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miércoles, 5 de marzo de 2025

Cuidad las Palabras que os doy

En Sueño Profético decían:

Se está diciendo mucho en la Gloria que repita este Elegido que este Caso hoy es único. Y que esto sea dicho con fuerza, que esta fuerza baja del Cielo.

Dijo uno:

La presencia del Elegido es medicamento para el espíritu. Si los que están aquí unidos pensaran en lo mucho que pueden por este Caso hacer, ya la alegría no les faltaría. Todo es Poder de Dios, que verán en el hombre que esto crea y cumpla lo que al Elegido le dicen en el arrobo y luego le dictan al cuerpo. Tienen que cogerlo todo con Amor, que el que no ama no comprende este Amor, pero aquí ya ha cogido el Amor su sitio.

Si los que están cerca del Elegido se unen como Dios manda, se formará escándalo donde de este Caso hablen.

Desperté, oí:

El que vea el comportamiento de los que aquí están unidos, tiene que notar algo.

Y es que donde existe Poder de Dios, con Amor recibido, algo ves sin poder decirlo.

Éstos tienen que actuar con respeto a Dios y retirando lo que pueda ensuciarlo.

Estas Palabras fueron dichas por Dios Hombre a sus Discípulos:

Cuidad las Palabras que os doy, porque os perseguirán para ensuciarlas”.

“El que no Me busque y Me desprecie, sin con vosotros quiere amistad, negádsela, como a Mí Me la están negando”.

Estas Palabras sirvieron para conocer a los espíritus malos.


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Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C4

domingo, 9 de mayo de 2021

Cuidad el espíritu

En Sueño Profético hablaban de hacer servicio a Dios. Decían:

Se van a decir Palabras que Dios Hombre dijo a los Discípulos y a los que Lo seguía:

“Si a alguno de vosotros os dijeran, conociéndome a Mí: “Yo hago lo que Dios Padre tiene mandado, pero yo no obedezco nada más que a Dios Padre en el Cielo”, por bien que le veáis hacer, no es el Mando de mi Reino. El espíritu del mal sabrá como entretenerlo, para que no siga mis Pasos, que son los de mi Padre, auque a Mí Me estéis viendo”.

“Al que no admita nada antes que mis Palabras y mi Mando, a éste no se le acercarán los espíritus contrarios ofreciéndole el engaño”.

“Pensad que mis Palabras no tienen preferencia. Yo las doy para todos iguales, pero no las repito para el que las desprecia”.

Desperté, oí:

Conocer al Maestro y no Buscarlo, obedeciendo su Mando, era engañarte a ti mismo.

Si el bien que hacías era sin su Obediencia, era bien para la Tierra, no para el Cielo.

Había “buenos” que el bueno servía para otros “buenos”, pero no buenos de espíritu.

Cuidad el espíritu como al niño en pañales.

Que el espíritu se ensucia con el que a Dios no Lo ame.

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Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dicatados en Gloria - Tomo V - C3