
por lo que otros hablaran.

A Él le servían aquellos
que Le decían: “Maestro,
que el Mando ya no lo tengo,
que tu Mando ya lo he dado”.

No esperé descansar,
porque cuando lo pensé,
me había dejado el cansancio.

A Dios Le sirven
los que saben que es Dios
el que les está mandando.

El que lo hace con duda,
puede en el mando hacer daño.

Porque el mando de los hombres,
siempre se hace protestando.


***

Libro 15 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo III

lunes, 13 de mayo de 2013

Las cosas de Dios no tienen mañana

En Sueño Profético decían:

Las cosas de Dios no tienen mañana, no tienen estudio, son tan sólo Amor.

Las cosas de Dios son siempre sencillas, es el hombre quien la desfigura
para mal, aunque para bien diga.

Tan sólo el decir: “esto dicen Arriba, donde habita Dios Padre, Dios Hijo, Dios Espíritu y la Madre de Dios Virgen”, ya pecas al reformar, aunque digas mejorar.

Dijo uno:

¿Quién diría mejorar lo que de Dios dice y manda en su Gloria que sea dicho al hombre para reforzar su Enseñanza?

¡Si tan sólo el pensarlo, es declararte enemigo suyo, ya sin temor a las pérdidas, aunque Amor no sintieras! Pero el creer te hace temor. Temor al rayo que ves caer en la tormenta; temor a que los ríos crezcan de altura, no de largura, porque ya el mar espera; temor a lo que las manos del hombre no tienen poder ni fuerza!

Si el hombre pensara esto, miedo sentía de verse tan microbio al lado de esta Grandeza.

Desperté, oí:

Que el hombre le de sentido
a la palabra “el reforzar su Enseñanza”,
lo mismo que Aquí se ha dicho.

El reforzar es que el hombre piense
que Dios es siempre el mismo.    

Por eso sus Enseñanzas
tienen que ser dichas
por el que Él trajo
a su Gloria en espíritu.

Y éste mismo, dejar escrito
Palabras que le han dicho
y hechos que ha visto. 

Aquí verás la Verdad,
porque en los Dictados
no admite razones
ni a ministro ni a seglar.

¡Qué cierto que las cosas de Dios
no tienen mañana!

No notas su peso,
y jamás te cansan.

Dios, Creador único de la existencia
del espíritu y el cuerpo,
manda con grandes destellos
a que el hombre vea claro
que Él no tiene tiempos.

Ni en presente ni en pasado.

Que si todo esto escrito
lo compara con el Nuevo Testamento,
verá que todo es lo mismo.

Aunque al hombre le moleste
que siempre haya Elegidos.

Porque al hombre le agrada decir:
“¿Quién a Dios ha visto
y ha oído su habla?”.

Luego, él Le reza
cuando le hace falta
algo de la Tierra
que Aquí se rechaza.

Quiere el hombre a Dios,
pero que no oiga a nadie
que diga: “¡Sí, lo he visto yo!”.


***

Libro 17 - Investigaciones a La Verdad - Tomo II - Pág. 117-118-119-120

domingo, 19 de septiembre de 2010

El mañana - Libro 77 - Dios No Quiere, Permite - Tomo IX - Pag. 20-21-22


En Sueño Profético decían:

Si piensas en el mañana puede que hoy hagas todo mejor hecho.

Si piensas en el mañana hoy ya tienes que buscar herederos para dejar tus bienes, y disfrutar lo tuyo ya sin medida ni tasa. Y puede que con alegría hasta tu muerte esperaras.

Si piensas en el mañana sabrás que tienes que recurrir al Cielo, porque lo que hay en la Tierra no ve las Puertas del Cielo. Todo se queda en la Tierra, hasta tu íntimo cuerpo. Íntimo de tu espíritu, que no te da buen consejo y te quita que pienses en el mañana, que el mañana ya va dentro del hoy que estás viviendo. Lo que tienes que decir es: “Señor, dame Luz para que yo haga todo bien hecho, que luego no vea tinieblas con mi gran remordimiento. Señor, que nunca le niegue el agua al que vea sediento si tengo llenas las jarras, y si las tuviera medias que miedo me diera negarla”.

Esto es vivir el hoy pensando en el mañana.

Desperté, oí:

Se ha comparado el mañana con la muerte, que por fuerza llega a casa o por la calle te coge.

La verdad es que no hay mayor renta que lo que a Dios le das.

Que aunque su Mano no ves, Él en el pedir está.

Piensa en el día de mañana, que sediento puedes estar.

Y el agua que tú negaste a ti te pueden negar.

Hay quien da lo que tiene y sufre por no dar más.

Y hay quien guarda porque cree que muerte no llegará.


***