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domingo, 30 de noviembre de 2025

Creyendo y amando sí ha hecho Dios muchos Milagros

En Sueño Profético decían:

No hay medicamento mayor para los males del cuerpo que pedirle a Dios, con Fe y Amor, que el mal dure poco tiempo. Pues haciendo este pensar el cuerpo se enfrenta con el mal, y puede el cuerpo.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Estas palabras son para el Elegido, pero al que ame a Dios con Fe también le sirven. Dios no niega el medicamento que mande el médico, pero en el pensar del que Dios elige, trayéndolo a su Gloria para darle Enseñanza de la Vida Eterna, tienen que ver receta. Este es el pensar del Elegido: “¿Voy a agrandar la enfermedad o no?” Aquí tienen que ver que esto es receta de espíritu con Mando de Dios. Esta receta es difícil que la practiquen porque el Elegido ve poca creencia en el Mando de Dios. Por eso, cuando su presencia es llamada por enfermos, sus primeras palabras son estas:

    – Yo no soy curandera. Pues yo llevo muchos años con una enfermedad que no se cura. Pero Dios arroba mi espíritu todos los días, durante muchos años, que esto lo pueden ver en los justificantes que tengo.

Creyendo y amando sí ha hecho Dios muchos Milagros.

Desperté, oí:

A los que están aquí unidos se ve que Dios les da el ciento por uno.

Que esto no lo pueden ocultar, porque sería a Dios enfadar.

Aquí que aprisa salgan más Libros publicados, ya que es la Palabra de Dios dictada en el Arrobo.

Dicen en la Gloria que cuando llegue un mal pensar que se cante este cantar:

    “Vete tentador Demonio,
    que aquí quedas fracasado.
    Me pase lo que me pase
    a Dios lo busco y lo llamo”.

El pensar del Elegido es este:

    – Señor, sin Ti no quiero nada. Quiero vivir pobreza y oír en Arrobo tus Palabras.

Pensando en estos Arrobos eres bueno si antes de conocerlos eras malo.

***

Libro 71 - Te Habla El Profeta - Tomo IX 

lunes, 22 de abril de 2024

No se puede vivir creyendo en Dios y no buscar el Lugar

En Sueño Profético decían:

¡Alegría de Dios, que le puedes a todas las alegrías!

¡Alegría de Dios, que no puede ocultarla aquel que ama a Dios y oye la Voz de Dios, dicha por el Elegido, que aquí se oyen ya las palabras!

Dijo Dios Hijo:

“Que sin miedo se oigan estas Palabras que mi Padre dice en Mí y Yo en el Elegido”.

“Si el hombre creyera en mi Existencia, no podría portarse mal con el que Yo elijo. Que éstos se quedan al descubierto que no creen en mi Reino. Que de Aquí sale la vida para los cuerpos. Vida corta si la comparas con la Vida Eterna. En esta Vida Eterna están los espíritus vivos que sus cuerpos murieron, pero sus espíritus no tienen muerte”.

Quedó silencio, y ya se oyó una voz con pena por querer que a Dios todos Lo quieran:

“Ha sido la Voz de Dios Hijo la que ha dicho estas Palabras”.

Desperté, oí:

Dará buena clase el que viva lejos de aquí y no pueda vivir sin oír estos Mensajes.

Decían en la Gloria que no se puede vivir creyendo en Dios y no buscar el Lugar en el que Dios da sus Palabras.

Esto debería estar ya por todo el mundo publicado, ya que es Dios hablando.

Los que aquí están unidos, que publiquen todo lo que puedan, que esto Dios lo manda.

Que sus Palabras publican su Existencia.

Al oír estas Palabras de Dios, te sientes de dos maneras:

Con quietud y con protestas, culpándote tú por creer estar sin obediencia.

El día pasado, la alegría de Dios dejó al sufrimiento en fracaso.

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Libro 47 - Dios No Quiere, Permite - Tomo VI - C5

martes, 6 de marzo de 2018

Si esto lo dicen creyendo, ¿cómo no acuden aquí?

En Sueño Profético hablaban de la Caridad de Dios al hombre y del desprecio del hombre a Dios. Decían:

Hombre que nombre poco a Dios, ya es pecador.

Hombre que no acuda donde hay huella de Dios, ya es más pecador.

Y hombre que lo llamen donde Dios esté hablando, para que firme verdad o descubra engaño, a esto, el no acudir, ya no es que sea pecado, es que hace servicio al mismo Diablo. Éstos, que no den disculpa dando a Dios engaño, porque esto no ha sido unos días, unos meses ni unos años, ni ha tenido unas normas, esperando que te llamen, lo mismo que el Elegido tiene que ir pordioseando para que el hombre crea lo que Dios le está mandado.

Si esto lo pensara el hombre que tiene Esto en sus manos, no podría pensar otra cosa, y el “¡Perdón, Dios mío!” no le faltaría del pensamiento y la boca.

¿Qué respuesta le darán a Dios el día que se vean morir –aunque los vean los demás– y tengan que entregar cuentas al Dueño de las dos vidas?
    
Puede que la Caridad de Dios no llegue en su agonía.

Desperté, oí:

Van a ser muchos los apartados, porque ellos lo han pedido no haciéndole a Dios caso.

En espíritu sin cuerpo ya no podrán decir: “¡Señor!”.

Porque sería a la fuerza, y esto ya no sería de Dios.

¡Representantes de Cristo, que deberían entristecerse cuando vieran los Libros!

Cuando leyeran un Evangelio, hoy dicho, del mismo Dios, que no es Muerto.

Que por no ser Muerto, juzga a vivos y a muertos.

Y su Reino no tendrá fin.

Si esto lo dicen creyendo, ¿cómo no acuden aquí?


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Libro 27 - Dios Habla al No Quiero del Hombre - Tomo II - C2

martes, 8 de marzo de 2016

Creyendo los Mandamientos, ya conoces sus Palabras

En Sueño Profético decían:

Para enseñar a amar a Dios tienes que estar enseñado por la Palabra de Dios, pero ni poniendo ni quitando haciendo renovación a lo que Dios tiene mandado. 

Si a Esto vieras quitarle o ponerle, di que es arreglo fracasado. Si éstos enseñan de Dios, cambian todo en el pecado. Porque para más amar, no podrías reformar.

¿Quién va a corregir a Dios en lo que este Dios haga? El que intente reformarle, no ve bien sus Mandamientos, que ahí va toda la Enseñanza.

Dijo uno:

Creyendo los Mandamientos, ya conoces sus Palabras. Y si lees los Evangelios, ya conoces lo que es de la Tierra o lo que de Él baja.

Lo que pasa es que el hombre quiere poner el pecado en la cultura, en el progreso y en el adelanto. Que todo esto puede vivir y enseñar, pero sin darle entrada al pecado, y poniendo los Mandamientos como campana que pones en campanario, que avisa si te hubieras olvidado.

Si comparas estos Mensajes, y en cada uno pensando, ves que es Dios, que no es el hombre.

Desperté, oí:

Con los miles de Mensajes
que Dios lleva ya dictados,
no verá en ninguno, el hombre,
que Dios haya reformado.

El Amor lo enseña igual.

Su Existencia,
siempre te está demostrando. 

El pecado, dicho en Él,
sigue siendo el mismo pecado.

El hombre quiere poner
este apellido al adelanto.

Con el visto bueno: “dicho es
que los tiempos han cambiado”.

Por eso molesta al hombre
que digan: “Dios está hablando”.

A aquellos que no les moleste,
di que no viven pecado.


***

Libro 18 - Dios No Quiere, Permite - Tomo III - C4