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miércoles, 5 de marzo de 2025

Cuidad las Palabras que os doy

En Sueño Profético decían:

Se está diciendo mucho en la Gloria que repita este Elegido que este Caso hoy es único. Y que esto sea dicho con fuerza, que esta fuerza baja del Cielo.

Dijo uno:

La presencia del Elegido es medicamento para el espíritu. Si los que están aquí unidos pensaran en lo mucho que pueden por este Caso hacer, ya la alegría no les faltaría. Todo es Poder de Dios, que verán en el hombre que esto crea y cumpla lo que al Elegido le dicen en el arrobo y luego le dictan al cuerpo. Tienen que cogerlo todo con Amor, que el que no ama no comprende este Amor, pero aquí ya ha cogido el Amor su sitio.

Si los que están cerca del Elegido se unen como Dios manda, se formará escándalo donde de este Caso hablen.

Desperté, oí:

El que vea el comportamiento de los que aquí están unidos, tiene que notar algo.

Y es que donde existe Poder de Dios, con Amor recibido, algo ves sin poder decirlo.

Éstos tienen que actuar con respeto a Dios y retirando lo que pueda ensuciarlo.

Estas Palabras fueron dichas por Dios Hombre a sus Discípulos:

Cuidad las Palabras que os doy, porque os perseguirán para ensuciarlas”.

“El que no Me busque y Me desprecie, sin con vosotros quiere amistad, negádsela, como a Mí Me la están negando”.

Estas Palabras sirvieron para conocer a los espíritus malos.


***

Libro 45 - Te Habla El Profeta - Tomo VI - C4

domingo, 27 de diciembre de 2020

Por vuestras obras os conocerán

En Sueño Profético decían:

Dios no obliga, manda, y al final se cumple su Mando: “Por vuestras obras os conocerán”. Estas Palabras, Dios en la Tierra las dijo, las repitió muchas veces y mandó que sirvieran de defensa para el que a Él Lo seguía y para el que no quería ser engañado. No puedes vivir de compañero con el bien cuando tú seas malo, porque ya tienes tú mismo la guerra: hoy hago algo bueno, mañana toca hacer algo malo.

Dijo uno:

Estas últimas palabras que hasta aquí lleva el Dictado, son palabras que jamás puede pensar el Portavoz de Dios. Éste piensa:

Ayer no hice nada malo.

Mañana lo mismo haré.

Hoy tengo que continuar.

Hasta que Dios me dé vida,

estoy al servicio de Él.

El que esto piense y lo viva,

es Dios el que vive en él,

es Dios quitando al hombre

lo que quisiera esconder.

Las obras de Dios

siempre tienen la misma medida

y el mismo peso:

el Amor, para el espíritu;

y el sustento, para el cuerpo.

El bien que haces

sin que nadie el bien

te vaya exigiendo,

esto es fruto de árbol

que nombra el Evangelio.

Desperté, oí:

Es la obra la que grita

a la Llamada de Dios.

Es el árbol el que el fruto

silencio le pone al “no”.

Hay grande diferencia

de vivir Presencia de Dios,

a vivir sin su Presencia.

El que vive la de Dios,

el árbol le da cosecha,

y ya sin hacer preguntas,

la fruta da la respuesta.

Si el fruto es abundante,

lo tienes que ver por fuerza.

***

Libro 13 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo II - C6

martes, 24 de marzo de 2020

Mi Paz os doy, mi Paz os dejo

En Sueño Profético hablaban de la Paz del espíritu. Decían:

Si tu espíritu tiene Paz,
Paz tendrá tu cuerpo.

Si tu espíritu no tiene Paz,
lo va diciendo sin palabras
tu forma de actuar.

La Paz obliga a la Paciencia,
y la Paciencia a la Paz,
y estas dos fuerzas hacen muro,
que van echando para atrás
aquello que se presenta
para robarte la Paz.

La Paz tiene relumbrones grandes
que van dando claridad.

Jesús les deja a sus Discípulos,
como mayor herencia,
la Paz.

Mi Paz os doy, mi Paz os dejo”.

Dijo uno:

Yo Le oí estas Palabras:

No desead nada antes que mi Paz, que es la que mi Padre manda del Cielo, que luego tendréis que presentaros con ella. No vendedla por nada, pero sí id repartiéndola donde vuestros cuerpos hagan presencia”.

“El que cumpla estas Palabras, oirá mi Nombre y se llenará de Vida Eterna
”.

Desperté, oí:

Coge la Paz como refugio para el espíritu y para el cuerpo.

Que donde existe la Paz, no pueden tomar aposento los espíritus del mal.

Jesús formaba alboroto donde llegaba, pero los que estaban con Él, la Paz por dentro guardaban.

Y ya eran conocidos, y al Maestro nombraban.

“¿Sois vosotros enviados, o amigos de ese Hombre que su Paz va dando escándalo?”.

Era conocido por varios Nombres. Pero todos iban al Nombre de Dios.


***

Libro 23 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo IV - C5