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miércoles, 15 de enero de 2025

Buscad al que cumpla mis Palabras

En Sueño Profético decían:

Dijo Jesús enseñando al hombre cómo seguir su Enseñanza cuando ya no Lo vieran de Carne como Lo veía el que Lo amaba y el que Lo maldecía, el tibio y el hipócrita que Le daba la sonrisa para que de él no dudara cuando llegara la hora de darle martirio. Ya siguen sus Palabras:

Buscad al que mis Palabras lleve a los hombres que no Me conocen y con su presencia y hechos Me honren. Buscadlo para llorarle, como a Mí me buscáis, cuando Yo ya viva en mi Padre, pero estaré con Cuerpo, como aquí Me estáis viendo. Buscadlo, porque notaréis fuerza y consuelo. Buscad al que cumpla mis Palabras con el ejemplo, que de Mí va la fuerza. El que a éstos les tenga compasión, está a mi contra.

 

Desperté, oí:

 

¡De cuántas dudas quitaban las Palabras de Dios Hombre!

¡Qué Enseñanza dejó si la quisieran los hombres!

Él siempre repite lo que en la Tierra Le oyeron:

“El que mis Palabras cumple, tiene el Reino de los Cielos”.

“Al que busque al que Me sigue presentándole pecado, no le digas pecador, llámale endemoniado, porque perseguir a Dios es el peor de los pecados”.

Si estos Mensajes cundieran, aumentarían los hombres buenos.

Porque éstos buscarían al que cumple sus Palabras y las escribe en ejemplo.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C7

sábado, 9 de noviembre de 2024

Que todos los espíritus sigan mis Palabras

En Sueño Profético decían:

Quítate el pensar que te hace sufrir por creer que este Caso lo tienes sin cundir por muchos sitios, teniendo los justificantes que Dios te ha dado.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Esto que se ha dictado es el pensar del Elegido, que Dios trae su espíritu a la Gloria y le da Mando para que lo que vea y oiga lo diga a los cuerpos. Y ya, es una Enseñanza, pero no como la de los Libros Bíblicos, que todo es dicho por Dios. Porque este Caso no es decir lo que dijo Dios, sino que es lo que hoy está diciendo.

Pues esto, al pensarlo el Elegido, cree que debería coger caminos para que Esto lo pusieran como en Belén pusieron las primeras palabras por ver al Niño de Dios nacer.

Diciendo estas palabras se vieron a muchos que venían contentos, por el habla que en voz alta traían.

Ya dijo uno:

“El Maestro viene con los Discípulos y se Le oye hablando. Yo venía con ellos y me ha mandado para que de aquí no se muevan los que Le están esperando”.

Terminando estas palabras, el Maestro se presentó y dijo a uno de sus Discípulos:

“Santiago, quiero que sea cundido mi Mando, que es que todos los espíritus, sus cuerpos, sigan mis Palabras, que son los Mandamientos que Yo dejé en la Tierra cuando mi Cuerpo vivía, antes de ser clavado en la Cruz”.

Ya dijo Santiago:

Esta Visión y estas Palabras fueron dichas por Dios cuando bajó a la Tierra a vivir con el Hombre. Pues nosotros queríamos coger caminos para ir diciendo lo que el Maestro nos decía. Pero su Mando era diciendo:

“Si todos saben ya que sois mis Discípulos, las palabras que os oigan, si creen en mi Existencia, saben que son mías. No dejéis de nombrar mi Nombre, y ya, con esto, estáis a mi Mando”.

Desperté, oí:

Este Mensaje ha sido Visión y Palabras de cuando Dios bajó a la Tierra a vivir con el hombre.

Es para que el Elegido se compare con los Discípulos, que, por mucho que querían hacer, no podían hacer más.

Lo que el Maestro les decía es que no callarán la Existencia de su Presencia, que eran Discípulos y tenían Mando.

Ellos callaban a todos, cuando alguno dudas ponía, con estas palabras:

“Si vosotros creéis en Dios Hijo, que es nuestro Maestro, como Él quiere que Le llamemos, cuando os lleguen sufrimientos decírnoslo a uno de nosotros, que el Maestro no niega su Presencia, porque no hay otro Dios ni otro Dios Padre, que es por Él por lo que el Mundo está con hombres vivos”.

Nosotros queríamos hacer más para que se cundiera que Dios estaba Vivo en la Tierra. Que el que creía y amaba a Dios Hijo, con pocas palabras nos decía:

“Discípulos, ¿cómo podemos pagar la presencia de los que estáis con Dios Hijo?”.

Soy Santiago, el que he hecho este Mando de Dios.

Todos los que están aquí unidos, piensa que creen más de pensamiento que de palabras.

Da alegría el saber que los Libros se están cundiendo en pobres de cuerpo y ricos de espíritu.

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Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C6

martes, 19 de marzo de 2024

Mis Palabras no cambian

En Sueño Profético decían:

Amando a Dios entiendes su Lenguaje, pero tienes que aprender a enseñarlo al que no lo entienda, por falta de Amor o por no haber oído hablar a quien a Dios ame.

Dijo uno:

Un día me encontré con el Maestro y sus Discípulos y, aunque yo me hubiera parado al verlos, me paró antes el oír al Maestro estas palabras que les daba a unos nuevos que iban con sus Discípulos:

   Ya sé que vosotros entendéis mis Palabras porque habéis puesto Amor delante, pero al que os pregunte de este Amor y vosotros queráis enseñarle, os costará trabajo. Son éstos, mis Discípulos, y cuando vienen conmigo, a cada palabra que Me oyen, Me preguntan para luego ellos enseñarla. Pues aunque mis Palabras son las mismas pueden ir distintas colocadas. No es lo mismo amar para vivir amando, que amar y seguirme para Yo enseñarlos, para que luego ellos sigan mi Enseñanza.

Y siguió diciendo:

   Aunque los hombres son los mismos y mis Palabras no cambian, el que va enseñando tiene que haber aprendido mucho de Mí para enseñar. Unas veces preguntarán amando, y otras será ofendiendo a mi Padre en Mí.

Desperté, oí:

Todos estos Mensajes son palabras Aquí dichas, aunque no se nombre a Dios, pero son dichas por Dios en espíritus que Él tiene sin cuerpo.

Pero cuando oyes: “mi Padre, mi Enseñanza, mis Discípulos, Yo he bajado a la Tierra”.

Esto ya, al despertar, sientes desprecio a la materia.

Pues sabiendo que es su Gloria y que todo es Dios Padre, Dios Hijo y Espíritu Santo, cuando su Nombre pronuncian ves más Gloria y sientes Santos.

¡Qué Enseñanza da el Maestro para el que quiera enseñar!

No es lo mismo amar para vivir amando, que amar y seguirme para Yo enseñarlos, para que luego ellos sigan mi Enseñanza”.

“Aunque los hombres son los mismos y mis Palabras no cambian”.

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Libro 74 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IX - C2