Mostrando entradas con la etiqueta sirviendo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta sirviendo. Mostrar todas las entradas

sábado, 7 de enero de 2023

Yo, a Dios le estoy sirviendo

En Sueño Profético decían:

No hay alegría mayor para el cuerpo, que pensar: “Yo, a Dios le estoy sirviendo. Un servir, que si Dios lo cobrara, no habría dinero para pagarlo”.

Dijo un espíritu de la Gloria:

Yo le oía Palabras a un Discípulo de Dios, Maestro, como ellos Le llamaban. Era entrar en el mesón y ya todos lo buscaban, porque sus Palabras tenían una razón, con un Amor, que te hacían pensar: “Yo quiero ser Discípulo del Maestro. Si el Maestro me pusiera con los Discípulos, esto sería para mí lo más grande. Pero me haría tener pensamientos que los quiero olvidar”.

Estando en la calle, ya se vio mucha gente y el Maestro se acercó para decirme estas Palabras:

No hace falta que me contestes a las Palabras que te voy decir. Lo que sí te pido es que seas como son mis Discípulos. La contestación es que te pongas en el grupo que tienes delante”.

Al oír estas Palabras, puse las rodillas en el suelo y dije:

“Maestro, yo quisiera oír el Perdón, porque tuve dudas de que los Discípulos fueran como son. ¡Dejar todo para estar al servicio de Dios...!

Quise seguir hablando para decir cómo era, y el Maestro cambió la conversación. Me puso su Mano en el hombro y todos oyeron:

“Si tu interior es como tu cuerpo está diciendo, puedes ya decir que eres mi Discípulo, como los que están conmigo y todos están viendo”.

Desperté, oí:

Este caso que pasó en la Tierra fue mi cuerpo el que lo sufrió primero. Después, Dios me dio el Premio de nombrarme Discípulo suyo.

Yo estaba siempre unido a ellos, y la alegría de mi cuerpo, a todos hacía mirar, a todos los que me conocían.

Mi vida cambió para grande bien, al pensar: “Yo, a Dios, le sirvo también”.

Todo el que quiera hacer mi Mando, ya es Discípulo mío”.

Esto lo dijo el Maestro, y mandan en la Gloria que diga que hoy Lo sigue diciendo.

Ya se dicen estas Palabras: “Todo el que a Dios quiera y le tenga grande Amor, se le nota la diferencia con el que no quiere servir a Dios”. 

***

Libro 64 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo VIII - C4

lunes, 17 de mayo de 2021

No midas nunca el tiempo si a Dios Le estabas sirviendo

En Sueño Profético vi una tapia baja y unos hombres en ella sentados. Se veían de espaldas. Sus pies daban al otro lado de la tapia. Su voz se oía como si dieran la cara.

Ya dijo uno:

Di tú aquellas Palabras que nos dijo el Maestro cuando pasó una mañana y había dos discutiendo. Uno quería Esperarlo, y otro decía que no tenía tiempo. Esto, Viéndolo ya que venía con un grupo de hombres, entre ellos sus Discípulos. Fue llegar el Maestro, y parándose con los que discutían, aunque Él vio silencio, dijo:

   –Tened el tiempo como vasallo de mi Padre cuando Me busquéis a Mí. Unas veces le pondrá quietud, y otras veces lo dejará que se escape. El hombre no tiene tiempo, porque el tiempo es vuelo de ave. Pero al que mis Palabras busca con Amor, mi Padre le da tiempo.

Y dirigiéndose al que no quería pararse, le dijo:

   –Cuando llegues a tu casa verás que el tiempo te ha hecho lo que no esperabas.

Desperté, oí:

Cuando llegó a su casa, le dijeron su mujer y sus hijos:

Han traído la leña que el dueño de la finca te tenía apartada.

Y dos costales de trigo y dos cántaras de aceite.

Dice que vayas mañana a trabajar. Pero que esta tarde te espera, porque van a celebrar los años que hace que heredó la finca, y quiere que acudan todas las familias, por estar en el testamento cuando heredó la finca.

Mientras seguían al Maestro, el tiempo obedeció a cambiar el testamento y a que repartiera algo que la finca diera.

En la tapia se contaban Milagros que el tiempo daba.

No midas nunca el tiempo si a Dios Le estabas sirviendo.

El que tiempo no tenía, luego fue pregonando lo que el Maestro hacía.

***

Libro 28 - Hechos de Jesús Perdidos, Hoy Dictados en Gloria - Tomo V - C7