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viernes, 6 de mayo de 2022

Los cimientos

En Sueño Profético decían:

Donde Dios deja sus Palabras, éste tiene que tener grandes cimientos su espíritu. Si así no fuera, quedaría derrumbado todo lo dicho. Derrumbado cuando le llegara el “no” que pone el hombre, que es un huracán con malos espíritus. Para el espíritu que Dios Aquí trae cuando el cuerpo está vivo, el no del hombre es gota de agua en diluvio.  

Dijo uno:

Los cimientos que aquí refieren son el sufrir y a Dios más seguirlo. El Elegido oye sus Palabras en esta Gloria, y su Imagen le confirma –con Palabras que dejó dichas y que certifican que es el Dios Único, Dueño de los dos mundos y Poderoso para hacer y destruir–, que para hacer manda al hombre, y para destruir, con su Palabra sobra, y ya no necesita al hombre.

Desperté, oí:

Decían en el Reino de Dios que oír la Palabra de Dios en espíritu y ver la Imagen de Dios Hombre, esto le hacía cimientos al espíritu para no derrumbar lo que el cuerpo decía.

Que de no ser así, la maldad del hombre asustaría y cortaría estos Mensajes.

Este espíritu tiene gran Enseñanza de Palabras y de Visión.

Que el mismo Dios con Cuerpo le ha presentado al Padre sin Cuerpo.

Estos cimientos han hecho edificio que está en la Tierra y llega al Cielo.

Y si haces un corto pensar ves que el edificio no lo pueden jamás derrumbar.

Con tanto mal que han querido los espíritus del mal hacer, al edificio, cada día, más altura se le ve.

Que estos cimientos y esta altura el que ama a Dios los ve.

***

Libro 41 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo III - C5

lunes, 26 de junio de 2017

Cimientos Divinos

En Sueño Profético decían:

Este Mensaje es para que el Elegido actúe y dé respuesta como Aquí le han dado el Mando al espíritu. Ella que presente los Libros, que son los que llevan estas Palabras, y el Mensaje del día, o sea, el del 11 del 9 del 82, y alguno del año que está viviendo.

Viendo la torre y el plano de los cimientos, ya ves cómo la torre la han hecho. Pues al leer el primer Libro ves Cimientos Divinos. Y al leer el Mensaje del día ves a Dios actuando.

Desperté, oí:

Libros y Mensaje del día,
no hay mayor justificante
para que el Amor pongan de firma.

Esto es grano de trigo en espiga,
que quisieran decir
que es olivo o aceituna.

¡Qué difícil pone el hombre
lo que Dios,
sencillo manda del Cielo!

Y qué sencillez le ponen al pecado
y a lo que está en contra del Cielo.

Y a romper los Mandamientos,
que primero Dios
manda que escriban en piedra.
Y después Dios se hace Hombre,
y con Amor al hombre enseña.
 
Compara Escritos y acción,
y verás de Dios Presencia.


***

Libro 30 - Investigaciones a la Verdad - Tomo IV - C2

jueves, 11 de agosto de 2016

Alegría con cimientos

En Sueño Profético hablaban de la alegría de Dios, de la alegría que viene del Cielo. Decían:

Esta alegría es alegría con cimientos; es alegría quitando oscuridades; es alegría que te sirve de alimento.

Dijo Teresa de Ávila:

Yo creo, que el que no ha sentido esta alegría, no puede decir: “yo conozco a Dios; yo estoy lleno de Dios; yo no puedo vivir sin Dios”.

La alegría de vivir sintiendo a Dios,
tiene escape, y sale fuera el Amor.

Yo, este Amor lo tenía
con un contento tan grande,
que estaba dentro de mí,
y yo, sin querer soltarlo,
se me escapaba el contento
y quitaba oscuridades.

A veces cogía la pluma
y escribía, de mis éxtasis,
las palabras que a mí, Dios,
me daba para enseñarme.

Luego cogía esas palabras,
y yo escribía contestándole
frases de Amor a mi Dios,
que no las decía nadie.

¿Por qué condenará el hombre
este Amor que es incansable?
¿Por qué no pide sentir
ansias por querer amarle?

Si esto el hombre pidiera,
abundarían las Teresas
con otros nombres cualquiera,
con cualquier nombre de pila,
pero con Amor de fiera.

Desperté, oí:

De una palabra que oía,
cien mi pluma escribía.

Mi contento era de Dios,
y por más que lo encerraba,
más contento daba yo.

Hubo veces que lloré
dando llanto a mi contento,
y cuando cogía el papel
para hablar con Dios del Cielo,
las lágrimas se escondían
obedeciendo al contento.

Otra vez repito Aquí:
¿por qué perseguir Amor,
cuando el Amor es de Aquí?,
¿por qué existe el porqué,
buscando el desmentir?
Yo, en nombre de mi Dios,
escrito lo voy a decir:

Aunque Teresa fue muerta,
viva la verán Aquí,
pidiendo Amor a Dios,
para que sientan ahí.

Me da pena y no me da,
del que Amor no sienta ahí.
Me da risa y siento llanto,
y es difícil el describir
cuando quieres a Dios tanto.

Si persiguen el Amor,
y a esto llama el hombre robo,
que me cuenten por ladrona,
pero yo este Amor no escondo.

¡Ay Amor, que el que lo siente,
no piensa en la prisión!
¡Ay Amor, que aunque des muerte,
más fuerte sientes Amor.
Si así Amor no sintieras,
no digas Amor de Dios.

TERESA DE ÁVILA


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Libro 5 - Dios Comunica y Da Nombres - Tomo I - C6

jueves, 26 de julio de 2012

Edificar sin cimientos

En Sueño Profético hablaban de la intranquilidad del hombre. Decían:

La inseguridad es lo que te hace buscar. El hombre no tiene seguridad en sí mismo, de hacer o no hacer. Al hombre le faltan cimientos; estos cimientos es Dios.

El hombre quiere edificar sin cimientos: esto, forzoso llega el derribo. Para tener seguridad en la edificación tienes que hacer unos buenos cimientos. Estos cimientos, en lo Divino, son hechos con Amor. Con este Amor tú ya puedes hacer una edificación capaz de aguantar todo el peso que el hombre le eche.

Dijo uno:

El hombre es ignorante como un niño –pero con pecado–. El hombre quisiera coger alguna materia y hacer otro hombre, pero aquí no puede. Una palabra él quisiera decir: ¡Ves, Dios!, yo hago al hombre. Pero el hombre que el hombre haría sería sin espíritu, y ya no era hombre, sería un muñeco con la figura de hombre, con movimiento pero sin pensar, sin vida ni muerte. Al no dar la vida, ni retenerla, ni terminarla, ¿qué saber puedes decir es éste? El hombre, todo el saber debía de ser para Dios. Enseñanza para Dios, ahorro para la Gloria. Este ahorro lo vas haciendo en el Prójimo. El Prójimo es la Hucha de Dios: Según tú lo amas, así le echas. Y cuando Dios la abre, según ve, así te premia.

Desperté, oí:

Es mejor tener cimientos
de la Palabra de Dios.

Es mejor tener cimientos
para poder ya con “to”.

Es mejor tener una Hucha
con el ahorro “pa” Dios,
y tienes seguro el premio
que el Mismo Dios te ofreció.

Dios te ofrece y no te obliga;
Dios te deja que tú elijas.
Esta Hucha no se abre
mientras tú no estés delante.

El Prójimo es la Hucha,
y el Amor es la moneda,
y el premio te lo da este Dios 
cuando por la Gloria entras.


***

Libro 2 - Meditaciones y Palabras Directas con El Padre Eterno - Tomo II - Pag. 86-87-88